Centro Martin Luther King

Lo mejor de nuestras tradiciones de lucha estará en el Plenario Intersindical de Trabajadores-Convención Nacional de Trabajadores...

En Montevideo, otra jornada de lucha por el futuro

homenaje a Fidel
Las miradas del continente y de buena parte del mundo centraran su atención en el Cono Sur por estos días. Será en Montevideo, Uruguay, donde más de dos mil activistas, dirigentes de movimientos y organizaciones sociales se reunirán para debatir, construir consensos para la lucha, acciones conjuntas contra los acuerdos de libre comercio y el poder de las empresas transnacionales; por la democracia, soberanía e integración de nuestros pueblos.

A doce años de la derrota del ALCA y dos del encuentro de La Habana, la principal central sindical uruguaya, conocida como PIT-CNT (Plenario Intersindical de Trabajadores-Convención Nacional de Trabajadores), aúna voluntades en el esfuerzo común para que diversos movimientos y organizaciones del campo popular en la región se sumen a los esfuerzos por enfrentar la ofensiva de los sectores conservadores y del capital en el continente.

En el llamamiento oficial al encuentro se convoca a que “luego de haber compartido nuestros saberes colectivos, nuestras tradiciones de lucha y desarrollado una labor de formación, sensibilización y construcción colectiva de una agenda para la acción y la movilización”, en Montevideo se logre acumular conocimientos y saberes sobre el momento que vive la región y el mundo, la forma en que la lógica del capital se apropia de la vida de las personas y de los bienes de la naturaleza, la manera en que las grandes corporaciones y las grandes potencias se benefician de la concentración de la riqueza y de la exclusión de las mayorías, y la forma en que estos poderes se conjugan para atacar la democracia y la soberanía de los pueblos.

Según sus propios organizadores, el día 16 empezará el encuentro con un paro nacional y una gran marcha por las calles de Montevideo hasta el velódromo de esa ciudad, donde se han colocado carpas para que allí sesionen todas las mesas de debate y la Asamblea General. Los paneles de apertura, ese propio día en horas de la tarde, que unirán dirigentes de movimientos sociales en diálogo con líderes políticos de la región, versarán sobre “Pueblos en movimiento, los desafíos ante la ola conservadora y los ataques a la democracia en la región”.

El 17 se profundizará sobre otros ejes de la jornada continental: democracia y soberanía, la lucha contra el poder de las empresas transnacionales, contra los acuerdos de libre comercio y por la integración de nuestros pueblos. El feminismo y el cuidado del medio ambiente son también ejes transversales de la agenda, así como las luchas de la juventud, los migrantes, los campesinos e indígenas.

El día 18, en Asamblea final será el momento de construcción de acuerdos y agendas conjuntas en un plenario de convergencia en el que se dé lectura a un balance del encuentro, una declaración final y un plan de acción que contenga el resultado y la construcción colectiva, fruto del debate de cada una de las mesas de los días anteriores. DE CUBA A MONTEVIDEO, PARA CONSTRUIR JUNTOS

Medios de prensa ya se han hecho eco por estos días de la participación de Cuba en este Encuentro de Montevideo, con una delegación representativa del Capítulo Cubano de Alba Movimiento, que incluye a organizaciones, activistas y especialistas relacionados con la diversidad de voces y luchas del continente.

La Central de Trabajadores de Cuba (CTC), la Federación de Mujeres Cubanas (FMC), la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños (ANAP), la Federación de Estudiantes Universitarios (FEU), la Organización de Solidaridad con los Pueblos de África, Asia y América Latina (OSPAAAL), el capítulo cubano de la Red en Defensa de la Humanidad, así como el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP), el Instituto de Filosofía de Cuba, el Centro de Investigaciones de la Economía Mundial (CIEM) y el Centro Martin Luther King de La Habana estarán presentes en el encuentro.

En cada uno de los paneles, mesas de debate y en la sesión plenaria habrá una representación de nuestro país, y será este otro momento para el justo reclamo de la devolución del territorio ocupado ilegalmente por Estados Unidos en Guantánamo, el cese del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por más de 50 años contra nuestro país.

