Centro Martin Luther King

Moriré de cara al sol

Graziella Pogolotti: “La batalla contemporánea por la supervivencia de las naciones se libra en el terreno de la cultura otra, la que entra por los poros, por las distintas vías de comunicación masiva”

10 de mayo de 2016 23:05:52

No me gustan los frijoles. Detesto la malanga. Soy emigrante y procedo de una familia de emigrantes. Solo mi padre había nacido en La Habana. Cubano hasta la médula, a pesar de haber vivido en otros países durante muchos años, quiso dejar sus huesos en esta tierra y, por suerte, lo logró.

La pasión por la Isla me fue entrando por los poros, a través de la fascinación por el mar y el olor a salitre en la feliz circunstancia del agua por todas partes. Adquirí el sentido de pertenencia en el barrio donde transcurrió parte de mi infancia y de mi juventud, aquel San Juan de Dios cercano a la Loma del Ángel, habitado por gente modesta, trabajadora, pobre, pero decente, obreros, dependientes de tiendas, maestras normalistas sin trabajo, oficinistas. Era un mundo de puertas abiertas, en el que cualquiera socorría al vecino en caso de necesidad y se conversaba de balcón a balcón a través de la estrecha calle Peña Pobre. Fue también en el parque, donde todavía se entonaban rondas como “Arroz con leche se quiere casar con una viudita de la capital…”. En la primaria aprendí los rudimentos de nuestra historia. Una caída violenta amenazaba con dejarme una cicatriz: “No importa —contesté— tendré una estrella en la frente como Calixto García”.

De ese modo, fui avanzando por la vida. Viajé. Me especialicé en literatura francesa en París. Recuperé mis vínculos con mi familia italiana. Pero en el alma tenía ya sembrados el arraigo a la nación y a la cultura cubanas, ambas inseparables. Se había afianzado durante mis estudios universitarios, cuando estrené mi voluntad de lucha a favor de la construcción de un país verdaderamente so­berano, que no se mostrara al mundo como una república bananera. Después del triunfo de la Revolución, tuve la oportunidad de contribuir a la edificación de esos sueños en los espacios que me resultaban cercanos: la educación y la cultura.

Evoco esos recuerdos porque las definiciones conceptuales son imprescindibles en los días que corren. Las bases de la nación residen en ese mosaico diverso del que todos formamos parte, un pueblo de intelectuales, obreros, campesinos, activistas políticos, portadores de tradición y memoria diversas marcadas por la localidad, por la raza, por la edad, por el género, que compartimos angustias, dificultades y celebraciones festivas. La creación artística y literaria constituye parte de esas complejas redes culturales. En la historia de cada una de las manifestaciones se ha producido siempre el intercambio estimulante entre el adentro y el afuera. No comparto por ello las preocupaciones de quienes observaron con desconfianza el concierto de los Rolling Stones. Pensé de inmediato en la generación que convirtió en íconos a los Beatles. Allí estuvieron grupos de amigos junto a sus hijos de distintas edades, en feliz convergencia de generaciones. La auténtica creación de nuestro país tiene la capacidad de metabolizarlo todo.

Sin embargo, la batalla contemporánea por la supervivencia de las naciones se libra en el terreno de la cultura otra, la que entra por los poros, por las distintas vías de comunicación masiva. Es la que interviene directamente en la vida cotidiana, fabrica sueños, favorece la evasión e inhibe el ejercicio del pensar. El hacedor de una obra material o inmaterial, semejante al artista, guarda con ella una relación afectiva, siempre que en la realización se hubiera desplegado amor y entrega. En las noches febriles de desvelo se acrecienta el cariño por los hijos.

Complejo tejido de vida, memoria, costumbres, formas de convivencia, ce­le­braciones, imágenes artísticas, la cultura nutre el imaginario popular y cristaliza en los símbolos sagrados de la patria. Los cubanos nunca hemos sido xenófobos: minados por la feliz circunstancia del agua por todas partes, la Isla ha sido un puerto. Terminada la Guerra de In­de­pendencia, los españoles que optaron por permanecer en el país, incluidos soldados del ejército de ocupación, recibieron trato respetuoso y fundaron hogares. Pero el orgullo legítimo emanado de una cultura de resistencia, no puede ser lacerado. Se contrapone al aldeano vanidoso, mimético seguidor de modas ajenas a las demandas de su contexto específico, ciudadano vergonzante de un país que subestima, obsequioso y obsecuente con los prepotentes que lo desprecian.

Estos comentarios nacen de algunos fenómenos que, coincidentes, se han manifestado en la capital. Rápido y furioso, filme comercial de pésima calidad, irrumpe de manera violenta en el vivir habanero. Per­turbó las comunicaciones en las áreas centrales. Afectó a estudiantes y trabajadores. Aña­dió tensiones al difícil vivir cotidiano. Algo similar ocurrió con la presencia de la pasarela de Chanel. Impuso prohibiciones inaceptables a los pobladores de algunas zonas. La llegada del primer crucero norteamericano, según la difundieron nuestros medios informativos, fue acogida por una coreografía propia de un cabaret más que de un espacio público: las muchachas portaban un brevísimo vestuario hecho con la bandera nacional.

