Centro Martin Luther King

¿De cuál Mandela estamos hablando?

De Madiba a Cuito Cuanevale

MADIBA, significa “padre”, en lengua xoxa, es como hasta sus noventa y cinco años se conocía popularmente a Nelson Rolihlahla Mandela, quien nació un 18 de julio de 1917. Hoy Mandela es un símbolo de la convicción de los mas altos ideales de la humanidad que lo llevaron a prisión en 1962, donde paso 27 años humillantes aislado en una celda sin comunicación con el mundo.

En esa época de combate, de constante lucha contra el Apartheid, nadie daba apoyo a ese antiguo militante y solo Cuba contribuyó a formar el Wunkhoto We Sizwe (La Lanza de la Nación) que era el brazo armado del Congreso Nacional Africano. Para esa época no existían quienes hoy le rinden homenaje, quienes lo buscan para los flashes de los periódicos y medios de difusión o aquellos que buscan parecidos forzados con frases y oraciones bien escritas y estructuradas de sensibilidades falsas.

El actual presidente de Estados Unidos, Barack Obama, hizo un prólogo al último libro de Nelson Mandela “Conversaciones sobre mí mismo”, un prólogo bien escrito obedeciendo a una estrategia de venta de los editores, pero también es una búsqueda forzosa para compararse con Mandela.

No por casualidad la primera dama de USA, Michel Obama, estuvo en el mes de junio del 2011 en Sudáfrica y hacerse una publicidad anticipando el aniversario de Mandela quien estaba abatido de un cáncer de próstata desde el año 2001. Cuando Obama dice en el prólogo al libro de Mandela que “es un ser humano que eligió la esperanza sobre el miedo, y el progreso en vez de prisión del pasado”, pretende interpretar al estilo muy romántico hollywoodense de que Mandela no tuvo “temor” a morir, y todos tenemos temor, miedo, pero Mandela no tuvo pánico, que es
distinto, pues, como dice Pablo Freire, todos en algún momento de nuestras vidas tenemos miedo, pero lo que no debe es envolvernos el pánico y Mandela no lo tuvo, se armó con su fortaleza interna que desde afuera se la daban las luchas de los movimientos de liberación de África, América Latina, el Caribe y el heroico Vietnam, el estímulo de la creación de la Organización de Estados Africanos, con la fuerza de Jomo Kenyata, Kwame Kruma, Sekou Toure, la solidaridad activa cubana,
proceso que culminaría con la derrota de la invasión Sudafricana a Angola en 1988 con la Batalla de Kuito Kuanavale donde se selló la independencia total de Angola, Namibia y la desestructuración del régimen del Apartheid que conduciría a la libertad de Nelson Mandela en febrero de 1990, contando con la fuerza militar cubana, la Swapo donde destacan los nombres del angolano General Luis Faceira (con quien hemos conversado sobre estos temas) al igual con el General Cinta Frías (de Cuba), leyendas vivientes que lograron derrotar la “operación del
desierto” sudafricana constituida por más de cien mil hombres contra 40 mil entre angolanos, namibianos y cubanos. Y eso no lo reconocen ni lo reconocerán jamás Estado Unidos ni el actual inquilino de la casa Blanca. Hablar de esperanza para el caso de Nelson Mandela es hablar de la esperanza redimida que ese hombre sintió cuando se produjo la derrota del apartheid y la liberación de Namibia, como el mismo lo dijo en uno de sus discursos.

No me atrevo a encasillar a Mandela entre la izquierda y la derecha, lo considero un hombre que luchó contra el peor régimen racista que haya conocido la historia colonial y contemporánea en África como lo fue el Apartheid. El es consciente de que la mayoría del apoyo que recibió en los tiempos más difíciles procedió de la izquierda planetaria, no fue del imperialismo norteamericano, inglés, francés o israelí, pues todos ellos fueron cómplices de sus 27 años de prisión.