Especial significación tendrá para nuestra delegación el homenaje a nuestro Comandante en Jefe Fidel Castro que se realizará el 17 en horas de la noche, a pocos días de cumplirse el primer aniversario de su partida física, y en justo reconocimiento al legado eterno de lucha y de enseñanzas que nos dejó: no cesar nunca en la lucha por la soberanía de nuestros pueblos, en la necesaria unidad a pesar de la diversidad, en el respeto a nuestras diferencias y en el enfrentamiento a los tratados de libre comercio que solo acentúan la desigualdad y la pobreza, mientras que se enriquecen unos pocos.
POR EL MUNDO MEJOR QUE ES POSIBLE

Lo mejor de las tradiciones de lucha de nuestros pueblos estará, sin dudas, en Montevideo. Los expresidentes Luis Inacio Lula Da Silva, de Brasil, y Pepe Mujica, de Uruguay, han confirmado su participación. El propio Mujica ha dicho que allí estarán muchos de los que tuvieron un importante papel hace unos años en la lucha contra los TLC pero siguen siendo conscientes de los desafíos de la América Latina y el Caribe y la necesidad de defenderse de las transnacionales, ante la creciente desigualdad, las amenazas a las soberanías, el equilibrio ecológico y la falta de oportunidades para los jóvenes.

“Esas causas sociales nos obligan a juntarnos y a hacer balances, a trazar perspectivas y a intentar, por qué no, ir construyendo una realidad mejor que la actual hacia los combates del futuro, por eso este encuentro de Montevideo en noviembre. Estás invitado, tú, y las organizaciones sociales que laten por la libertad y por la igualdad, en esta, Nuestra América”, resaltó el expresidente uruguayo en una convocatoria publicada en la página web del encuentro y que durante días ha estado circulando en las redes sociales en internet.

La convergencia e intercambio de experiencias de lucha y resistencia, desde las comunidades, los sindicatos, los movimientos sociales y estudiantiles, las asociaciones en las que todos juntos, hombres y mujeres de muchas generaciones y procedencias políticas, se enlazan por un bien común, será la base de lo que se construya desde esta jornada continental.

Tal como se expresa en los documentos básicos y lo han ratificado los que allí se darán cita, solo la lucha por la justicia, la inclusión, la tolerancia y el respeto, que nuestros pueblos y naciones reclaman, desde nuestra diversidad, capacidad y presencia desde las comunidades, territorios, países, lugares de trabajo o estudio, nos permitirán avanzar que frente a la ofensiva neoliberal, conservadora, reaccionaria e imperialista que se cierne contra nuestros pueblos y contra los procesos democráticos del continente.

Será Montevideo entonces, otro espacio para trazar caminos hacia un proyecto que ratifique a la solidaridad, la integración, la unidad y soberanía como la única alternativa posible, a la vez que se sumarian nuevas voces para la movilización y la lucha por ese mundo mejor que también Fidel nos enseñó, que es posible.

Somos responsables del futuro que queremos

El Encuentro de Montevideo fue un hervidero en esta, la primera de sus tardes. La batucada de la Marcha Mundial de las Mujeres acompañó la entrada a la tribuna del expresidente y senador de la República del Uruguay Pepe Mujica, quien llegó para participar en el panel “Seguimos en lucha: desafíos frente a la ola conservadora y los ataques a la democracia”, junto a la directora del Instituto de Filosofía de Cuba, Georgina Alfonso, y Cindy Wiesner, de Grassroots Global Justice, ambas también de la Marcha Mundial de Mujeres, así como con Víctor Báez, secretario general de la CSA y Cony Oviedo de CONAMURI, Paraguay.

Los integrantes de la mesa hicieron un análisis del avance del neoliberalismo y los desafíos que tienen los pueblos en lucha.

Partiendo de su vasta experiencia, Mujica comenzó admitiendo su obligación de reconocer la diversidad social que caracteriza la composición de la Jornada Continental como proceso y el Encuentro de Montevideo y lo que ello representa ante el desafío de saber conjugar las diferencias para sostener una unidad en la diversidad.
Reconocido como uno de los referentes de la más reciente etapa del progresismo en el continente, expresó que “es importante lo que hacemos y más importantes son los que quedan luego de nosotros”, refiriéndose a la necesidad de que las transformaciones sean sostenidas y crecientes, y no necesariamente dependan de un determinado gobierno de tránsito en el poder.

En su intervención, Mujica hizo alusión al capitalismo como un sistema con la capacidad de generar una cultura egoísta de la que es muy difícil escapar. Por eso, aún cuando un gobierno al llegar al poder con un proyecto de justicia para todos es posible que no logre satisfacer las demandas generadas por esta cultura capitalista.
“El progreso global colectivo de la sociedad es la mayor garantía de felicidad”, expresó, al tiempo que reconoció que la lucha por la soberanía y la independencia son la expresión del viejo grito jacobino por la igualdad.

