Centro Martin Luther King

Mis palabras en tu boca

Predicación de Xiomara Villarreal Pérez en la Iglesia Bautista Ebenezer de Marianao el pasado 13 de octubre de 2013 sobre la soledad y la vejez

Buenos días, dios les bendiga

Les doy las gracias a mis tres pastores porque de todos ellos he recibido sus enseñanzas y a mi pastor emérito por confiar siempre en mí y enseñarme el camino del discernimiento. Y a dios nuestro señor que nunca nos abandona, es un gran reto este momento, pero en situaciones difíciles, recuerdo el versículo donde jeremías le dijo a dios que no sabía hablar y dios le respondió: no tengas miedo , he puesto mis palabras en tu boca.

Oremos, padre y madre , derrama tu bendición a las familias que se aman y que aún siguen unidas y también por aquellas en que las circunstancias han hecho que se separen, y te pedimos que, a pesar de las distancias y de algunos conflictos, el principio de familia se mantenga, bendice las familias amén , bendice la mía también, te lo pedimos en el nombre de tu hijo Jesús.

¿qué es predicar, qué mensaje de su palabra dios quiere que aprendamos, que interpretemos?, para que a partir del mensaje podamos crecer como iglesia, ayudarnos a nosotros y al prójimo, porque la palabra sin acción no tiene resultado.

Cuando me propusieron la idea comencé a buscar motivaciones en la vida cotidiana y familiar y observé todo con cierta intención a partir del tema que me proponía. Descubrí que no hay nada original, quisiera que lo tomaran como una observación personal al predicar sobre la soledad y la vejez en el contexto familiar, que actualmente es un gran desafío en las familias cubanas y me fascinó Ruth, esta mujer que ofrece una esperanza para otras familias que enfrentan circunstancias difíciles (rut 1:1-17).

Esta mujer, Ruth, viuda, en vez de abandonar a su suegra, que era ya una mujer anciana, se queda con ella para cuidarla. Habían perdido todas sus posesiones cuando sus esposos murieron y se quedaron sin un hombre que las protegiera, en un ambiente de indiferencia y desamparo.

Noemí, les dijo a sus dos nueras (rut 1:8) que volvieran a casa de sus madres y Orfa regresó, pero Ruth se quedó con ella y le dijo: “no me ruegues que te deje, y me aparte de ti, porque donde quiera que tu fueres, iré yo y donde quiera que vivieres, viviré, tu pueblo será mi pueblo y tu dios será mi dios. Donde tu murieres, moriré yo”.

¡Qué solidaridad tan grande la de esta mujer! Orfa se fue a vivir con su madre y Ruth se quedó con su suegra, que amor familiar el de Ruth. Qué hace Noemí para mantener y hacer crecer la familia, se convierte en una gran estratega, conoce las leyes que gobiernan el matrimonio de una viuda y también con la ayuda de dios, tiene la iniciativa de encontrar un hombre que las cuide y prepara un encuentro con Booz que es familia del esposo de la viuda y fue recibida y se casaron y tuvieron como biznieto al rey David, estas dos mujeres, nos demuestran la importancia de las redes de apoyo entre las mujeres frente a los problemas que nos enfrenta la vida , el conocimiento de las leyes para poder exigir sus derechos y que a pesar del abandono y la soledad, y de que una de ellas era extranjera viviendo en una sociedad patriarcal , se crecen en fortaleza y tenacidad ante su debilidad aparente y logran decidir su propio futuro y del esfuerzo de estas dos mujeres nace la esperanza de un pueblo entero en la unión familiar con la cooperación de todos.

En el pasado los grupos humanos eran menos individuales y la victoria dependía de la unión y de la suma de la fuerza de todos los integrantes del clan.
Las familias han ido cambiando por condiciones externas e internas, se han expandido a otras fronteras, la modernidad ha introducido otras dinámicas y hay otras formas de estar organizados en familia como las religiones, donde hay muchos valores compartidos; de científicos, de artistas, multiraciales… podemos encontrar familias no convencionales hasta con intercambio de géneros y la vida nos ofrece otros patrones de armonía.

La familia se transforma con el tiempo y estos nuevos patrones son válidos mientras se respete la esencia con la que dios nos creó y dijo (gn 2-18) no es bueno que el hombre esté solo.

