Centro Martin Luther King

Concurso de Periodismo Joven en TV. Una imagen que inquiete

Travieso, como su apellido, es este hombre pequeño y de espejuelos que lleva el “ángel de la Jiribilla” en su espíritu. Graduado del Instituto Superior de Arte en 2002, trabajó desde los 17 años en radio Camoa,de su natal San José de la Lajas, y luego de un largo andar entre micrófonos, estudios de grabación y edición, Juan Carlos decidió tirar el ancla en el Canal Habana.

El universo audiovisual terminó por seducirlo definitivamente. Para él la comunicación con los televidentes debe ser inquieta, atractiva, polémica, chispeante, aguda y muy cubana. Prolijo en la elaboración de la idea y el montaje, a Juan Carlos Travieso se deben excelentes programas televisivos como Coordenadas, El motor de arranque, Paréntesis, Entre manos, Secuencias…

Pero Juancaes también un avezado promotor y defensor de ideas frescas, atrevidas, arriesgadas. Así, desde hace dos años, junto a un grupo de mujeres y hombres realizadores, periodistas y comunicadores de Canal Habana, comenzó a soñar el Concurso de Periodismo Joven Ania Pino in memoriam que, en este 2012, tendrá su segunda edición.

La primera edición tuvo una buena participación. Entre sus intenciones estaba promover una búsqueda diferente no solo de los contenidos sino de las maneras de hacer y crear el audiovisual para la televisión. ¿Continúa siendo esta la propuesta en la segunda convocatoria?

Uno de los objetivos fundamentes del concurso es sumar a los jóvenes a esta idea de participar no solo desde los contenidos sino desde las propuestas estéticas, que sirva también para el intercambio, la confrontación, el descubrimiento de nuevas maneras de hacer. El periodismo que se hace en Cuba y en buena parte del mundo, a veces, tiende a caer en la rutina productiva, temática. Entonces el Ania Pino se propone motivar a los jóvenes para que puedan descubrir zonas menos articuladas dentro del periodismo o tal vez esas mismas a las que sus medios de prensa no les encargan o no les dan posibilidad de hacer pero que están ahí en la realidad misma.

Las obras no necesariamente tienen que haber sido publicadas, lo cual da margen a la experimentación, al deseo de atreverse, sin el compromiso de que el material enviado tenga que ser avalado por un medio de prensa. En este sentido quienes concursen tienen plena libertad para seleccionar sus trabajos pues lo que nos interesa incentivar es, precisamente, la libertad de creación, de búsqueda, de experimentación.

¿Algunas experiencias de la primera edición?

Una primera edición siempre es un motor de arranque, un medidor para proponer cosas. En el certamen de 2011 el límite de edad era hasta 27 años. Muchos estudiantes enviaron lo que habían presentado para sus tesis de grado, otros materiales ya habían salido en algún que otro programa televisivo… Eso nos llevó a modificar un aspecto importante de la convocatoria: la recepción. En 2012 privilegiamos trabajos no publicados para que los jóvenes tengan la posibilidad de investigar a la hora de elaborar sus informaciones, reportajes, crónicas, documentales; es decir, que salgan de la rutina diaria y lo inédito sea motivación para profundizar en determinados temas que les inquieten, buscar otras aristas de la realidad cubana desde sus propias miradas.

Además del concurso organizaremos un evento teórico. Este año queremos propiciar los debates en torno a dos temas: periodismo participativo y la televisión y su relación con los nuevos medios (Web y redes sociales). Esto viene a reforzar ciertos intereses en cuanto a determinados aspectos de la formación que, desde el punto de vista teórico y como resultado de la misma rutina productiva de los medios, han creado vacíos en la formación de las nuevas generaciones de periodistas. La particularidad es que se hará en forma de talleres, una metodología que propone la educación y comunicación popular, ahora vinculada al medio audiovisual y a sus lenguajes y estética.

Pero el Ania Pino promueve también el diálogo entre especialistas y profesionales que recién acaban de graduarse. En este sentido, ¿seguirá apostando por combinar la práctica con la teoría o qué otras variantes han pensando sus organizadores?

