Comunicado Continental de los Pueblos del Abya Yala en torno a la situación en Bolivia

«Rechazamos enérgicamente las manifestaciones de racismo, xenofobia, violencia y amenazas en contra de los Pueblos Indígenas afectando gravemente a comunidades y población en general, dando lugar a hechos trágicos, actos de represión y de barbarie que lamentamos profundamente.»

A la Organización de las Naciones Unidas (ONU)

Al Foro Permanente para las cuestiones Indígenas

Al Mecanismo de Expertos sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas (MEDPI)

A la Relatora Especial sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas

A la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH)

A la Cruz Roja Internacional

A los medios de comunicación indígenas, comunitarios, nacionales e internacionales

A la opinión pública

Los abajo firmantes, representantes de Pueblos, comunidades, organizaciones indígenas y organizaciones de la sociedad civil del continente Abya Yala, nos encontramos sumamente consternados por la situación política que se vive en el Estado Plurinacional de Bolivia a raíz del golpe de Estado civil y militar que ha quebrantado el Estado de derecho en ese país. Rechazamos enérgicamente las manifestaciones de racismo, xenofobia, violencia y amenazas en contra de los Pueblos Indígenas afectando gravemente a comunidades y población en general, dando lugar a hechos trágicos, actos de represión y de barbarie que lamentamos profundamente.

Manifestamos nuestra preocupación por el papel de la OEA, adoptando posiciones que violentan la vida interna de Bolivia, justificando el golpe de Estado y asumiendo posturas que, lejos de contribuir a la solución pacífica de los conflictos, han violentado y provocado el aumento de las confrontaciones.

Señalamos el aumento de los ataques a la prensa y medios de comunicación indígenas y comunitarios, quienes no cuentan con condiciones para llevar a cabo su trabajo, siendo urgente salvaguardar la vida de comunicadoras y comunicadores de los Pueblos y permitirles llevar a cabo su labor, a fin de contribuir al conocimiento de la situación y al diálogo.

Por todo lo expuesto, solicitamos a la Organización de las Naciones Unidas (ONU), al Foro Permanente para las Cuestiones Indígenas, al Mecanismo de Expertos sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas (MEDPI), a la Relatora Especial sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas y a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), coordinen inmediatamente y bajo carácter de urgencia las acciones necesarias para enviar un grupo de observación y realicen los pronunciamientos necesarios hacia los gobiernos y organismos implicados a fin de que se garantice el respeto a los derechos humanos de todas y todos los habitantes del país y los derechos colectivos de los Pueblos Indígenas, quienes en estos momentos se encuentran bajo amenaza permanente a sus vidas dada la situación de violencia imperante y bajo ninguna circunstancia aceptable. Esto conforme a los Artículos 1° y 3° de la Carta de las Naciones Unidas, la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas y el Convenio 169 de la OIT.

Instamos a todos los actores nacionales e internacionales implicados, a que se encaucen mecanismos para el restablecimiento del orden constitucional y el respeto a los derechos humanos.

Hacemos un llamado a gobiernos, instituciones, organismos internacionales y sociedad civil de todo el continente a que se respete y actúe conforme a los principios que rigen la vida humana sobre el planeta y que son la paz y el respeto a la vida, libre determinación y autonomía de los Estados y de los Pueblos Indígenas.

Exhortamos a nuestras hermanas y hermanos de los Pueblos originarios de Bolivia para que, desde los principios que nos caracterizan como Pueblos Originarios del Abya Yala, que son la paz, la armonía, la unidad, el diálogo y el Buen Vivir, se busque por sobre todas las cosas, generar las condiciones que permitan restaurar el orden democrático del país para lograr la paz.

Abrazamos todos los diversos esfuerzos que ya realizan hermanas y hermanos por llevar a la armonización de sus territorios.

Enviamos desde toda Latinoamérica nuestra solidaridad y apoyo a todos los Pueblos del Estado Plurinacional de Bolivia.

Somos Pueblos de paz, somos Pueblos que caminamos desde la libre determinación en el Buen Vivir.

Somos Pueblos tejiendo la palabra que comunica verdad para el cuidado de la vida.

Por la reconstitución de la paz, el diálogo y la armonía desde la libre determinación de las naciones.

Por los sagrados territorios de nuestra Abya Yala, por la libertad y autonomía de sus Pueblos.

¡Kausachum!

¡Jaylli!

¡Marichiweu!

¡Jallalla!

Abya Yala, 15 de noviembre de 2019

FIRMANTES:

ORGANIZACIONES AGRUPANTES:

ORGANIZACIÓN NACIONAL INDÍGENA DE COLOMBIA, ONIC.

CONFEDERACIÓN DE NACIONALIDADES INDÍGENAS DEL ECUADOR, CONAIE.

CONFEDERACIÓN DE NACIONALIDADES INDÍGENAS DEL PERÚ, CONAIP.

CONFEDERACIÓN NACIONAL AGRARIA, PERÚ, CNA.

CONFEDERACIÓN NACIONAL DE MUJERES DEL PERÚ MICAELA BASTIDAS PUYUCAHUA (LAS MIKAS).

CONFEDERACIÓN DE PUEBLOS Y MUJERES INDÍGENAS DE ARGENTINA.

ASAMBLEA NACIONAL POLÍTICA DE MUJERES INDÍGENAS, MÉXICO.         RED DE MUJERES INDÍGENAS POR LA BIODIVERSIDAD DE LATINOAMÉRICA Y DEL CARIBE, RMIB-LAC

Bolivia: “En nuestro nombre No”, dice el Consejo Latinoamericano de Iglesias

PUERTO RICO-

“Desde el Consejo Latinoamericano de Iglesias-CLAI seguimos con mucha preocupación los eventos desarrollados en Bolivia hace un tiempo y luego del Golpe de Estado que se concretó estos días, el cual rechazamos enfáticamente. La paz con justicia no llegará de la mano de la violencia, la opresión, el saqueo de los  bienes del país, o por la ruptura del orden constitucional, sino desde la plena inclusión y el fortalecimiento democrático”, dice una carta dada a conocer firmada por el Rvdo. Jorge Daniel Zijlstra Arduin.

Porque no puede usarse a Dios, ni a la Biblia, para justificar agendas sectarias alejadas del espíritu de Jesús proponiendo en su nombre odios, violencias, estigmatización y persecución de las persona que piensan la realidad y apoyan proyectos de vida de modo diferente a los que se sostienen desde el poder. De estos tipos de encuadre, lenguajes y prácticas opresivas -que se están imponiendo en muchos de nuestros países con agendas seudo evangélicas o “cristianas”- nos declaramos ateos y decimos: en nuestro nombre no, porque tales afirmaciones en sí mismas son una blasfemia contra el Espíritu que guió a Jesús y que debiera ser visible en quienes queremos seguir sus enseñanzas de amor, solidaridad, inclusión, perdón.

Continuaremos comprometidos, dice, en la defensa y fortalecimiento de la democracia, limpia y transparente, por lo cual pedimos a Dios por paz para Bolivia y para todo el continente, pero paz con justicia, sin saqueos y sin retrocesos en los derechos de quienes más sufren, quienes por siglos siempre han sido los mismos sectores.

A continuación, reproducimos el texto íntegro de la Carta:

14 de noviembre de 2019

EN NUESTRO NOMBRE NO

«Y se agolpó de nuevo la gente, de modo que ellos ni aun podían comer pan. Cuando lo oyeron los suyos, vinieron para prenderle; porque decían: Está fuera de sí. Pero los escribas que habían venido de Jerusalén decían que tenía a Beelzebú, y que por el príncipe de los demonios echaba fuera los demonios. Y habiéndolos llamado, les decía en parábolas: ¿Cómo puede Satanás echar fuera a Satanás? Si un reino está dividido contra sí mismo, tal reino no puede permanecer. Y si una casa está dividida contra sí misma, tal casa no puede permanecer. Y si Satanás se levanta contra sí mismo, y se divide, no puede permanecer, sino que ha llegado su fin. Ninguno puede entrar en la casa de un hombre fuerte y saquear sus bienes, si antes no le ata, y entonces podrá saquear su casa. De cierto os digo que todos los pecados serán perdonados a los hijos de los hombres, y las blasfemias cualesquiera que sean; pero cualquiera que blasfeme contra el Espíritu Santo, no tiene jamás perdón, sino que es reo de juicio eterno.

Marcos 3: 20-29

Amadas hermanas y hermanos de las Iglesias de Bolivia

Amigas y amigos de las Redes Ecuménicas

Mujeres y hombres de buena voluntad en todas las latitudes:

Gracia y paz con justicia.

En tiempos del opresivo Imperio Romano Jesús predicaba un reino nuevo marcado por la justicia y la paz; anunciaba la salvación de las personas empobrecidas y la posibilidad de una vida nueva para todos y todas, en especial para quienes sufren. Jesús daba de comer a multitudes hambrientas, sanaba enfermedades, liberaba a las personas cautivas y oprimidas y proclamaba las bienaventuranzas de Dios para quienes sufrían persecución por buscar la paz y la justicia.

