Centro Martin Luther King

Una semana, una vida

Durante el último taller de comunicación organizado por el Centro Memorial Martin Luther King en mayo pasado, se realizaron pequeños espacios de aprendizaje práctico para manejar mejor los recursos y lenguajes de la comunicación impresa, audiovisual, digital e interpersonal. Uno de los resultados de esos “laboratorios creativos” es esta entrevista a una de las participantes. Caminos te la presenta.

Taller comunicacion 2016

Respetar para construir juntos, juntas
Me llamo María Esther, estudié Contabilidad y Finanzas. He ejercido como cajera, económica, contadora… Soy madre de un niño de nueve años y vivo en Playa, La Habana. Pertenezco al grupo gestor del colectivo de creación artística Trance. No llevo mucho tiempo en él pero deseo permanecer ahí, pues es mi motivación, es lo que quiero hacer profesionalmente en la vida. Desde que los conocí no me visualizo en ningún otro trabajo y más que eso es un escenario donde puedo ser yo, lleno de amigos, de personas maravillosas, talentosas, que han transformado mi vida. Y sé que hay mucho más.

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¿Cómo llegué al taller de comunicación?
Gracias a ellos. Tenemos muy bien concebido lo que debemos hacer y este año entre otros objetivos previmos la superación como una parte importante en el proceso y para lograr las metas propuestas. Para mí este mundo es muy nuevo, por eso llego a este taller y próximamente participaré en otro de Educación Popular. Estoy muy emocionada por aprender más acerca de la Educación Popular y las miradas que sugiere. Me encanta de qué va hasta ahora. ¿La comunicación…?
Para mí es un diálogo, un intercambio, siempre me ha parecido muy importante desde el lenguaje y otros aspectos, pero ahora la Educación Popular ha transformado un poco mi visión al respecto. La comunicación hecha a partir de principios como la crítica y autocrítica, el respeto al criterio ajeno, viéndola como un proceso transformador, participativo en el que cada criterio nos puede brindar un punto de vista diferente, nuevos sentimientos, nuevas formas de ver el camino. Lo que más me aclaró el taller es cómo esos principios se vuelven realidad a través de una forma diferente de hacer la comunicación en distintos medios.
¿En mi práctica?
Una vez que volvamos a casa, a la familia Trance, pensamos hacer una buena estrategia de comunicación a partir de lo aprendido aquí, para entre otras cosas, fortalecer la articulación de Trance en red. También vamos a socializar dentro del colectivo, experiencias de la convivencia aquí y compartiremos “El Maletín” (un conjunto de archivos digitales para continuar aprendiendo a través de nuevas lecturas, programas y el disfrute de materiales audiovisuales problematizadores). No solo nos quedaremos entre nosotros, vamos a impulsar con Betty la estrategia de comunicación del nodo de la red de educadores y educadoras populares en Buena Vista, IPK, Balcón Arimao. Es algo que hemos pensado pero debemos llevarlo a un trabajo de mesa que en un principio nos va a ayudar mucho. Teníamos antes muchas ideas pero aquí hemos entendido mejor la lógica para hacer nuestra comunicación.
El grupo que hemos sido esta semana de taller de comunicación me ha ayudado muchísimo, aunque no me es ajena la forma de trabajo colectiva porque así lo vivo dentro de Trance. No soy tímida en las relaciones cercanas pero sí en grupos más amplios y desconocidos, sin embargo, aquí ha sido una excepción. He sentido que he podido emitir criterios sin temor a parecer una “novata”. Me voy sabiendo que una nunca debe quedarse con criterios sin compartir, que debe decir lo que siente e incluso ha habido personas que se me han acercado y agradecido que haya dicho lo que pienso y siento porque perciben sinceridad en mis palabras y eso es importante en una comunicación efectiva. Es importante ser sinceros y transparentes y no quedarse con nada por dentro pues puede ayudarnos a ver otros puntos de vista.
La familia y la sociedad…
Para mí es la mejor forma en la que puedo establecer relaciones cercanas, y quiero ayudar a quienes tengo a mi alrededor a través de los cambios que vean en mí. Espero que con mi hijo, por ejemplo, logre una comunicación aun mejor. En principio no voy a salir de aquí siendo educadora popular pero sí siéndolo en los espacios que tengo a mi alrededor. Espero aprender mucho más y encontrarnos en otras oportunidades.

