Centro Martin Luther King

Verdades, resistencias y rebeldías de la Revolución Cubana

En su tercera jornada, dedicada a los 60 años del proceso revolucionario cubano, el XIII Taller Internacional sobre Paradigmas Emancipatorios suscitó reflexiones en torno a las verdades, resistencias y rebeldías del proceso cubano, a través del intercambio con experiencias que muestran la creatividad convocante a soñar y pensar Cuba a la luz de los nuevos tiempos.

En su tercera jornada, dedicada a los 60 años del proceso revolucionario cubano, el XIII Taller Internacional sobre Paradigmas Emancipatorios suscitó reflexiones en torno a las verdades, resistencias y rebeldías del proceso cubano, a través del intercambio con experiencias que muestran la creatividad convocante a soñar y pensar Cuba a la luz de los nuevos tiempos.

Con el indispensable homenaje a Fernando Martínez Heredia, figura de obligada referencia en la historia del evento, comenzó la jornada, acompañada por la música del grupo Yoruba Man y Emily, ganadora de la última edición del concurso de talento infantil la Colmena TV.

Los participantes pudieron intercambiar con un panel motivador integrado por Fernando Luis Rojas (ICIC Juan Marinello), Lirians Gordillo (Editorial de la Mujer), Wilder Pérez (Instituto de Filosofía) y Georgina Alonso (Directora del Instituto de Filosofía), como preámbulo del intercambio con las experiencias presentadas que abarcan las dimensiones de poder popular, internacionalismo, trabajo colaborativo, participación infanto – juvenil y educación, ciencia, deporte y salud.

Rojas se refirió en su intervención “60, modelo para cuestionar”, al recorrido nada quieto de la Revolución en su más de medio siglo y lo particular del proceso cubano de cara al mundo, rompiendo esquemas y dogmas establecidos.

Por su parte, Lirians relató vivencias personales marcadas por el trascender de estos años de proyecto revolucionario, y en su intervención afirmó que si queremos ser coherentes hay que darle frente político y público no solo al capitalismo, sino también al machismo, el racismo, la homofobia, el fundamentalismo religioso y otras manifestaciones que atentan contra los valores emancipatorios.

Wilder Pérez, del Instituto de Filosofía, se refirió al conjunto de experiencias en diálogo como una apuesta colectiva de lo que pueden ser los sentidos revolucionarios de la Cuba actual.

Invitó además a los participantes a preguntarse cuáles son los elementos que caracterizan al imaginario, al acumulado histórico de la Revolución Cubana. En respuesta a esto, ejemplificó que entre los principales aspectos dentro de esta visión compartida se encuentran la resistencia y voluntad nacional del pueblo cubano frente al bloqueo y a la agresión sistemática del gobierno norteamericano; la solidaridad internacional que nos ha caracterizado en todos los terrenos civiles y militares desde los años 60 hasta hoy, la cual es un instrumento de articulación e integración; y el programa de justicia social de la Revolución, que ha constituido el núcleo del consenso del pueblo cubano en torno al proyecto.

Comentó que estamos en un momento de encrucijada, donde están en disputa no solo los sentidos revolucionarios sino también el país, por lo que parte de la apuesta es el desafío de ver la economía como la gran asignatura pendiente, de cómo hacer este proceso de reformas en un sentido de socializar la economía, para que no vaya por la lógica burocratizante ni la del capital. Añadió que para esto es necesario una socialización del poder y la política y generar espacios colectivos.

Por su parte, Georgina Alfonso, también del Instituto de Fillosofía, hizo énfasis en cómo el próximo referendo constitucional, que constituye un derecho ciudadano, tiene preocupado a la derecha.

Señaló que la participación consciente y creadora de cubanas y cubanos en la gestión de gobernarnos ha sido a lo largo de estos 60 años el proceso real de ejercicio de la democracia desde otra lógica de poder.

Aun así, reconoció que en los últimos años ha disminuido la participación popular, haciéndose ineficiente la gestión de los gobiernos locales para dar atención y convocar a la solución de las necesidades básicas materiales y espirituales de los ciudadanos.

“Por eso queremos recuperar las formas y espacios de participación popular adecuándolas al contexto actual…El proceso de actualización del socialismo cubano incluye el reto de ampliar la democracia hacia formas directas, horizontales y participativas de autogobierno, intentando no repetir verticalismos y burocracias insensibles a la práctica revolucionaria, sino construyendo nuevos espacios y manteniendo la unidad desde la diversidad que nos caracteriza. Esto precisa la reconstrucción de lo colectivo con sentido de totalidad social”, dijo.

La ponente destacó que estas experiencias que se mostrarían plantean nuevas relaciones subjetivas, no solo en lo político- institucional, sino en los planos económico, ideológico, educativo, familiar, comunicacional, y constituyen nuevas formas de ejercicio del poder popular.

Lo anterior está en consonancia con el debate y los cambios que se operan hoy en la realidad cubana, los cuales tienen la intención en lo fundamental de recuperar el protagonismo cotidiano del pueblo en el proyecto socialista.

Alfonso valoró que las preocupaciones actuales por el fortalecimiento de la democracia expresadas en los debates del proyecto de la nueva constitución, reflejan los cambios de la realidad y la subjetividad social y manifiestan la intencionalidad del compromiso individual y colectivo de cubanas y cubanos con su sociedad.

Planteó además interrogantes que resultan claves en el contexto actual: ¿Cómo hacer más solidaria y colectiva la producción y la apropiación? ¿Cómo construir poderes compartidos que enfrenten la corrupción, la burocracia y el autoritarismo? ¿Cuáles son las formas más justas de democracia participativa y protagónica? ¿Qué proyecto socialista nos convoca a una vida mejor?

Al respecto arrojó luces sobre los principales desafíos democráticos de estos tiempos, que van desde potenciar la crítica y la creación desde lo individual y lo cotidiano; promover cambios sociales desde un proyecto participativo y plural que integre coherentemente el saber, el hacer y el desear del sujeto social popular; integrar y articular la diversidad social respetando las identidades individuales; hasta fortalecer la viabilidad del proceso socio-histórico cubano en el contexto nacional e internacional y hacer real la posibilidad del socialismo como alternativa civilizatoria.

Al finalizar el panel, los participantes en el XIII Taller Internacional sobre Paradigmas Emancipatorios, recorrieron e intercambiaron con las diferentes experiencias expuestas en el espacio.

Última modificación: 24 de enero de 2019 a las 17:43
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