Sin embargo los escribas -supuestos expertos autorizados en la interpretación de las leyes de Dios- al ver cómo Jesús liberaba la vida de personas oprimidas, pensaban que las palabras y acciones de Jesús eran obras del demonio. Los escribas y maestros de la ley no podían tolerar nada que significara alterar el orden establecido, el statu quo, que para unos representaba un orden de privilegios, mientras que para las mayorías era un orden de opresión. A tales «expertos en Dios» Jesús les señala su pecado, que es el de la blasfemia contra el Espíritu Santo (que siempre es espíritu de liberación y de buen vivir) toda vez que los escribas cuestionan la acción liberadora de Dios en la vida de las personas sufrientes. Los escribas desde su autoridad, prestigio y palabras influyentes, cuestionaban la liberación de los oprimidos que Jesús realizaba ante ellos, catalogándola como cosa del demonio. de Satanás o Beelzebú.

Jesús afirma que tal planteo es blasfemo -¡imperdonable!- ya que ofende a Dios cuando “en su nombre” pretende legitimar la opresión de seres humanos justificando su situación como voluntad divina. Afirmar, sugerir o justificar que algunas personas sean oprimidos/as «porque lo merecen» o porque esos son «los planes de Dios» para ellos/ellas; esta es una blasfemia que se ha usado más de una vez para legitimar injusticias con consideraciones de raza, nivel social, origen, nacionalidad, género u otras características a la que los poderosos definen -en nombre de Dios- como inferior, de nulo valor, prescindible.

Y a esto decimos: en nuestro nombre no. Porque no puede usarse a Dios, ni a la Biblia, para justificar agendas sectarias alejadas del espíritu de Jesús proponiendo en su nombre odios, violencias, estigmatización y persecución de las persona que piensan la realidad y apoyan proyectos de vida de modo diferente a los que se sostienen desde el poder. De estos tipos de encuadre, lenguajes y prácticas opresivas -que se están imponiendo en muchos de nuestros países con agendas seudo evangélicas o “cristianas”- nos declaramos ateos y decimos: en nuestro nombre no, porque tales afirmaciones en sí mismas son una blasfemia contra el Espíritu que guió a Jesús y que debiera ser visible en quienes queremos seguir sus enseñanzas de amor, solidaridad, inclusión, perdón.

A la vez creemos que el intento de legitimación de posturas político partidistas en nombre de Dios, además de impropio y muy peligroso, es contrario al mandamiento que advierte sobre no tomar el nombre de Dios en vano. Por esto reiteramos, en nuestro nombre no, porque quienes así actúan -aún cuando vengan con la Biblia bajo el brazo como los escribas- lo hacen con toda una intencionalidad de mantener la opresión lo cual va contra los designios de Dios. Tales agendas buscan -para decirlo con el lenguaje del evangelio- dividir el reino para poder destronar al hombre fuerte, para atacar su casa y entonces lograr su verdadero fin, que es saquear sus bienes y su casa, como bien lo expresa el texto del Evangelio de Marcos 3: 20-29. Algo de esto percibimos en las situaciones que estamos viendo en nuestro continente. Se generan crisis en los países, pero las mismas tienen su origen en otras latitudes desde donde se está dando una batalla sin cuartel para ver quién se queda en posesión de esas “casas” (oikos en griego) que tiene tantos bienes para saquear: litio, petróleo, gas, minerales, bosques, agua, según el caso de cada uno de los países en “crisis» en nuestro continente.

La gente quiere poder vivir una vida mejor, pero quienes manipulan el poder y manejan los medios de comunicación, polarizan la sociedad, dividen la casa, y no miran el lado humano de la situación, porque solo están enfocados en la perpetuación de sus privilegios de todo tipo, en especial económicos. Sin embargo la economía (oiko-nomía en griego) debiera tratarse de la administración y el uso de los recursos para que, en la casa común que habitamos (oiko-umene), todos tengan vida digna. El pecado, la avaricia y el amor a lo material más que a Dios y al ser humano desvirtúan esta realidad de vida buena que Jesús propuso cuando habló del Reino nuevo.

Por esto, desde el Consejo Latinoamericano de Iglesias-CLAI seguimos con mucha preocupación los eventos desarrollados en Bolivia hace un tiempo y luego del Golpe de Estado que se concretó estos días, el cual rechazamos enfáticamente. La paz con justicia no llegará de la mano de la violencia, la opresión, el saqueo de los bienes del país, o por la ruptura del orden constitucional, sino desde la plena inclusión y el fortalecimiento democrático.

Por tanto, nosotros/as que seguimos a un Dios que hizo casa en medio nuestro, continuaremos solidarios con las personas empobrecidas, con las poblaciones vulneradas en sus derechos, con todos aquellos/as que son perseguidos u oprimidos con violencia. Continuaremos comprometidos en la defensa y fortalecimiento de la democracia, limpia y transparente, por lo cual pedimos a Dios por paz para Bolivia y para todo el continente, pero paz con justicia, sin saqueos y sin retrocesos en los derechos de quienes más sufren, quienes por siglos siempre han sido los mismos sectores. Y a quienes tienen poder y autoridad, sométanse a los criterios de amor, justicia y servicio que Jesús nos enseñó, en especial procurando vida plena para las personas más débiles y aquellas que están en otra orilla. Así nos ayude Dios.

En el Espíritu de Jesús,

Rvdo. Jorge Daniel Zijlstra Arduin Consejo Latinoamericano de Iglesias-CLAI

CELAG: Sobre la OEA y las elecciones en Bolivia

Los hallazgos del estudio del CEPR sobre las elecciones en Bolivia nos permiten afirmar que el informe preliminar de la OEA no aporta prueba alguna que pudiera resultar definitiva para demostrar el supuesto “fraude”.

El Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica (CELAG) ha realizado un estudio detallado del informe de la OEA “Análisis de Integridad Electoral Elecciones Generales en el Estado Plurinacional de Bolivia 20 de octubre de 2019 – Hallazgos preliminares. Informe a la Secretaría General”[1] a partir de análisis propios y retomando los aportes del documento “¿Qué sucedió en el recuento de votos de las elecciones de Bolivia de 2019? El papel de la Misión de Observación Electoral de la OEA”[2], elaborado por el Center For Economic And Policy Research (CEPR).

Los hallazgos del análisis nos permiten afirmar que el informe preliminar de la OEA no aporta prueba alguna que pudiera resultar definitiva para demostrar el supuesto “fraude” al que aludió el secretario general, Luis Almagro, en la sesión del Consejo Permanente celebrada el 12 de noviembre[3]. Por el contrario, en lugar de atenerse a realizar una auditoría electoral técnicamente fundamentada, la OEA elaboró un informe cuestionable para inducir en la opinión pública una deducción falsa: que el incremento de la brecha a favor de Evo Morales en el tramo final del conteo fuera ampliándose por causas fraudulentas y no por las características sociopolíticas y las dinámicas de comportamiento electoral que se dan entre el mundo rural y el urbano en Bolivia.

Un antecedente a considerar es que el día 23 de octubre, previo al inicio de la auditoría solicitada por el Gobierno boliviano y con el cómputo oficial en curso, la Misión Electoral de la OEA emitió un informe preliminar en el que “recomendó”, sin ningún tipo de fundamento técnico, la realización de una segunda vuelta electoral como la “mejor opción”[4].

A continuación, las principales conclusiones:

  • Sobre el análisis de la interrupción del TREP (Transmisión de Resultados Electorales Preliminares). El informe la OEA omite decir que, como señala el informe del CEPR, la práctica habitual, anunciada y acordada entre las partes con anterioridad al proceso electoral, incluía el compromiso de parte del Tribunal Supremo Electoral (TSE) de publicar datos preliminares obtenidos a partir del sistema de transmisión rápida TREP con una cantidad de actas verificadas del 80% del total. A las 19:40 horas del 20 de octubre, momento en que se detuvo la publicación de resultados, la carga de datos había alcanzado el 83,85% de las actas verificadas. Tal como señala el mismo informe, este desempeño del TREP fue similar en los anteriores procesos electorales bolivianos[5].
  • Los gráficos del informe de la OEA sobre el sistema TREP no revelan nada excepto lo que ya sabíamos, esto es, que se interrumpió la carga de actas en el sistema con el 83,85% de las actas verificadas, y que luego se retomó. Mientras tanto, los gráficos sobre la ratio a favor/en contra de Morales sólo apuntalan una conclusión evidente: que, en las zonas cargadas a última hora de la noche -las zonas rurales- los apoyos de Morales son muy superiores a los recibidos en las zonas cargadas a primera hora de la noche.
  • El informe de la OEA también introduce afirmaciones arbitrarias, sin fundamento técnico, al usar el término “inusual” para caracterizar el comportamiento de las tendencias en la carga de datos: “En el último 5% del cómputo, 290.402 votos fueron contabilizados. De estos, Morales ganó 175.670, es decir un 60,5% de los votos, mientras Mesa obtuvo solamente 69.199 votos, es decir, un 23,8%. En otras palabras, en el último 5% de votación, Morales incrementa el promedio de votación en un 15% comparado con el 95% anterior”. No es “inusual” que Morales hubiera obtenido porcentajes de apoyo en torno al 60%, e incluso superiores, en algunas zonas del país, y principalmente en las zonas rurales de los dos departamentos que se cargaron últimos: Cochabamba y Oruro. Véase al respecto los resultados de las elecciones de 2014, en las que en las localidades rurales el MAS obtuvo una media de 84% de los votos, o las elecciones de 2016 en las que el 71% votó por el Sí en el Referéndum.
  • A partir de un ejercicio matemático riguroso resulta plenamente posible que la proyección de los resultados del TREP al 100% hubiera resultado en una diferencia a favor de Morales superior al 10%, lo cual se deriva del hecho de que las zonas de mayor peso electoral del MAS eran las que estaban menos avanzadas en el cómputo. Suponiendo que del 16,15% de las actas que faltaban cargar al momento de detenerse el TREP, un tercio hubieran correspondido a áreas urbanas, tal como sostuvo el candidato Carlos Mesa, y dos tercios hubieran correspondido a voto rural, y con la hipótesis conservadora de que Morales hubiera obtenido un apoyo del 60% en estas zonas, el resultado final hubiera sido 47,3% vs. 36,4%, es decir, una diferencia de 10,9 puntos. Este resultado es consistente con el que finalmente se obtuvo del cómputo oficial.
  • Tal y como constataron las proyecciones realizadas por el CEPR:
    • “El recuento de votos oficiales legalmente vinculantes no se detuvo durante ningún período significativo, y la tendencia en los resultados en el recuento oficial es muy similar a la tendencia en los resultados de la transmisión rápida”.
    • “Los resultados del TREP no resultan difíciles de justificar ni ‘inusuales’”, como señala la OEA, sino que “la brecha entre Morales y Mesa se amplió constantemente a medida que avanzaba el proceso de conteo”.
    • “Los resultados parciales de la transmisión rápida hasta el momento de su interrupción predicen un resultado que es extremadamente cercano a los resultados finales”.
  • Cabe aclarar que, a pesar de que la OEA centra principalmente su auditoría en el sistema TREP, el único resultado vinculante según la legislación boliviana es el que emana del cómputo oficial de los votos. El sistema TREP, implementado por el país a partir del año 2016 por recomendación de la propia OEA, tiene un carácter preliminar y no brinda resultados oficiales. Resulta muy llamativo que el informe haga escasas y escuetas alusiones al cómputo oficial sin ningún tipo de sustento técnico que avale las afirmaciones que realiza.
  • A su vez, de manera poco rigurosa, la OEA señala en su informe que: “Es previsible suponer que de contar con más tiempo para procesar mayor documentación se hallaría un número aún mayor de irregularidades”, lo cual no puede constituir de manera alguna una demostración fehaciente de la existencia de dichas irregularidades.
  • Sobre el análisis de una supuesta falsificación de firmas en las actas del cómputo oficial. Los pocos párrafos en que el informe de la OEA dedica a analizar este punto se basan en una muestra no representativa del total de las actas. Se observan única y exclusivamente 333 de las actas (de 34.555), de las cuales 78 (un 0,22% del total) tendría irregularidades, las cuales no son una muestra aleatoria del total sino todo lo contrario: constituyen una muestra sesgada por su selección. Tal como señala el informe: “Para conformar esta muestra, se seleccionaron mesas en las que el MAS obtuvo el 99% de los votos y las mesas consecutivas, es decir, las del mismo centro de votación.” Cualquier auditoría rigurosa habría realizado una muestra aleatoria del conjunto de las actas para poder establecer una conclusión estadísticamente relevante.
  • Por último, tal y como nos recuerda el informe del CEPR, es necesario remarcar que existen en el sistema electoral boliviano otros mecanismos plenamente vigentes que actuaron durante todo el proceso para garantizar la transparencia de las elecciones:
    • 207.322 ciudadanos bolivianos participaron como jurados de votación en esta elección, a razón de seis por cada mesa electoral. Todos los jurados de votación deben firmar las actas de escrutinio al finalizar el mismo.
    • Los delegados de los partidos políticos participan del escrutinio y avalan el cómputo realizado en cada una de las 34.555 mesas electorales.
    • Finalmente: las imágenes de las actas de conteo están disponibles en línea para cualquier persona que desee confirmar que la información en las hojas de conteo físico coincide con la información ingresada en el sistema del cómputo oficial.

[1] http://www.oas.org/documents/spa/press/Informe-Auditoria-Bolivia-2019.pdf

[2] http://cepr.net/images/stories/reports/bolivia-elections-2019-11.pdf?v=2

[3] https://www.youtube.com/watch?v=KklG3V3PZTQ

[4] http://www.oas.org/fpdb/press/Informe-Preliminar—MOE-Bolivia-23-10-19.pdf

[5] (i)En el referéndum constitucional de 2016, el TSE celebró una conferencia de prensa a las 18.15 hs. del día de las elecciones donde anunció resultados preliminares con el 81,2% de las actas procesadas. (ii)En ocasión del referéndum autonómico de 2016, el TSE publicó resultados preliminares a las 19.30 hs. con un nivel de procesamiento de entre el 66,7 y el 100% de las actas según cada jurisdicción. (iii)En las elecciones judiciales de 2017, se dieron a conocer resultados preliminares a las 21.30 hs. con el 80% de las actas procesadas, avalados en su momento por Misión de Expertos Electorales de la OEA.

Cuba demanda que cese la instigación a la violencia contra los colaboradores de la salud en Bolivia

Se ha decidido el retorno inmediato de los colaboradores a nuestro país.

En las últimas horas distintas autoridades actuantes en el Estado Plurinacional de Bolivia han presentado la idea de que colaboradores cubanos alientan las protestas que se están produciendo en Bolivia, a lo que se une un enfoque similar en redes sociales, a través de cuentas de dudosa procedencia y perfiles falsos que incitan a la violencia contra el personal de la salud.

En ese contexto, el 13 de noviembre cuatro miembros de la Brigada Médica en El Alto fueron detenidos por la policía cuando se trasladaban hacia su local de residencia con el dinero extraído de un banco para pagar servicios básicos y alquileres de los 107 miembros de la Brigada Médica en esa región.

La detención se produjo bajo la calumniosa presunción de que el dinero se dedicaba a financiar protestas. Los representantes de la policía y del Ministerio Público, visitaron las sedes de la Brigada Médica en El Alto y La Paz y corroboraron, a partir de documentos, nóminas y datos bancarios, que la cifra de dinero coincidía con la cantidad extraída regularmente todos los meses.

Los cuatros colaboradores detenidos son:

• Amparo Lourdes García Buchaca, Licenciada en Electromedicina. En Cuba se desempeñaba en el Centro Provincial de Electromedicina de la provincia de Cienfuegos antes de iniciar la misión en Bolivia en marzo de este año.

• Idalberto Delgado Baró, Licenciado en Economía del Municipio Especial de la Isla de la Juventud, quien trabajaba en el Centro Municipal de Electromedicina de la Isla de la Juventud al incorporarse a la misión en Bolivia el pasado mes de marzo.

• Ramón Emilio Álvarez Cepero, Especialista en Terapia Intensiva y en Endocrinología que se desempeñaba en Cuba en el Hospital General Gustavo Aldereguía de la Provincia de Cienfuegos hasta comenzar su misión en Bolivia en julio de 2017.

• Alexander Torres Enríquez, especialista en Medicina General Integral quien laboraba en Cuba en el Policlínico Carlos Verdugo de la provincia de Matanzas cuando partió a cumplir misión el 3 de febrero de 2019.

Se ha mantenido el contacto permanente con estos cooperantes cubanos, a través de la Embajada de Cuba en la Paz y la Jefatura de la Brigada Médica.

Los cuatro colaboradores cubanos tienen una reconocida trayectoria acorde con su perfil ocupacional y como los restantes que prestan misión en Bolivia, se han atenido estricta y rigurosamente a la labor humanitaria y de cooperación motivos por los que viajaron a ese país con arreglo a acuerdos intergubernamentales.

El Ministerio de Relaciones Exteriores rechaza las falsas acusaciones de que estos compañeros alientan o financian protestas que se basan en mentiras deliberadas sin fundamento alguno.

En las circunstancias descritas, se ha decidido el retorno inmediato a la Patria de los colaboradores cubanos.

El Ministerio de Relaciones Exteriores demanda que los cooperantes detenidos sean liberados de inmediato y que las autoridades bolivianas garanticen la integridad física de cada uno de los colaboradores cubanos de acuerdo con las responsabilidades adquiridas por el Estado boliviano con la seguridad y protección de los colaboradores en correspondencia con los convenios intergubernamentales firmados.

El Ministerio de Relaciones Exteriores llama a las autoridades de Bolivia a detener la exacerbación de irresponsables expresiones anticubanas y de odio, difamaciones e instigaciones a la violencia contra los cooperantes cubanos, quienes han brindado su aporte solidario a la salud de ese hermano pueblo boliviano. Los millones de bolivianos que han recibido la altruista atención de los cientos de médicos cubanos, conocen perfectamente que las mentiras no podrán ocultar la meritoria contribución y noble propósito de nuestros profesionales de la salud.

Tomado de Cubadebate

ALBA-TCP tomará acciones conjuntas para enfrentar y revertir golpe de Estado en Bolivia

La Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América – Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP) acordará acciones conjuntas para enfrentar y revertir el golpe de Estado en el Estado Plurinacional de Bolivia, anunció este jueves el ministro del Poder Popular para Relaciones Exteriores de la República Bolivariana de Venezuela, Jorge Arreaza.