Actualmente, la familia cubana está enfrentando conflictos con una población mayoritariamente integrada por adultos y adultas mayores. Hay pocos nacimientos, los más jóvenes buscan concretar un sueño relacionado con su profesión y los viejos se ponen cada día más viejos y más solos, como leí en una entrevista que le hiciera la periodista Idania Trujillo a la Dra. Patricia Ares, publicada en la revista caminos. Ahí alertaba los tres puntos de conflictos más evidentes de la actual familia cubana: los pocos nacimientos, los movimientos migratorios de los jóvenes por razones diversas que conllevan a un paulatino envejecimiento de la sociedad cubana. También existen distintas generaciones viviendo en la misma casa, esto ocasiona conflictos en la familia y son los adultos mayores quienes más se afectan

¿Qué aprendemos de esta historia?

Para ayudar a la soledad y la vejez hay que buscar otros caminos, hay que promover la esperanza, buscar alternativas para mejorar la economía particular, que las instituciones desarrollen la realización de algunos proyectos, también en nuestras iglesias, en la sociedad civil y así encontrar ayuda para ofrecer soluciones

En el caso cubano debemos considerar los círculos de abuelos, la universidad de la tercera edad y los diferentes proyectos desarrollados por las iglesias como el acompañamiento. También desde nuestra iglesia Ebenezer y el CMLK se mantiene encendida la llama de vida de los abuelos miembros de la comunidad con el proyecto del Psicoballet, propuesta del Rev. Raúl Suárez y la Rev. Clara Rodés, entonces pastores de la iglesia. Se creó un espacio de encuentro y acompañamiento de atención a la 3era. Edad para a partir de la creatividad llegar a un estado de equilibrio armonioso que reporte alegría y felicidad. Se utilizan para ello herramienta de trabajo como el ballet, la danza, la pantomima, la presentación escénica, el juego y algunas técnicas participativas de educación popular que apuntan a un mejoramiento integral de su calidad de vida.

Mientras no se encuentren las soluciones u otras alternativas de ayuda para crear espacios para el cuidado de esta población envejecida, seamos más unidos, no provoquemos conflictos, que cuando no hay lealtad en la familia viene una deuda y se generan heridas emocionales muy fuertes.

Con la fortaleza de la formación familiar, de aprender a no faltar a su palabra se fortalece la unión. A veces, nuestro sentido de la responsabilidad se ha desarrollado mucho y nuestras convicciones no han adquirido la suficiente madurez y profundidad y entonces pueden aparecer crisis de ética personales, familiares o grupales, que se pueden manifestar en la falta de lealtad, en la incomunicación, en el egoísmo supremo y en la soledad individual y hasta en la falta de comunicación consigo mismo, que es la incomunicación más grave que se puede experimentar. Por ejemplo muchas personas que tienen una gran responsabilidad en su trabajo no aprovechan los espacios internos en la familia como sentarse en la mesa a la hora de la comida, en la programación televisiva, ante crisis de enfermedad en que aparece la moral de la responsabilidad con su trabajo y todos esperan la respuesta del otro y no saben como arreglar el conflicto.

Tuve esta situación, el padre de mis hijos se accidenta, cumplió un rol social, tuvo errores y aciertos, nadie es perfecto, cuando surge la crisis todos nos pusimos en crisis porque nadie podía ceder su responsabilidad social y esperaba la respuesta del otro. Eso provoca una movilización dentro de la familia para llamar la atención sobre los roles que cada uno debe desempeñar en ese conflicto, pero la principal lección que pude sacar es que la primera respuesta la tiene que aportar uno mismo para generar una dinámica de solidaridad y de entendimiento. Saqué como lección que al dar una respuesta personal activé la moral de todos.

A la soledad se llega de distintas maneras, lo malo es cuando te llega, cuando te sorprende sin tu haberte preparado. Hay individuos que nunca están solos, sino que son solos porque desarrollan una vida interior, un diálogo consigo mismo que no dejan espacio a la soledad.