Integramos el taller creativo de impresos: Tamara, Rosy, Deneb, Mirita, Idania, Bea, Alex.
La Habana, mayo de 2016

Estoy disponible. Voy a seguir acompañando a todos aquellos que están en las grandes fronteras de nuestro tiempo

Este 6 de junio falleció el Obispo Emérito metodista Federico Pagura, natural de Argentina, con una amplia trayectoria a favor del ecumenismo. Tal vez quienes integran en Cuba la Red de educadores y educadoras populares, no sepan que a él le debemos la frase que hoy sirve de lema o slogan a esta red: “Cultivemos el jardín de la esperanza”. Caminos quiere rendir tributo a su legado y pensamiento con la publicación de fragmentos de una entrevista realizada durante la VI Asamblea del Consejo Latinoamericano de Iglesias (CLAI), organización que presidió desde su fundación en 1978 hasta 1995, y que lo trajo por última vez a La Habana en mayo de 2013, cuando se le impuso de manos del vicepresidente cubano, Miguel Díaz-Canel, la Orden de la Solidaridad.

Pagura

El CLAI está convocando a comprometerse con un “ecumenismo de gestos concretos“¿Qué significa eso atendiendo a la realidad que vivimos hoy?

Yo lo diría en estos términos: vivimos un tiempo de una crisis profunda, ya no es una crisis pasajera o de un pequeño sector, países o gobiernos sino que es una crisis global, una crisis de civilización. Es una civilización que se termina, el capitalismo, que ha dado todo lo que podía dar y ha hecho en algunos aspectos mucho daño en la historia de nuestros pueblos, de nuestro continente y de la humanidad.

De modo que, para mí es un momento en el cual las iglesias tienen que replantearse el sentido de su vida, de su misión y de su compromiso con el mundo posible que viene. El gran valor que tiene el Foro de Porto Alegre es precisamente que habló por primera vez y fuertemente de que otro mundo es posible. Y eso significa que si creemos que otro mundo es posible ya tenemos que ponernos a trabajar en esa dirección y yo sugeriría que las iglesias redefinan su presencia, su misión, su trabajo, de acuerdo al medio en el cual están desarrollando su tarea. En este caso, las iglesias están llamadas a ser profetas, a decir una palabra que mira hacia el futuro y se proyecta hacia él; y por otra parte, a actuar en concordancia con esa esperanza de un nuevo mundo.

Eso tiene mucho sentido político porque hoy no se puede pensar en un nuevo mundo sin tener también un nuevo pensamiento político y una acción que demandaría ir creando esa nueva sociedad, eso nuevo mundo. La palabra “política” ha sido para muchos cristianos una especie de tabú, sobre todo cuando dicen “nosotros no nos metemos en política”. Sin embargo, somos políticos por mentalidad y porque el evangelio y los grandes profetas del siglo VII y VIII (AC) ya hablaban políticamente. Ya señalaban al mal gobernante o levantaban el ánimo del buen gobernante. Ya hablaban de los problemas de carácter e injusticia social, de discriminación. Entonces las iglesias están llamadas, no solamente a crecer porque podemos crecer y quedarnos en un plano de indiferencias ante lo que está pasando en nuestros propios países. De ese modo estamos traicionando el verdadero sentido de presencia en la sociedad. Jesús dijo “Ustedes que son la sal de la tierra, ustedes son la luz del mundo”, pero una sal que no da sabor, deja de ser sal, no sirve para otra cosa, “para enarenar los caminos”, decía Jesús. Una luz que está llamada a iluminar el medio donde estamos viviendo, si la escondemos, la tenemos tapada; como alguien que en su casa o en su hogar tiene una vela, la tiene para iluminar pero le pone un molde o una caja encima y ya no ilumina nada (...)

Uno de los hechos más importantes para mí es tomar conciencia de la realidad, no vivir de fantasías. Cuando era presidente del CLAI hicimos muchas tareas, de visitas a los países latinoamericanos, y nos encontrábamos con situaciones muy dispares. Hablábamos con los presidentes y les decíamos lo que pensábamos y qué cosa considerábamos que no correspondía. Cuando se nos dijo “están preparando tropas las ex tropas de Somoza para invadir Nicaragua e impedir el triunfo de la Revolución Sandinista”, yo fui a un viaje especial a Honduras, para irnos a la frontera y ver los campamentos que los norteamericanos habían construido ahí para entrenar a esas tropas. Y lamentablemente también, desde ahí, militares de Argentina que cometieron los crímenes más horrendos, fueron invitados como “los maestros”, eran expertos en secuestros, en torturas…

La iglesia tiene que ser profética en ese sentido, buscar las fuentes del mal, dónde están y señalarlas. Por eso yo admiro mucho a Chávez, porque Chávez introdujo una nueva frescura en las relaciones diplomáticas y dijo cosas que no se podían decir en diplomacia. Hoy los políticos o hablan abierta y claramente o se convierten en hipócritas que no tocan las cosas más serias, más importantes de esta generación. Esa yo diría que va ser mi nota permanente, porque yo no pertenezco a ningún partido pero soy muy político, pienso políticamente y en ese sentido apoyo todo lo positivo de un gobierno municipal, provincial, nacional e incluso, continental, global.