Durante la VIII reunión extraordinaria del Consejo Político del organismo, que se celebra en Managua, Nicaragua, el canciller venezolano transmitió la solidaridad del bloque con el presidente Evo Morales, con el liderazgo del gobierno constitucional de Bolivia y con el pueblo boliviano.

“Estamos en presencia de un golpe de Estado pero con un pueblo en resistencia, grandes movilizaciones sociales de los pueblos originarios, no sólo de los militantes del partido Movimiento al Socialismo (MAS) del presidente Evo Morales, sino del pueblo común de Bolivia (…) Ellos están se están movilizando por la defensa de su gobierno y de su identidad; y de su patria”, enfatizó en su discurso.

El canciller venezolano, en paralelo, cuestionó la actuación del gobierno de los Estados Unidos y algunos gobiernos de la Unión Europea, que se expresan reconociendo el “adefesio jurídico” que constituye la autoproclamación de una senadora boliviana como “presidenta interina” de esa nación suramericana.

“Por cierto, esta señora autoproclamada pretende reconocer a un supuesto autoproclamado en Venezuela, eso es el absurdo de los absurdos; pero nosotros tenemos plena confianza en el pueblo boliviano, en el liderazgo boliviano y sabemos que esta situación, con la ayuda de los pueblos de Nuestra América y de esta Alianza Bolivariana, debe encauzarse por la vía constitucional cuanto antes”, complementó.

El último encuentro del Consejo Político del ALBA-TCP -que cumple la función de asesorar al Consejo Presidencial en los temas políticos estratégicos y presentar propuestas de asuntos de política internacional para el debate en esa instancia- tuvo lugar en enero de 2018 en la capital de la República Bolivariana de Venezuela, Caracas.

De evangélicos, generalizaciones y teorías de la conspiración

Por Nicolás Panotto

En este último tiempo, medios de comunicación y portales de análisis político se están inundando con notas sobre la incursión de los grupos evangélicos en la política. De las expresiones que podemos identificar, hay una que se destaca: los evangélicos son un peligro para la democracia. Lo vimos con fuerza en algunos análisis de coyuntura chilena con el escándalo desatado en 2018 en la controvertida figura del obispo Durán. También en el difundido proyecto de investigación titulado “Transnacionales de la fe”, que intenta demostrar la existencia de una especie de teoría de la conspiración evangélica fundamentalista a nivel regional a través de la “comprobación” de vínculos entre organizaciones religiosas, iglesias y espacios políticos. Brasil, Bolsonaro y la famosa bancada evangélica nos dan letra a diario sobre este tema. Y en estos últimos días, la asunción de Jeanine Áñez como presidenta interina de Bolivia y la destacada figura del líder social Luis Camacho en los conflictos previos, que utilizaron la Biblia como un símbolo de poder para “reconquistar” el Palacio de Gobierno, han dado mucho qué hablar.

Una mínima sensibilidad democrática y laica, nos moverá naturalmente a una condena frente a estos episodios. Pero en muchos de los comentarios sobre estos escenarios (por no decir en una importante mayoría), se cae en un error muy común: la generalización. Es decir, se habla de “los evangélicos” como una totalidad, como un cuerpo homogéneo, y lo que es aún peor, refieren a estas acciones como sinónimo de las creencias de todo su espectro, como si todos sus adherentes fueran fundamentalistas anti-derechos que respaldan regímenes anti-democráticos.

Dicha generalización da cuenta de un profundo desconocimiento sobre varias áreas: primero, sobre el fenómeno religioso en sí, el cual se tiende a determinar como una instancia compuesta de acciones y prácticas homogéneas, y como únicamente conservadoras; segundo, sobre el campo evangélico, el cual se describe desde una incomprensión sobre su pluralidad interna, sus matices, su inherente complejidad, o se tiende hacer un correlato con estructuras como la católica; y tercero, sobre la relación entre lo religioso y lo socio-político, donde se omite también el hecho de que no existe un vínculo unidireccional entre marcos simbólicos religiosos y acciones sociales particulares. Este lazo, por el contrario, es sumamente heterogéneo.

La caída sobre estos lugares comunes por parte de la prensa y de análisis académicos da cuenta de la presencia de importantes prejuicios donde, como afirma la especialista argentina Mariela Mosqueira, se pone al campo evangélico como un “chivo expiatorio” de las crisis de representación en contextos religiosos como socio-políticos, o resalta lo que el antropólogo chileno Miguel Mansilla denomina como “pentecosfobia”, es decir, una reacción negativa y condenatoria frente a sectores pentecostales debido a su singularidad en términos de expresión ritual o simbólica heterodoxa, lo cual también hace caer en dañinos prejuicios.

¿Por qué decimos esto? Por dos motivos. Primero, como ya hemos mencionado, estas lecturas promueven una imagen acotada del campo evangélico, y con ello difunden prejuicios y estigmas, antes que brindar claves reales de conocimiento. Pero en segundo lugar, esto también impacta en la posibilidad de aportar a la construcción de un espacio democrático desde la afirmación de la diversidad evangélica: al generalizar estas lecturas enajenantes, no se da lugar al reconocimiento de la inmensidad de voces que existen hacia dentro de las iglesias, las denominaciones, los grupos pastorales, las organizaciones basadas en la fe y tantos espacios más, donde los tipos de identificación socio-política son sumamente diversos, y que inclusive, van mucho más allá de escuetas dicotomías entre “conservadores” y “progresistas”. Con ello, se obtura la posibilidad de hacer públicas otras voces y posicionamientos que no tienen nada que ver con las figuras hegemónicas que logran tanta visibilidad.

En otros términos, creemos que la difusión de estos estigmas lleva a clausurar la posibilidad de identificar distintos contextos y lugares desde donde apelar a lo evangélico, para precisamente hacer frente a visiones fundamentalistas (que no es lo mismo que hablar de conservadoras), que están cobrando cada vez mayor visibilidad pública, pero que no son necesariamente expresión de todo el espectro evangélico, más allá de representar sectores con un alcance importante.

Por todo esto, es fundamental comenzar a delimitar más específicamente a qué grupos nos referimos al hacer un análisis de coyuntura, sino podríamos promover una peligrosa visión reduccionista que legitima una imagen falsa o acotada sobre los complejos factores que entran en juego. En nuestros vicios por querer categorizar todo lo más abarcativamente posible, cometemos el error de hacer juicios imprudentes (¡de los errores he aprendido!) Creo sensato, primero, prestar mucha atención con el lenguaje que utilizamos (remitir a términos como “algunos grupos”, “ciertos sectores”, puede ayudar), y segundo, identificar concretamente a qué tipo de colectivos nos referimos, ya que cada uno posee caracterizaciones muy diversas.

Si hablamos de iglesias o denominaciones, es imposible hacer un correlato con visiones socio-políticas únicas. En una iglesia local, más allá de los presupuestos institucionales que puedan existir, la forma en que la membresía asume su posición política puede divergir enormemente de su liderazgo o de las teologías “oficiales”.

Si vamos afinando nuestro enfoque hacia grupos más acotados, como juntas pastorales, organizaciones basadas en la fe o redes regionales de litigio e incidencia política, las fronteras se van delimitando de manera más específica. Por ello, no podemos hablar de “los evangélicos”. Tenemos que precisar qué tipo de grupo es y cuál es el tipo de mecanismo de identificación con el campo evangélico (¿Una iglesia? ¿Una denominación? ¿Un marco teológico? ¿Una cosmovisión social o moral?)

Creo también que debemos dejar de estigmatizar de forma paranoica la acción pública de sectores evangélicos como si su sólo accionar político se respaldara en una especie de teoría de la conspiración. Una cosa es el respeto por el Estado laico y el peligro que visiones particulares intenten imponerse por medios políticos, y otra distinta es reconocer la legitimidad del trabajo que están realizando organizaciones de sociedad civil relacionadas con la cosmovisión evangélica, conjuntamente con otras organizaciones.

No desconocemos la existencia de sectores con más influencia que otros, con una capacidad de lobby extraordinaria, con acceso a importantes recursos financieros y el apoyo de organismos multilaterales y gubernamentales para la promoción de agendas particulares, generalmente opuestas a iniciativas sobre derechos humanos. Pero el problema no reside en la propia incidencia política. Más bien, resaltamos dos factores. Primero, el hecho de que muchas veces estas voces se presentan desde un lugar de “oficialidad” frente a todo el espectro evangélico, cuando en realidad no lo son. Es decir, los mismos grupos religiosos cometen el error que estamos advirtiendo sobre los análisis periodísticos y políticos. O peor aún, intentan legitimar su visión o lugar en el espacio público apelando a su “singularidad religiosa”, desconociendo la igualdad de términos que deben tener con otras organizaciones (este tema se encuentra en candente debate en este momento dentro de la Unión Europea). El segundo elemento es que la disputa con respecto a dichos grupos debe darse en el ámbito del diálogo político, y por ende confrontar dichos posicionamientos desde el reconocimiento de las visiones diversas que existen dentro del espectro evangélicos, siendo incluso antagónicas en muchos casos.

Por esto último, es importante inscribir dicho debate también hacia dentro de los grupos evangélicos, especialmente desde aquellos que abordan temas políticos. Muchas de las discusiones que se gestan, se hacen desde las tensiones identitarias que residen en el propio seno evangélico con respecto a cuestiones eclesiales o teológicas (o buscando legitimar una visión supuestamente más representativa que el resto), como una forma de evadir la discusión sobre las implicancias políticas que poseen los discursos en cuestión. Es decir, confundimos debate político con debates eclesiológicos o estrictamente teológicos.