Uno de los propósitos del concurso es que el espacio teórico marque pautas por las cuales quienes se gradúen como periodistas y les interese el medio audiovisual puedan guiarse a partir del contacto con nuevas herramientas para enfocar su trabajo y también su vida, pues muchas cosas que intentamos discutir en el evento les servirán para sus prácticas profesionales y para su propia vida.

Aspiramos a fomentar una cultura del diálogo y la participación desde un enfoque crítico con el medio, aprovechando también el talento joven y las ganas de hacer, los saberes que cada quien pueda aportar para democratizar el medio televisivo y lograr que se parezca más a vida de las cubanas y los cubanos de ahora mismo. El evento también quiere abrirse a las experiencias de otros territorios y no quedarse solo en La Habana. Pero estamos en un proceso de soñarnos todavía y de ir armando más el cuerpo con el apoyo de muchas otras sensibilidades. Ahora nos hemos concentrado en estudiantes de Periodismo y en trabajos para la prensa televisiva pero no descartamos en el futuro a la prensa digital pues, como sabemos, el lenguaje multimedial se impone en el mundo contemporáneo. Nuestra apuesta es buscar otras maneras de proyectarlo y hacerlo público. En la primera convocatoria lo hicimos con el acápite de “periodismo ciudadano” para que cualquier persona pueda tomar parte de un hecho noticioso con su cámara digital o su móvil, es decir, contar una historia desde la gente común. Esta modalidad repite nuevamente este año.

Hacer foco en los contenidos pero también en los lenguajes es interés del comité organizador. Este año queremos hacer énfasis en el montaje como herramienta esencial para una buena comunicación periodística; para ello contamos con el apoyo de Manolito Iglesias, excelente editor del ICAIC que impartirá unas conferencias sobre el montaje para televisión lo cual, sin duda, aportará a la formación de los muchachos y las muchachas que están empezando en el medio.

El año pasado impulsamos la parte creativa. Fernando Pérez dio una conferencia espectacular que abrió el pensamiento a la manera de hacer y de soñar el audiovisual. Esta vez queremos enfocarnos en el montaje y otras cosas que irán saliendo en la medida que se vaya avanzando.

Ya que estamos hablando de sueños, ¿qué sueñan para esta nueva edición del Ania Pino sobre todo pensando en los modos de percibir una realidad que está ahí y a veces no vemos o pasamos por alto?

Entre los sueños de este año queremos hacer una especie de reportaje-memoria con la participación de los propios estudiantes que asistan y durante el tiempo que dure el evento (12-14 de octubre). Esta es una alternativa de aprendizaje que sirve como puente entre las discusiones que están teniendo lugar en el evento teórico y la manera de realizar un producto comunicativo que dé cuenta de todo el proceso. Para ello hemos previsto que salga un noticiero diario por el Canal Habana donde en cinco minutos se cuente lo que está ocurriendo pero hecho desde la óptica de los jóvenes periodistas o estudiantes.

¿Se ha pensado extender el concurso fuera de La Habana?

Quisiéramos poder llegar a las facultades de Periodismo del interior del país pero no tenemos recursos. El concurso se hace “a pulmón” como se hacen las cosas cuando son del alma. Por suerte hemos recibido la colaboración de mucha gente. Desde el primer momento el Centro Martin Luther King acogió la idea con un entusiasmo increíble y muchos de los logros que tuvimos fueron gracias a su apoyo. También este año se suma la oficina Proposiciones de PM Records, con lo cual se enriquece la parte tecnológica. Igual, nos mantenemos en la Casa del ALBA pues la gente de allí está dispuesta a seguir acogiendo el evento y han quedado muy satisfechos con los resultados.

La idea es que participen este año muchos más profesionales de todos los medios televisivos, no solo del Canal Habana, también de los telecentros, la corresponsalía de TeleSur, el Informativo y varias agencias de noticias.

Como colofón hemos organizado una muestra no competitiva de reportajes sobre temas latinoamericanos hecho por jóvenes que en distintos lugares del planeta hacen periodismo ciudadano.

Sé que eres un apasionado del mundo televisivo y de la temática juvenil en particular pero me gustaría saber qué te mueve a seguir promoviendo este concurso desde los jóvenes y para los jóvenes.