Son estos los valores que hay que defender, generando herramientas para crear una cultura distinta. No hago apología de la pobreza, dijo, sino de la sobriedad.
Un desafío similar fue planteado por la luchadora norteamericana Cindy Wiesner quien expuso los retos que hoy tienen los sectores progresistas en los Estados Unidos.
“Estamos en lucha contra los supremacistas blancos, contra la misoginia”, expresó, y resaltó que la lucha del pueblo norteamericano está creciendo y es permanente. Sin embargo, todavía no se logra articular una estrategia ante al ascenso de lo que llamó “populismo capitalista”, que expresa la crisis del sistema y ha generado irracionalismo en la sociedad. “Trump se ha convertido en la voz de la antiglobalización, pero nunca ha atacado a la clase capitalista y millonaria. Representa un movimiento blanco nacionalista y fascista. Es un autoritario y su propósito es desestabilizar y desmantelar el aparato estatal, afirmó.

Refiriéndose a la falta de democracia en los Estados Unidos afirmó que el gobierno de Trump no es resultado de un mandato popular debido a las casi tres millones de personas que no votaron o se abstuvieron. “El ochenta porciento de la población no apoya a Trump. Somos la mayoría”, sentenció y agregó que por ese motivo es necesario y urgente luchar por la democracia en los Estados Unidos, a partir del análisis del capitalismo y la articulación de fuerzas con una estrategia común. Para eso, reconoció, los sectores progresistas norteamericanos necesitamos de la solidaridad de América Latina.

Justo sobre la importancia de pensar el sentido de la lucha y estudiar el capitalismo contra el que luchamos habló Georgina Alfonso, quien insistió también en que el Encuentro de Montevideo representa una continuidad de procesos de resistencia anteriores.
Sobre el contexto actual que vive la región, destacó que no se trata de una nueva oleada conservadora, sino de la misma ola imperialista conservadora que no quiere una América Latina emancipada y con justicia social.

“Estamos en un momento importante de conciencia revolucionaria”, expresó, y explicó que ante los desafíos actuales hay que trascender las diferencias entre partidos y movimientos y la costumbre de que el partido mande al movimiento. “Es necesario trabajar juntos. La lucha es mantenernos haciendo poder y gobierno revolucionario y popular”. En ese sentido destacó que espacios como este Encuentro nos sirven para elevar la autoestima popular, para unirnos y sabernos acompañados en la lucha.
“El futuro se construye aquí, hoy, por adelantado. Tenemos que vivir el futuro en nuestras vidas cotidianamente. Somos responsables del futuro que queremos”, finalizó.
Al referirse a Cuba, Gina Alfonso compartió a los participantes un saludo de la isla y expresó que el pueblo cubano no ha renunciado a la Revolución y es mentira que transita hacia el capitalismo. “El pueblo cubano no renuncia a la emancipación, a la soberanía ni a su independencia”, dijo.

Este viernes en el Encuentro de Montevideo se realizarán varios paneles y talleres sobre los ejes identificados en el consenso de La Habana en 2015, cuando, en el primer evento de este proceso de integración que es la Jornada Continental, se identificaron la lucha contra el libre comercio y las transnacionales y la defensa de la democracia, la soberanía y la integración como las banderas de lucha de las organizaciones y movimientos que forman parte de la misma.

Otro importante acontecimiento del día será un homenaje al líder de la Revolución Cubana, Fidel Castro, a un año de su desaparición física. El acto servirá también para celebrar el legado y la vida de quien tanto defendió y luchó por la integración de los pueblos de Nuestramérica.

Los pueblos en movimientos seguimos en lucha

Tras la exitosa marcha que tuvo lugar por la Avenida 18 de Julio, en la tarde de este miércoles se desarrolló el primer panel del Encuentro de Montevideo, moderado por la referente de la Marcha Mundial de las Mujeres (MMM) Nalu Faria y Fernando Pereira, Presidente del PIT-CNT.

En la mesa participaron Karin Nansen, de Amigos de la Tierra, Gonzalo Armúa, de ALBA Movimientos, Ana Julia, del Movimiento Jóvenes Secundaristas de Brasil y María Alejandra Díaz, de la Asamblea Nacional Constituyente de Venezuela. En la apertura, Faria, dio las gracias y la bienvenida a todos y todas las asistentes al Encuentro, que suman cerca de tres mil militantes de 23 países del continente, entre ellos Brasil, Argentina, Cuba, Haití, Colombia, Perú, y Uruguay.