Por supuesto que toda representación política en estos escenarios posee un correlato teológico. Pero también creo que muchas de las recriminaciones que dividen a sectores entre sí, parten de la escapatoria al diálogo en torno al impacto político que poseen algunas de las propuestas. Por ejemplo, ¿cómo vamos a hablar de Estado de derecho y por otro lado negar la legitimidad de posicionamientos teológicos que trabajan entre minorías sociales, por causa de temas religiosos, históricos, de tradición o teológicos?

Dicho debate puede tener sin duda muchas posibles salidas; pero el meollo de la discusión es que las implicancias estrictamente políticas deben tratarse y no esconderse en un espadeo bíblico, ya que, si queremos un Estado de derecho, entonces debemos afrontar los reclamos de las minorías, sea cual fuere la demanda. Si no, ¿para qué existe el Estado? Hacer dicha distinción puede culminar, finalmente, en la legitimación de un contexto anti-político: hablamos de Estado y democracia como hermosos ideales, pero nos callamos, esquivamos el tema o nos concentramos en cuestionar la ilegitimidad de nuestros adversarios, cuando esa discusión se acerca a temáticas específicas y prácticas que rozan temas sensibles para la iglesia.

Desde lo político, incluyendo la prensa y la academia, hace falta dejar de lado los prejuicios históricos y entender el lugar de ciertos grupos políticos identificados con el campo evangélico -no “los evangélicos” o “la iglesia” en tanto generalidades- como una práctica legítima, a pesar de las diferencias que existan en términos ideológicos, siempre y cuando sean respetados ciertos mínimos de la convivencia democrática. Claramente, acciones como el ingreso de Añez con la Biblia al Palacio no son muestra de ello.

El debate no debe concentrarse sobre su legitimidad o no, sino en abordar, cuestionar y desafiar sus presupuestos a partir de las reglas del diálogo público -valga aclarar que este principio debe ser, también, reconocido y respetado por los sectores evangélicos-. Por otro, desde el ámbito propiamente teológico y eclesial, necesitamos inscribir el valioso debate político que se viene gestando en estos últimos años, tanto en las iglesias como desde distintas organizaciones en su polifónica representación, en un marco estrictamente político, es decir, reconociendo y dando cuenta de las implicancias sobre la convivencia democrática que conlleva el sostenimiento de ciertos principios, la defensa irrestricta de algunos discursos y el bloqueo que se evidencia en el no reconocimiento de la diversidad.

Bolivia. Sesionó el Parlamento con la presencia de los diputados del MAS

Sergio Choque nuevo presidente de Diputados, anuncia ley para replegar al Ejército a sus cuarteles

Los legisladores del oficialista MAS sesionaron la noche de este miércoles y aprobaron la renuncia de Víctor Borda a la Presidencia de Diputado y de Mario Guerrero a su mandato

El diputado uninominal por El Alto Sergio Choque (MAS) fue elegido con 73 votos la madrugada de este jueves  (02:24)  como  nuevo presidente de la Cámara de Diputados y anunció la elaboración de un proyecto de ley para ordenar que el Ejército boliviano retorne a los cuartales y deje a la Policía Boliviana la misión de preservar del orden público de manera pacífica.

“Debemos elaborar una ley de urgencia que haga que  el Ejército que hoy está en las calles retorne a los cuartales; inmediatamente nos podremos a trabajar”, dijo en su discurso tras jurar en el cargo, en reemplazo del diputado Víctor Borda, quien renunció tras la quema de su casa y el secuestro de algunos familiares en medio de la revuelta popular en Potosí.

Choque anunció que la Asamblea Legislativa – que permanece bajo el control mayoritario del MAS – tiene toda la voluntad de pacificar el país, porque ya no quieren más muertos ni más heridos a consecuencia de los enfrentamientos entre grupos de manifestantes y las fuerzas del orden .

La bancada oficialista instaló sesión en horas de la noche a la cabeza de la diputada Susana Rivero en su calidad de primera vicepresidenta y sesionó sin la participación de la bancada opositora hasta pasada las 3 de la mañana porque se propuso completar la directiva, eligiendo a Henry Cabrera en lugar de Rivero.

A tiempo de ratificar que el presidente Evo Morales fue víctima de un golpe de estado, el nuevo presidente de Diputados dijo estar dispuesto a trabajar una agenda electoral concertada, aunque no precisó con qué sectores podría buscar los acuerdos respectivos.

Los diputados paceños aplaudieron la elección de Choque tomando en cuenta que proviene de la ciudad de El Alto y reivindicaron la trayectoria combativa de esa población, que en las últimas horas sigue protagonizando movilizaciones de protesta en rechazo a la nueva presidenta Jeanine Añez que viene de la bancada opositora de Unidad Demócrata.

Según datos de la Vicepresidencia del Estado, la trayectoria política de Choque nace como dirigente de la Federación de Juntas Vecinales y fue elegido por la circunscripción 12 de la ciudad de El Alto.

En la misma sesión, fue aprobada la renuncia de Susana Rivero al cargo de primera vicepresidenta de la Cámara de Diputados y aseguró que la carta de supuesta renuncia que circuló en las redes sociales “fue el montaje de una firma echa en alguna computadora”.

Dijo que renunciaba al cargo en la directiva pero no a su mandato de diputada nacional. “Yo no abandono el barco jamás, me  quedaré en mi curul. Estoy cediendo un lugar en la testera para que otro mi lugar pueda ayudar para solucionar lo que está viviendo el país en las calles”, manifestó la asambleísta por el departamento del  Beni.

Tomado de Resumen Latinoamericano

El neoliberalismo los cría y la biblia los junta

Por Rafael Villegas*

El pueblo boliviano vive hoy una tragedia y América Latina está en grave peligro. Todos los nacionalismos religiosos e imperialistas responden a una constante: se apuntalan desde una justificación religiosa de supremacía blanca. Así ocurrió con la conquista de América, el colonialismo en Sudáfrica y en Palestina hasta el día de hoy. Todos ellos con la biblia en la mano y el supuesto aval de Dios para destruir y conquistar. «Llenad la tierra, y sojuzgadla, y dominad sobre los peces del mar, y sobre las aves del aire, y sobre todas las bestias que se mueven sobre la tierra» (Génesis 1:28). Tal es el mandato bíblico que los insufla de odio y persecución.

Queda en evidencia que -por detrás de los intereses que el imperialismo y las élites dominantes tienen en el saqueo de los recursos naturales- se observa un profundo sustrato religioso que hace alianza con todo un sistema de símbolos que sostienen el aparato cultural del libre mercado. Marx no se había equivocado. Definió certeramente al capitalismo como un sistema lleno de presupuestos religiosos que podemos encontrarlos en la nebulosa de la teología.

Fernando Camacho, el Pastor Chi Hyun Chung, Jair Bolsonaro y el mismo Donald Trump (ungido por el pastor Robert Jeffress, para comandar una cruzada mundial) son la expresión de un tipo de subjetividad que asoma por arriba pero que se viene vertebrando desde hace décadas en las entrañas de la región. Tiene que ver con el pensamiento mágico y la religión. Es el chasis que sostiene la locomotora del capitalismo en su actual modelo neoliberal.

La ilusión del progreso infinito, la utopía de la felicidad privada, no tienen apoyo más que en premisas teológicas que operan como el fuselaje invisible de la política.

Estos profetas de la muerte no son una saliencia disruptiva del sistema, sino que guardan coherencia con un modo de producción de sujetos. No es una anomalía, sino la consumación de un largo período de siembra subterránea y capilar sobre las ilusiones religiosas que respaldan a la economía del libre mercado: el consumismo y salvación personal.

Tenemos que pensar seriamente como hemos de dar la batalla cultural en estos tiempos tan oscuros. Si es que todavía existe un cristianismo liberador, es evidente que no pertenece al Cristo travestido con el que se sienten representados los poderosos y las élites de este mundo. El cristianismo del campesino Jesús, oprimido junto a su pueblo por la meritocracia Romana es de otra naturaleza. Está presente en el dolor y la resistencia de los pueblos que claman por liberación y justicia, en toda práctica que religa al pueblo en torno a la justicia social, el cuidado del medioambiente y el amor comunitario. Como la Pachamama. De allí que el cristianismo en sus orígenes jamás pretendió ser la religión del libro, ni de ningún fundamentalismo, sino la religión del prójimo, del amor, del compartir.

¡Gracias Presidente y hermano Evo por marcarnos el camino, por enseñarnos el evangelio del amor al prójimo, la hermandad, la justicia social y por desenmascarar a los eternos crucificadores!

Tú has sembrado en tierra fértil que es tu pueblo indio, rebelde y revolucionario. ¡Pronto, muy pronto volverá a flamear la hermosa Whipala!

