Centro Martin Luther King

Con gran presencia de público inauguran Cátedra Fidel Castro en Buenos Aires y Córdoba

El pasado viernes, gran cantidad de personas se dio cita en el Anfiteatro Eva Perón de la Asociación de Trabajadores del Estado para participar en la inauguración de la Cátedra Fidel Castro en Buenos Aires.

En el acto se destacó la decisión de los Movimientos hacia el ALBA, que en su último encuentro continental celebrado en Colombia a fines de 2016, decidió instituir la Cátedra no solo como homenaje al máximo gestor de la Revolución Cubana sino también como un espacio para desarrollar el pensamiento crítico y estudiar el legado de Fidel.

En la apertura, después de proyectarse un video sobre Fidel y su lucha, tanto Gonzalo Armúa, de la Secretaría Operativa continental de ALBA Movimientos como Carlos Aznárez, de la Coordinación Política continental de dicha organización, destacaron la necesidad de estudiar las ideas de Fidel, “justamente en un momento que aparece como complejo en el continente debido a la ofensiva imperialista y de la derecha regional”. Es en esta instancia en que “Fidel, que no nos ha fallado nunca a todas y todos los que luchamos por un mundo mejor, crece aún más y sus ideas servirán para encontrar los caminos necesarios a recorrer en esta coyuntura”. También, ambos realizaron un homenaje al comandante Hugo Chávez y a la luchadora hondureña Berta Cáceres.

A la mesa de la conferencia inaugural se sentaron por el capítulo argentino de ALBA Movimientos, Claudia Korol y Aldana Martino, quienes presentaron a las dos oradoras llegadas desde Cuba para esta actividad, Marilín Peña, educadora popular e integrante del Centro Martin Luther King, de La Habana y a Yohanka León, profesora de la Facultad de Filosofía de la Universidad habanera.

Abrió el acto el embajador de Cuba en Argentina, Orestes Pérez Pérez, quien destacó la oportunidad del lanzamiento de una Cátedra Fidel Castro ya que “son momentos de profundizar en el debate de las ideas liberadoras y humanistas que siempre ha aportado Fidel no sólo para Cuba sino para todo el continente y el mundo”. Señaló también que “tenemos un enemigo enfrente muy poderoso, que ha provocado un período de retroceso al avanzar sobre algunos gobiernos progresistas, pero estamos en condiciones para asumir este desafío”. Para ello, apuntó que “es necesario mirarnos hacia adentro y preguntarnos hasta donde hemos llegado, cuanto hemos hecho y cuáles han sido nuestras debilidades y errores”. Por último convocó a forjar una unidad férrea entre los que siguen creyendo en que hay otro mundo posible y que la emancipación del continente es la luz al final del túnel en que el imperio “desea instalarnos”.

Claudia Korol informó que ese mismo viernes, los movimiento del ALBA habían realizado una concentración frente a la embajada de Guatemala, protestando por la masacre producida recientemente en un centro de detención de mujeres, donde murieron quemadas más de 30 jóvenes.

Luego, Marilin Peña, como natural de Santiago de Cuba, “trinchera de la Revolución”, encomió la figura y la presencia de Fidel Castro en todas las tareas de desarrollo de conciencia crítica del pueblo cubano. Recordó emocionada cuando en un momento en que ella estudiaba y era delegada, Fidel, “al que siempre vimos como un padre, bajó a nuestro centro de estudios, para consultarnos y explicarnos por qué el país, en ese momento difícil del período especial, no podían seguir pagándonos un estipendio que nos daban a cada estudiante, además de la beca gratuita educacional y entregarnos todos los materiales. Fidel nos reunió a todos y nos pidió permiso para realizar esa quita provisoriamente. Por supuesto que entendimos las razones y lo aprobamos. Pero luego, cuando ya estaba poniéndose en práctica esa medida, desde el gobierno nos mandaron una nota en la que explicaban que los alumnos cuyos padres no tuvieran la posibilidad económica de seguir enviándolo a clase por falta de esa ayuda, a esos estudiantes no se le suspendería la misma. Así era Fidel de carne y hueso, un hombre dispuesto a llevar adelante las batallas más epopéyicas y a la vez atender las situaciones cotidianas que se le podían presentar a la Revolución”.

Peña apuntó también que “en estos tiempos de crisis de valores y de ataques de nuestros enemigos, hay que rescatar algunos aspectos fundamentales legados por Fidel, uno tiene que ver con su coherencia revolucionaria. Él nunca le pidió a nadie lo que él mismo no fuera capaz de hacer. El otro elemento siempre presente en sus discursos y práctica es el tema de la unidad. Un aspecto que tanta falta nos hace para caminar juntos, para enfrentar un enemigo que es siempre el mismo y que no dudará en matarnos si no consensuamos una estrategia de lucha. En esa idea de la unidad también está el internacionalismo de Fidel y su indestructible lealtad a la justa causa de los pueblos”.

Más tarde le tocó el turno a la profesora Yohanka León, quien señaló que Fidel trabajó arduamente para generar una teoría “que nos permita construir otra cultura, otro lenguaje, que rompa el egoísmo y el individualismo, ir gestando una ética diferente a la de nuestros enemigos”. Luego apuntó que Fidel siempre decía que amar es cariño, valoración, admiración en todos los aspectos, o sea que el revolucionario tiene que amar a las personas con las que construye la lucha por la liberación. Los procesos hay que hacerlos con todas y con todos, hay que apuntar a romper esas lógicas individualistas y sectarias”. Rescatando a Martí y su influencia decisiva sobre Fidel, destacó que “hay que tener en cuenta siempre el pensamiento crítico revolucionario de Fidel, que pasa por construir, proponer, formar, otra lógica de pensarnos como seres humanos, de pensar nuestras relaciones y de considerar nuestros procesos”.

