Declaración del Centro Memorial Dr. Martin Luther King, Jr.

Cuba hoy nos preocupa y nos ocupa, tensiones externas e internas definen el actual momento de crisis y los empeños por remontarla. Prolongadas agresiones imperialistas, el bloqueo y el complejo proceso de reformas internas, añaden incertidumbres y altos costos a la vida cotidiana de un pueblo que ha dado testimonio reciente de su vocación solidaria. 

En este contexto, el Centro Memorial Dr. Martin Luther King, Jr., una organización de la sociedad civil cubana de inspiración cristiana y vocación comunitaria, frente a la diversidad de visiones y polarizaciones, ratifica el diálogo como camino para el mejoramiento de un proyecto de nación independiente, soberana y justa. Siguiendo al Evangelio de Marcos, afirmamos que “El que no está contra nosotros, está por nosotros”.

En ese sentido, declaramos:

Nuestra oposición a toda acción extranjera que atente contra la soberanía nacional, la dignidad del pueblo y el proyecto de justicia social.

Nuestra denuncia permanente a toda modalidad de bloqueo, gestada desde cualquier potencia extranjera.

Nuestra esencia antimperialista.

Nuestra oposición a cualquier manifestación anexionista.

Nuestra defensa al derecho de Cuba a recrear soberanamente su destino histórico, su orden político y su proyecto liberador.

Nuestra apuesta por el socialismo, democrático, sustentado en la participación y el control popular, la equidad y justicia de género y para las diversidades, en una cultura política liberadora.

Nuestra valoración de la diversidad social y cultural como riqueza de la Nación.

Nuestra comprensión de la diversidad ideológica, política, religiosa y organizativa de la sociedad civil cubana, que incluye el campo popular y revolucionario.

Nuestra afirmación del derecho al uso, con sentido ético, de los medios de comunicación, incluyendo las redes sociales.

Nuestra oposición a cualquier manifestación de violencia política, institucional o ciudadana, desde nuestra apuesta por una cultura de paz y la resolución de conflictos.

Nuestra oposición a cualquier dogmatismo o fundamentalismo lesivo a la dignidad del ser humano y los derechos individuales y colectivos.

Nuestro apego a la Constitución y la apuesta por un orden normativo que concrete los postulados de justicia social y derechos en ella contenidos.

Nuestra disposición a contribuir en la ampliación y diversificación de mecanismos estables para la relación entre la sociedad civil y el Estado.

Una vez más, reafirmamos el diálogo que nos ha legado la Educación Popular y el movimiento de Jesús de Nazaret como forma democrática para dirimir las diferencias al interior de la Nación. El diálogo como actitud cívica y de humildad, de reconocimiento del otro y la otra. Diálogo sin imposiciones, sin jerarquías, ni privatización de la verdad, ni descrédito de la visión diferente. Diálogo como camino de encuentro en las raíces comunes. Diálogo enfocado en el bienestar colectivo, en la inclusión, en la cooperación, para recrear un proyecto de justicia, equidad, paz, dignidad y libertad.

En esta hora de Cuba, como parte del pueblo revolucionario, ratificamos nuestra apuesta por una ética emancipadora de inspiración cristiana, de compromiso consciente, rebelde y profético, de defensa de la vida plena para todos los seres humanos, enlazada con los derechos de la naturaleza, sin exclusiones ni discriminaciones.

Mesa Nacional CMMLK

Rev. Raúl Suárez Ramos, Director fundador

La Habana, 15 de diciembre de 2020

BECAS 2020: aprendizajes y desafíos de la formación virtual

A finales de septiembre se realizaron las Becas CMLK 2020, por primera vez en la modalidad virtual debido a las condiciones de aislamiento impuestas por la Covid-19. Cuatro fueron los talleres efectuados paralelamente con los temas de Concepción y Metodología de la Educación Popular, Trabajo Grupal y Coordinación, Trabajo Comunitario y Procesos Sostenidos de Formación Ecuménica. Las Becas, con más de 120 participantes de las Redes que anima el CMLK, estuvieron dirigidas a quienes coordinan procesos de formación sobre estas temáticas en sus respectivos territorios. A propósito, compartimos esta reflexión de una de las participantes en el taller de trabajo comunitario.

Por Damayanti Matos Abreu*

Aun cuando el contexto epidemiológico nacional atraviesa una situación desfavorable por la expansión de la Covid-19, se ha puesto a prueba la capacidad de búsqueda de alternativas para continuar fortaleciendo todos los procesos de formación por el equipo de trabajo del CMLK, sus colaboradores y miembros de las Redes que anima en todo el país.

Tanto la Red Ecuménica Fe por Cuba como la Red de Educadores Populares frente a la pandemia y el necesario aislamiento social para la conservación de nuestra salud, nuestras vidas y la de todas las personas que nos rodean (familiares, amigos, compañeros de trabajo, vecinos, etc.) develan fortalezas y vulnerabilidades.

Ante esto llegó a nosotros la posibilidad de las BECAS 2020 que ofrece anualmente el CMLK para formadores de las Redes, esta vez con la novedad de realizarse en la modalidad virtual. La iniciativa merece un reconocimiento de antemano, porque sostener la conectividad y el soporte tecnológico, sobre todo teniendo en cuenta las condiciones por las que estamos atravesando, es algo muy complejo.

A pesar de los contratiempos, las conexiones, la carga de los móviles y las inclemencias del tiempo fue una semana desafiante, pero única. Se logró cohesión de las Redes, participación e integración, a pesar de las distancias. Adquirimos nuevos conocimientos en el manejo de herramientas informáticas, así como sobre el acompañamiento a experiencias territoriales y el trabajo comunitario. Estos últimos temas también se enriquecieron para aquellos que ya teníamos experiencias previas.

Fue importante esta posibilidad de comunicarnos e intercambiar con nuevos integrantes de esta hermosa familia, que continúa creciendo en casi todas las provincias y regiones del país, como hacía algún tiempo no lo lográbamos, debido a las limitaciones del contexto.

Se garantizó con efectividad y fidelidad el registro de las sesiones de trabajo. Se suscitaron intensos, eficaces y ricos debates, con intercambios de saberes, sentimientos y puntos de vista entre los miembros de los subgrupos, grupos y también en los plenarios, donde todos y todas planteamos nuestras inquietudes. En gran medida, se cumplieron todos los objetivos y se superaron las expectativas. Fue una labor para respetar y admirar, hecha con muchos detalles para poder lograr el resultado previsto en los procedimientos que se llevaron a cabo.

Las BECAS 2020 constituyeron una propuesta transformadora en sí misma que permitió dialogar abiertamente con textos y documentos bien elaborados y seleccionados. Fue muy gratificante adentrarse en los contenidos y revivir disímiles procesos, tanto para los que ya hemos transitado parte del camino, como para los que emprenden por primera vez este andar junto a nosotros y nosotras.

Cada uno de los detalles y los pasos por sí solos nos adentraban en el ámbito de los diseños de talleres en los territorios, entre otras actividades. Parte de los documentos son también el producto de memorias de años, capacitación, trabajo, encuentros, talleres, debates y otros espacios en los que hemos convivido juntos y juntas los miembros de la familia que somos. Nuestra impronta también está ahí.

Fácil no fue, pero valió la pena. El calor humano y las emociones presenciales se extrañaron, pero se sintió la esencia de las místicas, los sentimientos y las emociones vibraron, como siempre; lograron “movernos el piso”, como dice el refranero popular cubano, tanto las coordinadoras como los grupos y subgrupos, las canciones, las místicas preparadas y los regalos. Fue verdaderamente intenso: una mezcla de estrés, ansiedad, emociones y resistencia al cambio ¿por qué no?; nostalgia de la presencia física de las personas, algo raro, pero exquisitamente placentero.

Es cierto que aún queda mucho camino por andar y que juntos y juntas avanzaremos mucho más y aportaremos saberes, experiencias e iniciativas desde nuestros mínimos espacios de poder. Que tenemos la responsabilidad y corresponsabilidad de multiplicar lo aprendido en nuestras comunidades, de reflexionar de conjunto con los otros y las otras, repensar en qué medida debemos transformar nuestro quehacer cotidiano sin perder nuestras esencias y los objetivos que nos hemos trazado afianzando y ejercitando en cada uno de los procesos que ejecutamos los principios de la educación popular.

Tengamos en cuenta que hay que trabajar pensando en tiempos normales, de pandemia o de otras eventualidades. Esto nos da la posibilidad de pensar, por ejemplo, en efectuar estas becas por regiones y así tener más de la mano determinados detalles por tratarse de un número de personas más reducido.

Esta modalidad exige de todos y todas una manera más dinámica de trabajo, sin perder nuestra esencia. Existe la posibilidad de llegar a cada persona de nuestra gran familia con todas las herramientas digitales bien aprendidas y todos los detalles bien de la mano, pero: ¿estaríamos enseñándoles a construir juntos y juntas, viviríamos el proceso de la misma manera? Es difícil, pero no imposible, creo que esperanzador sí y te impulsa a continuar tu preparación y formación de manera continua.

Retos siempre quedan, y más cuando se pretende replicar, preparar y continuar fortaleciendo el trabajo comunitario para poder acompañar experiencias y procesos a nivel de comunidades, seguir apropiándonos de los sentidos políticos y las metodologías para el ejercicio del poder popular en la disputa permanente en nuestros territorios. Estas acciones demandan la necesidad de la resiliencia individual y colectiva; apostar por la recreación de los valores socialistas allí donde encontremos la oportunidad, teniendo en cuenta que el espacio que no aprovechemos nosotros y nosotras, otros lo aprovecharán; involucrar a la mayor cantidad de personas posibles de nuestras Redes y comunidades en todos estos procesos, así como contribuir a la profundización del proyecto socialista.

Debemos estar siempre preparados y preparadas para afrontar cualquier transformación que se avecine en nuestras maneras de hacer, por muy difíciles que parezcan. La verdad absoluta nadie la tiene. Por esa razón las vicisitudes a las que nos enfrentamos (no dominar con destreza la aplicación a utilizar y la tecnología, no poder utilizar recursos para el trabajo en equipos, subgrupos y grupos), también es parte de nuestro trabajo en equipo, subgrupos, grupos, redes, sobre todo cuando el equipo del CMLK pretende trabajar como siempre de conjunto con nosotros y nosotras.

Es por eso que la práctica vivida también fue, desde la inexperiencia en el manejo tecnológico, inédita. Quedó para nuestra historia familiar. Por ello creo que todos los esfuerzos realizados fueron debidamente utilizados: las memorias y los recuerdos quedaron grabados para que las demás personas de nuestra gran familia que no tuvieron la oportunidad de vivirla, sientan que estuvieron ahí, cuando vean las noticias, lean las memorias, escuchen los relatos. Fue una vivencia compartida entre todos y todas que entró a formar parte de las historias para contar.