Te confieso que ya me siento un poquito mayorcito aunque todavía mantengo mis ansias juveniles. Formar parte, junto a otras y otros compañeros, de este evento de periodismo joven me ha dado la posibilidad de entrar en contacto con otros saberes, otras experiencias, incluso aquellas que no tuve o no me dieron en mi formación. En Cuba, como en otros lugares, las cosas están difíciles. A veces uno encuentra demasiados tropiezos para la vida cotidiana e incluso para realizar el propio trabajo. A veces esas cosas pueden matar las ganas. Y eso, justamente, es lo que estamos tratando de salvar con el concurso: las ganas de hacer.

No se puede perder el entusiasmo. Los jóvenes deben encontrar su propio camino, su propio lenguaje para dejar constancia de las cosas que pasan hoy día porque de lo contrario quiénes contarán el hoy. Si ahora se nos apagan las ganas, qué va a pasar en el futuro. Entonces desde el Ania Pino, modestamente, estamos tratando de encenderles esa chispa, de avivarles las ganas, de darle la posibilidad para que creen. Este año pusimos una categoría de experimentación y no tenemos ningún inconveniente en que se presenten, por ejemplo, reportajes en animación o en stop motion que si cumplen los parámetros periodísticos, si son trabajos con las técnicas habituales pero que empleen inteligentemente el sonido, el montaje, podrán competir.

Lo que buscamos es que la gente sueñe pero que encuentren las herramientas para hacer realidad esos sueños, que se mantenga viva la llama de la creatividad, las ganas de hacer, de inventar, de revolucionar todo lo que sea posible y necesario. Esta es una buena palabra: revolucionar.

Concurso de Periodismo Joven Ania Pino in memoriam

La organización de Base de la Unión de Periodistas y Escritores de Cuba (UPEC), del Canal Habana, con el auspicio del Centro Memorial Martin Luther King Jr., y la Casa del Alba Cultural de La Habana convocan a todos los jóvenes periodistas a participar en el Segundo Concurso y Evento teórico de Periodismo Joven en Televisión Ania Pino in memoriam.

Los materiales a concursar pueden reflejar cualquier temática de actualidad y se aceptarán obras publicadas o no.

En la segunda edición del certamen podrán participar estudiantes de Periodismo o recién graduados hasta 35 años de edad.

Las categorías son reportaje, documental, entrevista, comentario y noticia. Se otorgará un premio único en cada apartado y hasta tres menciones, si el jurado lo considera necesario. Además, se entregará un galardón en cada una de las siguientes especialidades: fotografía, edición, sonido y experimentación.

Como parte del evento, también será entregado el Premio Ania Pino en Periodismo Ciudadano. En este acápite —para no profesionales del ramo— se aceptarán imágenes sin editar, de contenido noticioso que hayan sido filmadas con teléfonos móviles o cámaras fotográficas.

Todas las producciones se recibirán en la UPEC del Canal Habana antes del 1ro. de octubre de 2012.

“Es imposible olvidar a Ania Pino, aquella periodista de sentido depurado, ágil en sus decisiones, dispuesta, inmediata, era de esas personas que a su paso dejan una estela inconfundible, de esos seres que siembran con su buen hacer el ejemplo y la virtud”. (Maricel González Suárez)

La participación de los trabajadores en cooperativas sería un camino

“La participación de los trabajadores en cooperativas sería un camino”
Asegura Marta Harnecker al referirse a los cambios en curso en Cuba. Esta chilena que se define como educadora popular, marxista-leninista, aborda en esta entrevista sus apreciaciones sobre el presidente venezolano Hugo Chávez, a unas semanas de las elecciones en ese país.

Se define como ‘educadora popular’ marxista-leninista. Chilena, fue discípula del filósofo Louis Althusser, líder estudantil católica e integrante del gobierno socialista de Salvador Allende. Se casó con uno de los comandantes de la revolución cubana (Manuel Piñeiro, ‘Barba Roja’) y en los años 2000 fungió como consejera de Hugo Chávez.

Marta Harnecker cuenta que escribió más de 80 libros. El más conocido Conceptos Elementales del Materialismo Histórico, de los años 60, vendió más de un millón de ejemplares y está en su 67 edición. A los 75 años, viaja por América Latina y se dice optimista: los Estados Unidos ya no hacen lo que quieren en la región y creció el concepto de soberanía.