Fue un hombre que se ubicó en el contexto sudafricano donde 4 millones de blancos por la vía de la fuerza y la represión dominaban 18 millones de Xoxa, Zulu, Koishan entre otros pueblos originarios sudafricanos, más los migrantes hindúes como Mahatma Ghandi, quien sufrió el racismo en Sudáfrica. Si eso es ser de izquierda, Mandela fue de Izquierda. Se opuso a la guerra de Irak cuando acusó sarcásticamente al presidente de Inglaterra, Tony Blair, como una especie de Ministro de Relaciones exteriores de Estados Unidos cuando ese ex presidente justificó, al lado de la ONU, Collin Power y George Bush las falsedades de la posesión de armas nucleares que supuestamente tenía Sadan Hussein para justificar la invasión de parte de la OTAN.

Mandela….un sueño incompleto

La lucha de Mandela dio sus frutos políticos; en primer lugar derribó todas aquellas teorías falsamente científicas y moralmente injustificables de la incapacidad del africano para dirigir su propio país, teorías inventadas por el régimen del Apartheid. En segundo lugar, dejó un camino abierto en el poco tiempo que estuvo en la presidencia (1994-1999), para la reconciliación nacional, avanzar en la derrota contra la discriminación, el racismo, y eso no es nada fácil pues hay que tomar en cuenta que en solo 17 años que lleva el Congreso Nacional Africano en el poder, partido donde milita Mandela, no es posible acabar
con la aberración social y psicológica acumulada por más de 400 años, pero se hace el esfuerzo y creemos que Sudáfrica avanzará hacia una sociedad más justa y equilibrada. Esos avances lo vimos cuando visitamos ese país hace justamente una década en el marco de la Conferencia Mundial contra el Racismo celebrada en la ciudad de Durban en el año 2001.

Hoy Mandela, al igual que Chávez y Fidel Castro, es un símbolo para los pueblos del Sur, aunque los occidentales lo han querido momificar y objetualizar, lo han querido convertir en un objeto de consumo y de moda como hicieron con el Che Guevara. Hoy más que nunca debemos revisar los discursos de Mándela y su agradecimiento a Fidel Castro, su condena a la Guerra de Irak, no podemos dejar que lo pongan en el sueño eterno de Martin Luther King con aquel famoso discurso de “Tengo un sueño”. Los sueños de Mandela por una sociedad más justa no se logró en el corto tiempo que ejerció el poder… la incertidumbre en la Sudáfrica
postmandela no es muy alentadora. Hoy Mandela, junto con Graza Machel, ex esposa del lider mozambicano Samora Machel, también asesinado por los sudafricanos, son referentes para la reconciliación planetaria.

Declaración de la delegación de JS/A de observación y acompañamiento al pueblo hondureño, en el marco de las elecciones de noviembre 2013

Integrantes de la red Jubileo Sur América/s provenientes de Guatemala, El Salvador, Nicaragua y Argentina, nos hicimos presentes en Honduras a fin de acompañar al pueblo y sus organizaciones en esta coyuntura electoral y contribuir desde la solidaridad, en la defensa y promoción de sus derechos fundamentales a la soberanía y la autodeterminación.

Llegamos con esperanza, pero también con preocupación, surgida del grave deterioro que vienen sufriendo todos los derechos de la población hondureña. Pese a la expectativa que suscitaba el partido LIBRE, se sabía además que las reglas de juego habían sido escritas por los mismos poderes que dieron el golpe de Estado en junio de 2009, sin intención alguna de abandonar fácilmente, lo conquistado a partir de entonces.

