Cantando al sol como la cigarra

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Estas palabras y sus poderes no fueron olvidadas porque estaban y están vivas en la piel y en las relaciones cotidianas del pueblo pobre latinoamericano. El idioma nunca conquistado, el diccionario no decifrado que se mantuvo en las luchas, en las banderas, en las marchas, en las oraciones, en nuestros rituales, en las danzas, en las comidas, en los deseos y en las canciones! Por eso… y solamente por eso! es que pueden estar hoy en las constituciones no como conceptos o esencias sino como expresión de la lucha de clases y el deseo de las mayorías que viven del trabajo y de cantar las antiguas palabras nuevas.

Ah! ¿que sería de nosotros si nuestros pueblos no fuesen capaces de cantar sus dolores y sus sueños? Cantan los latinoamericanos en tantas lenguas no sumergidas…. incorporando las sombras de tantas otras lenguas que fueron silenciadas. Cantan en pachamamas lenguas, de abya-yalas melodías, casi olvidadas, casi impronunciables… en banto y yoruba reinventado en barcos negreros.

Cantan nuestros antepasados – abuelos y abuelas – los gruñidos de la catequesis, las melodías impuestas por la estética del conquistador … y las canciones escondidas em quilombos de belleza, de las mujeres en la orilla del río, el refrán insistente del indio hecho obrero tragando cobre y silvando su pasado como indicativo de organización.

Fueron estas canciones que se negaron a morir que nos permiten hoy decir así “sumak kawsay”. Son diversas las líneas melódicas, la manera de cantar, el ritmo y sus instrumentos, pequeños gestos… grandes gestos, repetidos y reinventados. Un murmullo, un susurro, un urro, un grito, una voz profunda y grave, una voz abierta y fina, casi estridente, casi un gemido. Voces superpuestas, voces en conflicto. Ecos y monólogos. Canta la América Latina una síntesis que no necesita ser… lo diverso, lo mucho, lo tanto son los materiales de cultura que tenemos y somos. Ser latinoamericano es convivir con lo diverso, lo mucho y lo tanto en la expresión de las mayorías que viven del trabajo y viven de cantar. El límite geográfico no puede disfrazar la explosión de posibilidades.

Contradictorias e incontables: somos muchas cosas al mismo tiempo. Ya no hay un discurso sosegado y reductor sobre nosotros mismos. Negras, de todos los colores de todas las Áfricas. Indígenas, de tantas Américas inventadas y divididas. Latinas. Ibero-latinas de restos y expansiones de un Portugal y España que no existen más. Hablamos mil y tantas lenguas diferentes. Cantamos mil y tantas lenguas diferentes. Por eso, cualquier tentativa de decir de una manera solo es tradición.

Nacemos herederas de la invasión que nos dejó para siempre irreconciliables. Aprendemos a continuar cantando escondidos, con miedo y verguenza: aquí nuestros pueblos se encuentran! Vivimos el costo de modelos económicos que nos iguala en desigualdades mostruosas y diferencias repetidísimas: aquí nuestros pueblos se encuentran. Crecemos a la sobra del Ecuador como si destino y suerte fuesen las líneas que nos amarran al sur: aquí nuestros pueblos se encuentran – ni destino ni suerte, nos une la lucha por sumak kawsay.

La radio y la televisión dicen que no! Que no sabemos cantar y nos meten goelas abajo las músicas que quieren que cantemos. Música hecha producto por el capitalismo de la mono cultura. Los clips de video, los CDs, los mp 3 y 4 y 5 … pobre música!!! Secuestrada por la estrategia de inventar el consumo y vender más un aparato… entretenimiento de lucro y de músicas descartables que nadie más va a saber cantar en el próximo verano.

En la búsqueda y ejercicio del bien vivir tenemos que enfrentar el control que el capitalismo y las elites insisten en colocar sobre nuestros oídos y cuerdas vocales. Más que estimular un cancionero al servicio de la lucha, un cancionero programático y funcional… necesitamos de políticas culturales que rescaten y sustenten la diversidad del cancionero de quienes viven del trabajo y de cantar. Nuestra unidad latinoamericana no necesita que cantemos las mismas cosas.. sino que nos escuchemos entre lo extraño y lo difícil, la parte y el todo en un profundo ejercicio de negociación y de crítica. Auto-crítica.

Entre tantos ejercicios y expresiones del cancionero latinoamericano, déjenme recordar una de ellas… no porque es mejor o más importante sino porque quiso ser esta multitud de poemas y tonos, quiso escuchar las voces casi ineludibles y repartió con nosotros lindas canciones como quien distribuye el pan a los hambrientos. Déjenme recordar a Mercedes Sosa quien nos dejó hace poco tiempo (4 de Octubre del 2009) pero que lapidó palabras, versos y canciones que nos tornaron más fuertes, más creativos… tocados por la belleza y la tristeza de la lucha por la tierra y la libertad.