* La autora es integrante de la Red de Educadores Populares, Tec. Superior del CITMA (IPK) y Coordinadora RBA

En el día de la Reforma, el legado de Ulrico Zuinglio

Por Rev. Amós López Rubio, pastor de la Iglesia Bautista Ebenezer de Marianao

Este 31 de octubre celebramos un aniversario más del inicio de la Reforma Protestante en 1517. Recordar ese acontecimiento siempre se vuelve una ocasión propicia para reflexionar acerca de nuestra vida y testimonio como iglesias herederas de aquellos cambios, ocurridos en el seno del cristianismo europeo hace cinco siglos atrás. Hoy quisiera rescatar la memoria de Ulrico Zuinglio, sacerdote y reformador suizo, contemporáneo de Lutero, cuya obra sería retomada después por Juan Calvino y perpetuada en buena parte de las tradiciones cristianas que provenimos de la Reforma.

Después de haber desarrollado labores pastorales en algunas ciudades suizas, Zuinglio fue designado sacerdote de la Catedral de Zúrich a comienzos del año 1519. Su predicación, centrada en la vida de Jesús y los orígenes de la iglesia, arremetía contra situaciones de su tiempo como el servicio mercenario, las anomalías de la vida pública y privada (en especial los abusos con el diezmo y el cobro excesivo de intereses), y las ceremonias católicas no fundadas en la Biblia.

Poco después, Zuinglio comenzaría a recibir las influencias de las ideas de Martin Lutero, lo cual confirmó su convicción de que la iglesia estaba necesitando una reforma. La labor reformadora de Zuinglio no tuvo su origen en una profunda experiencia religiosa, como fue el caso de Lutero, sino en su convicción de que la Biblia es la única norma para la vida cristiana. Sus estudios en el Evangelio de Juan reafirmaron su fe en la salvación por la sola gracia.

Como resultado de las controversias que desataron las prédicas y enseñanzas de Zuinglio con algunos círculos católicos, en 1529 la Junta de Gobierno de la ciudad de Zúrich convoca a una asamblea de religiosos conocida como la Primera Disputación de Zúrich. Allí, Zuinglio expuso un resumen de su pensamiento reformado por medio de 67 Artículos en los cuales se destaca la contraposición entre el evangelio de Cristo y las tradiciones de la iglesia. Como resultado, la Junta reconoció el fundamento bíblico de la doctrina de Zuinglio y exhortó a todos a basar su predicación solamente en las Escrituras, así como a mantener una convivencia que no alterase la paz social.

Quisiera meditar sobre dos principios que caracterizaron el pensamiento de Zuinglio: la libertad cristiana y la justicia divina del evangelio.

La libertad en Cristo

Uno de los grandes legados que nos deja la vida y obra de Zuinglio es su enseñanza acerca de la libertad cristiana. En 1522, un grupo de seguidores de las doctrinas del reformador decidieron, en nombre de su libertad cristiana, no cumplir con la ley eclesiástica que establecía la práctica obligatoria del ayuno. Zuinglio apoyó esta acción mediante una predicación que tituló “La libre elección de los alimentos”, un texto que enfatizaba la libertad personal en la expresión de la fe y la piedad, llegando así a significar una ruptura con la teología católica medieval.

En su pensamiento teológico, Zuinglio sostuvo la contraposición entre la Palabra de Dios de la Sagrada Escritura y las tradiciones humanas, entre el carácter liberador de la salvación ofrecida y obrada por Dios en Cristo y el carácter opresivo de la religión del mérito y el esfuerzo a través de las mediaciones sacramentales. En relación al ayuno, el reformador afirmaba que tal práctica no debía ser considerada como ley divina, sino como regla humana que favorece la disciplina espiritual; la práctica del ayuno debe quedar sometida a la libertad del cristiano, cuya única medida es el amor.

La preocupación mayor del reformador está en la práctica de la justicia y no en la observancia de algunas normas o tradiciones humanas, y pregunta a sus oyentes: “Si tú te haces tantos problemas solo por lo que el otro no debe comer, ¿cuándo querrás preocuparte por su pobreza e ir en su ayuda? Si quieres obrar movido por un corazón cristiano, entonces deberías hacer eso. Tú puedes ayudar cuando el espíritu de tu fe te lo mande. Pero al mismo tiempo permítele a tu prójimo hacer uso de su libertad cristiana”. Y sentencia finalmente: “El suave yugo de Cristo y su liviana carga no pueden sobrecargarse con el peso de las tradiciones eclesiales”. Para Zuinglio, cuando las tradiciones humanas se vuelven opresivas, el rostro de Cristo es deformado y ensuciado. Cristo es nuestra justicia y, en consecuencia, nuestras obras son buenas si son realizadas en Cristo. Y esta justicia en él implica actuar no solo en su imitación, sino en su mismo sentir.

Esto es lo que olvidan, según Zuinglio, las autoridades eclesiásticas cuando sobrecargan de normas y tradiciones al pueblo cristiano. Para él, la misión de los pastores y obispos es cuidar de las ovejas, darles alimento, y no atormentarlas y oprimirlas con cargas insoportables, señalando pecado allí donde no hay pecado, esto es “despreciar a los pequeños de Dios” (Mt 18, 6) y no tener el sentir de Cristo.

Para Zuinglio, todas las libertades que hemos recibido de Dios en relación a prescripciones sobre alimentos y cosas similares, deben ser cuidadosamente sopesadas en vistas a Dios y a nuestro prójimo. La libertad que Dios nos ha dado no puede convertirse en un salvoconducto para realizar lo malo. “Todo me está permitido pero no todo edifica”, escribió el apóstol Pablo. Si nuestro prójimo se escandaliza cuando hacemos uso de nuestra libertad, es mejor no hacer nada y evitarle dificultades; más bien los fuertes en la fe deben ayudar a los débiles, sobrellevar sus flaquezas, esto es, ayudarlos y enseñarles. Este amor que se manifiesta en la solidaridad y en la vida en comunidad, es lo que el Nuevo Testamento llama ágape, amor fraternal. “No estamos sujetos a otra ley que no sea la ley del amor”, dice Zuinglio.

El respeto a la libertad humana fue una de las grandes conquistas de la reforma protestante. En ese contexto, esta libertad se entendió de varias maneras, como por ejemplo: el libre examen de las Escrituras, la libertad de conciencia, la posibilidad de comunicarnos directamente con Dios sin intermediarios humanos (sacerdocio universal del creyente).

Sin embargo, estas libertades, no comprendidas en su dimensión comunitaria, han contribuido en el desarrollo de nuestra cultura occidental moderna a entender la libertad como realización y progreso individual, aún a costa de los demás si es necesario. Tanto en el ámbito político y económico como en el religioso, la libertad de unos ha significado una amenaza para la libertad de los otros. Sin embargo, la libertad evangélica es solidaria, liberadora, separada del egoísmo y el poder. Es la libertad en la cual Jesús vivió, y en la medida en que conozcamos el modo en que Jesús vivió como hombre libre, seremos verdaderamente libres.

La justicia divina del evangelio

La ética social de Zuinglio tuvo como escenario el capitalismo naciente de su tiempo, en el ámbito urbano crecían los negocios financieros basados en el cobro de intereses, donde unos acumulaban capital y otros se endeudaban de forma creciente. Los más afectados serán los campesinos, que perdían sus propiedades y tenían que abandonar sus tierras. Es así como en algunas comunidades del territorio de Zúrich se inicia un movimiento social que comenzó a luchar en nombre de la justicia divina del evangelio, por la eliminación del pago de los diezmos al cabildo de la catedral de Zúrich y de intereses a los prestamistas.

La preocupación pastoral llevó a Zuinglio a criticar los abusos en relación al cobro de estos diezmos e intereses, ya que en muchos casos estos recursos habían ido a parar a las arcas privadas de clérigos y laicos, cuando su destino siempre había sido el sostén de los pobres y de los religiosos. Zuinglio cuestionó la afirmación tradicional de que el carácter obligatorio del pago de los diezmos provenía del derecho divino, cuando este tiene su base en el derecho humano, el cual es reformable, perfectible.

Aquellos interesados en mantener el orden de las cosas tal y como estaban, reclamaron que la llamada justicia divina del evangelio, defendida por Zuinglio, debía acotarse a los límites de la justicia humana establecida por la autoridad civil. Ello significaba someter la libre Palabra de Dios a los mandatos humanos. Ante esta situación, era necesario abordar de manera clara y profunda el vínculo entre el evangelio y la acción cristiana en relación al prójimo y a los bienes materiales. Zuinglio lo hizo mediante un sermón titulado “Sobre la justicia divina y la humana”, el cual se convertiría en un documento esencial de la ética social evangélica de todos los tiempos.

La justicia humana se orienta según el acto exterior, pero la justicia divina mira la intención del corazón. Por lo cual, quien es una persona honrada ante la sociedad humana, puede ser una persona deshonesta ante la justicia divina. Dios nos ha dado mandamientos para poder convivir de manera armoniosa: no robar, no matar, no mentir, no codiciar lo que es de otro. Si pudiésemos amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos no tendríamos necesidad de estos mandamientos. Pero como no lo hacemos, Dios nos dio también otros mandamientos. Es decir, la justicia divina se cumple cuando nos amamos.

En nuestros días necesitamos reflexionar, no tanto en lo que hacemos, sino en aquello que nos mueve a hacer lo que hacemos. Muchas veces pensamos que la vida cristiana consiste en buenas obras, pero si las obras no están inspiradas en un amor sincero, de nada sirven. Nos sentimos contentos y orgullosos cuando la iglesia despliega un sinfín de actividades y programas, pero lo importante es saber por qué hacemos lo que hacemos, qué nos mueve, cuál es la intención, cuál es el propósito.

La justicia divina del evangelio también nos recuerda la importancia de la misión profética que tiene la iglesia. Cuando la justicia humana es corrupta y favorece a unos pocos que poseen el poder político, económico o religioso, la justicia de Dios, encarnada en la vida y ministerio de Jesús de Nazaret, debe levantar su voz, proclamando que no hay verdadera justicia sin misericordia y sin gracia.

Muchas cosas deberíamos añadir acerca del legado de Zuinglio. Solo mencionaré un elemento más. La interpretación simbólica de la Santa Cena ha sido una de las contribuciones más importantes de Zuinglio a la iglesia cristiana a partir de la Reforma. La cena es comprendida como una rememoración de la obra redentora de Cristo, que es a la vez acción de gracias, confesión de fe y compromiso de aquellos y aquellas que forman parte del cuerpo de Cristo. La presencia de Cristo durante la cena es obra del Espíritu Santo, este hace posible que los creyentes se incorporen espiritualmente a Cristo.