Desde nuestro lugar de acompañantes y observadores internacionales, acreditados y acreditadas algunos ante el Tribunal Supremo Electoral y otros para monitorear la situación de los derechos humanos en relación a los comicios, sumamos nuestra denuncia de las muchas anomalías y violaciones registradas en el proceso de votación y conteo. Desde la constitución irregular de las Mesas Electorales Receptores, la inhabilitación arbitraria de votantes, la compra de votos, la intimidación , el proselitismo que llegó no sólo hasta las puertas sino también bien adentro de los centros de votación, el cierre anticipado de las mesas, hasta el fríamente preparado proceso de conteo, transmisión, escrutinio y presentación de las actas de cierre, manipulado para favorecer a los candidatos del Partido Nacional, no cabe duda del fraude perpetrado.

Asimismo rechazamos la proclamación prematura realizada por el Tribunal Supremo Electoral el día de los comicios, así como los reconocimientos que la misma ha recibido internacionalmente – y apoyamos firmemente el derecho y la necesidad del pueblo hondureño a defender su sufragio y a impugnar lo viciado.

Denunciamos además, y con especial ahínco, la violencia que observamos ejercida contra mujeres y niñas en todos los niveles del proceso electoral: la utilización de niñas y adolescentes como elementos de seducción, se podría decir casi de prostitución, en las campañas y los centros de votación; el mal trato y la prepotencia; la subestimación permanente.

Es necesario destacar que el proceso electoral se ha desarrollado en un contexto en donde la población se encuentra amedrentada, vulnerabilizada ya de por sí en sus derechos y sus garantías como ciudadanos y ciudadanas de este país. El pueblo hondureño ejerció su voto en condiciones históricas de explotación y empobrecimiento, en un país militarizado y con los índices de violencia y asesinato más altos del hemisferio. Fueron a centros de votación llenas – y muchas veces rodeadas – de las mismas fuerzas represivas que desde el golpe de 2009 han visto su campo de actuación ampliado y su impunidad reforzada. Intentaron ejercer su derecho en condiciones en que lo militar está claramente presente como instrumento de sometimiento imperial y neocolonial, de intimidación y coerción, y también de criminalización.

Al respecto, denunciamos la irresponsabilidad e incluso tremendo cinismo de las declaraciones públicas de EE.UU., la UE, la OEA y otros, en el sentido de que las elecciones se desarrollaron con normalidad. Lo que manifestaría que la dinámica social del país transcurre con total normalidad, lamentablemente lo que si esta ocurriendo es la profundización de una dictadura cívico-militar en la que la población que defiende sus derechos a una vida digna, a sus territorios e identidad, a su soberanía, está siendo perseguida, criminalizada, violentada y asesinada a diario. Consolidándose un modelo de explotación y enriquecimiento inaceptable e insostenible.

Un modelo que pretende perpetuar el candidato de la derecha nacionalista Juan Orlando Hernàndez , quien mismo domingo, en sus primeras declaraciones públicas, apeló a la ayuda de nuevos créditos para poder hacer frente, no a las necesidades de la población, sino a la rapacidad del endeudamiento interno y externo que ha crecido aceleradamente desde el golpe de 2009 y seguramente, para continuar profundizando la entrega del territorio nacional y de los bienes comunes y naturales como los ríos, minas, bosques y mares, mediante la concesión a países, capitalistas y empresas transnacionales a través de negocios conjuntos con los grupos de poder locales.

Desde Jubileo Sur/Américas, llamamos a nuestras organizaciones y movimientos, a todas las fuerzas populares, gobiernos e instituciones de nuestra América, a poner atención en lo que está ocurriendo no sólo con este proceso post-electoral sino también en los siguientes momentos, en todo el proceso que va ocurriendo en este país. El pueblo de Morazán seguirá construyendo su propio camino de liberación, pero necesita nuestra solidaridad y apoyo. Los poderes que enfrenta son los mismos poderes de dominación y de dependencia, de endeudamiento y saqueo, de militarización y patriarcado, que enfrentamos en cada uno de nuestros países. Y sabemos con certeza que sólo unidos y unidas, podremos tener la fuerza necesaria para convertir utopías de vida y dignidad, en realidades cotidianas.
Jubileo Sur / Américas04 Diciembre 2013

Ciberactivismo, nueva forma de protesta social

El 15 de noviembre de 2013 el intruso informático (hacker) Jeremy Hammond, vinculado con Anonymous, fue sentenciado a 10 años de prisión más 3 años de libertad supervisada, por realizar ataques cibernéticos a varias agencias gubernamentales y corporaciones, en particular a Strategic Forcasting Inc., más conocida por Stratfor, compañia privada de inteligencia global.