El sentido común indica la necesidad de abrir vías al comercio, a la inversión y al turismo para afrontar las dificultades económicas que nos afligen. El mandato de la realidad no puede llevarnos a olvidar que se trata, ante todo, de la lucha secular por la defensa de la nación soberana. Nos ampara el derecho a establecer, en cada caso, las reglas del juego. Es deber de todos exigir el respeto a la dignidad de nuestros ciudadanos, aquello que Martí nombraba decoro. El Maestro aspiró a morir de cara al sol. Así fue su caída, un 19 de mayo. Yo también quiero morir así, de cara a la luz, a la verdad, a los principios, al sentido de mi existencia, descubierto en esta Isla a la que llegué a punto de cumplir ocho años, sin saber el idioma y sin tener noción de su historia y su geografía. Aquí me sumé a la causa de la emancipación humana, a la lucha por los marginados de la tierra.

La humanidad contra el golpe en Brasil

Los abajo firmantes, intelectuales, artistas, escritores e investigadores del mundo entero, denunciamos el golpe en curso en Brasil y nos solidarizamos con la presidenta Dilma Rousseff, elegida por 54 millones de brasileros hace sólo un año y medio.

No se trata de un “juicio político” tradicional, como pretende presentarlo el grupo Globo. Michel Temer, la cara visible del golpe, ya expresó sus intenciones: hacer ingresar a la banca privada a la esfera pública y “focalizar” la política social al 5% más pobre del país, lo que significaría excluir del Bolsa Familia a 36 millones de personas. Además, Temer se propone avanzar hacia acuerdos con Estados Unidos y la Unión Europea “con o sin el Mercosur”. En definitiva: un gobierno para la élite de su país, alejado de las mayorías, bajo la expectativa de derribar para siempre la experiencia del Partido de los Trabajadores en el gobierno.

Temer pretende ser el “nuevo Macri” de Brasil, tomando como ejemplo al nuevo gobierno argentino, que avanza en un desmantelamiento estatal pocas veces visto en el hermano país. No es de extrañar, entonces, que haya sido la cancillería de este país suramericano la que más haya apoyado la intentona golpista, en un vergonzoso comunicado público que respalda a “las instituciones” de Brasil. Por todo lo expresado, y por sus vínculos con el gran capital, consideramos ilegitimo e ilegal al espurio presidente de facto Michel Temer, corrupto comprobado, quien responde a los más oscuros intereses de la oligarquía rapaz.

Hacemos un llamado a UNASUR para que se aplique el Protocolo sobre Compromiso con la Democracia aprobado por todos los países de la organización, que podría detener la ruptura del hilo democrático en Brasil. Asimismo, exigimos a los presidentes y gobiernos del mundo no reconocer a Temer, y reclamar la restitución de la presidenta
legítimamente electa Dilma Rousseff o la convocatoria inmediata a elecciones presidenciales como ha reclamado la propia presidenta para que sea el pueblo brasileño quien se exprese por la vía democrática y no se imponga un golpe de estado por un congreso cuestionado y corrupto.

Nao vai ter golpe!

Enviar adhesiones a: contraogolpenobrasil@gmail.com

Secretaría Ejecutiva REDH

Carmen Bohórquez (Coordinadora General de la REDH)
Marilia Guimaraes (REDH Brasil)
Atilio Borón (REDH Argentina)
Juan Manuel Karg (REDH Argentina)
Omar González (REDH Cuba)
Ariana López (REDH Cuba)
Nayar López Castellanos (REDH México)
Alicia Jrapko (REDH EEUU)
Hugo Moldiz (REDH Bolivia)
Katu Arkonada (REDH País Vasco/Bolivia)
Ángel Guerra (REDH Cuba/México)
Fredy Ñañez (REDH Venezuela)
Roger Landa (REDH (REDH Venezuela)
David Comssiong (REDH Barbados)
Luciano Vasapollo (REDH Italia)

Primeras adhesiones:

Alfredo Vera Arrata, Ecuador
Gilberto López y Rivas , México
Fernando Buen Abad, México/Argentina
Horacio López, Argentina
Manuel Santos Iñurrieta, Argentina
Katiuska Blanco, Cuba
Gabo Sequeira, Argentina
Jorge Nuñez Sánchez, Ecuador
Pablo Guayasamín, Ecuador
Pepe Regato, Ecuador
Raúl Pérez Torres, Ecuador
Verenice Guayasamín, Ecuador

“Los asesinos se han equivocado. Berta vive en el corazón de los pueblos”

Austrabertha Flores, madre de Berta Cáceres, exige que se investiguen a los mandantes intelectuales

Madre de Berta

El domingo 8 de mayo, tras una maratónica audiencia preliminar, a cuatro de las seis personas detenidas por el asesinato de la dirigente indígena Lenca, Berta Cáceres, se les dictó auto de formal procesamiento con prisión preventiva.