Es importante mantener el respeto al otro, a la otra. A veces nos volvemos indolentes ante los demás, hacemos comentarios y los ponemos en boca de otra persona y sin haber dicho nada , el sujeto se ve involucrado en un intercambio de criterios en el cual no participó, ni emitió opiniones, pero siempre hay otros dispuestos a crear intrigas y sucede en ambientes familiares, laborales, profesionales, deportivos, artísticos. Se crean malestares en cada una de esas familias que hace que se destruya la unidad y la amistad con lo cual hay que estar alerta. La mayoría de las veces es un proceso inconsciente en el que se ven complicados sin ser protagonistas del incidente. Somos humanos y por lo tanto imperfectos y como dice la palabra (mt. 10: 16) he aquí, yo os envío como a ovejas en medio de lobos, sed pues prudentes como serpientes y sencillos como palomas.

El amor en la familia es una bendición de dios y no debemos destruirla. Las dificultades nos deben hacer más fuertes. Las crisis no solo implican circunstancias negativas, sino también la oportunidad de crecer. Este amor familiar entre Ruth y Noemí que se ahonda en el sufrimiento, que ofrece un concepto positivo de familia, fue declarado en el nombre del señor cuando ruth juró su afecto por Noemí y Ruth nos enseñó que su ejemplo, como dije al principio, fue una esperanza para otras familias que enfrentan circunstancias difíciles. También el todo poderoso siempre está a nuestro lado, todos debemos concientizar que hay que realizar proyectos que puedan enfrentar esta situación que ya la tenemos encima.

Todas las generaciones tienen un espacio en los proyectos sociales. Todos tienen su papel en la comunidad. La sociedad necesita de todos los grupos humanos y todos son válidos. Se puede estar en comunidad con la naturaleza, con los abuelos, con la espiritualidad humana, con los que ya no están y así incorporar a nuestras vidas el concepto ya aprendido del buen vivir.

Luchamos con amor por las personas de la 3ra. Edad, y repito las palabras de rut a noemí: no me ruegues que te deje, y me aparte de ti, porque a donde quiera que tu fueres iré yo y donde quiera que vivieres, viviré, tu pueblo será mi pueblo y tu dios será mi dios. Donde tu murieres, moriré yo.

Por lo tanto, las familias aunque estén unidas por la sangre también deben estar unidas por las almas y quisiera terminar con el salmo 71:9, dios mío, no me deseches en el tiempo de la vejez; no me desampares cuando mi fuerza se acabe.

Dios les bendiga

Decálogo del trabajo comunicativo en la Iglesia

Cristianas y cristianos de varias iglesias de la provincia de Mayabeque compartimos una jornada de capacitación en comunicación. Fue un espacio para el intercambio de experiencias, para listar preguntas frecuentes y de conjunto identificar caminos para el trabajo comunicativo en las comunidades de fe de las que somos parte. Este decálogo puntuó sin un orden de jerarquía, principios a tener en cuenta en las iglesias para impulsar procesos comunicativos más certeros.

-La comunicación del Evangelio es compromiso de la iglesia. Somos portadores y portadoras del mensaje de Dios y responsables de comunicarlo correctamente.

-Es necesario adquirir una preparación integral actualizada para realizar las actividades comunicativas.

-Hay que tener sentido de responsabilidad con el mensaje que compartimos.

-Tener en cuenta todos los medios y vías posibles, desde las más tradicionales hasta las más avanzadas.

-Considerar las características de las personas con las que nos comunicamos (género, discapacidades, grupo etario, sus códigos culturales…)

-Velar por el uso de un lenguaje adecuado y por la capacidad de diálogo. Se resalta la importancia de la habilidad, el respeto, el buen trato y evitar las imposiciones.

-La comunicadora o comunicador debe dar buen testimonio ante su comunidad.

-Estar en sintonía con la realidad que se vive, es decir, considerar los contextos sociales, personales, económicos, culturales…

-Ser consecuentes con el mensaje que compartimos, cuidar la coherencia (haz lo que yo digo y también lo que hago).

-Pedir la guía y ayuda de Dios, utilizar la oración como forma primaria de comunicación.

¿Cuáles son los aspectos que usted considera no deben faltar cuando hablamos de comunicación en una comunidad? ¿Cómo valora el trabajo comunicativo en su iglesia? Nos cuenta.

La libertad… los pies descalzos, lo pequeño que sale a cantar

La edición cubana de la Agenda Latinoamericana Mundial del 2014 ya está disponible en su versión digital. Entre los artículos cubanos está este que ahora compartimos con los lectores y lectoras de Caminos. Si desea tener la Agenda en su totalidad puede contactarnos en el Centro Martin Luther King Jr.