Hammond transfirió correos electrónicos de Stratfor al grupo anti-secretos WikiLeaks. Los documentos publicados hasta ahora se relacionan con clientes como Goldman Sachs y Coca-Cola. Su ciberactivismo fue motivado por la preocupación ante el creciente papel que desempeñan firmas privadas en la obtención de inteligencia tanto dentro de Estados Unidos como en el exterior. Como resultado del ciberataque a Stratfor declaró Hammond en la corte- se conocen ahora algunos de los peligros de la industria de inteligencia privada.

Hammond, con el pseudónimo de Anarchaos sustrajo, en uno de sus ataques a Stratfor, 200 gigabytes de información confidencial y puso fuera de servicio a sus computadoras durante seis semanas. Sarah Kinster, abogada de Hammond, alegó que nada de lo hecho por éste tení­a por objetivo ganancias personales y sus acciones no eran otra cosa que una nueva forma de protesta.

Estados Unidos es el paí­s de los secretos de Estado. Cada año clasifica cantidades colosales de información. Cada documento secreto que se relaciona con un trabajo sucio realizado por la CIA, el FBI u otra agencia gubernamental, genera nuevos documentos secretos que se refieren a las acciones posteriores imprescindibles para ocultar la acción ilegal primaria, del mismo modo que una persona mentirosa está¡ obligada a seguir mintiendo para evitar que descubran sus patrañas.

El hecho de que nunca antes la dirección política de Estados Unidos se comportó de manera tan alejada de la ética, tanto en la esfera nacional como en la internacional, y nunca, por tanto, se vio en mayor necesidad de ocultar tanta información a sus ciudadanos, da origen a una nueva forma de protesta social, la de poner en conocimiento de la población lo que se mantiene secreto no porque tenga valor alguno para la seguridad nacional sino porque, de conocerse, se pondrían al descubierto las manipulaciones y mentiras de la administración.

Esta forma de lucha comenzó a cobrar importancia en la década de 1970. En los años recientes, al invadir el ciberespacio, plantea nuevos problemas filosóficos y éticos no resueltos totalmente, al tiempo que se muestra como un campo de acción de inconmensurables posibilidades. El ciberactivismo, que posee entre sus armas el ciberataque (hack), aunque yo prefiero el término ciberinfiltración, puede ser una herramienta formidable en el contrapunteo entre el secreto y la transparencia, para inclinar la balanza hacia esta última. Tirios y troyanos, por supuesto, pueden utilizar a su favor el intrusismo electrónico, pero la vulnerabilidad está de parte del que más y peores secretos necesite ocultar, lo cual coloca al imperio en situación extremadamente desventajosa.

Pero examinemos brevemente la experiencia acumulada. El escándalo, en ciberactivismomarzo de 1971, cuando los documentos ocupados en la sede del FBI en Media, Pennsylvania, fueron publicados, obligó a poner fin al siniestro programa COINTEL, utilizado para reprimir a todos los movimientos progresistas.

Entre los más de mil documentos que vieron la luz y demostraban que el FBI dedicaba gran parte de su tiempo, personal y recursos materiales no a la investigación de crí­menes sino a la vigilancia de grupos que se oponí­an a la guerra o luchaban por sus derechos civiles, se publicó un memorando que instruí­a a todos los agentes en los procedimientos a utilizar, como chequeo y acoso constante, intercepción de comunicaciones telefónicas, medidas coercitivas para obligar a la delación, infiltración de agentes provocadores, etc., con el objetivo de sembrar la paranoia entre los grupos de la Nueva Izquierda (New Left) lo cual, obviamente, no es función de agencias oficiales en un paí­s que se supone democrático.