En lo que hace al internacionalismo en Fidel, Yohanka recordó la epopeya protagonizada por decenas de miles de revolucionarios y revolucionarias cubanas en Africa. Ejemplificando sobre lo que significó el empuje dado por Fidel a esa proeza de ayudar a derrumbar el apartheid o de abrir las puertas a un proceso liberador en Angola, la oradora apuntó que a diferencia de los países imperialistas que siempre que fueron a ese continente fue para saquear, “lo único que Cuba trajo de Africa fueron nuestros combatientes muertos”.

Una vez terminada la oratoria desde la mesa, se abrió un interesante y cualificado debate sobre lo escuchado y sobre el valor de una Cátedra que lleva el nombre de quien tanto hizo por la Revolución y la Humanidad.

El acto finalizó con un video-canción recientemente editado en Cuba denominado “Cabalgando con Fidel”, donde se lo homenajea tras su desaparición física.

También se lanzó la Cátedra Fidel Castro en Córdoba

Con la presencia de la educadora popular cubana Marilin Peña Perez, de Claudia Gamba, de la Fundación Un Mundo Mejor es Posible (UMMEP) que lleva adelante las Misiones Cubanas en Argentina, y Gonzalo Armúa (de Alba Movimientos), se llevó adelante el lanzamiento de la Cátedra Fidel Castro en la provincia. La cita se llevó a sala llena en un lugar más que simbólico: la Clínica Oftamológica Doctor Ernesto Che Guevara, donde se desarrolla la «Operación Milagro».

La actividad comenzó con un sentido homenaje a Berta Cáceres, con una mística en la que no faltaron las semillas, el agua y los pañuelos del COPINH hondureño y a Hugo Chávez, quien estuvo presente en la sala a través de un video, en la que destacaba con sus palabras la importancias de combatir al capitalismo y avanzar en la construcción del socialismo, pero también, de incomodar a quienes no se definían, a quienes intentaban promocionar un «capitalismo con rostro humano» y de dar batalla «contra el reformismo».

Claudia Camba agradeció a ALBA Movimientos por haber elegido la Clínica como sede para realizar el lanzamiento y aprovechó la ocasión para contar los entretelones de cómo se había organizado la «Operación Milagro» junto a Fidel Castro, para «desembarcar» con médicos en Bolivia y luego, cómo el grupo de argentinos comenzó la tarea en Córdoba. Destacó la «mirada estratégica de Fidel», su capacidad de liderazgo y puntualizó que Fidel, nunca, dejaba una misión emprendida sino hasta haberse terminado. «Hoy Fidel seguramente estaría conspirando», dijo. «Estaría viendo con quien, con quienes, se podría promocionar un amplio movimiento Latinoamericano para frenar esta ofensiva conservadora que se despliega en el continente».

Gonzalo Armúa, por su parte, recordó los orígenes del ALBA como propuesta de articulación de Estados de la región encabezada por Fidel Castro y Hugo Chávez, y cómo luego, a instancias del MST de Brasil, surgió la propuesta de realizar una articulación continental a nivel todos los movimeintos sociales de la región, más allá de que sus gobiernos adhieran o no a la propuesta del ALBA. También destacó la importancia de la formación política, de la comunicación popular para contrarestar el discurso de los medios hegemónicos de comunicación, a los que caracterizó como «los partidos de la oposición» y de la solidaridad activa con entre los distintos países. «Una solidaridad», dijo, «que vaya más allá de lo declamarorio, de las firmas de adhesión y de los comunicados, que son necesarios pero que no alzanzan».

Finalmente, Marilín Peña Perez comenzó su intervención proyectando una canción realizada por distintos artistas en homenaje a Fidel tras su muerte y aclaró que era la única canción que llevaba en su celular. En su discurso realizó un recorrido por lo que fueron los años 90 en Cuba, cuando ella era estudiante, en medio de la complicación económica y la debacle política a nivel mundial. Recordó cuando Fidel se reunió con las Federaciones Universitarias para explicar los problemas que atravesaba el país, escuchar a los y las estudiantes y poner en discusión qué hacer con las becas que muchos de ellos recibían del Estado para poder estudiar.

La educadora popular cubana rescató el ejemplo de Fidel en cuento a la formación, la capacidad de lectura y de procesar información, pero por sobre todo, su intento permanente por analizar cada situación a la luz de resituarla en su historicidad. «Fidel era un gran promotor del trabajo político, del trabajo de masas y también, del trabajo ideológico». insistía con escuchar, pero también con disputar ideas, con el internacionalismo y con la promoción de la unidad, tanto de la unidad popular en cada país como de la unidad continental; de reconocer las debilidades y fortaleczas propias y del enemigo, de la necesidad de la formación y de la solidaridad», destacó. Y finalizó, entre calurosos aplausos de los asistentes, diciendo: «Sí se pudo, sí se puede, sí se podrá».

Tomado de Resumen Latinoamericano

Última modificación: 13 de marzo de 2017 a las 21:04
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