Para concluir

Mis hermanos y hermanas, en este espíritu de la Reforma Protestante, la historia nos invita a recordar, meditar y renovar nuestra vida y misión como iglesia de Jesucristo. La vida y las enseñanzas de Ulrico Zuinglio son parte esencial de aquellos tiempos de cambio y liberación. Somos hijos e hijas de esa experiencia y necesitamos seguir aprendiendo de ella. La historia nos ayuda en un doble sentido. Por un lado, a saber de dónde venimos y cuáles son las raíces de nuestra identidad como iglesias de la Reforma; por el otro, a aprender de los errores y aciertos para no repetir los primeros y conservar la memoria profética de los segundos.

Como consecuencia de las pasiones y los celos propios de los tiempos de cambio y renovación, Zuinglio y sus seguidores cometieron errores. La intolerancia y la persecución a sus hermanos anabautistas porque rechazaban el bautismo de niños y niñas, la destrucción de los órganos de las iglesias como parte de una avanzada contra todo lo que encarnaba la tradición litúrgica romana, y las guerras religiosas que buscaban imponer la nueva fe evangélica en todos los territorios suizos, son actitudes lamentables que no deben repetirse. Precisamente en una de estas guerras de religión, Zuinglio perdió su vida a la edad de 47 años.

También aprendemos de los aciertos del gran reformador suizo. Su apego a la Palabra de Dios como norma única de la fe y la práctica de la iglesia, su énfasis en la libertad del creyente, del ejercicio de su conciencia y sus derechos ciudadanos; su preocupación por la justicia social y su concepto y práctica de la predicación, en la cual su pensamiento teológico se iba construyendo en la medida que respondía a las necesidades y clamores de la iglesia y la sociedad de su tiempo, son una herencia permanente para todos los tiempos. Estos aportes, entre muchos otros, nos recuerdan aquel hermoso texto del himno “Que la iglesia sea la iglesia”, escrito por nuestra querida Lois Kroehler, inspirada en un mensaje del pastor y teólogo cubano Sergio Arce.

Que la iglesia sea la iglesia, es su misión profetizar.

Es arrojar la luz de Cristo al mundo y la comunidad.

Es creer, también servir, y amor de Cristo compartir.

Que la iglesia sea la iglesia, es su misión evangelizar.

Testificar a todo el mundo, y con la vida predicar.

Es creer y obedecer, y hasta la muerte fieles ser.

Que la iglesia sea la iglesia, es su misión unificar.

Ser uno en él para que crean, y así el mensaje al mundo dar.

Es creer, también obrar, y sobre todo es amar.

Amén.

31 de octubre de 2020

A propósito de la economía popular, carta de los movimientos populares al Papa Francisco

El sábado 24 de octubre por la tarde, se celebró el encuentro de los movimientos populares y el Dicasterio para el Servicio Humano Integral. La encíclica Fratelli tutti y la carta que el Papa ha dirigido a los movimientos el pasado 12 de abril han estado presentes en la cita, realizada en formato de videoconferencia.

El Centro Memorial Dr. Martin Luther King, Jr., que ha participado en los dos encuentros anteriores con el Papa Francisco, estuvo representado también en este encuentro a través de Joel Suárez Rodés, uno de sus coordinadores.

El cardenal Michael Czerny, subsecretario de la Sección Migrantes del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, tuvo las palabras de apertura. Subrayó que es “indispensable avanzar en la consecución de una verdadera cultura del encuentro” e insistió en que el momento actual en que vivimos la pandemia constituye una oportunidad para “aprender en un nuevo contexto”.

Mariana Oliviera, coordinadora de proyectos de la Arquidiócesis de Bello Horizonte, al referirse a la realidad actual de los movimientos populares puntualizó en la identidad de estas organizaciones y los límites de su accionar: “somos el pueblo organizado que lucha diariamente por expresar nuestras voces (…) Somos la periferia y luchamos por permanecer vivos”. Haciendo alusión a la crisis ambiental que vive el mundo subrayó: “la crisis medioambiental no puede ser superada en el contexto de este sistema económico”.

El padre Charly Olivero, presentó la iniciativa de la Universidad Latinoamericana de las Periferias (ULPE). Expresó que existe una dificultad grande para encontrarse entre los movimientos populares, sus organizaciones y el mundo académico. Identificó dos razones: primero, “a la academia le cuesta reconocer la sabiduría que está en el pueblo”, esto da como resultado que el saber de los pobres carece de reconocimiento social. En segundo lugar, al no contar con el reconocimiento social, el saber popular queda excluido del sistema global del conocimiento. Por esta razón, el camino de la ULPE busca “encontrar experiencias similares en otros países de la región y del mundo a fin de caminar juntos, jerarquizar el saber de las periferias, iluminar sus necesidades e incidir en su desarrollo”.

Juan Grabois, referente de la Unión de trabajadores de la Economía Popular de Argentina, al hablar sobre la encíclica Fratelli tutti del Papa Francisco, expresó que “es una caricia para los excluidos. Esta es una actitud que yo valoro profundamente, y que todos nosotros tratamos de imitar en nuestra vida porque creemos que es la actitud de Jesús, que sumo enfrentar a los poderosos con respeto, pero con firmeza, y también supo extender su mano a los humildes y a los pecadores también, a los que se equivocaron en la vida, pero quieren buscar el bien, quieren buscar a Dios o quieren buscar la dignidad”.

El cardenal Peter Turkson, prefecto del dicasterio que organizó el encuentro, resaltó en su participación las enormes desigualdades que ya existían antes de la pandemia, se han expuesto con crueldad y laceran la dignidad humana.

Charo Castelló, referente del Movimiento Mundial de Trabajadores Cristianos reconoce “la amplitud del pensamiento de Francisco”, y propone “una visión que consideran en sintonía con la radicalidad de sus enseñanzas”.

Durante el Encuentro, se presentó la Carta a Francisco, el documento que los movimientos populares presentarán al evento de Economía de Francisco, previsto para el próximo mes de noviembre, como propuesta de diálogo alternativa al sistema económico actual. En la misiva, se insiste en la necesidad de situar “a la mujer, al hombre y la naturaleza en el centro” de las decisiones políticas frente a la idolatría y el poder del dinero que gobierna.

Información tomada de www.vaticannews.va

A continuación, Caminos reproduce la carta de los movimientos populares a Francisco:

Los movimientos, organizaciones y militantes populares queremos hacer llegar al Papa Francisco y al conjunto de los participantes del encuentro de Asís el presente documento. Creemos que no se puede superar la crisis socio-ambiental en el marco del sistema capitalista mundialmente hegemónico y nuestra intención es aportar elementos para imaginar un sistema alternativo superador, erradicando la idolatría global del dinero que estructura la economía global y nuestras vidas; dándole centralidad a la naturaleza, las mujeres y los hombres.

Muchos de nosotros y nosotras hemos participado en alguna de las tres ediciones del Encuentro Mundial de Movimientos Populares convocados por Francisco. Bajo el lema de tierra, techo y trabajo, hemos denunciado juntos la situación oprobiosa de exclusión que sufrimos como campesinos, indígenas, migrantes, trabajadores, mujeres, víctimas de violencias, guerras y desastres climáticos, vecinos de los barrios populares y las periferias urbanas. En este diálogo sin precedentes pudimos oír y sentir la prédica revolucionaria de un pastor de pueblos que llama a los más pobres a ser protagonistas de su propio destino y los convoca a liderar el proceso de cambio que necesita el conjunto de la humanidad.

Identificamos que determinados sectores buscan domesticar su pensamiento y encorsetarlo en los estrechos márgenes de la administración de lo existente. Pequeñas reformas, pequeños proyectos, pequeñas utopías en el horizonte de lo posible. Entre ellos, perpetradores de los más atroces crímenes ambientales y sociales pretenden, incluso, lavarse la cara financiando algunos eventos en su nombre.

Sin dejar de reconocer la amplitud del pensamiento de Francisco ni arrogarnos tener la interpretación correcta del mismo, nosotros queremos proponer una visión que consideramos en sintonía con la radicalidad de sus enseñanzas, y la naturaleza revolucionaria de la fe cristiana.

Queremos también colaborar a construir y dar visibilidad a experiencias alternativas de ser y trabajar, de usufructuar los bienes de la naturaleza que no respondan a la racionalidad del dios dinero sino a la necesidad de vivir bien de nuestro pueblo.

En ese sentido, agrupamos nuestras propuestas en cinco grandes ejes.

1.- Ecología integral y bienes comunes

2.- Democracia económica

3.- Tierra, techo y trabajo

4.- Educación, salud, comunicación y tecnología

5.- Soberanía, movilidad humana y paz

Nuestras propuestas tienen como antecedente los documentos elaborados en los tres encuentros mundiales de movimientos populares, los diversos encuentros nacionales y regionales realizados por las organizaciones comunitarias y las inspiradoras intervenciones y elaboraciones del Papa Francisco.

Sabemos que nada de esto es posible en el actual equilibrio de poder que rige las relaciones entre naciones y al interior de los estados. Conocemos el poder del dinero para subordinar a los gobiernos, sostener el status quo, ampliar los privilegios de las élites y reducir los derechos de las mayorías. También confiamos en la capacidad de los pueblos para resistir la injusticia y transformar la realidad. Por eso, asumimos la tarea de construir el poder popular para que los trabajadores, trabajadoras y el pueblo pobre sean protagonistas del cambio que el mundo necesita porque, como expresó Francisco, “en sus manos, en nuestras manos, se encuentra el futuro de la humanidad”.

1- Ecología integral y bienes comunes

Usufructuar prioritariamente los bienes de la naturaleza tales como el agua, la biodiversidad, los bosques, la tierra, los minerales y el petróleo en función del bien común y del desarrollo, y no de la explotación depredadora o de la ganancia de los capitalistas.

Acceder al agua potable es un derecho de la población. El agua no puede ser mercancía, y todos los gobiernos deben garantizar que toda la población tenga acceso a ella.

Aplicar una política mundial de descontaminación de los alimentos, de los suelos, de las fuentes de agua, de las aguas subterráneas y de los cuerpos humanos.

Desarrollar una campaña seria contra las emisiones de carbono y otras formas de agresión al medio ambiente que alteran el clima, exigiendo que países, corporaciones, productos, comenzando por las sociedades más opulentas, reduzcan su huella de carbono.

Planificar el abastecimiento y consumo humano a escala internacional para aquello que efectivamente es parte de las necesidades físicas, biológicas y espirituales, fuera de la mercantilización de las necesidades humanas, basados en un nuevo patrón ético de vida, de bienestar, de confort, capaz de readecuar todo el patrón de extracción y reposición de los bienes de la naturaleza.

Implementar una Reforma Agraria Popular, con el objetivo de garantizar la distribución de tierras a todas las personas que las quieran trabajar, imponiendo un tamaño máximo de propiedad agrícola, priorizando la producción de alimentos saludables, y adoptando la agroecología como método principal de producción que sustituya el patrón del agro negocio de base transgénica.

Garantizar la soberanía alimentaria de todos los pueblos, es decir, políticas que construyan las condiciones para que cada nación produzca todos los alimentos necesarios para el abastecimiento local.