Asimismo, mencionó la fuerza que tuvo la movilización de la mañana y la calificó como una demostración de la capacidad de convocatoria de las organizaciones y este encuentro en Montevideo, así como del alto nivel de lucha popular que persiste en todo el continente. También agradeció la calurosa y solidaria acogida de los uruguayos y las uruguayas en Montevideo, la capital de la esperanza, que recibe a todos los asistentes de este encuentro.
Estos tres días, afirmó, comenzaron en las calles que son de todos y de todas, y esta Jornada reivindica un espacio antirracista, ecologista, antipatriarcal, por la diversidad sexual, anticlasista, antimperialista y anticapitalista, libre de la violencia en cualquiera de sus formas.

A continuación tomó la palabra Fernando Pereira, quien aseguró que hoy no fue un día más, sino que tuvo lugar una gran marcha y un acto internacionalista que hace muchos años no ocurría en este escenario. Hizo énfasis en que la unidad se construye con paciencia, tolerancia y solidaridad. “Hay que contar con los movimientos por la justicia, ambientalistas y feministas para que sea posible unificar las fuerzas en las movilizaciones. Hoy fue un día especial porque hubo muchas personas de todo el continente, dijo, y es el comienzo de un debate que podrá tener lugar en los próximos días.

Se abrió así la Jornada Continental por la Democracia y contra el Neoliberalismo, recordando que otro mundo es posible y necesario, animando a la unión de las luchas y al fomento del debate.

Karin Nansen, de Amigos de la Tierra Internacional, comenzó recordando el encuentro que tuvo lugar en La Habana en 2015 para celebrar una década de la victoria sobre el ALCA como resultado de una campaña contra el neoliberalismo, el capital y la derecha, en la que se reivindicaba la dignidad y los derechos de los pueblos. “Fue una lucha unitaria que denunció la imposición del poder de las transnacionales y del capital y la misma fue posible gracias a la revolución cubana y a la acogida del pueblo cubano en los Encuentros Hemisféricos celebrados en La Habana”, enfatizó.

Las privatizaciones de los servicios públicos y de los bienes comunes son, dijo, otra problemática contra la que hay que luchar y en el marco de la jornada continental tiene que haber, y lo hay, un compromiso por parte de las diferentes organizaciones que reivindiquen la soberanía de los pueblos.

Hizo mención a los golpes de Paraguay, Honduras y Haití, junto con los de Venezuela y Brasil, para no olvidar la necesidad de luchar contra el capitalismo y el neoliberalismo. Los ataques que sufren los pueblos son constantes y las principales víctimas son las mujeres y los territorios. Junto con estos ataques por parte del gobierno se suma la violencia de los medios de comunicación.

Las crisis que hoy en día se viven son una generación de lucro que fomenta el crecimiento de la desigualdad y esto supone un nuevo marco jurídico que impone nuevas normas para el despojo de los pueblos. Las consecuencias de estos acuerdos de libre comercio son que los pueblos no puedan ejercer las demandas y proponer políticas propias.

Las empresas transnacionales cometen violaciones a los derechos humanos constantemente, y los pueblos que se revelan en contra son reprimidos. A raíz de esta violencia se está tratando de elaborar un tratado vinculante que lleve a juicio a estas empresas transnacionales, a fin de despojarles la impunidad absoluta de la que gozan.

A pesar de esta situación hay esperanza, aseguró Karin, y es posible desde la unidad pensar la fuerza que luche para conseguir una soberanía popular antipatriarcal, antimperialista y anticapitalista. Animó a que todas y todos lucharan por todos los derechos de los pueblos, y para ello es fundamental la inclusión de todos ellos y de todos los sectores afectados. El encuentro, dice Karin, es fundamental para seguir en lucha, para no dar un solo paso atrás.

Gonzalo Armúa, de Alba Movimientos, empezó recordando que este año es la conmemoración de los cien años de la revolución rusa; que hace cincuenta años de la muerte del Che y un año de la muerte física de Fidel. En el 2018, dijo, se cumplen además cinco años del fallecimiento de Hugo Chávez. Según Gonzalo, vivimos en una crisis ecológica que pone la vida de todos en peligro, además de otras crisis que nos afectan. Sin embargo, existe también una crisis de las élites. Consideró importante recordar que aumentan los discursos fascistas y que, si bien de este lado se piensa en una alternativa, ellos, los poderosos, también buscan una nueva estrategia, pero de clase alta, de élites.