Haydeé Mercedes Sosa nació en San Miguel de Tucumán, Argentina, el 9 de Julio de 1935 hija de campesinos pobres. A los 25 años comienza a formar parte de un nuevo cancionero, un grupo de músicos comprometidos con los cambios sociales, con las raíces poéticas de la cultura afro, cubana, andina y española buscando expresar el cotidiano de la vida del pueblo en la Argentina. En abril de 1967, Mercedes grabó “mujeres argentinas” ya enfrentando los tiempos difíciles de las dictaduras militares en el continente.

Establece un profundo proceso de investigación y diálogo con compositores y grupos musicales latinoamericanos catalizando expresiones antiguas y nuevas del cancionero latinoamericano.

Canción Con Todos
Composición: Armando Tejada Gómez Y César Isella

Salgo a caminar
Por la cintura cósmica del sur
Piso en la región
Más vegetal del tiempo y de la luz
Siento al caminar
Toda la piel de América en mi piel
Y anda en mi sangre un río
Que libera en mi voz
Su caudal.
Sol de alto Perú
Rostro Bolivia, estaño y soledad
Un verde Brasil besa a mi Chile
Cobre y mineral
Subo desde el sur
Hacia la entraña América y total
Pura raíz de un grito
Destinado a crecer
Y a estallar.
Todas las voces, todas
Todas las manos, todas
Toda la sangre puede
Ser canción en el viento.
¡Canta conmigo, canta
Hermano americano
Libera tu esperanza
Con un grito en la voz!

Mercedes y su grupo continuarán escuchando las voces de resistencia y grabando autores no deseados tendo muchas de sus canciones censuradas en los años 70. Em 1979 fue presa después de un show en una ciudad universitaria. Liberada, Mercedes podía quedarse en la Argentina pero… no podía cantar… fue cuando se decidió por el exilio hasta que en 1982 regresa y se junta a las voces por la libertad y la justicia en su país y en el continente.

Escuchar a Mercedes es apropiarse de nuestro diccionario musical, nuestras líricas resucitadas en las huelgas y en las marchas contra la dictadura militar, las canciones que ninaron presos políticos, los compositores desconocidos que irritaban a los poderosos, las frases escritas en los muros: ¡libertad! ¡viva el pueblo! ¡no pasarán!

Mercedes recupera ritmos marcados para morir, mezcla los idiomas y hace con que los instrumentos nobles se curven delante de milongas y sambas, orquestas vituosísimas ni imaginan los poblados distantes que hacen sonar; niños de cara sucia atraviesan los relojes y clavan el tiempo y la historia exactamente a esta hora hay un niño en la calle!

En el cancionero de Mercedes somos perdonados de nuestras iras porque pronunciados así, en la voz grave de esta mujer, los pueblos humillados muestran resonancia y se hacen oír y la gente aprende las canciones de justicia y juicio sin abrir mano de las canciones de amor y de pasión enorme: el hombre que yo amo…. la casa tuya, tu calle y tu patio. Gracias a la vida.

Gracias a la vida que me ha dado tanto
Me ha dado el sonido y el abecedario
Con él, las palabras que pienso y declaro
Madre, amigo, hermano
Y luz alumbrando la ruta del alma del que estoy amando

Mercedes nos organiza, nos reune, diseña un mapa donde cabemos todos y todas, el entorno musical de Mercedes junta y protege, convoca y envía, muestra y esconde. La música de Mercedes es carta que avisa que cayó mi hermano … “La carta que me mandaron me pide contestación, yo pido que se propague por toda la población”. Tomar y devolver las palabras de los recortes y de los panfletos, los manifiestos y los recados: todo es poesía, todo puede ser musicalizado, todo debe ser cantado.

Con Mercedes aprendemos que todo cambia y que la defensa de la sabiduría ancestral no se confunde con inmovilismo y esencialismos culturales. Los saberes están en diálogo y es la vida en su materialidad que va tejiendo palabras nuevas a partir de saberes milenarios… todo cambia y el sumak kawsay implica la capacidad de recrear las relaciones como respuestas nuevas y antiguas preguntas… nuestra capacidad de crítica de nosotros mismos y de profundizar nuestras revoluciones … todo cambia no como relativismo aburrido sino como compromiso con el bien vivir de todos y todas:

Pero no cambia mi amor
Por mas lejos que me encuentre
Ni el recuerdo ni el dolor
De mi pueblo y de mi gente
Escuchar algunos trozos de canciones y compartir en pequeños grupos.

por: Nancy Cardoso

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