Impulsar desde los Estados y las instituciones una nueva matriz energética mediante el estímulo de políticas que fomenten la utilización de fuentes de energías alternativas y renovables, como el viento, el mar y el agua.

Implementar, en todo el mundo, un programa de siembra de árboles nativos y frutales, para recuperar la cobertura vegetal de nuestro planeta.

Implementar en todo el mundo programas de recolección diferenciada y reciclado sostenido por cooperativas de recuperadores y recicladores urbanos.

Reducir drásticamente la producción de envases innecesarios, gravando fuertemente todo tipo de packaging innecesario.

Cambiar radicalmente el patrón de trasporte basado en la sobreutilización de automóviles, promoviendo medios colectivos dignos y con cero emisiones, a bajos costos o gratuitos.

Remplazar los sistemas de combustión de biomasa garantizando el acceso a fuentes de energía para cocina y calefacción seguros para los dos mil millones de personas que no tienen acceso a las mismas.

Respetar las formas de organización social y de producción, los derechos sobre sus territorios y los derechos a su cultura y creencias de los pueblos nativos, indígenas, quilombolas, afrodescendientes, romaníes, y otros.

2- Democracia económica

Implementar una renta mínima internacional, que garantice la alimentación y el bienestar de todos los seres humanos.

Establecer una nueva moneda internacional emitida por las Naciones Unidas que no esté bajo el control de ningún Estado, sino de todos los países. El dólar y el euro ya no podrán ser utilizados en transacciones internacionales o como fuente de especulación, ya que crea desigualdades internacionales y favorece ataques especulativos contra las monedas nacionales.

•Condonar las deudas externas de los países más pobres y restructurar la deuda de los países de desarrollo intermedio para que su peso no impida el desarrollo humano integral de los países endeudados.

Eliminar las instituciones de Bretton Woods como el FMI y el Banco Mundial sustituyéndolas por otras que efectivamente estén al servicio de la comunidad internacional y no de intereses colonialistas de los países poderosos.

Regular de forma pública, nacional e internacional al mercado financiero, que trasciende los bancos propiamente dichos, comerciales y de inversiones, para que la sociedad tenga control del capital financiero y sus recursos sean utilizados para incentivar la producción y no la especulación.

Eliminar inmediatamente los paraísos fiscales y otros mecanismos de evasión impositiva que permiten al 1% más rico sustraerse de sus obligaciones para con el conjunto de la sociedad.

Crear un impuesto universal sobre el comercio internacional de mercancías, que irá a un fondo internacional de combate a la desigualdad y la pobreza en todos los países. La tributación deberá ser una política de corrección de las desigualdades creadas en la esfera del mercado. De esa manera, los Estados deben construir modelos tributarios en los cuales quien tiene más pague más para garantizar que quien tiene menos pague menos. El patrimonio, las grandes herencias y las grandes fortunas deben ser gravados más fuertemente, para que el consumo y los ingresos bajos sean menos gravados, priorizando la reducción de las desigualdades, no intensificándolas.

Ejercer mecanismos de control global de precios: algunas mercancías que constituyen las canastas básicas locales deberán ser subsidiadas y libres de impuestos para la población más pobre, garantizando que los principales alimentos – saludables y con plenas garantías nutricionales – sean de amplio acceso, acabando con el hambre y garantizando los nutrientes necesarios para el pleno desarrollo humano.

Garantizar un nuevo patrón monetario internacional que ponga límite a las tasas de interés básicas de las economías, desestimulando prácticas especulativas y de grandes rentistas y privilegiando las inversiones productivas, estableciendo tasas de interés aún menores para aquellas actividades más intensivas en desarrollo tecnológico, estimulando la creación de empleos más creativos y con potencial de realización profesional.

Ejercer políticas de control del comercio internacional que desestimulen los términos de intercambio desigual, garantizando que no se cristalice la transferencia de recursos de las economías subdesarrolladas e intensivas en mano de obra hacia aquellas industrializadas, a través de los precios de las mercancías.

Implementar una política de impuestos dirigidos especialmente a las industrias de armamento, juegos de azar, bebidas azucaradas, comidas rápidas, bebidas alcohólica, cigarrillos y todas aquellas que impliquen un daño a la salud física o psíquica de la población, cuya recaudación fuera destinada a un fondo nacional de atención y acceso a salud gratuito en todos los niveles.

3- Tierra, techo y trabajo

Ejercer el pleno derecho a tener un trabajo digno por parte de la población adulta, acompañada por políticas dirigidas desde los gobiernos y Estados.

Desarrollar políticas tendientes al fomento y fortalecimiento de la economía popular entendida como todas las actividades de mano de obra extensiva, rural y urbana, realizadas en forma autogestionaria por individuos, grupos familiares, comunidades o cooperativas de trabajo.

Establecer canales de dialogo e intercambio para construir una economía del bien común, donde estén presentes todos los agentes, trabajadores y trabajadoras organizados en movimientos sociales y sindicales, empresas, cooperativas, etc.

Impulsar formas alternativas a la propiedad privada como la propiedad estatal, la propiedad cooperativa o la propiedad comunitaria.

Reducir la jornada de trabajo asalariado a un turno de seis horas por día, cuatro días a la semana, para que la amplia mayoría de la fuerza de trabajo tenga acceso al empleo y tiempo para realizar otras actividades.

Crear empleos sociales y ambientales, los cuales deberían y podrían ser volcados a las dimensiones de cuidados colectivos como, el cuidado de las personas, la recuperación y manutención de fuentes de agua, laderas de ríos, pantanos, siembra de árboles en carreteras públicas, espacios urbanos y públicos.

Lograr la integración urbana y social de los barrios populares y asentamientos precarios donde en la actualidad habita un cuarto de la humanidad, garantizando el acceso a los servicios básicos y viviendas dignas para todas las familias que los habitan.

Crear una política de desconcentración urbana, sobre todo en los países periféricos donde el desarrollo económico es extremadamente desigual y concentrado sobre las grandes urbes.

Planificar la ocupación de los territorios, creando ciudades pequeñas y medianas en el interior de los países, llevando nueva infraestructura. Además de viviendas, diferentes tipos de abastecimientos colectivos, transporte, servicios de saneamiento, salud, educacionales, culturales y de ocio, en sintonía con el patrón tecnológico de la Reforma Agraria Popular.

Planificar la ocupación de los territorios en términos habitacionales, pero también relacionados con los aspectos productivos de las regiones o conforme la implantación de nuevos polos tecnológicos al servicio de la producción sustentable del bienestar de la vida humana.

4- Educación, salud, comunicación y tecnología

Garantizar el derecho de toda persona a acceder a la educación y el estudio en todos niveles de escolaridad.

Prohibir que niñas, niños y adolescentes de hasta 16 años tengan que trabajar en cualquier parte del mundo. Los Estados y gobiernos deben garantizar a todos ellos el acceso a la educación, el deporte y la cultura.

Desarrollar programas de educación que obedezcan a los valores e idiosincrasias de cada pueblo, sin perjuicio de los valores universales humanistas como la solidaridad y la justicia social.

Adoptar un proceso educativo desde la infancia hasta el posgrado, con la perspectiva de desarrollo de otra dinámica económica, volcada a apoyar y desarrollar un patrón tecnológico de integración del ser humano con la naturaleza.

Incentivar la investigación y la industria (tanto de medicamentos, como de instrumentos y equipamientos, los cuales ya existen, pero no prosperan por no ser lucrativos) volcados hacia un patrón de cuidado de la salud integral y no de mercado.

Respetar el derecho humano de acceso a la salud para todas las personas. Los servicios de atención y los medicamentos no pueden entenderse como mercancías ni objetos de lucro. Los gobiernos son responsables de controlar los servicios y garantizar su acceso gratuito y universal a toda población, desarrollando, asimismo, políticas de prevención para todo el pueblo.

Estimular la transferencia solidaria de tecnología y conocimiento entre las naciones, posibilitando la reducción de las desigualdades internacionales. Necesitamos superar la división internacional y la especialización atadas a las ventajas comparativas. La industria, los servicios de alta intensidad tecnológica y de elevado valor agregado no deben ser patrimonio de los países desarrollados, mientras los países subdesarrollados permanecen con economías agrarias, de bajo valor agregado, padeciendo índices persistentes de empleos precarios y déficits estructurales en las transacciones corrientes [tipo joint-ventures, o como el modelo chino].•

Promover un amplio debate sobre los principios de una matriz tecnológica al servicio de la vida humana y de la preservación del planeta. Con base en ese proceso, desarrollar una Nueva Revolución Industrial que permita una amplia participación en la producción y la gestión de las y los trabajadores.

Garantizar una comunicación democrática dónde todas las voces sean oídas, eliminando los monopolios de comunicación.

Promover el software libre en todo el mundo, comenzando por gobiernos, instituciones educativas y organismos internacionales.

Priorizar la inversión de los recursos públicos administrados por el Estado en áreas de educación, salud, cultura y construcción de vivienda para el pueblo.

Declarar el conocimiento científico como patrimonio de la humanidad, eliminando todo tipo de regalías vinculadas al mismo.

5- Soberanía, movilidad humana y paz

Respetar la soberanía y autodeterminación de todos los pueblos del mundo, eliminando todas las formas de injerencias imperialistas y neocoloniales.

Crear un pasaporte universal, para que todas las personas del mundo, que no hayan cometidos crímenes en sus países, puedan circular libremente.

Integrar los organismos internacionales como ONU, OMC, FAO, UNCTAD, Unesco, etc. con participación paritaria de todos los gobiernos con representantes de la sociedad de cada país.

Eliminar las bases militares extranjera de los países en tanto sirven como forma de dominación política y económica.

Eliminar las acciones de invasión militar o formas de intervención en la autonomía económica y política de cada país.

Mantener bajo el control de los Estados nacionales todos los servicios y bienes que sean considerados “esenciales” para la vida colectiva y las condiciones de desarrollo económico nacional, tales como: agua, minerales, petróleo, energía eléctrica, tierra, producción y abastecimiento de
alimentos, saneamiento, transportes.

Productivo intercambio en finca de experiencia acompañada por la REP en Bayamo

En días recientes se recibió en Bayamo la visita de una comisión gubernamental encabezada por Elizabeth Peña Turruellas, Directora Nacional de la Agricultura Urbana, SubUrbana y Familiar.

La jornada comenzó con un intercambio en la finca del productor Aníbal, en el Consejo Popular Aeropuerto Viejo, al cual se sumaron, además, el Intendente del municipio, delegados, campesinos, vecinos de la comunidad 26 de Julio y miembros de la #RedDeEducadoresPopulares en este territorio. Se abordaron temas como la soberanía alimentaria, educación nutricional e importancia de los patios, parcelas y fincas, para resolver la escasez de carnes, viandas y hortalizas.

En un segundo momento se visitó la finca El Nim, del productor Osmani Tamayo Fleita, quien relató su experiencia allí hasta vincularse con las actividades de la Red de Educadores Populares Demanos,de Bayamo.