Ahora que vive en Vancouver (Canadá), considera a Chávez como un “líder revolucionario fundamental”, pero una “persona contradictoria”: “Él es un militar que cree en la participación popular. Lo importante es ver el fruto de eso”. Venezuela es el país menos desigual del continente.

¿Cuál es su evaluación de la situación política en América Latina?

Tengo mucho optimismo. Cuando Chávez ganó estaba solo, pero hoy el panorama cambio mucho. Considero que las situaciones más avanzadas están en Venezuela, Bolivia e Ecuador. Mi último libro fue sobre Ecuador y se llama La Izquierda en Busca de la Vida en Plenitud. El concepto de esos gobiernos es el de una sociedad alternativa al capitalismo, donde la persona humana tenga un pleno desarrollo.

No dimos importancia a eso en el pasado. Hoy en día es fundamental: una sociedad construida por las personas, de abajo hacia arriba. No se trata de hacer que el pueblo sea un mendigo que recibe regalos del Estado, no es eso que queremos ni lo que se está haciendo. El partero de este proceso fue el neoliberalismo, que provocó contradicciones y los pueblos comenzaron a resistir y a entender que tiene que participar en política y crear instrumentos políticos. Fue el caso de Ecuador, Bolivia y Venezuela, donde hubo presiones populares en los años 80 que están al origen del triunfo de Chávez.

Hay una crisis estructural del Estado. Las personas ya no confían en la política ni en los políticos y quieren cosas nuevas. Están cansadas de promesas sin cumplir. Surgen esos gobiernos y, contrario a los pronósticos de algunos, incluso de intelectuales brasileños, el proceso emergió. Hubo quienes encontraron que se había logrado un tope y que iba disminuir, pero no fue así. Pero tenemos al imperio presente. Son los casos de Manuel Zelaya y de Fernando Lugo, quienes tenían procesos más débiles internamente, con organizaciones populares más frágiles. No hay que copiar en América Latina.

Algunos se entusiasman con el proceso venezolano y creen que se puede hacer lo mismo en todos los países. El proceso en el continente es completamente diferenciado, lo que los une es el proceso social. En Bolivia y en Ecuador, por ejemplo, los indígenas son grupos importantes, en Venezuela no.

¿No están los logros de Chávez muy vinculados al petróleo?

Cuando Chávez llegó al poder el petróleo ya estaba nacionalizado, pero no estaba en manos del gobierno, era administrado por los grupos ahora en la oposición. Como consecuencia del golpe de 2002, el gobierno recupera su administración. Los excedentes del petróleo pasan a servir a las misiones sociales internas y a apoyar otros procesos en América Latina. Hay dependencia, pero también claridad de que esta debe ser superada.

El gobierno está invirtiendo en proyectos de industrialización, pues el neoliberalismo desindustrializó nuestros países. La estrategia es depender cada vez menos del petróleo.

El gobierno de Evo Morales enfrenta oposición en Bolivia. ¿Cómo explicar eso?

Son las contradicciones que viven estos procesos, muy diferentes de los procesos revolucionarios de los años 20, de la Revolución rusa.

En estos casos, solo se consigue llegar al gobierno, en muchos de ellos con una correlación de fuerzas en el parlamento, los gobiernos locales, los medios de comunicación y en el poder económico, que permanecen en manos de quienes antes dominaban.

Álvaro García Linera [vicepresidente de Bolivia] refleja las contradicciones que vive el país. Entre un gobierno que tiene que ser ejecutivo, tomar decisiones, resolver problemas de todo el país, y los movimientos sociales que tienen un ritmo de discusión democrática, etc. En el proceso boliviano, el pueblo es diverso y tiene contradicciones, se une en torno a banderas como, por ejemplo, la del Estado Plurinacional, pero las contradicciones se agudizan y el gobierno tiene que entender eso y mirar democráticamente las partes. Es muy complicado. El pueblo quiere que el Estado resuelva el problema, es una especie de paternalismo. Cuando llegan estos gobiernos, quieren soluciones inmediatas, no saben de política ni de correlaciones de fuerzas. Además de eso, prima la visión localista, sin perspectiva de conjunto.

Es necesario un proceso de educación popular, para que la comunidad entienda que para el país y otras comunidades es negativo no hacer un camino. García Linera reconoce que existen y habrán contradicciones y que es preciso que el gobernante sepa lidiar con ellas.