Separados no, el imperio nos va a dividir, nos va a enfrentar a unos con otros. Por eso estamos en plena batalla, y estamos llamados a ser iglesias que anuncian buenas noticias, nueva vida, nueva esperanza, pero también las anuncian con hechos concretos para romper aquellos encierros en que hemos vivido por mucho tiempo, ignorándonos unos a los otros o criticándonos unos a otros, sin tener soluciones que ofrecer.

En otras palabras, para mi, nosotros que formamos parte de la iglesia, algunas de las cuales tienen sus centros administrativos en los E.E. U.U., tenemos que pelear esa batalla. El pueblo norteamericano para mí es cautivo de la ideología de la seguridad nacional, es decir, la que arruinó nuestra propia vida como país, por eso tuvimos la dictadura sangrienta que tuvimos. Y creo que este caso estamos llamados como CLAI, lo mismo que el Consejo Mundial de Iglesias, a ser proféticos en ese sentido y a señalar lo malo dónde esté, no importa se quién se trate (...) Y lamentablemente muchas de nuestras iglesias en los E.E. U.U., no han sido lo suficientemente proféticas, no han querido pagar el precio de enfrentar a sus propios gobiernos (...)

¿Qué tiene que decirle usted a la juventud?

Yo les diría: cada uno en su lugar. Busque las organizaciones, partidos, gremios, grupos no gubernamentales que están actuando en su medio, que comprometan allí su acción, sus talentos, su juventud, su vigor, en este momento; que no se laven las manos o que no traten de escapar del pasado. Yo fui obispo en Costa Rica y Panamá y me daba pena ver cómo muchos de los jóvenes nuestros, terminaban sus estudios secundarios con la meta de ir a los E.E. U.U., y yo les decía: no señores, terminen sus estudios universitarios aquí, aprovechen todo lo que la universidad costarricense les puede dar (...), pero no se escapen de la realidad ni sean cómodos. Yo he visto varios golpes de estado, he visto desfilar las tropas de mi propia ciudad para hacernos cautivos de sus acciones innobles, injustas, violentas. Así que, he tenido paciencia para vivir hasta hoy. Todavía no me quiero ir, puedo quedarme un tiempito más para seguir haciendo algo.

Y entonces les digo: ustedes no tienen derecho a cansarse tan pronto, a esperar que todo les vaya a ser hecho. Podrá ser que en su casa tengan ese hábito, esa costumbre, pero para la sociedad actual necesitamos jóvenes comprometidos. En sus iglesias tomen ánimo, fuerza, inspiración pero luego a servir, y a servir en los lugares dónde mejor podamos brindar nuestros dones y nuestras fuerzas juveniles para cambiar la sociedad, en visión a ese socialismo del siglo XXI que soñó Chávez y que también lo empezó a construir en su propio país.
(...) Necesitamos jóvenes, mayores, ancianos, que por el poder del amor sigan sirviendo como yo espero seguir sirviendo hasta el final de mi camino (...) Pero voy a seguir acompañando a todos aquellos que están en las grandes fronteras de nuestro tiempo, que van a ir siendo descubiertas. Yo le escribí al Papa Francisco, en entre otras cosas: espero que usted se ocupe de toda esta América Latina y Caribeña para su unidad, la del sueño de Bolívar, el sueño de San Martin, de Artigas,, de Sandino, de Martí; esos sueños son los que merecen ponerles todo nuestro cuerpo, nuestro vigor para que se realicen. Y en ese sentido mi actitud ante la vida es de disponibilidad, estoy disponible. No soy imprescindible

Movimiento Cubano por la Paz- Primer Seminario Internacional: Realidad y desafíos de la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz

El Movimiento Cubano por la Paz y la Soberanía de los Pueblos convoca al Primer Seminario Internacional: Realidad y desafíos de la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz, donde analizaremos las vulnerabilidades que afectan la paz en la región.

Adjuntamos la Convocatoria, el Segundo llamado y la Planilla de Inscripción donde se explica con más detalles todo lo concerniente al Seminario.
Nos gustaría poder contar con la presencia de todas aquellas organizaciones y personas amantes de la paz y del bienestar de todos los pueblos de América Latina y El Caribe.
Solicitamos que por favor nos acusen recibo del mensaje y los documentos, y en lo posible difundan este Seminario.

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