Andrés, Idania, Iliana, Duque, Raubel y Yazmín, integrantes de la misma, comentaron sobre las lógicas e iniciativas de esta experiencia acompañada por la Red en ese Consejo Popular, cómo se encadenan y el impacto que han tenido en la comunidad.

El Dr. Misterbino, profesor de la Universidad de Granma y científico líder del Proyecto nacional de propagación de semillas de ñame, comentó los avances del mismo y de otros proyectos que se están iniciando, sobre todo en la producción de semillas de malanga y ñame. La pertinencia de este acompañamiento fue reconocida, sobre todo ante las actuales demandas del país. Elizabeth Peña resumió este espacio reconociendo el aporte a la ciencia que desde allí se está haciendo, y lo hizo desde la visión martiana: “… La ciencia está en conocer la oportunidad y aprovecharla; en hacer lo que conviene a nuestro pueblo, con sacrificio de nuestras personas; y no en hacer lo que conviene a nuestras personas con sacrificio de nuestro pueblo.”

Carta Abierta a los Gobiernos e Instituciones Prestamistas Internacionales (Pedimos su adhesión)

Firme aquí: https://forms.gle/ZA3aMNxb61M2UifF9

La pandemia COVID19 ha puesto nuestro mundo patas arriba.

La pandemia Covid-19 ha afectado gravemente la salud, la seguridad y la supervivencia de cientos de millones de personas. Las comunidades de todo el mundo están siendo empujadas más profundamente a la pobreza, la existencia precaria y la desigualdad, con la pérdida masiva de trabajo remunerado, de trabajo independiente, de medios de subsistencia, así como con una disminución del acceso a los alimentos, el agua y el saneamiento, la vivienda adecuada, la educación, los servicios de salud y demás necesidades básicas. Se estima que 500 millones de personas más podrían ser empujadas a la pobreza como resultado de la pandemia y de la consecuente recesión económica, excesivamente exacerbada. En todas las regiones del mundo, la violencia contra las mujeres, las niñas y las personas LGTBI+ ha aumentado en cantidad y en gravedad.

Este es un momento sin precedentes de intensas crisis múltiples con la Covid-19, la recesión económica mundial, la crisis de cuidados y la escalada de la emergencia climática y ecológica. A pesar de la urgencia y la magnitud del sufrimiento humano, los gobiernos y la comunidad internacional no están pasando al modo de emergencia para atender a las personas y las comunidades.

Estas condiciones ponen claramente de manifiesto el problema continuo de la deuda que se interpone en el camino de la supervivencia de las personas y la lucha contra la desigualdad, la plena realización de sus derechos humanos, la soberanía y la autodeterminación de los pueblos, la justicia económica, de género y ecológica, así como la búsqueda de una vida digna.

Anualmente, el Sur Global gasta más de USD 300.000 millones en pagos de la Deuda Externa Pública a los prestamistas bilaterales y multilaterales como el Banco Mundial y el FMI, los bancos privados, los especuladores y los inversores en bonos y valores estatales. El problema de la deuda se ve agravado por otras formas de flujos financieros ilícitos que también se cuentan por miles de millones de dólares. Se trata de dinero de vital importancia para la inversión pública en salud, fundamental para luchar contra la Covid-19, la asistencia económica y estructural a las personas, familias y comunidades afectadas, vulnerables y marginadas y la construcción de economías que generen sistemas más justos, equitativos, resilientes al clima y sostenibles.

Dada la urgencia y la gravedad de la crisis a la que nos enfrentamos, las respuestas al problema de la deuda han sido, en el mejor de los casos, sumamente insuficientes y, en muchas ocasiones, contraproducentes.

El FMI anunció un paquete de alivio de la deuda Covid-19 en abril de 2020 y dijo que utilizará USD 500 millones para cubrir varios meses de pagos de la deuda que 28 países están realizando al FMI. El FMI dice que, finalmente, tiene como objetivo cubrir dos años de pagos, pero esto dependería de si recibe promesas adicionales de los países miembros para su Fondo Fiduciario para Alivio y Contención de Catástrofes (FFACC). De hecho, el FMI no anuló sus reclamos. Las contribuciones de varios países ricos al FFACC se utilizaron para reembolsar los reclamos del FMI de estos 28 países.

En el mismo mes, los gobiernos del G20 introdujeron la Iniciativa de Suspensión del Servicio de la Deuda (DSSI, por su sigla en inglés). No se trata de una cancelación, sino simplemente de un retraso de ocho meses de hasta USD 12.000 millones en pagos de deuda pública, y sólo 73 países se consideraron elegibles. De esta manera, sólo se han suspendido realmente USD 5.300 millones en concepto de pagos de deuda bilateral a 43 países, todos los cuales se pagarán ahora entre 2022 y 2024.

Hasta ahora, los prestamistas privados se han negado a anular o suspender cualquiera de las deudas que reclaman. Del mismo modo, los bancos multilaterales de desarrollo, como el Banco Mundial, tampoco han dejado de cobrar sus reclamos de deuda pendiente.

Mientras tanto, el Banco Mundial, el Banco Africano de Desarrollo, el Banco Interamericano de Desarrollo y el Banco Asiático de Desarrollo están poniendo a disposición un total combinado de USD 205.500 millones para medidas de respuesta a la Covid-19. El FMI ha aprobado más de USD 88.000 millones en préstamos de emergencia en los últimos 6 meses a 81 países. Es una parodia de justicia que los países del Sur Global terminen aún más endeudados frente a las múltiples crisis.

El abrumador problema de la deuda va más allá del sangrado a las arcas públicas, frente a las grandes necesidades y vulnerabilidades.

Gran parte de esta deuda es ilegítima, prestada irresponsable e injustamente, impulsada por préstamos depredadores, utilizada para financiar proyectos y políticas perjudiciales, sin requisitos legales y democráticos, acompañada de términos onerosos e injustos, contraída por empresas privadas pero asumida por los Estados o contraída a través de garantías públicas de beneficios privados, desperdiciada o robada.

Las condiciones políticas asociadas a los préstamos, incluidos los recortes en los servicios públicos y la protección social, la privatización y los severos programas de austeridad, también han causado un daño tan grande, si no mayor, que el servicio de la deuda, especialmente en las mujeres y las niñas, los pueblos indígenas y las personas y comunidades más empobrecidas y vulnerables. Estas condiciones han exacerbado los conflictos sociales, la criminalización de la pobreza y la militarización y represión.

Además, la deuda y el “endeudamiento” de los países del Sur es a la vez una consecuencia y una herramienta para la dominación, al subvertir la capacidad de los países y los pueblos de dar forma a sus propios programas económicos y socavar las instituciones soberanas y los procesos democráticos.

Todo esto contrasta con el hecho de que los pueblos de los países del Sur Global ya han pagado varias veces las deudas contraídas en su nombre, con su dinero, sus medios de vida, su seguridad, su bienestar, sus vidas y la salud del planeta. Y todo esto en contraste con la deuda social, histórica y ecológica mucho mayor que se mantiene con los pueblos del Sur por siglos de saqueo colonial y poscolonial, por la extracción de sus bienes naturales y por la explotación de su trabajo, incluyendo el trabajo doméstico y de cuidados no remunerado de las mujeres.

Exigimos mucho más que “alivio de la deuda”, exigimos justicia.

Hacemos un llamamiento a los líderes mundiales, los gobiernos nacionales, las instituciones financieras, públicas y privadas, para que tomen medidas urgentes, justas y ambiciosas, en cumplimiento de sus obligaciones y responsabilidades y se comprometan con lo siguiente:

1. Anulación incondicional de los pagos de deuda externa pública por parte de todos los prestamistas –bilaterales, multilaterales y privados – para todos los países que lo necesiten durante al menos los próximos cuatro años como paso inmediato y un programa claro para la anulación incondicional de la deuda pendiente; Además, los gobiernos prestatarios tienen en su poder la capacidad de dejar de hacer pagos de la deuda, pero no deberían sufrir ningún tipo de penalización por ello.

2. Uso de los recursos liberados de los pagos de la deuda para atender las necesidades inmediatas de atención médica vital y universal, protección social y otros servicios y derechos esenciales, asegurar la seguridad y el bienestar de las personas y las comunidades, proporcionar asistencia económica y estructural a las personas, familias y comunidades afectadas, vulnerables y marginadas, emprender acciones climáticas urgentes y construir economías que sean equitativas, respeten los derechos humanos, promuevan la justicia de género, de raza y ecológica y sean resilientes al clima y compatibles con la salud del planeta;

3. Realización de auditorías nacionales de deuda – tanto gubernamentales como de ciudadanos e ciudadanas independientes – que examinarán críticamente la naturaleza, el propósito, los términos y condiciones, el uso real de los préstamos y los impactos de las políticas y programas respaldados por préstamos, y revisarán exhaustivamente los cambios en las políticas de préstamos, endeudamientos y pagos para evitar la acumulación de deuda insostenible e ilegítima;

4. Un marco justo, transparente, vinculante y multilateral para la resolución de crisis de la deuda (bajo los auspicios de las Naciones Unidas y no en los ámbitos dominados por los prestamistas) que aborde la deuda insostenible e ilegítima;

5. Revisión nacional y mundial y cambios en las políticas y prácticas de préstamos, endeudamientos y pagos destinados a prevenir la acumulación de deuda insostenible e ilegítima, que fortalezca las instituciones y los procesos democráticos y defienda los derechos humanos y la autodeterminación de los pueblos;

6. Reconocimiento y aplicación de la primacía de los derechos humanos y de las obligaciones correspondientes de los Estados, la comunidad internacional y los agentes privados, incluida la responsabilidad extraterritorial de cada Estado por los impactos de la acción u omisión de empresas, especuladores e inversores bajo su jurisdicción;

7. Reparación de los daños causados a los países, pueblos y naturaleza, debido a la contratación, uso y pago de deudas insostenibles e ilegítimas y las condiciones impuestas para garantizar su cobro.

Buscamos la solución decisiva y completa al problema de la deuda como parte de la profunda transformación de los sistemas económicos y financieros que las crisis actuales exigen tan urgentemente.

 #LaVidaAntesQueLaDeuda #NoDebemosNoPaguemos #CubaSalva

“Che”, para seguir iluminándonos

Por Caminos

Como parte de la Jornada Internacional de Lucha Antimperialista y a propósito del 53º aniversario de su asesinato a manos de la CIA en Bolivia, hoy se presenta en formato digital el libro “Che”, un esfuerzo conjunto en el que participan veinte editoriales de izquierda de todo el mundo, entre ellas la #EditorialCaminos del #CentroMartinLutherKing. Así mismo, participan editoriales de Argentina, la India, Brasil, Venezuela, Bangladesh, Paquistán y Eslovenia, además de los Institutos “Tricontinental” y “Simón Bolívar” de Venezuela.