En 1967 el Secretario de Defensa Robert McNamara ordenó un estudio sobre la guerra de Vietnam que se convirtió en un conjunto de 7,000 páginas de documentos Top Secret llamado Pentagon Papers (Papeles del Pentágono). El trabajo se terminó en los primeros meses de 1969.

Daniel Ellsberg, que trabajó como asesor del Departamento de Defensa durante la escalada de la guerra en Vietnam y tení­a acceso a documentos clasificados en su carácter de asesor de la Corporación Rand (1), supo al leer el documento todo lo que se habí­a ocultado a la opinión pública norteamericana con el fin de escalar una guerra injusta, innecesaria e imposible de ganar y decidió sacar copias de los documentos, con ayuda de su colega en Rand, Anthony Russo, las cuales entregó a varios senadores y posteriormente al New York Times que comenzó a publicarlas en junio de 1971. Se supo entonces la historia de como Estados Unidos se habí­a empantanado, a espaldas del Congreso, en una guerra no declarada que comenzó con la ayuda a los colonialistas franceses entre 1940 y 1950.

Los Papeles del Pentágono no contenían material alguno que pudiese ser útil al enemigo; sin embargo, la administración acusó a Ellsberg de conspiración para cometer espionaje y otros cargos. La motivación, en realidad, era polí­tica. Los Papeles del Pentágono constituían una prueba irrebatible de que tanto Lyndon Johnson como Richard Nixon habían mentido al pueblo norteamericano para que aceptase la guerra y su escalada.

Uno de los ejemplos históricos más ilustrativos de los abusos del gran jurado fue el acoso de los investigadores federales a Daniel Ellsberg, a sus familiares y a todas las personas relacionadas con él. Las subpoenas u órdenes de comparescencia obligatoria, fueron utilizadas como instrumento de represión y castigo, incluso contra el hijo de Ellsberg de 15 años de edad.

El 11 de mayo de 1973, la sólida defensa de los abogados de Ellsberg, por una parte, y la grosera actuación del gobierno con sus métodos coercitivos o ilegales para la obtención de evidencias, por otra, determinaron que el juez de distrito William Byrne desestimase todos los cargos contra Ellsberg y Russo.

La desesperación de la administración Nixon por impedir nuevas filtraciones y por obtener información que desacreditase a Ellsberg, condujo a la creación de los plumbers (plomeros) de la Casa Blanca y a muchos de los abusos que se conocieron posteriormente al producirse el escándalo de Watergate. Después de la exoneración de Ellsberg, el fiscal William Merrill reveló a éste que existió un complot para incapacitarle totalmente que en el lenguaje de la mafia significaba asesinarle. Esta acción sería ejecutada por el mismo personal del Watergate, incluyendo a un grupo de terroristas cubanoamericanos de Miami al servicio de la CIA. (2)

La etapa cibernética en la difusion de informaciones secretas la inicia el periodista australiano Julian Assange, fundador y editor de WikiLeaks, que adquiere notoriedad internacional a partir del año 2010. La difamación y la persecución no tardaron en llegar y Assange tuvo que refugiarse, desde el 19 de junio de 2012, en la Embajada de Ecuador en Londres para evitar la extradición a Suecia y la subsiguiente extradición a Estados Unidos donde serí­a procesado por divulgar decenas de miles de documentos clasificados diplomáticos y militares.

Assange y el grupo musical puertorriqueño Calle 13 lanzaron el 13 de noviembre el tema Multi_Viral sobre la manipulación informática de los medios de comunicación. Quieren detener el incendio que se propaga, pero hay fuegos que con agua no se apagan reza la letra del rap.