Uno de los procesados es Sergio Rodríguez, gerente social y ambiental de la empresa Desarrollo Energéticos S.A. (DESA), impulsora del proyecto hidroeléctrico Agua Zarca. Otros dos son militares. Uno de ellos, Douglas Geovanny Bustillo, es teniente retirado del ejército y ex subjefe de seguridad de DESA, mientras que Mariano Díaz Chávez es mayor de las Fuerzas Especiales de las FFAA e instructor de la Policía Militar del Orden Público (PMOP).

Edilson Duarte Meza y su hermano Emerson Duarte Meza, los supuestos gatilleros, serán presentados próximamente ante el juez.

Esta situación parece avalar la hipótesis, sostenida con fuerza por la familia de Berta Cáceres y el Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (Copinh), del involucramiento directo de DESA y el Estado en el asesinato de la luchadora social y defensora de derechos humanos.

Es por eso que tanto la familia como el Copinh siguen insistiendo en la necesidad de que se instale una comisión internacional de investigación independiente e imparcial, y que se cierre de manera definitiva el proyecto hidroeléctrico. También que se investiguen y castiguen a los mandantes intelectuales que planearon y financiaron el crimen

Pocas horas después de la resolución judicial, el proyecto hidroeléctrico Agua Zarca emitió un comunicado en el que prácticamente desconoce la decisión de la jueza, señalando que “confía en que la justicia llegará a los verdaderos culpables de este lamentable suceso”.

“Tenemos que acabar con esta impunidad”

Durante el encuentro que la Misión internacional de observación de derechos humanos tuvo con la familia de Berta Cáceres, la LINyM conversó con doña Austrabertha Flores, madre de la dirigente indígena asesinada el pasado 2 de marzo.

-¿Cuál es su reacción ante esta primera fase del proceso?
-Es el resultado de la presión enorme que ejercieron tanto la familia como todas las organizaciones nacionales e internacionales que nos han acompañado en esta lucha.

Sin embargo, se trata solamente de un primer paso, porque consideramos que solamente se capturaron a los ejecutores materiales del asesinato. Falta que se investiguen a los verdaderos autores intelectuales, o sea a los que pagaron para que mataran a mi hija.

-¿De dónde cree que vino la orden de matar?
-No me cabe duda de que vino de (la empresa) DESA, del mismo Estado y de los grupos económicos de este país. Aunque esto no me devuelva a mi hija, es necesario para sentar un precedente de que sí es posible derrotar la impunidad.

Estamos viviendo en medio de una dictadura criminal que es herencia del golpe, que militariza la sociedad, mientras la inmensa mayoría de hondureños y hondureñas muere de hambre y por falta de medicinas.

El mundo tiene que saber quiénes ejecutaron a mi hija solamente por ser una defensoras de los derechos humanos, de los bienes comunes de la naturaleza, de los derechos de los pueblos indígenas, de las mujeres y la juventud.

¡Mientras esto no suceda no habrá justicia!

-¿Siguen demandando la conformación de una comisión de investigación independiente?
-Por supuesto. Tenemos dudas sobre los investigadores de este país y necesitamos urgentemente que venga esta comisión investigadora independiente e imparcial, para escudriñar hasta el último culpable de este horrendo asesinato.

-Han pasado más de dos meses del asesinato de Berta…
-Han sido meses difíciles. Como madre, cada día es un intenso dolor, una falta sin límites. Siempre vivió conmigo….solo me queda seguir batallando, luchando con toda mi familia, con todos los pueblos que nos acompañan, exigiendo que se haga justicia, que no se sigan cometiendo delitos, que cese la impunidad.

-¿Cuál es el recuerdo más vivo de ella?
-La ayudé a parir tres de sus cuatro hijos….solo Salvadorcito casi lo tuvo en un carro por andar siempre en sus carreras….y lo tuvo en el Hospital Escuela. Los cipotes siguieron viviendo conmigo y por eso me dicen mama Bertha.

La otra cosa es que unos momentos antes de su asesinato estuvo conmigo. Me estuvo platicando de la persecución, del temor que tenía que de un momento a otro podían asesinarla…

-¿Así le dijo?
-Así me dijo. Que tenía miedo por sus cipotes y esto la dejaba en un estado de incertidumbre. Sin embargo, nunca paró su trabajo y continuó con su trabajo, su compromiso y solidaridad con los pueblos.

-Es impresionante la muestra de solidaridad nacional e internacional tras su asesinato…
-Hubo un desborde tremendo de solidaridad. Fue una verdadera lidereza, la gente del Copinh le tenía una gran confianza. Ha dejado sembrado un ejemplo de lucha, para continuar sacando a este país del hoyo en el que nos ha metido este dictador, que sigue entregando nuestros territorios a las grandes multinacionales y terratenientes locales.

Agradezco infinitamente toda esta solidaridad.

Los asesinos de Berta se han equivocado, porque ella vive y seguirá viviendo en todos los corazones de las y los que luchan en el mundo. Así que la lucha continúa, hasta que caiga este gobierno dictatorial y que tengamos un verdadero cambio.

Página 1 de 3 siguiente  última