El libro, compilado por el director del Instituto Tricontinental de Investigación Social, Vijay Prashad, y con textos introductorios de Aijaz Ahmad y María del Carmen Ariet García, constituye un resumen claro y resuelto del espíritu de convicción del Che, sus perspectivas científicas, compasión humana, y voluntad implacable de alcanzar la victoria de los oprimidos sobre los opresores.

“Crear dos, tres… muchos Vietnam” Mensaje a los pueblos del mundo a través de la Tricontinental y El socialismo y el hombre en Cuba complementan la selección, que desde hoy estará disponible en varios sitios, entre ellos https://www.thetricontinental.org/es/texto-che/

(Camagüey) El antimperialismo a debate en las Redes CMLK

Parte de la familia de la Red de Educadores Populares en Camagüey se encontró este 6 de octubre tras varios meses de distanciamiento físico provocado por la Covid-19, que ha impedido el disfrute del abrazo y la cercanía física.

Varias fueron las razones para el encuentro, entre ellas compartir la participación de integrantes de la Red en el territorio en diferentes espacios de formación virtual organizados durante las últimas semanas por el Centro Martin Luther King, como fueron las Becas CMLK 2020.

Las Redes que anima el CMLK se unen a la Jornada Internacional de Lucha Antimperialista, que transcurre del 5 al 10 de octubre. Ante la pregunta ¿qué significa ser antimperialista hoy?, los participantes en el encuentro en Camagüey sostuvieron un animado debate.

Entre las ideas compartidas estuvieron la necesidad de posicionarnos políticamente desde el respeto a nuestra identidad histórica y cultural cubana y latinoamericana, influenciada por el antimperialismo martiano, guevariano y fidelista; el derecho a la justicia social y al bien común; así como formar filas junto a los movimientos populares de izquierda y progresistas del mundo, defensores del derecho de los pueblos a ser soberanos y librarse de las fuerzas hegemónicas occidentales que los han esclavizado  y manipulado durante siglos.

Ser antimperialistas hoy, expresaron, es darnos cuenta del peligro que se cierne sobre la vida de la humanidad y el equilibrio natural del mundo ante la crisis ambiental promovida por los excesos neoliberales. Es hacer nuestro en ideas y acción, el concepto de Revolución de nuestro líder Fidel Castro y sentir orgullo de nuestras prácticas solidarias y humanistas, las cuales cobran más sentido en el panorama epidemiológico actual, donde la vida de las personas se coloca en el centro. Con la lucha contra la Covid-19 dentro y fuera del país, Cuba escribe una de las epopeyas más hermosas de la historia con el desempeño de la Brigada Henry Reeve, embajadora del cuidado y el amor a los pueblos necesitados de atención médica.

Con diversas acciones territoriales y los necesarios cuidados en tiempos de pandemia, la Red de Educadores Populares y la Red Ecuménica Fe por Cuba avanzan en sus procesos organizativos, de formación, comunicación popular y reflexión política como parte de su crecimiento y consolidación como sujeto activo de la sociedad civil cubana.

Comienza semana antimperialista por un mundo mejor

Organizaciones, partidos políticos, redes internacionales y personalidades del mundo convocan desde este 5 y hasta el 10 de octubre a una semana antiimperialista, con el objetivo de denunciar los problemas de la humanidad y erigir un mundo mejor.

Construiremos un futuro que atesore la vida antes que las ganancias, un futuro de hermandad entre los pueblos, dice en una de sus partes el Manifiesto por el Futuro, divulgado a propósito de la jornada.

La humanidad ‘está amenazada por un virus invisible’ que se propaga, dice el texto en referencia a la pandemia de la Covid-19 y añade que desde hace mucho tiempo ‘otros virus’ nos desafían como el desempleo, el hambre, el racismo, el patriarcado, la desigualdad y la guerra.

El documento denuncia que esos problemas están presentes en forma diferente en el planeta y atacan con fuerza las vidas de trabajadores y campesinos, y de quienes experimentan el impacto de la desigualdad social, en tanto una minoría son los beneficiados.

Sobre la actual crisis, plantea que el sistema capitalista no tiene respuestas ya que ‘sus políticas son huecas’ y en vez de alimentar y dar albergue emplean las vastas maquinarias de destrucción como las fuerzas policiales y militares contra los trabajadores y el campesinado.

‘Si un país pobre trata de erguirse, busca ejercer su soberanía, se utiliza un arsenal entero de poderes contra él’ (financiero, diplomático y militar). Nos dominan con armas, pero también con ideas, denuncia el documento.

El Manifiesto por el Futuro expresa que para los capitalistas es más fácil provocar guerras que llenar el estómago de los seres humanos con comida y reconoce que ‘se trata de un sistema fracasado’.

Los firmantes aseguran que, pese a la compleja situación la mayoría de los habitantes del planeta, no renunciaron a la posibilidad de un futuro mejor, ‘más allá de las ganancias y los privilegios’, del capitalismo y el imperialismo.

A propósito, plantean construir un futuro donde prime la hermandad entre los pueblos, la vida en lugar de las ganancias y guerras racistas, y las jerarquías sociales sean abolidas.

El Manifiesto lo firman organizaciones como ALBA Movimiento, Marcha Mundial de Mujeres, Foro de São Paulo, Partido de los Trabajadores de Túnez, Central de Trabajadores de Cuba, Partido Comunista de Nepal, Movimiento Democrático de Mujeres, entre otros.

Tomado de Prensa Latina

A continuación, Caminos reproduce íntegramente el Manifiesto por el Futuro:

Cuando los enfrentamos nosotrxs, estómagos hambrientos, los imperialistas buscan sus armas. Cuando los imperialistas nos enfrentan, nosotrxs estómagos hambrientos, unimos nuestros brazos y marchamos hacia adelante.

Nuestra humanidad está amenazada por un virus invisible que se propaga rápidamente; pero desde hace mucho tiempo nos han desafiado otros virus, como el desempleo, el hambre, el racismo, el patriarcado, la desigualdad y la guerra. Esos virus se manifiestan de forma diferente en distintas partes del mundo, atacan fuertemente las vidas de trabajadorxs y campesinxs, y de quienes experimentan el impacto de la desigualdad social; mientras tanto, hay una minoría de personas que se benefician de la devastación.

El sistema capitalista no tiene respuestas para estas crisis; sus políticas son huecas. En lugar de buscar una manera de alimentarnos y albergarnos, los capitalistas construyen vastas maquinarias de destrucción: fuerzas policiales y militares que sofocan la vida de la clase trabajadora en las naciones ricas y del campesinado y la clase trabajadora en las naciones más pobres. Si un país pobre trata de erguirse, busca ejercer su soberanía, se utiliza un arsenal entero de poderes contra el: poder financiero, diplomático y militar. Nos dominan con armas, pero también con ideas. Tratan de convencernos de que sus puntos de vista son los correctos.

Los administradores del sistema capitalista se apresuran a desenfundar sus armas y apuntar a adversarios distantes, a conducir sus tanques hacia nuestras tierras y a ocupar nuestros hogares, a destrozar la naturaleza y a destruir nuestro mundo. Para ellos es más fácil provocar guerras que llenar el estómago de los seres humanos con comida. Prefieren enardecer a la gente con patrioterismo y racismo antes que manejar el hecho de que se trata de un sistema fracasado que depende cada vez más del trabajo de cuidado de las mujeres no reconocido y de las duras condiciones de trabajo impuestas a lxs mineros y trabajadorxs de las fábricas.

El planeta está en llamas, los virus avanzan, el hambre acecha la tierra, pero incluso en este desastre, nosotrxs, la vasta mayoría de lxs habitantes del planeta, no hemos renunciado a la posibilidad de un futuro. Esperamos algo mejor que esto, un mundo más allá de las ganancias y los privilegios, un mundo más allá del capitalismo y del imperialismo, un mundo que cante la canción de la humanidad. Nuestros corazones son más grandes que sus armas, nuestro amor y nuestra lucha superarán su codicia y su indiferencia.

Nuestros movimientos están plantando muchas semillas. Necesitamos regarlas, cuidarlas, asegurarnos de que florezcan. Construiremos un futuro que atesore la vida antes que las ganancias, un futuro de hermandad entre los pueblos, en lugar de guerras racistas, un futuro en el que las jerarquías sociales sean abolidas y disfrutemos de la dignidad mutua.

Solo cuando está suficientemente oscuro se pueden ver las estrellas. Ahora está lo suficientemente oscuro.

SIGNATURES

ORGANIZATIONS

International networks

  1. ALBA Movimientos
  2. Federación Democrática Internacional de Mujeres (FDIM)
  3. Partido Izquierda Europea (PIE)
  4. Asamblea Internacional de los Pueblos (AIP)
  5. Instituto Tricontinental
  6. Marcha Mundial de las Mujeres
  7. La Vía Campesina
  8. Foro de São Paulo

Arab-Maghreb

  1. Democratic Way, Morocco
  2. Tunisian Workers´ Party, Tunisia

Asia

  1. Nepal Communist Party, Nepal
  2. Workers Party of Bangladesh, Bangladesh

Europe

  1. Askapena, Euskal Herria
  2. ATTAC Hungary, Hungary
  3. Confederación Intersindical Galega (CIG), Spanish State
  4. Fundación Europa de los Ciudadanos
  5. Fundación Investigaciones Marxistas
  6. Movimiento Democrático de Mujeres, Spanish State
  7. Norwegian Committee in Solidarity with Latin America, Norway
  8. Partido Comunista España (PCE), Spanish State
  9. Partito della Rifondazione Comunista – Sinistra Europea, Italy
  10. Potere al Popolo!, Italy
  11. Russia Communist Workers’ Party, Russian Federation
  12. Sindicato de Comisiones de Base (COBAS), Spanish State

América Latína

  1. Central de Trabajadores de Cuba (CTC), Cuba
  2. Comité de Unidad Campesina (CUC), Guatemala
  3. Frente Francisco de Miranda (FFM), Venezuela
  4. Frente Pátria Grande, Argentina
  5. Levante Popular da Juventude, Brazil
  6. Movimento dos Trabalhadores Rurais Sem Terra (MST), Brazil
  7. Movimiento Popular La Dignidad, Argentina
  8. Rompiendo la Norma, Venezuela
  9. Otro Beta, Venezuela
  10. ALBA TV, Venezuela
  11. Movimiento Científicos Sociales Simón Bolívar, Venezuela
  12. Movimiento de Pobladores y Pobladores, Venezuela
  13. La Otra Escuela, Venezuela
  14. Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora, Venezuela
  15. FUNDEBES, Venezuela
  16. Red de Colectivos La Araña Feminista, Venezuela
  17. Plataforma Comunicacional Feminista la 5ta Ola, Venezuela
  18. Movimiento de Solidaridad y Amistad Mutua Cuba Venezuela , Venezuela
  19. SURES, Venezuela
  20. Brigada Internacionalista Che Guevara, Venezuela
  21. Género con Clase, Venezuela
  22. Calistenia Cultural, Venezuela
  23. Tinta Violeta, Venezuela
  24. Plataforma comunicacional Utopix, Venezuela
  25. El Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV)
  26. Instituto Simón Bolívar para la Paz y Solidaridad entre los Pueblos, Venezuela