¿Cuál es su análisis de la situación en Brasil, Argentina y Uruguay?

Son diferentes, son gobiernos mucho más moderados, pero que están tomando medidas de soberanía, porque lo primero que necesitamos es conseguir la soberanía ante los Estados Unidos. Hemos hecho reuniones dejando fuera a los Estados Unidos, no viene el Departamento de Estado a decir lo que tenemos que hacer. En la mayoría de los gobiernos de la región, la soberanía es un valor. Es un éxito que se haya constituido la UNASUR y que Chile, México y Colombia participen en ella.

¿Disminuyó el poder de los Estados Unidos en la región?

Los Estados Unidos ya no pueden hacer lo que quieren. Pero, claro que su poder es inmenso. Hay una contraofensiva de los Estados Unidos, que se refleja en situaciones como la de Zelaya y en la tentativa contra Correa. Hubo un golpe contra Lugo. Están intentando volver a hacer un golpe en Bolivia, con sectores de oposición aprovechando de las contradicciones al interior del pueblo. En Santa Cruz y en otros lugares, están intentando hacer alianzas con los sectores descontentos del pueblo. La intención del separatismo fue vencida gracias a la organización popular, ahora no hay un peligro inminente, pero esas fuerzas se están reconstituyendo.

No tenemos un camino fácil. Son procesos que no se definen de un día a otro, la mejor defensa es tener un pueblo organizado. Chávez lo entendió muy bien, él siempre insiste en que no podemos resolver el problema de la pobreza si no damos poder al pueblo. Chávez es un tipo que siente lo popular, es muy humano. Hice un libro con él, que se llama “Un hombre, un Pueblo”. No digo que el hombre Chávez no tenga defectos y que no hayan contradicciones entre su discurso y lo que hace, vivimos procesos humanos, no de dioses puros.

En su perspectiva ¿podría haber un modelo común entre países latinoamericanos?

Soy chilena, en Chile se consolidó la contrarevolución burguesa, con Pinochet y los que siguieron. La Concertación dio continuidad a las políticas neoliberales con algunas políticas sociales. Hubo un neoliberalismo exitoso, por el aumento del PIB, la construcción de carreteras, pero Chile, que era uno de los países más igualitarios de América Latina, es hoy uno de los que tienen mayores diferencias entre pobres y ricos. En Chile no existían muros en las casas de la gran burguesía. No se puede medir el resultado del neoliberalismo solo por el lado económico. Conocí una pareja de arquitectos chilenos que trabajan 14 horas por día, viven para trabajar, no trabajan para vivir.

Personas de la pequeña burguesía consiguen alguna cosa, pero hay mucha competencia, están siempre corriendo, nunca tienen tranquilidad en el trabajo. En Brasil también se consolidó la contrarevolución burguesa.

¿Cómo es eso? ¿El gobierno del PT significa la contrarevolución burguesa?

Los sectores dominantes se consolidaron, el agronegocio. El PT está buscando hacer otra cosa. No se puede comparar con Venezuela o Bolivia, por motivo de la correlación de fuerzas de la victoria de Lula. En un país que es la sexta economía del mundo, el capital financiero y las transnacionales tienen un poder enorme. Entonces, el capitalismo se consolida, pero hay atención en los sectores populares, se sacan personas de la pobreza.

En Brasil, al gobierno le falta facilitar más el proceso de la organización popular. Tenemos una izquierda que estuvo en la oposición, el gobierno tiene que ejecutar, resolver y no puede esperar la discusión del partido, se va dando un distanciamiento entre partido y gobierno. En un Estado como el brasileño es necesaria mucha firmeza para no transformarse en otra cosa. Un trabajador que llega a ser senador o diputado, cambia su vida. Como enseña el marxismo, las condiciones materiales influyen. Creo que probablemente haya la deformación de muchos dirigentes, que dejan de representar las clases populares.

Hay muchas críticas de la izquierda a Lula y Dilma, que se hacen sin entender la correlación de fuerzas existentes. No quiero decir que no puedan hacer más de lo que han hecho.

¿Entonces no hay un modelo común para América Latina?

No, en América Latina cada situación es distinta. Es necesario estudiar cada lugar, sus orígenes históricos, las correlaciones de fuerza.