*Colectivo Teología de la liberación Pichi Meisegeier

Carta pastoral de la Unión Evangélica Pentecostal Venezolana en torno al golpe de estado en Bolivia

La hermana Bolivia llorando, la solidaridad marchando

Hay seis cosas que detesta nuestro Dios, y hasta siete que le causan horror, la mirada despreciativa, la lengua mentirosa, las manos que derraman sangre inocente, el corazón que medita intenciones culpables, los pies que corren impacientes a hacer el mal, el testigo falso que habla para mentir, y el que siembra discordia entre hermanos (Proverbios 6:16-19)

En la madrugada del lunes 12 de noviembre de 2019, nos sorprendió un audio de nuestro Presidente Nicolás Maduro que comunicaba: “Se ha consumado el golpe de Estado en Bolivia”, orquestado por fuerzas políticas nacionales e internacionales opositoras al gobierno del Presidente legítimo Evo Morales.

Desde ese nefasto día estamos viendo con horror cómo se va consolidando todo el montaje de uno de los golpes más descarados que nos ha tocado presenciar en estos últimos tiempos.

Hoy nuestra querida hermana Bolivia llora, pero la solidaridad mundial está marchando, llena de dignidad y esperanza, lado a lado con los que luchan para desmontar el golpe de Estado. Cada quien aportando su granito de arena.

En este escenario nos resultan muy alentadoras las palabras del Vice-presidente boliviano, Alberto García Linera, en un mensaje que circuló por las Redes Sociales, en donde señala que estos son tiempos difíciles, pero la gente que lucha por los derechos humanos, por la paz y la justicia, en contra de sistemas injustos y opresores, se alimentan de los tiempos difíciles, así que alentó a su pueblo a no abandonar la lucha sólo porque se puso difícil, en ese sentido la consigna es “Luchar, caerse, levantarse, luchar, caerse levantarse”.

Este mensaje nos hizo recordar la historia de la fe cristiana que fue perseguida y martirizada por los políticos, los poderosos y los religiosos aliados al poder imperial, que se sentían amenazados por un movimiento de gente pobre, que crecía de manera asombrosa, siguiendo a un Jesús solidario con sus sufrimientos, y que denunciaba las injusticias que padecía su pueblo. Y esto llevó a Jesús a ser mártir también, y a padecer una muerte política de las más crueles que se conocen.

Pero este sufrimiento inocente, Dios lo convirtió en fuerza y poder de los pobres, porque como bien señala el Dr. Carmelo Álvarez en su más reciente libro Dios, Silencio y Palabra (2017:76-78), sufrir por una opción que se toma, por un compromiso hacia las demás personas, para promover la justicia y la libertad que garanticen la vida abundante de la que nos habla el Evangelio, es un sufrimiento con propósito, y como tal obtendrá su pleno sentido en la gracia de Dios.

Es desde esta fe, la que va de la mano con el pueblo que sufre en la lucha por conquistar y mantener sus derechos, desde esta fe, comprometida con el sufrimiento de los que proclaman la justicia, elevamos nuestra voz en contra del golpe de Estado que se ha consumado en Bolivia, en contra del Presidente legítimo de esa nación, el Presidente Evo Morales.

Repudiamos también la utilización que se ha hecho de la Biblia, similar a lo que sucedió en tiempos de la conquista y colonización de nuestra tierra indoamericana hace más de 500 años, poniéndola del lado de quienes asesinan, amenazan, mienten, engañan, discriminan y destruyen lo que es bueno para nuestros pueblos.

Quienes suscribimos la presenta Carta Pastoral, en representación de nuestros pastores, pastoras, Obispos, Obispas y líderes de nuestra iglesia evangélica pentecostal, rechazamos este tipo de utilización de la Biblia, para justificar la guerra, la opresión, el racismo, pues para nuestra iglesia, la Biblia es Palabra liberadora, contiene los juicios de Dios contra los opresores y contra los poderosos que cometen injusticias en contra de su pueblo.

Desde nuestra Venezuela Bolivariana animamos a nuestras iglesias hermanas en Bolivia a seguir en esperanza solidaria, construyendo la Paz con Justicia y Dignidad en estos tiempos decisivos, en los que se están construyendo una nueva humanidad, una nueva nación y el Reino de Dios de Paz con Justicia y Dignidad que Proclama Jesús de Nazareth.

Al pueblo boliviano en pie de lucha, sujeto histórico de su propia liberación, que hoy enfrenta la muerte y toda clase de peligros, les enviamos nuestro abrazo solidario y nuestras oraciones, para que puedan recuperar muy pronto su país, la legalidad, la democracia, la institucionalidad, para proteger los logros sociales que han conquistado en su nación.

¡Adelante Bolivia hermana, tus lágrimas serán acariciadas por un nuevo sol, radiante de Justicia y Paz ¡

Atentamente,

Por la Unión Evangélica Pentecostal Venezolana (UEPV),

Gamaliel Lugo, Obispo General Nacional

Elida Quevedo, Presidenta Pastoral Nacional de las Mujeres

Declaración del Centro Oscar Arnulfo Romero frente al golpe de estado en Bolivia

Querido pueblo boliviano y su presidente legítimo Evo Morales.

Como Centro que vive y trabaja bajo los principios de justicia, compromiso y acompañamiento solidarios y equidad social, y sabiéndonos herederas/os de los más auténticos valores cristianos y revolucionarios, condenamos enérgicamente este golpe de estado hacia la extraordinaria revolución boliviana y su proceso de igualdad para todas/os.

Sabemos que el imperio norteamericano y sus aliados en la región están buscando colocar sus politicas neoliberales, racistas y patriarcales utilizando instrumentos como la OEA, el FMI y la religión.

Desde nuestra humilde y resistente patria nos mantendremos alertas y en solidaridad constante con los pueblos de nuestra Patria Grande y el mundo.

Llegue nuestro apoyo en esta hora a Ud, a su vicepresidente y a todos los movimientos sociales que lo acompañan. Confiamos en la palabras y vidas de quienes han servido a su pueblo como lo has hecho hasta hoy.

Jallalla Evo, Jallalla Alvaro, Jallalla Bolivia
Estamos con ustedes en esta nueva etapa.

Gabriel Coderch
Director
Luis Carlos Marrero
Vicedirector Área Ecuménica

Otro golpe en nombre de Dios

Los extremistas utilizan “Dios sobre todo” a lo largo de la historia para establecer regímenes económicos y políticos autoritarios y violentos. Los nazis usaron durante años el nombre de Dios y elementos de la fe cristiana para justificar su ideología y sus crímenes. En el manifiesto del partido nazi, Hitler incluso le pide a Dios que bendiga las armas alemanas. [1]

Con miembros de la secta fundamentalista de extrema derecha Ku Klux Klan en América del Norte, la trama fue similar [2]. Para unirse al grupo, el miembro debe ser cristiano, además de blanco y nacido en los Estados Unidos. Como una forma de legitimar la secta, se usó una Biblia en el bautismo, y luego se leyeron extractos de Romanos 12, junto con ciertos versos seleccionados fuera de contexto.

En América Latina, estamos observando la instrumentalización del cristianismo para que grupos de antiguas oligarquías regresen a espacios políticos e implementen programas autoritarios y neoliberales en detrimento de la gente. La entrada con la Biblia en el Palacio de Gobierno del grupo que obligó a Evo Morales a renunciar representa el vínculo peligroso entre la política autoritaria y la instrumentalización de la religión.

Bolivia es un país plurinacional, formado por una población indígena que mantiene su cultura y tradiciones de una manera vibrante. La bandera de Whipala es uno de los símbolos de la plurinacionalidad boliviana. Forzar la entrada de la Biblia y hacer violencia contra los pobres y la población indígena, en nombre del Dios cristiano, es recuperar las prácticas colonialistas [3] del pasado [4].

La diferencia es que esta vez el colonialismo es neoliberal y el dios detrás de esta práctica es el del mercado, no el Dios amoroso y misericordioso que conocemos en el Evangelio.

El Dios del Evangelio no ataca ni viola las múltiples formas de espiritualidad de un pueblo. Es un Dios que solo reconoce el lenguaje del amor. Como personas que desean mantener una consistencia mínima con la fe en Jesucristo, no podemos aceptar el ataque a la democracia y la violencia en nombre de Dios en Bolivia, Brasil y en cualquier parte del mundo.

Que el orden democrático, firmemente basado en el secularismo, el plurinacionalismo que respeta la diversidad cultural y religiosa, regrese a Bolivia. Estamos alertas y vigilantes para garantizar la integridad del presidente Evo Morales, el liderazgo popular y a los y las defensores de los derechos humanos. Al pueblo boliviano, nuestra solidaridad. Que tu bandera Whipala ondee de nuevo.

Agencia Ecuménica de Comunicación – ALC

Consejo Nacional de Iglesias Cristianas de Brasil – CONIC

Coordinación del Servicio Ecuménico – CESE

ACT Foro Ecuménico de Brasil – FE-BRASIL

Fundación Luterana Diaconia – FLD

Koinonia – Presencia y servicio ecuménico.

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Referencias

[1] ihu.unisinos.br/eventos/559252-when-the-nazists-said-deus-this-con nosotros

[2] super.abril.com.br/twist-world/how-to-the-baptism-of-member-da-ku-klux-klan

[3] brasildefato.com.br/node/10307/

[4] jus.com.br/articles/72711/colonialismo-e-genocidio-no-congo-belga

Toda solidaridad con el pueblo boliviano: “Dios no está en el palacio”

Por Nilton Júnior*

Este texto vino a mi mente y creo que es un soplo del Espíritu. También lo escribí con este sentimiento mixto de tristeza e indignación, pero muy consciente de que la Iglesia está viva, a pesar de que los religiosos mismos la discriminan cada vez más. Que este texto sea relajante, profecía y que despierte a hermanas y hermanos

Bolivia está experimentando un golpe militar con el fuerte apoyo de grupos religiosos cristianos, hasta el punto de que un comandante dedica su ejército a Jesucristo en el púlpito de una iglesia, así como el hecho de que uno de los líderes civiles del golpe se arrodilla sobre el bandera del país ante una biblia.