América del Norte

  1. Popular Education Project (PEP), USA

Africa Subsahariana

  1. National Union of Metalworkers of South Africa, South Africa
  2. Socialist Forum of Ghana (SFG), Ghana
  3. Socialist Party of Zambia, Zambia
  4. Socialist Revolutionary Workers Party (SRWP), South Africa

INDIVIDUALS

  1. Attila Antal, Consciousness journal, Hungary
  2. Attila Vajnai, Workers Party 2006 – European Left, Hungary
  3. Bert De Belder, Partido del Trabajo. Belgium
  4. Enrique Santiago, PIE – Partido Comunista de España (PCE), Spanish State
  5. Eszmélet Folyóirat, Consciousness journal, Hungary
  6. Fran Perez, Izquierda Unida, Spanish State
  7. György Droppa, Organizers for the Left (SZAB), Hungary
  8. Heinz Bierbaum, PIE – Die Linke, Germany
  9. Iñigo Martínez, Izquierda Unida, Spanish State
  10. Jose L. Centella, PIE – Partido Comunista de España (PCE), Spanish State
  11. Judit Striker Ezredvég (Millennium Literary Journal)
  12. Lydia Samarbakhsh, Partido Comunista de Francia (PCF), France
  13. Maite Mola, PIE – Partido Comunista de España (PCE), Spanish State
  14. Manuel Pineda, Eurodiputado, PIE – Partido Comunista de España (PCE), Spanish State
  15. Marco Consolo, Partido de Refundación Comunista, Italy
  16. Mátyás Benyik, Hungary
  17. Natassa Theodorakopoulou, PIE – Siryza, Greece
  18. Péter Farkas, Karl Marx Society, Hungary
  19. Pierre Laurent, Partido Comunista de Francia (PCF), France
  20. Sira Rego, Izquierda Unida, Spanish State
  21. Tamás Hirschler, Hungarian Anti-fascist League (MAL), Hungary
  22. Tamás Krausz, Consciousness journal, Hungary
  23. Vera Zalka, Organizers for the Left (SZAB), Hungary

Ramonín: Una voz ecuménica que se apaga, un testimonio de vida y servicio que se levanta

Este 21 de septiembre el ecumenismo cubano lamenta la partida de uno de sus fieles exponentes, el pastor de la Iglesia de los Amigos Cuáqueros Ramón Andrés González Longoria Escalona (1948-2020).

Egresado del Seminario Evangélico de Teología de Matanzas en el cual estudió entre 1974 y 1976, Ramonín, como cariñosamente se le llamaba, ejerció en la Iglesia de los Amigos Cuáqueros de Puerto Padre gran parte de su pastorado. Su Iglesia es también fundadora del Consejo de Iglesias de Cuba. La participación en éste y otros importantes hechos representa la vocación y práctica ecuménica cuáquera durante muchas décadas.

Iglesia de los Amigos Cuáqueros de Puerto Padre

Desde su fundación y el inicio de sus programas de formación bíblica y socioteológica, el Centro Martin Luther King recibió su apoyo y el de la Iglesia que representó, contribución y relación fraterna sostenida hasta la actualidad. En los años más recientes, la Iglesia de los Amigos Cuáqueros de su natal Gibara, donde ejerció el pastorado desde el 2007 hasta su jubilación en febrero de 2020, ha sido anfitriona de numerosos espacios de formación y encuentros organizados por el CMMLK y las Redes que anima en el país. El campamento, con sede allí también, ha estado siempre al servicio del ecumenismo cubano, así como diversas iglesias y denominaciones.

Iglesia de los Amigos Cuáqueros de Gibara

Ramonín fue presidente en varios períodos de la Junta Anual de Cuba de su Iglesia y rector del Instituto Cuáquero Cubano de Paz, con sede en Gibara, cuya labor desde el 2013 en que fue fundado cuenta hoy con un amplio reconocimiento internacional.

Además, durante dos años fue presidente del FWCC, Comité Mundial de Consulta de los Amigos.

Desde el CMLK y en nombre del movimiento ecuménico cubano lamentamos profundamente su pérdida, al tiempo que agradecemos y celebramos su vida, testimonio de fidelidad a su Iglesia y a diferentes esfuerzos de unidad de los cuales también hemos sido partícipes activos. Asimismo, expresamos nuestras sinceras condolencias a su esposa Rosario y sus cuatro hijos.

Vamos Eusebio, vamos a andar La Habana

Por Joel Suárez Rodés_

Murió un hijo, un extraordinario hijo de Dios y de la Patria. Con ella y con Él, con el corazón a flor de labios, vivió leal Eusebio; en el vórtice de la obra, en el huracán de la Revolución. Murió sobre el camino, andando, un predicador, un sacerdote, un pastor, un alfarero, un hermano, un amigo.

Labró sobre las piedras de su Galilea habanera, sobre el alma de sus más humildes vecinos y en nuestros corazones, su propia resurrección.

No recuerdo cuándo nos conocimos, ni cuándo comenzó nuestra amistad, con mi familia y con el Centro Martin Luther King. Algunas iniciativas compartimos desde nuestro Centro con la Oficina del Historiador de la Ciudad (OHC).

Seguí al maestro ambulante y su convite a andar La Habana, hace muchos años, cuando él estaba convencido de que la obra que iba a emprender tenía que colocar, en el lugar de la desidia y la irresponsabilidad, el amor y el cuidado de todos por la ciudad.

Por su corazón y su voz se movía el Espíritu Santo; por eso fue una bendición para nuestra nación. Con la homilía que cada hora de la Patria exigía y demandaba. Con el don de su verbo que nos conmovía hizo aún más vívido en nosotros el misterio de la presencia de José Martí, “un misterio –  como él mismo expresara- que hace que para los creyentes y para los no creyentes, la palabra Cuba, la palabra Patria, la palabra Justicia, la palabra Revolución, tengan, inevitablemente, un compromiso místico que llega al extremo de que el pueblo sencillo, allá en la base, recostado a las paredes de tantas urgencias, de tantas miserias, de tantas necesidades a que nos obliga la obra contumaz de un adversario incansable, repita como última palabra extrema: el que tenga fe se salvará”.  

Humilde consagrado con su gris atuendo al verbo encarnado en la acción, Eusebio es el último de los profetas de la Revolución. Desde la intensidad del buen amor, fue fiel amigo de Fidel y nos enseñó a amarlo sin “guataconería”. Por ello encaró problemas y urgencias con fidelidad, militancia y libertad.

En las comunicaciones escritas y en nuestros saludos, me acostumbré a llamarlo “hermano”, por fe y causa común, y “(P)adre”, por aquella doble condición que le atribuía, la de papá y la de cura. Nunca de alguien ajeno, en su presencia, sentí tanto afecto, como el de un amoroso padre; ni tanta devoción diacónica, como la de un pastor.

A mi padre apenas lo veo leer. A sus 85 años, en nuestro hogar, el único libro que no abandona es la Biblia. Ayer lo vi tomar el libro Con el corazón abierto, que se convirtiera en el testamento de mi madre -pastora bautista- gracias a una larga entrevista que le realizara Isabel Rauber. Fuepublicado apenas un año antes de su muerte. Tomó el libro, y como mismo hace cuando repasa el texto sagrado, se sentó a ojearlo al borde de la bañadera, aprovechando la buena luz del baño.

Hoy, apenas confirmé la veracidad de la noticia, reparé con asombro en este hecho. La víspera, la mano de Dios, llevó a mi padre, a quien Eusebio quiso y estimó como cofrade, al texto que recoge las palabras pronunciadas por Leal en la presentación de ese libro y que están recogidas en su segunda edición. Ahora yo hago lo mismo. Allí recorre la historia común entre las epopeyas personales y familiares vividas por él, otros creyentes religiosos y otros hombres sin religión.

Aquel 21 de enero de 1994 en los locales del Centro Memorial Dr. Martin Luther King, Jr., ante la mirada absorta de los vecinos del barrio de Pogolotti -nietos y biznietos de aquellos humildes trabajadores tabacaleros y combatientes de nuestras guerras – que siguieron con igual devoción la ardiente palabra de Martí, Eusebio expresó:

“Estos hombres, mujeres y jóvenes, todos los aquí reunidos, hemos sobrevivido. Somos los hijos de una palabra de redención pronunciada bajo el cielo y bajo las estrellas de Cuba. Hemos sobrevivido, sobre la base de la idea de salvarnos con nuestra Patria o perecer con ella.”

Y devolviéndole a él, en gratitud y homenaje, las palabras que en aquella noche dedicara a mi madre, parafraseo:

Y eso es, verdaderamente, el signo de pasión, el signo de amor, el signo de consagración, que Eusebio imprimió a su vida y a su obra.

Eusebio, te esperamos. Cuando desterremos la pandemia con la misma responsabilidad ciudadana que nos inculcaste, regresaremos a La Habana Vieja, a ese templo secular de tu ciudad, nuestra ciudad. Allí nos congregaremos, y como en los primeros días de tu titánica obra, con las sábanas blancas colgando en los balcones, esta vez te invitaremos: vamos Eusebio, vamos a andar la Habana.

Nos hacen falta muchos Eusebios

Por Marilin Peña Pérez_

Le conocía de mucho antes por ser una figura pública que siempre deleitaba con sus apasionadas historias sobre cualquier hecho, heróe, acontecimiento o lugar histórico pero no fue hasta que trabajé en el Plan Maestro de la Oficina del Conservador de la Ciudad de Santiago de Cuba, que pude tenerlo más cerca y escucharlo atentamente en diferentes momentos en el dificil y común camino elegido de salvaguardar el patrimonio de la nación.

De él recuerdo su andar pausado, su voz fuerte y determinada pero a la vez suave, que podía escucharse por mucho tiempo y llegaba a encantar. Cuando narraba lograba que uno sintiera la historia que contaba o lograra reflexionar hondamente sobre lo que decía. Me asombraba siempre su hondo y amplio conocimiento que ponía con humildad al diálogo con otros.

Me llamaba la atención su devoción por La Habana, pero nunca escuché decirle que era la mejor ciudad ni nada por el estilo. Sin embargo, muchas veces si le escuché decir, que cada ciudad era como un buen vino, cada una tenía su propio sabor.

Conozco parte de su equipo de trabajo y su dedicación a formar defensores y promotores del patrimonio, de su preocupación porque la rehabilitación física acompañanara siempre la rehabilitación social, de la necesidad de articular actores y generar participación en los procesos de recuperación de edificaciones, barrios, espacios públicos, de su preocupación y confianza en la juventud, de su fe en la cultura como eje del desarrollo y salvadora de la identidad nacional.