La lucha de clases a nivel continental está concentrada hoy día en Venezuela, que resiste y enseña nuevas formas de democracia, de confrontar al imperialismo. Es un pueblo que está planteándose la paz pero que es violentada, reprimida y asesinada. Junto a Venezuela está Colombia, y es la base más grande del imperialismo norteamericano de la región.
Mencionó también a Puerto Rico, lugar en el que todavía existen colonias y a Haití, que sufrió un golpe de Estado a un gobierno popular. Insistió en la necesidad de transmitir la solidaridad a estos pueblos en situación difíciles, y organizarse en las calles para derrocar los gobiernos que imposibilitan la garantía de los derechos de los pueblos. Dijo que, para ello, es necesario la unión frente a la fragmentación que busca el capital. Es así que hay que hacer énfasis en el internacionalismo solidario para actuar frente a cada ataque a los pueblos, defendiendo la revolución de todos ellos.

La batalla ideológica es otro punto importante y, para darla, hay que descolonizar la cultura y potenciar la formación política e ideológica de los movimientos. Es necesario introducir en las agendas de los medios de comunicación convencionales los temas de valor y, además, crear nuevos medios alternativos. Otra cuestión importante es la democratización del poder popular y, además, la introducción del feminismo en cualquier movimiento emancipador, poniendo a las mujeres en el centro de las luchas.

Para terminar, conmemoró de nuevo a Chávez con el grito “Chavez vive, la lucha sigue”.
Ana Julia, del Movimiento de Jóvenes Secundaristas de Brasil. Comenzó su intervención recordando que Brasil sufre a día de hoy grandes ataques por el capitalismo y el neoliberalismo, pero estos ataques se extienden a otros países de América Latina. La gente luchó por construir un nuevo Brasil para defender los derechos como la educación.
Es necesario en este contexto, dijo, un proyecto radical de base popular que ponga por delante a las mujeres, a los negros y a las negras y a todas las personas que representen la diversidad sexual.

Dijo conmovida que el pueblo brasileño no pide permiso a nadie, que el pueblo de Brasil lucha de frente y logra las victorias. Además, otro problema actual que menciona Ana Julia, es la reforma laboral, que está terminando con las conquistas y los derechos de los trabajadores. Hay que luchar por garantizar el trabajo digno de todos y de todas.
La Jornada Continental lucha contra el neoliberalismo y viene a proclamarse en contra de las prácticas brutales de los sistemas políticos y económicos que arrasan con los derechos conquistados y la justicia social lograda. La situación de Brasil es crítica y el pueblo brasileño y el resto de pueblos han de luchar en conjunto para no ser derrotados.
Hizo un llamado a gays y lesbianas, hombres y mujeres, negros y negras, para luchar contra el neoliberalismo, contra el capitalismo y para no desistir nunca ante la labor de construir un mundo justo y solidario.

Por último, María Alejandra Diaz, integrante de la Asamblea Nacional Constituyente de Venezuela, comenzó sus palabras recordando que, cuando Chávez irrumpe en la escena política, se convierte en un contrapoder, en el protagonista solitario que diseña un sistema que permite proteger a los desarrapados, a los pobres y a los excluídos. Cuando Chávez llegó al poder había un 65% de pobreza. Entonces Venezuela era una sociedad dividida, fragmentada y sin dignidad. Él crea una alternativa al modelo capitalista que permite que el poder constituyente del pueblo resurja frente a la democracia representativa que domina y subyuga a través de las élites políticas.
Lo que hay que poner en el centro es lo común, la vida, las semillas, la familia y, ante este sistema perverso que quiere terminar con la humanidad, el reto es acabar con esa arma que no permite construir y avanzar en otra dirección.

Dijo María Alejandra que el modelo venezolano está amenazado por una guerra que comenzó atacando a las mujeres, a los niños y a los ancianos. Esta guerra también controla el sistema económico y productivo. Es necesario en ese contexto independizarse del petróleo como principal moneda de cambio para una economía potente.

Aseguró María Alejandra que Venezuela se caracteriza por estar resistiendo a esta guerra diplomática, financiera y económica, a este bloqueo criminal y actos de discriminación a los que Venezuela y el pueblo cubano están sometidos. Frente a la reinvención constante del capitalismo Venezuela resiste, y garantizar Venezuela es garantizar frenar el modelo capitalista.

Hizo un llamado a la solidaridad de las luchas de Latinoamérica. Solo a través de plataformas unitarias de solidaridad va a ser posible el avance.

El gran reto de los movimientos sociales del momento es construir compromisos que permitan salir del modelo dominante, la creación de una soberanía real y concreta que permita crecer y desarrollarse como pueblo, tanto el venezolano como cualquiera.

Todas las intervenciones demostraron la amplitud y el nivel de radicalidad frente al modelo capitalista, y animaron a todas las organizaciones y pueblos a luchar y a aprender de otras luchas. Las reflexiones planteadas en este primer panel serán útiles para abordar los talleres del segundo día.

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