“A liberdade é esta sede insaciável..” Ivone Gebara

Quizás la imagen más antigua que tengo de la libertad se la debo a la estatua de igual nombre que identifica uno de los parques de mi ciudad natal: una mujer descalza, erguida, que parece que avanza y que canta a voz plena mientras sostiene bien alto entre sus manos unas cadenas rotas, casi a la altura de los árboles.

A este parque solía llevarme mi abuelo siendo yo bien pequeña y, no sé si por influencia de la estatua o por esa sabiduría permisiva que traen consigo los más viejos, en ese parque aprendí desde muy pequeña a sentirme libre si podía correr con otras niñas y niños hasta quedar sin aire o trepar por los bancos, si le ponía pétalos de framboyán a las hormigas camino a su casita de la tierra y compartía mi helado con los gatos. A manos sucias y a grito pelado, con picardía inocente y carcajada abierta: así experimentaba la libertad. No es que olvidaba, ¡no!, las reglas y las normas; es que podía rehacerlas a mi antojo, en grupo y sin censuras, bajo el amparo de mi abuelo: Dios con otro decálogo que prefería naturalmente la alegría.

Estos símbolos y percepciones de lo que la libertad era y habría de ser, me acompañaron luego en otras etapas de la vida. Cuando el parque fue el libro y la escuela aprendí que era posible correr sentada y en uniforme. La libertad no desestima, nunca, el mundo de los sueños y la imaginación.

Cuando el parque fue marcha, escuela al campo, trabajo voluntario y visita a los enfermos de la comunidad, aprendí otras maneras de ensuciarse las manos y las ropas no solo con, sino para las demás personas.

Cuando el parque se quedó sin abuelo, vi que a la libertad también le competían la tristeza, las dejaciones y el reino de lo que no se ve.

Y ¡qué bueno fue saberlo en los 90! Porque muy pronto- sí, nos pasó a todos- otras despedidas y rupturas nos cayeron encima; y desde abajo y al este, entre dolores y temores, tuvimos que atrevernos a correr el muro y sus escombros para avistar más allá de ellos un nuevo amanecer de restauración, de resistencia, de armonía y de justicia: esos trazos precisos e innegables que posee el dibujo de toda libertad.

En este tiempo esa: la libertad cubana y nuestra, adquirió- recordemos- otros rostros menos abstractos, pero más polisémicos: el mar, la isla, los maderos cruzados, el buchito de café compartido, los chícharos, los huevos. Cada quién escogió dónde y cómo mirarlos.

Fueron tiempos difíciles. Tiempos en que tuvimos que descubrir, encontrar y conquistar otros espacios como parques donde fuera posible y conjunta la alegría, y las iglesias fueron uno de esos. Abarrotadas como solo antes lo habían estado las plazas, abrieron traspatios inmensos donde repensar y reinventar la vida y sus proyectos: el de las casas de oración, el de los centros ecuménicos, el de las jornadas de compromiso social cristiano y los círculos de reflexión socioteológica, el de la relectura popular y comunitaria de la Biblia y las cátedras de género. Fue en estos nuevos parques, renovados y amplísimos, donde volvió a correr descalza y en voz alta la utopía del pueblo. Hoy todavía anda y sigue corriendo a través de esos lugares, glocal y nuestroamericana, “con la certeza de lo que se espera y la convicción de lo que no se ve” (Hb 11,1).

En esos parques de certeza incierta la libertad se hizo duda, pregunta y era reconfortante ver que la Libertad se nos parecía tanto. Nos atrevimos por eso a transgredir las normas y las reglas por años recitadas, a cuestionar sin temor a embarrarnos o marcarnos biensabiéndonos gente heredera de ella:

¿Quiénes somos ahora los pobres de la tierra? ¿Qué opción tendremos que preferir en este ahora de nuestro contexto que sigue teniendo características tan especiales? ¿Tiene sentido hablar de libertad en una tierra liberada? ¿Qué mirada compleja debemos asumir al abordar el tema de la liberación de la mujer, si ya hemos conquistado como mujeres cubanas tantas libertades? ¿Qué lugar deberían tener Dios y las religiones en la reconstrucción de nuestro horizonte de sentidos, de vida? ¿Será que forman parte de este mundo o siguen siendo un mundo aparte? ¿Es posible detectar brechas de inequidad en un proyecto de igualdad? o ¿Sí los hombres pudieran usar sayas se acabaría el machismo? ¿Se expone a adquirir una visión neblinosa de la realidad quien use a escondidas los espejuelos de Lennon? (¡Sí, hermanas y compañeros! La libertad también comprende cosas que a veces pueden sonar extrañas).