Chelsea Elizabeth Manning (Bradley Edward anteriormente), soldado del Ejército de Estados Unidos, fue asignado como analista de inteligencia a una unidad militar destacada en Irak donde tuvo acceso a bases de datos clasificados. A comienzos de 2010 filtró a WikiLeaks un gran volume de material secreto que incluí­a videos del genocida ataque aéreo del 12 de Julio de 2007 sobre Bagdad, de la masacre de Granai del 4 de mayo de 2009 en Afganistan, 250,000 cables diplomáticos estadounidenses y 500,000 informes del Ejército que se conocen como -Iraq War log- y -Afgan War log-. Gran parte de este material fue publicado por WikiLeaks o sus medios afines.

En Julio de 2013, Manning fue condenado, por violación de la Ley de Espionaje y otros cargos, a 35 años de prisión con posibilidad de libertad condicional (parole) en ocho años. Manning cumplirá su sentencia en la instalación penitenciaria de máxima seguridad conocida com U.S. Disciplinary Barracks en Fort Leavenworth.

Edward Snowden, ex empleado de la CIA y de la NSA, entregó al Washington Post, a The Guardian y a otros medios, unos 200,000 documentos clasificados, los cuales pusieron al descubierto el programa de vigilancia masiva de la NSA y, en menor grado, de las agencias homólogas en Gran Bretaña (GCHQ), Israel (ISNU), Canadá (CSE) y Noruega (NIS). En mayo de 2013 salieron a la luz pública los programas de vigilancia en la Internet, como PRISM, XKeyscore y Tempora, y en las comunicaciones telefónicas. Acusado de espionaje y de robo de propiedad gubernamental, Snowden es considerado un fugitivo por las autoridades norteamericanas y vive actualmente en Rusia, en calidad de asilado temporal.

A pesar de la represión y de las cada vez más rigurosas medidas de control de los flujos de información, no será posible detener las filtraciones. Esto se debe a una contradicción insoluble del sistema. Si un gobierno actúa al margen de las normas de convivencia internacional tendrá necesariamente que guardar el secreto de sus actividades y, mientras mayor y más abarcadora sea la cantidad de información clasificada mayor número de personas tendrán que ser autorizadas para el acceso a ellas, pues de otro modo la maquinaria burocrática del Estado no podrá funcionar y, por consiguiente, mayor será el número de personas que tendrán conocimiento de los malos manejos de la administración y que estarán dispuestas a denunciarlos.

Los ciberactivistas, incluyendo a sus guerreros clandestinos, los ciberinfiltrados, tienen la posibilidad y la ventaja de no actuar solos sin formando parte de redes mundiales que no están limitadas por distancias ni fronteras y en las que los participantes se comunican entre sí­ de manera instantánea. Estos cibergladiadores nutrirán seguramente las filas de los prisioneros polí­ticos, principalmente en Estados Unidos, pero los vampiros de la polí­tica y de la guerra perecerán o tendrán que aprender a vivir a la luz del día.

Ellsberg como precursor, y más tarde Assange, Manning, Snowden, Hammond, y muchos otros, convirtieron en obsoletas las reglas de juego de los servicios de inteligencia y difuminaron el sueño imperial de una Internet global, la red única bajo Dios y el Tí­o Sam, pues ya todo el mundo sabe que Estados Unidos busca el control de la Internet para obtener el dominio total de la información, y es un axioma consagrado por el tiempo que quien tiene la información tiene el poder. (En SURySUR, 4 dic.2013)

Notas:
(1) Rand (Research And Development) Corporation. Tanque de pensar que en sus orígenes tuvo como función principal ofrecer a las fuerzas armadas de Estados Unidos los resultados de sus investigaciones y análisis en polí­tica global.
(2) Democracy Now: Entrevista a John Dean y a Daniel Ellsberg, 27 de abril de 2006.

tomado de Other News

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