Soy estudiosa de Lenin. Es preciso hacer el análisis concreto de las fuerzas, escoger la estrategia y la táctica. Hay un horizonte que es el Socialismo del Siglo XXI, la sociedad del Buen Vivir. No queremos un socialismo como el soviético, estatista, totalitario, de partido único, ateo, que usó a los movimientos sociales como correa de transmisión. Es necesario leer los clásicos, Marx y Engels. La meta es una sociedad solidaria, donde no hayan explotadores y explotados, donde cada quien encuentre que hacer, que respete las diferencias. Es una meta utópica. Mediría a los gobiernos con preguntas: 1) Tienen esos gobiernos conquistas con relación a la soberanía nacional?; 2) Consolidan, aumentan, la organización del pueblo?; 3) Hacen un desarrollo que respete la naturaleza?

¿Cuál es su análisis de la crisis económica mundial?

Es una crisis estructural importante. No es terminal porque el capitalismo se recompone. Las condiciones objetivas están más adelantadas que las condiciones subjetivas. Valorizo movimientos como el de los indignados. La rebeldía es un paso inicial, pero es necesario hacer que eso se transforme en una fuerza. Reconstruyendo la izquierda es un libro mio en el que digo que es preciso un instrumento de articulación, que no son los partidos tradicionales. El neoliberalismo fragmenta a la población.

¿Por qué?

La política no es el arte de lo posible. Eso es diplomacia. Escribí un libro sobre eso. El político revolucionario necesita entender que para lograr su objetivo tiene que crear una correlación de fuerzas. Construir fuerzas sociales para tener fuerza política, para lograr su objetivo. Se construye fuerza social con el protagonismo popular. El Estado no puede crear lo que no existe, pero puede crear las condiciones para que las fuerzas se fortalezcan.

¿Serían los partidos políticos ese instrumento? ¿No hay diferencias?

Los partidos políticos no comprenden la política como el arte de construir fuerzas sociales. Pero entienden la política como forma de ganar puestos de gobierno, tener más diputados, más fuerza. No es la idea. Muchas veces la política es muy desprestigiada. La derecha se apropió del lenguaje de la izquierda. La izquierda hace, muchas veces, una práctica política igual a la de la derecha: clientelismo, personalismo, carrerismo político, a veces hasta corrupción. El pueblo oye discursos iguales, vé prácticas iguales, se decepciona.

¿Por ejemplo…?

Sin ejemplos. El diagnóstico lo hace cada quien, pero está claro, es necesario ser muy coherente entre lo que se dice y lo que se hace. Es preciso que se trabaje para construir fuerza social y no dedicarse a peleas institucionales. El socialismo requiere una gran mayoría, una hegemonía, convencer del proyecto al máximo de gente, siendo muy pluralista y respetando las diferencias.

Tengo un libro que hace un análisis de los errores que cometió la izquierda. Cuando una persona conoce el valor de la solidaridad, comienza a entender que es más importante ser que tener. Esa es la lucha contra el consumismo. Hay una democracia desmovilizadora. Las personas están edeudadas, los trabajadores están desmovilizados, porque pueden perder el trabajo y no están tan protegidos como antes. Cuando los partidos de izquierda consiguen ganar algún espacio, muchas veces los dirigentes dejan de ser dirigentes revolucionarios. El peligro es muy grande. Un militante político que se mete al aparato burgués tiene que tener algún tipo de estructura, un grupo de personas para consultas y control, que pregunte al dirigente por qué está comprando un carro que no necesita. La cooptación es fácil, por la ideología y por la cultura, de un sujeto solitario.

Usted estuvo casada con un dirigente de la revolución cubana y vivió muchos años en la isla, ¿cómo ve la situación de ese país?

Cuba fue mi segunda patria, tengo una hija cubana que vive allá. Cuba mostró a América Latina la dignidad, la capacidad de defender la soberanía, de resistencia a todos los males. La economía es muy complicada.

¿Cómo evalúa los cambios económicos en curso?

Era necesario hacer cambios. Las personas necesitaban espacio para desarrollar su capacidad productiva, es cierto. Creo que la participación de los trabajadores en cooperativas sería un camino que debería ser explorado.

Usted fue discípula de Louis Althusser (1918-1990), ¿cómo fue esa experiencia?