Y como los parques son también espacios ideales para compartir textos y canciones, aprendimos que con-versar (aquí equivale libremente a compartir versos con…) y darnos mucha “trova” no era “parte de nuestra realidad crítica” como decían quienes decidieron no participar de ella, sino parte de la crítica necesaria sobre nuestra realidad.

“¿Dónde está mi bandera cubana, la bandera más bella que existe? Desde el buque la vi esta mañana y no he visto una cosa más triste… Yo te quiero libre, libre y con amor, libre de las sombras pero no del sol. Yo te quiero libre, como te viví…Angola, mi madre en realidad se quedó sola… Micaela se fue y solo vive llorando… Amor mío, no te vayas, que yo no quiero verme sola otra vez…No, woman don´t cry… María, María é un dom, una certa magía, una força que nos alerta… Dios hoy nos llama a un momento nuevo, a caminar junto con su pueblo, es hora de transformar lo que no da más… You may say I´m a dreamer, but I´m not the only one, perhaps some day you´ll join us… La libertad- hoy lo sabemos- tiene también diversidad de voces.

Hay algo en relación a esta, mi imagen primaria de la libertad, que me gustaría no dejar de contarles. Yo pensé por muchos años que era única, irrepetible y centré mucho de mi amor por ella en este afán de idealizarla así. Pero luego he llegado a otras plazas del mundo donde he encontrado otras estatuas parecidas, incluso más pulidas, más altas, bien cuidadas y frente a estas visiones he tenido que confrontar mis imágenes y vínculo simbólico con ella.

Es casi imposible no experimentar cierto grado de desconcierto cuando lo que se piensa como único, aparece multiplicado ante nuestros ojos y en dimensiones más atractivas y brillantes. Debe ser porque en Dios somos seres irrepetibles, que tendemos humanamente a entronizar lo que nos gusta revistiéndolo de originalidad. Pero parte de nuestra libertad divina consiste también en re-crear lo que existe y a imagen Suya, renombrar las cosas. Será pues necesario entender entonces que la libertad, no es estática: cosa dada, hecha, acabada. Que no le pertenece a nadie en particular por clase, género, región u otra diferencia; sino que es un derecho de toda la familia humana. Que como todo lo que importa, a veces hace llorar un poco. Tiene rabia, y silencios. Y quien no quiere separarse de la propia (la de su parque) puede llegar a veces a sentirse un ser muy solo.

La libertad existe y pasa por ese cuerpo histórico que somos, siendo transformada y testimoniada también a partir de él desde la lógica de lo pequeño: a quien tiene hambre le damos de comer, a quien sed de beber, quien anda forastero es acogido, se cubre a la persona desnuda y visita a la enferma o encarcelada. (Mt 25, 31-46) En estos tiempos donde se predica: ¡Mejor librarse de gente como esta!, hacernos cercanos a estos cuerpos y su lucha, puede volverse la expresión más sonora de la Libertad que creemos.

Libertad es también el derecho a la subversión necesaria, solidaria y amorosa. Toque y retoque atrevido de manos colectivas sobre lo que necesite ser rehecho y transformado en el ir y venir de nuestros pueblos.

“La única manera de caminar para ejercicio de la libertad es caminar dentro de ella” – como nos legó Clara Campoamor -“La libertad se aprende ejerciéndola.”
Sigamos rumbo entonces dejando que la Vida nos cante sus preguntas:

¿Dónde está hoy tu libertad? ¿Desde dónde te nace?
¿Qué espacios has escogido en el camino de tu vida para encontrarle?
¿A quién has de sumar y con quienes sumarte, a pies descalzos, para correr con ella?
¿Qué imagen tiene ahora? ¿Qué atributos?
¿Qué cantos y qué voces te la muestran?
¿Qué Dios, qué religiones te la vuelven presente?
¿Dónde iremos a dar si no andamos con ella?

Página 1 de 2 siguiente  última