Fue un patriota ejemplar, perseverante y critíco de nuestra obra imperfecta, pero para mí fue sobre todo un fundador, un inspirador de batallas que parecían imposibles, un político al que varias veces le oi decir que gobernar es obedecer y que las manos hacen lo que el corazón manda.

Nos hacen falta muchos Eusebios.

(Comunicado) Por la soberanía de Nuestra América. No a la presencia de las Fuerzas Armadas de EE.UU. en Colombia y en la región.

Caminos comparte el siguiente comunicado de la Comisión Internacional del Congreso de los Pueblos en pro de generar un llamado a la soberanía de nuestros pueblos y territorios ante la entrada de tropas Norteamericanas a Colombia. Las adhesiones están abiertas hasta el día viernes 12 a las 12 meridiano de Colombia al correo: internacional@congresodelospueblos.org

La subordinación del establecimiento colombiano y la entrega de la soberanía a los gobiernos y poderes económicos norteamericanos, es histórica. Hoy, nuevamente, el gobierno de ultraderecha de Iván Duque -desconociendo la Constitución, al Congreso y pasando por encima de la soberanía y autonomía de las y los colombianos/as- abre las puertas a las tropas estadounidenses.

Con el pretexto, ya desgastado y poco creíble, de la “lucha antidrogas; de seguridad y defensa”, se avanza en verdad en la militarización, la erradicación forzada y el paramilitarismo, para consolidar un modelo económico extractivista y el control territorial por parte de unos pocos.

Cabe recordar que ya existen bases militares en Colombia y que éstas no han contribuido a disminuir la producción y tráfico de drogas, por el contrario se han incrementado, generando más violencia en las poblaciones afectadas. 

La llegada de estas tropas pertenecientes al Comando Sur, conocidas como Brigada de Asistencia de Fuerza de seguridad (SFAB), obedece a la estrategia de asedio e intervención que Estados Unidos, con el apoyo de gobiernos lacayos de derecha en la región, sobre la República Bolivariana de Venezuela. 

Esta es una maniobra más dentro de la estrategia para usurpar el poder legítimo al Presidente Nicolás Maduro y atentar contra el proceso revolucionario de nuestro hermano pueblo venezolano. En su desarrollo han cometido un sin número de crímenes contra la humanidad, como el cruel bloqueo económico, el asedio diplomático, la guerra mediática, -en las que el establecimiento colombiano ha jugado un papel protagónico-, así como la amenazante postura de Brasil y la guerra para-militar en Colombia. Ahora en un nuevo intento de atentar contra la soberanía venezolana, la Embajada de Estados Unidos y el Comando Sur anuncian el arribo de sus tropas a Colombia para el próximo mes de junio. 

La política de EEUU- como demuestran las declaraciones de su Presidente Donald Trump, ante los últimos estallidos sociales es discriminatoria, racista y patriarcal. Nos preocupa que esas tropas implanten esa política racializada de muerte en Nuestra América, llevando más violencia a nuestros territorios, tan ricos como despojados. 

Los militares de la Fuerza de Seguridad estadounidense, se asentarán en zonas de consolidación militar y económica en Colombia. La población de El Catatumbo, principalmente campesina será la principal afectada, temen por el recrudecimiento del espiral de violencia en la región, que se evidencia a través del reciente asesinato de campesinos por parte de las Fuerzas MIlitares colombianas en esta zona, los cuales no han sido investigados todavía. Como hemos denunciado cientos de veces desde ALBA Movimientos.

Además, esta ubicación es geoestratégicamente muy favorable para los intereses imperiales en su intención de invadir militarmente a Venezuela, profundizar las políticas de despojo y agresión. Los movimientos y liderazgos sociales en Colombia padecerán de primera mano esta avanzada que a además busca controlar los bienes comunes en ambos países.

Aprovechando el actual estado de emergencia y la crisis humanitaria en medio de la pandemia de Covid, el Centro Democrático (partido del criminal Álvaro Uribe Vélez y su títere Iván Duque) continúan su proyecto fascista en contra del pueblo Colombiano y el pueblo Venezolano, demostrando una vez más, que el peor virus para Nuestra América, no es el COVID-19, sino el imperialismo, la sumisión política y la violencia estatal. 

Por estas razones, las organizaciones abajo firmantes denunciamos la Presencia de la Fuerzas Armadas de EE.UU. en Colombia, la subordinación del gobierno Uribista de Duque y las intenciones del imperialismo en avanzar con su intervencionismo en la región. En defensa de la soberanía de Colombia y Venezuela rechazamos la presencia de tropas extranjeras y sus bases militares en nuestro territorio.

Es tiempo de Nuestra América, basta de violencia y subordinación al imperio.

ACT Alianza: Estamos haciendo una diferencia

Queridos amigos, queridas amigas,

Mientras le escribimos hoy, sabemos que se enfrentan a tiempos difíciles. Nuestro mundo nunca se ha enfrentado a una situación como la actual, con COVID-19 exacerbando las desigualdades y vulnerabilidades, con requisitos de distanciamiento social y confinamiento,  que nos obligan a la mayoría de nosotros/as a trabajar de nuevas maneras.

Es importante para nosotros/as permanecer juntos/as durante las pruebas de esta época, incluso cuando estamos físicamente separados. Como personas cristianas estamos llamadas a la diaconía, al servicio del mundo, especialmente a quienes están  marginados y  más vulnerables. Durante estos tiempos difíciles, nos comprometemos aún más rotundamente  para hacer el trabajo que es nuestra vocación.

Como miembros de ACT Alliance, somos una familia con 135 organizaciones solidarias en todo el mundo, trabajando juntas para crear un cambio positivo y sostenible en la vida de las personas pobres y marginadas, independientemente de su religión, política, género, orientación sexual, raza o nacionalidad, manteniendo los más altos códigos y estándares internacionales.

Somos más fuertes juntos/as, y nos mantenemos unidos/as como hermanas y hermanos, nos apoyamos mutuamente, nos sostenemos en oración, trabajamos juntos y coordinamos nuestros esfuerzos para ser efectivos, coherentes y relevantes para la realidad a la que estamos llamados a servir.

Estamos haciendo una diferencia. A través de cada uno/a de ustedes, a través de nuestras asociaciones con la ONU y otros organismos, a través de nuestros vínculos con iglesias en más de 120 países donde los/as  líderes religiosos continúan desempeñando un papel vital, estamos teniendo un impacto en el mundo.

Nuestro trabajo es proteger a las personas en movimiento, defender la justicia de género, incidir por aquellos/as que continúan sintiendo el creciente impacto del cambio climático.

Mantente fuerte en tu trabajo, Sabes que no estás solo/a. Estamos juntos/as en esto, más fuertes juntos/as, como ACT Alliance. Gracias por todo lo que haces y seguirás haciendo para asegurarte de que nadie se quede atrás.
 
Sinceramente,

Birgitte Qvist-Sørensen 
Moderadora

Rudelmar Bueno de Faria
Secretario General

Comunicado del Consejo Nacional de Iglesias de Cristo en Estados Unidos sobre Venezuela

Dada nuestra solidaridad con el pueblo de Venezuela y nuestro compromiso con la paz con justicia señalamos:

1. Condenamos cualquier intervención militar en Venezuela, promovida directa o indirectamente por los EEUU o a través de terceros países. Tales acciones desafían el derecho del pueblo venezolano a la autodeterminación y empeoran su infraestructura y sus medios de vida. Hacemos un llamado a los EE. UU. el gobierno atenderá el llamado a un alto el fuego global del Secretario General de las Naciones Unidas (ONU), Dr. Antonio Guterres, quien dijo: “Es hora de poner el conflicto armado en un encierro y enfocarnos juntos en la verdadera lucha de nuestras vidas”.

2. Instamos al gobierno de los EEUU a eliminar todas las sanciones económicas impuestas contra Venezuela. Estas estrategias no servirán para otro propósito que no sea dañar a quienes ya están sufriendo y quienes son los más vulnerables a COVID-19. Las sanciones económicas también afectarán negativamente los entornos políticos y sociales necesarios para una solución pacífica a la crisis en Venezuela.

3. Instamos al movimiento ecuménico internacional: todas las iglesias y religiones en los EEUU y en todo el mundo: los gobiernos, las Naciones Unidas y todas las personas de buena voluntad se unen para rechazar cualquier intervención militar contra Venezuela, eliminar las sanciones económicas contra este país y afirmar su derecho a la autodeterminación y la soberanía.

Hacemos un llamado a las iglesias en los Estados Unidos y en todo el mundo, así como a todas las personas de buena voluntad, para aumentar las oraciones y los actos de paz, justicia y reconciliación para el pueblo de Venezuela. Son nuestros vecinos y nos solidarizamos con ellos.

Que Dios nos guíe en ese esfuerzo.

Red Demanos: sembrando nuevas semillas

Por Iliana Orozco Hernández*

Más de cinco años girando en torno a un sueño: acompañar a pobladores del Consejo Popular Aeropuerto Viejo en el camino de la auto organización para gestar cambios en sus condiciones de vida, a través de un ejercicio del poder popular que privilegia la acción de base.

¿Los “cómos”? Han sido muchos: talleres, cursos, trabajo productivo en el campo, búsqueda de recursos necesarios, convivencia, encuentros, reuniones, cientos de papelógrafos y plumones… y entre todo ello, la siembra de algunas semillas de nuestra savia educadora y humanista.

Momentos de dudar, de no creer posible que la chispa prenda incendiando todo un bosque de inercia, verticalismo y contemplación de la realidad, de impaciencia porque los cambios no se dan al ritmo esperado; momentos de no ponerse de acuerdo las miradas diversas, de batallar casi hasta el límite. En todos ellos siempre ahí, pequeña o grande, la esperanza.

La vida tira hacia adelante e impone nuevas metas, nos obliga a adaptar nuestro diseño y se hace clara la voluntad común de volcarnos a la tierra, fuente del sustento imprescindible en estos tiempos duros. Difíciles también han sido los debates, los silencios, el desacople de ritmos, el miedo a fallar, a perdernos y perder lo avanzado.

Esta tarde, otra vez bajo el abrazo regañón de Osmany, la palabra segura de Ciro, el optimismo de Luisito, la sintonía inmediata de Raubel y la pasión de nuestras palabras defendiendo la idea nueva, sentí que lo mejor está por venir. Que no ha existido un momento más oportuno que éste para imbricarnos en los secretos, desvelos, sacrificios y alegrías de trabajar la tierra y que este puede ser el aporte más alto de nuestra presencia en Aeropuerto Viejo: vivenciar y enseñar la comunión como fuente de realización espiritual y material. Inventar la equivalencia entre un abrazo y un saco de boniatos, aprender al mismo tiempo cómo sacar un cangre de yuca y cómo nos comprendemos unos y otros.

¿Lo lograremos? ¿Estará a nuestra altura humana tamaño reto? Nos responde el gran Cortázar: está en nosotros.

* La autora es miembro de la Red Demanos de Educadores Populares, territorio Bayamo