Estudié psicología en la Universidad Católica de Chile. Como dirigente de la Acción Católica Universitaria, visité Cuba y quedé fascinada. Era católica y comencé a discutir con cristianos marxistas. Fui a Francia y conocí a Althusser, que también había sido católico. Leí sus obras y establecí una relación de discípula. Vivía a pocos metros de la casa de él y lo veía tres veces al día, él me decía qué leer. No seguí con psicología. Eso fue entre 1963 y 1968. Trabajé tambien con Paul Ricoeur (1913-2005). Volví a Chile pensando en enseñar francés.

Deliberadamente no tenía título. Había escrito un libro Conceptos Elementales del Materialismo Histórico, con las notas que había tomado en un curso para haitianos y mexicanos, el último año que estuve en París. Ese libro se vendió en más de un millon de ejemplares, está ahora en su 67 edición y fue traducido a varios idiomas. Por ese libro, llegué a ser profesora de la Universidad de Chile, con Theotonio dos Santos y Ruy Mauro Marini. Luego fui directora de la revista política de la Unidad Popular Chile Hoy. Transformaba artículos de intelectuales, volviendolos accesibles a la población. Fue entonces que me apasioné por el periodismo. Hacía cartillas de formación y cursos para obreros y campesinos. Sólo ahí hice doce cuadernos de educación popular.

Tengo más de 80 libros publicados. Algunos son libros testimoniales, con experiencias de vários países – El Salvador, Ecuador, Bolivia, Paraguay, Venezuela. Tengo un libro sobre el PT, que está pendiente. En Chile hacía parte del Partido Socialista y quedé fascinada por la educación popular. Para mí, la mayor satisfacción es crear un texto que todos entiendan. Que no sea académico. Nos soy doctora, soy educadora popular: es mi autodefinición. Después del golpe en Chile, fui a Cuba, fue entonces que consolidé mi relación con el comandante Manuel Piñeiro, o ‘Barba Roja’ (1933-1998). Me quedé en Cuba hasta 2003. Fui a entrevistar a Hugo Chávez en Venezuela. Recogí las críticas de izquierda, las dudas sobre el gobierno. A él le gustó mucho que le transmitiera las críticas y me invitó a trabajar en el palacio. No quise un salario, solo me pagaban el departamento y la comida.

¿Qué críticas eran?

Que tal Ministerio no estaba haciendo tal cosa, que tenía un discurso demasiado autoritario. Viví seis años en Venezuela.

¿Le parece ahora que Chávez es una persona autoritaria?

Chávez es un militar que cree en la participación popular y quiere promoverla. Como persona es contradictorio y hay que resepetar esa contradicción. Queríamos que no fuera tan autoritario, pero entendemos. Yo misma tengo un carácter bastante complicado, muchas veces quise cambiar, pero no es tan fácil. Lo importante es ver el fruto de esa cosa. Si comparamos la Venezuela del primer año con la de ahora, tenemos gente con personalidad, que critica, que creció como ser humano. Es eso que buscamos. Yo lo saturaba con críticas.

¿Todavía vive en Venezuela?

Vivo en Vancouver, en Canadá, con mi compañero Michael Lebowitz.

¿Cómo evalúa la sucesión de Chávez?

No hay nadie a la altura de Chávez. Lo ideal sería una dirección colectiva. Dada la fragmentación que el neoliberalismo produjo en los sectores populares latinoamericanos, los trabajadores de hoy no tienen nada que ver con los del tiempo de Marx: hay subcontratación, precarización. Se necesitan personas con gran carisma y una personalidad muy fuerte para aglutinar todos esos sectores.

Hay el líder populista que usa al pueblo para sus objetivos políticos y el líder revolucionario que, usando su capacidad, promueve el crecimiento de la población. Un líder revolucionario con carisma se comunica con el pueblo igual que un populista. La diferencia es que el populista da cosas, como Perón, pero no ayuda para que el pueblo se independice. No es puente de un crecimiento.

Recuerdo uno de los primeros viajes que hice con Chávez, para la inauguración de una escuela. Las personas pedían cosas, pasaban papeles, uno de ellos pidió un camino, Chávez sugirió que se organizara con otros en una cooperativa para obtener el camino. Esa es la idea. Para mi eso no es populismo, es un dirigente revolucionario. Para mí el proceso venezolano y Chávez son fundamentales para el proceso latinoamericano.