Pero una de las consignas compartidas en las redes sociales de uno de estos líderes me llamó la atención: «Dios volverá al palacio».

Este deseo manifiesto recordó un episodio relacionado en la Biblia ante el cual el niño se arrodilló, pero parece no saberlo. Los sabios del Este conocían la profecía del nacimiento de Jesús, el Rey de los judíos, y guiando las estrellas a Jerusalén, buscaron en el palacio al Mesías. Donde encontraron a Herodes, pero no a Jesús.

La estrella los llevó a Belén, en las afueras de la periferia, donde finalmente encontraron a Jesús en los brazos de su madre, un simple campesino, y finalmente pudieron adorarlo.

¿Esta narración no nos dice nada?

El «Mesías» que habita en palacios es Herodes y no Jesús. El Dios encarnado en este mundo está con los humildes, pequeños, pobres y necesitados. En los palacios se profana su nombre, ya sea por discurso blasfemo o por decisiones opresivas contra quienes representan a Jesús.

Por supuesto, muchos dirán: «¿Cuándo te oprimimos?»

¿Cuándo estuvo Jesús en el palacio sino cuando fue arrestado, torturado e injustamente llevado ante las autoridades? ¿Cuándo fue la iglesia primitiva a los palacios sino para que su martirio divirtiera al imperio profano?

Así como los magos confundieron a Herodes con el verdadero Rey, muchos hoy confunden los signos del Reino de Dios con los signos del reinado propuesto por Constantino.

Jesús no necesita palacios. Jesús reina desde la periferia. Encarnado en aquellos que la sociedad pecaminosa hace «no ser», dándoles el poder de confundir a aquellos que piensan que «son».

Toda la solidaridad con el pueblo boliviano.

Que la justicia cubra aquellas tierras.

Que el Santo Nombre de Jesús no sea contaminado por aquellos que lo usan para oprimir.

Que nuestro país sea consciente de la intención antidemocrática y que nuestras instituciones respeten nuestro pacto constitucional.

Que así sea

*Nilton Júnior es miembro de la Iglesia Bautista Coqueiral (PE), ecologista, biólogo y profesor

Biblia, no fetiche

Por Nicolás Panotto*

Hace poco hablábamos con una teóloga amiga sobre la importancia de rescatar la Biblia en su dimensión literaria, como recuento de historias milenarias, como narrativa y memoria, y por ello inspiradora de fe, desde sus innumerables expresiones.

Hacer el ejercicio de sacar al texto bíblico de ese manto sacro que se le ha construido alrededor por tanto tiempo, como una densa coraza que cosifica no su contenido, sino su utilización.

A veces creo que el problema no es sólo el método hermenéutico con el cual nos acercamos a la lectura del texto en sí, sino también el lugar de un conjunto de factores históricos, religiosos y teológicos que han llevado a ubicar a la Biblia como un fetiche mágico, como un objeto del cual emana una especie de sustancia poderosa y en cuya sola posesión nos sitúa en un lugar ontológico de privilegio (generalmente, en la cúspide de algún esquema jerárquico). Esto ya no es sólo un problema de interpretación sino de cosificación simbólica del texto en tanto objeto.

Esta demarcación fetichizada de lo sagrado volcado hacia la Biblia, como tristemente hemos visto últimamente en algunos sucesos públicos, hace que sea utilizada como herramienta de legitimación política y religiosa, como arma de discriminación, como justificación de lugares hegemónicos, antes que entenderlo como un texto que se abre a nosotros/as y nos comparte un conjunto muy diverso de formas de comprender y experimentar la acción de Dios en la historia (con las contradicciones y tensiones que conlleva entenderlo y afirmarlo), que nos convoca al diálogo y al encuentro, que nos inspira a la mística en su composición literaria y poética, que nos interpela desde el testimonio de tantos hermanos y hermanas.

Parafraseando lo que me dijo alguna vez un profesor, la salvación de la Biblia se encuentra en lo más fundamental de su composición, en sus lecturas simples, en las historias cotidianas que emanan de sus parábolas y hazañas, y en las experiencias de tantos/as creyentes que viven una fe sencilla y real, fuera de los espacios de poder que abusan de su condición para imponer interpretaciones clausuradas y únicas.

*El autor es teólogo, antropólogo y profesor argentino

El arco religioso en la crisis política de Bolivia

Por Julio Córdova

  1. La influencia religiosa comenzó con la elección como candidato a Vicepresidente por UCS del pastor evangélico Humberto Peinado (fundador y uno de los líderes de la agrupación ultra conservadora Plataforma por la Vida y la Familia). Ello le dio un giro fundamentalista al discurso político de V.H. Cárdenas (que en su juventud fue parte de una iglesia bautista en Huatajata-La Paz).
  2. Esta presencia religiosa se hace más evidente con la designación como candidato a presidente por PDC del pastor presbiteriano Chi Yung. Con un discurso misógino y contrario a las diversidades sexuales. Confunde el discurso político con la predicación evangélica. Y con ello se ubica como tercero en las elecciones del 20-O.
  3. Se vuelve crucial en el ciclo de protestas ciudadanas después del 20-O. Sobre todo con el liderazgo de Fernando Camacho. Más que de postura “fundamentalista”, se trata de una “fuerte espiritualidad católica con influencias evangélicas”. La “entrega simbólica” de una Biblia y una carta de renuncia, minutos antes que Evo Morales comunique su renuncia por TV, fue central en la crisis. Se legitima para gran parte de la población la consigna: “Que la Biblia vuelva a Palacio de Gobierno”.
  4. Esta influencia religiosa tiene su colofón con la (auto) designación como Presidenta Constitucional de Bolivia de Jeanine Áñez. Hermana de un pastor evangélico en el Beni y cercana a estas iglesias. Participó en el Congreso Iberoamericano por la Vida y la Familia en febrero de este año en Panamá. Es un congreso que reúne a la mayoría de organizaciones fundamentalistas ultra conservadoras del continente para coordinar líneas de acción a nivel regional.

Como Fernando Camacho, Jeanine Áñez ingresa a Palacio Quemado con la Biblia en lo alto afirmando: “hoy vuelve la Biblia a Palacio”. Parecía un acto de exorcismo para “expulsar influencias demoniacas” dejadas por Evo Morales (no sólo “el tirano”; sino también “el idólatra”). En el histórico balcón de Palacio Quemado, con Camacho al lado y probablemente alzando la Biblia que dejó el líder cívico 15 minutos antes de la renuncia de Evo, Áñez dice: “Esta Biblia es muy significativa para nosotros. Nuestra fuerza es Dios, el poder es Dios, que Dios nos bendiga queridos hermanos bolivianos”.

A prepararse, esta articulación entre poder político y discurso religioso conservador (principalmente de carácter evangélico), apenas comienza.

Teología política del discurso de Luis Fernando Camacho

*Por Juan Pablo Marca

Más allá de estar de acuerdo con una nueva elección, o en último caso con una segunda vuelta, como salidas posibles para resolver el actual conflicto que vive el país y así restituir de una mejor manera la confianza en el sistema democrático en Bolivia, es necesario hacer una crítica al discurso teológico y político manifestado por Luis Fernando Camacho, presidente del Comité pro Santa Cruz, en los últimos días. Y mencionar los riesgos de que el actual conflicto que vive el país sean entendidos como un conflicto religioso o un conflicto étnico-racial, antes que un conflicto político institucional y resolverse en ese marco. Conviene mencionar antes, que desde la teoría política el discurso político es un tipo de lenguaje relacionado con el entramado del poder, un lenguaje que posibilita la formación de identidades en la sociedad (Marsh y Stoker, 1997). Este fenómeno es estudiado desde la ciencia política, más allá de ser un instrumento de comunicación política, como un soporte de dominación simbólica, articulación hegemónica y legitimación social.

En este contexto el discurso de Camacho, al mencionar que la Biblia volverá a palacio de gobierno, por un lado, muestra que busca comprender la vida política en términos de religión y que ver a las instituciones políticas, como el Estado, como si fueran instituciones teológicas, lo cual no es correcto. Al respecto la historia nos muestra que la unificación o la confusión de la religión y la política trae como fruto leyes religiosas coercitivas. Más aun sabiendo que la moral religiosa no puede ser impuesta, legislada o ganada desde el Estado; la fe cristiana no puede ser lograda con una cruzada o una conquista, como lo fue la imposición de la fe católica en los inicios de la conquista española de América. La instauración de una fe atreves del Estado, como se observó también en la edad media, causo mucha persecución y muerte tanto entre protestantes y católicos que creían diferente a la religión oficial del Estado. Es por eso que es muy importante comprender una relación adecuada entre la religión, la iglesia, la política, el Estado en el manejo del discurso de cualquier actor político en este siglo, y esta fue ejemplificada de una manera muy sabia en la vida de Jesucristo cuando dijo: “[…] Dad, pues a César lo que es de César, y a Dios lo que es de Dios (Mateo 22: 21)”.