28 agosto 2012

Tomado de Folha de São Paulo

Congreso Internacional de Investigadores sobre Juventud

La Habana, 4 al 8 de marzo de 2013

AVISO No. 2

SEDE

El Congreso de Investigadores sobre Juventud se realizará en el Palacio de las Convenciones de La Habana entre el 4 y el 8 de marzo de 2013. La sede está ubicada al oeste de la capital cubana.

CUOTA DE INSCRPCIÓN

La cuota de inscripción es de 200.00 pesos moneda nacional para los especialistas del país y 200.00 cuc (peso cubano convertible) para los participantes extranjeros. La cuota de inscripción para los estudiantes extranjeros es de 100.00 cuc, previa presentación de documento que acredite su condición de estudiante.

La cuota de inscripción cubre la participación en las sesiones científicas, materiales (CD con las Memorias del Congreso, CD con los Textos Completos de la Revista ESTUDIO, Certificados de Participación), módulo, cóctel de bienvenida y almuerzo los días del congreso. Para los participantes extranjeros se incluye además, el transfer del aeropuerto al hotel y viceversa.

CURSOS PRE CONGRESO

Los días 4 y 5 se realizarán cursos pre congreso.La cuota de inscripción a los cursos será de 20 pesos moneda nacional para los participantes nacionales y de 20.00 CUC para los participantes extranjeros, según la tasa de cambio existente en el país en el momento del evento.

Entre los cursos pre congreso están ya confirmados:

- Políticas de Juventud en América Latina en el siglo XXI: lecciones aprendidas

Impartido por: Félix Bombarolo (Argentina), David Urzúa (México)

Institución: Consultores de la Organización Iberoamericana de Juventud (OIJ)

Total de horas: 8

- Políticas de Juventud en Cuba

Impartido por: Luis Gómez Suárez (Cuba)

Institución: Centro de Estudios Sobre la Juventud (CESJ)

Total de horas: 4

- Una propuesta metodológica para el estudio de ideologías juveniles en disidencia social

Impartido por: Rogelio Marcial Vázquez (México)

Institución: El Colegio de Jalisco

Total de horas: 4

En próximos avisos se actualizará la lista de cursos disponible.

CONGRESO/FECHAS IMPORTANTES

Durante los días 6, 7 y 8 se desarrollará el programa de simposios y conferencias científicas.

Los/as ponentes deberán presentar sus propuestas con un resumen del contenido del trabajo, además de los datos generales y formas de localización contenidos en la planilla de inscripción. (Ver final del Aviso)

El Comité Científico examinará las propuestas y comunicará a los autores su dictamen. De igual forma, publicará el programa en el sitio del congreso, previo a su realización.

Los resúmenes de hasta 250 palabras, deberán ser presentados en formato Word, en letra Time New Roman 12, a espacio sencillo, y podrán ser enviados hasta el 28 de octubrede 2012 con los siguientes requisitos:

Título del trabajo

Autor (s)

Dirección postal y electrónica

Eje temático

Modalidad de presentación

Contenido: Introducción, objetivos, metodología, y principales resultados.

Las ponencias, deberán presentarse en letra Time New Roman12, a espacio y medio, y no deben tener menos de 10 cuartillas, ni exceder las 20. La fecha final de recepción de las ponencias es el 20 de diciembre de 2012, con el objetivo de ser publicadas. Los trabajos que lleguen después de esta fecha no serán incluidos en la publicación.

Las planillas de inscripción, los resúmenes y las ponencias serán recepcionados por vía e-mail a las siguientes direcciones: congreso.cesj@ujc.cu jfalcon@inder.cu

Coauspician: Centro de Estudios Sobre la Juventud

Fondo de Población de las Naciones Unidas, Organización Iberoamericana de Juventud

Palacio de las Convenciones de La Habana

Congreso Internacional de Investigadores sobre Juventud

6, 7 y 8 de marzo de 2013

Planilla de Inscripción

Nombre y Apellidos:

Institución/Organización:

País:

email:

Temática:

Modalidad de presentación _____ Mesa Redonda _____ Paneles

_____ Intervenciones Libres

Medios audiovisuales necesarios:

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