Por otro lado, es preciso mencionar que la iglesia en plural en Bolivia tiene que ser consciente, que a medida que su papel se expande en la sociedad, debe tener mucho cuidado en su relación con el Gobierno y la política. La Iglesia debe actuar en forma separada del Estado, para que su persuasión no sea coercitiva, ni el orden del Estado sea confuso. La identidad de cada uno de ellos es vital. Deben conservarla. La Iglesia tiene la misión de evangelizar la familia humana para que cada persona tenga la oportunidad de recibir la salvación y la vida eterna, conforme a su creencia, y el Estado tiene la misión de administrar el poder y los recursos materiales para asegurar la libertad, el orden y el sustento de todos los habitantes del planeta. Según la historia, unir la Iglesia y el Estado es un terrible error. Separados, son útiles y valiosos para la vida del mundo. Unidos, vienen a ser un desacierto, tanto para el cuerpo político como para el cuerpo eclesiástico.

Volviendo al tema de la separación de la región y la política, conviene mencionar, “que un Estado y sus leyes no deben prescribirse a una profesión religiosa; porque dichas leyes son las garantías de los derechos políticos y civiles; y como la religión no toca a ninguno de estos derechos, ella es de naturaleza indefinible en el orden social, y pertenece a la moral intelectual. La religión gobierna al hombre en la casa, en el gabinete, dentro de sí mismo: solo ella tiene derecho de examinar su conciencia íntima. Las leyes, por el contrario, miran la superficie de las cosas: no gobiernan sino fuera de la casa del ciudadano.

Aplicando estas consideraciones ¿podrá un Estado regir la conciencia de los súbditos, velar sobre el cumplimiento de las leyes religiosas, y dar el premio o el castigo, cuando los tribunales están en el cielo, y cuando Dios es juez? La inquisición solamente sería capaz de reemplazarlos en este mundo ¿Volverá la inquisición con sus ideas? La religión es la ley de la conciencia. Toda ley sobre ella la anula, porque imponiendo la necesidad al deber, quita el mérito a la fe, que es la base de la religión. Los preceptos y los dogmas sagrados son útiles, luminosos y de evidencia metafísica; todos debemos profesarlos, mas este deber es moral, no político” (Simón Bolívar. El discurso ante el Congreso de Bolivia).

Por otro lado, analizando el discurso político de Luis Fernando Camacho, entendiendo al discurso no solamente como un lenguaje escrito o hablado, sino como toda acción portada de sentido, cualquiera sea su contexto o soporte material, conviene precisar que dicho es poco consistente y muy cambiante en el tiempo. Por un lado, menciona que levantará una lista de traidores a la causa democrática, al estilo Pablo Escobar en Santa Cruz.

Por otro lado, ora y recibe la bendición de pastores evangélicos, al igual que Bolsonaro en Brasil. Después, el 21 de octubre, dio 48 horas de plazo a Evo Morales para convocar a segunda vuelta, bajo la amenaza de posesionar a Mesa como presidente. Posteriormente, pide una segunda vuelta. Después pide anulación de las elecciones. Finalmente, el 2 de noviembre, pide la renuncia del presidente Evo Morales, dado un plazo fatal de 24 horas, hasta el lunes 4 de noviembre, para que renuncie de una vez por todas. No es la primera vez que el líder cívico da plazos. Lo hizo el 4 de octubre, cuando dio hasta el mediodía del 7 para expulsar a los colonizadores ilegales de la Chiquitania, bajo amenaza de retirarlos él.

Aunque no se puede negar que el liderazgo de Camacho tiene varios elementos interesantes como “los pantalones bien puestos” dirían algunos cuando fue solo a La Paz con la carta de renuncia de Evo Morales, pero también, por otro lado, evidencia poca capacidad para organizar quien lo recibiera en El Alto. Cabe preguntarse ¿por qué no aparecieron en el aeropuerto de El Alto Albarracín, Villena, Mesa o cualquiera del CONADE? ¿existe una coordinación entre los actores cívicos y políticos de la oposición? Es muy probable que Camacho no esté escuchando a los otros líderes de la oposición y estemos ante el surgimiento de un caudillo mesiánico que busca llamar la atención con las medidas que toma.

En lo que respecta al discurso de Luis Fernando Camacho en el cabildo del 4 de noviembre se identifica claramente la intencionalidad de mezclar elementos religiosos y políticos en su discurso, por los iconos mostrados mientras se dirigía a la ciudadanía, como el uso de la imagen de la virgen María, el uso del altar papal, que lo muestra como un “mártir” de la democracia y como un líder “mesiánico” que instaurará el reino de los cielos en Bolivia al llevar la Biblia a palacio. Habiendo tantos elementos de la realidad política y social, el discurso del presidente del Comité pro Santa Cruz usa la religión de manera deliberada como un instrumento de articulación hegemónica y legitimación social de su liderazgo y muestran como si el conflicto que vive Bolivia fuera una guerra espiritual entre cristianos y paganos, en este contexto la religión se convierte en un dispositivo y artefacto de polarización con los seguidores del MAS, abriendo las puestas al fanatismo religioso en la lucha política.

Evidenciándose así la instrumentalización grotesca e irreverente de la fe cristiana en la legitimación del liderazgo del Comité Pro Santa Cruz. Pasándose así por alto uno de los diez mandamientos registrados en el libro de Éxodo 20: 7: “No tomaras en el nombre de Jehová tu Dios en vano; porque no dará por inocente Jehová al que tomare su nombre en vano”.

En este contexto, conviene mencionar, que solo el ejercicio prudente de la política, entendida en términos de negociación y dialogo, nos podrá salvar de llegar a un mayor derramamiento de sangre en el país. Pero, también comprendiendo que la oración intercesora del pueblo cristiano y católico ayudará mucho a que los líderes políticos, cívicas y sociales encuentren los espacios de diálogo para resolver la actual crisis política y que se restituya el derecho a la libre locomoción y al trabajo que permite llevar el pan de cada día a los hogares más humildes.

*El autor es politólogo y sociólogo por la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno

Tomado de ALC Noticias, Agencia Ecuménica de Comunicación

Iglesias presbiterianas sobre Bolivia: “Nos preocupa la Biblia utilizada como arma”

El Comité Ejecutivo de AIPRAL se manifiesta ante la gravísima crisis política y social que tiene sumida en una ola de violencia extrema al Estado Plurinacional de Bolivia. Caminos comparte la carta pastoral firmada por su presidente y secretario ejecutivo.

CARTA PASTORAL

Uruguay, 12 de noviembre de 2019

Expresamos nuestro dolor y repudio ante el golpe de Estado que se ha llevado a cabo en el Estado Plurinacional de Bolivia.

La evaluación técnica preliminar que realizó la Organización de los Estados Americanos y que el gobierno del presidente Evo Morales aceptó como vinculante, arrojó como resultado que por un “cúmulo de irregularidades observadas, no es posible garantizar la integridad de los datos y dar certeza de los resultados.

Lamentamos esto, que debilita los procesos democráticos en nuestra región y necesita ser investigado en profundidad. No obstante, el camino institucional para superar este hecho fue iniciado: convocatoria a nuevas elecciones y nueva conformación del Tribunal Supremo Electoral. Paralelamente la justicia del país inició las investigaciones de rigor para esclarecer los hechos.

Lo antes descrito, sin embargo, no constituye argumento que justifiquen este atropello al orden institucional. Este proceso se venía trabajando con anterioridad.

Nos preocupa y nos duele que la Biblia es utilizada como arma para justificar el atropello al orden institucional y un profundo odio hacia nuestras hermanas y hermanos aborígenes. El Jesucristo anunciado en los Evangelios parece un ser extraño a quienes blanden sus Biblias para justificar el atropello a otras personas. Contrariamente a las palabra de Isaías, transforman rejas de arados en espadas y hoces en lanzas. No cultivan la paz sino la guerra y contra las personas más vulneradas.

Como cristianas y cristianos estamos llamados a proclamar un evangelio de paz y justicia que camina junto a las personas más sufrientes y dolidas; no creemos que el odio tenga sustento en la fe cristiana.

Llamamos a las distintas autoridades y liderazgo del hermano Estado Plurinacional de Bolivia al cese inmediato de la violencia y a un retorno inmediato al orden constitucional respetando los derechos humanos de todas y cada una de las personas. Llamamos a las autoridades de los otros países de la región a apoyar el re-encauzamiento de la situación a un marco democrático. Llamamos a las iglesias hermanas a pronunciarse frente a este y otros procesos similares que se dan en nuestra región y en la que la Biblia es utilizada como pretexto.

Invitamos a acompañar en oración y solidaridad al pueblo de Bolivia en la certeza que nuestro Dios acompaña a su pueblo. Nuestra confianza está en el Dios creador y dador de vida. Nuestro fe es en Dios encarnado en Jesucristo que anda en medio de nuestros pesares y luchas. Nuestra esperanza se basa en su Espíritu Santo que nos da la fortaleza para sobreponernos una y otra vez a las adversidades.

…el efecto de la justicia será paz… (Isaías 32:17)

…el fruto de justicia se siembra en paz…(Santiago 3:18)

Rev. Agnaldo Pereira Gomes

Presidente

Rev. Darío Barolin

Secretario Ejecutivo