Trabajando por y desde las comunidades

Carla López

Somos pueblo en movimiento, y desde esa certeza, vamos actuando y nombrando los quehaceres de nuestra organización y las redes que acompañamos. La historia de más de 30 años, al servicio del pueblo cubano y desde él hacia América Latina, nos ayuda en la construcción constante de procesos formativos, de comunicación y acompañamiento, en correspondencia con los desafíos que la realidad declara y en especial en los espacios de actuación cotidiana, escenarios en los que se expresa concretamente la disputa entre los siempre antagónicos paradigmas de dominación y emancipación.
Así, venimos contribuyendo en una concepción de trabajo comunitario que, desde los principios de la Educación Popular, amplifique la fuerza colectiva del pueblo organizado para la concreción de la promesa socialista: toda la justicia posible para todos/as.
Por esto, la meta fundamental de nuestra apuesta, se centra en el desarrollo de una conciencia colectiva con raíces en lo más revolucionario del proyecto cubano que devenga en fuerza organizada, intencionada a favor del poder compartido, para la resolución de situaciones cotidianas y también trascendentes, en las que se ponen en juego, minuto a minuto, los destinos de la Patria. Buscamos acumular en los sentidos emancipadores, la recreación de relaciones sociales que dan cuenta de valores socialistas y desde una ética que pone al centro toda forma de vida.
Para estas actuaciones, partimos de confiar profundamente en la capacidad creadora del pueblo que somos, en nuestros aprendizajes históricos y en nuestras esencias rebeldes, siempre por la perfectibilidad del proyecto cubano. Fortalecer las estructuras que existen para el ejercicio del poder popular y la creación de otras que permitan su profundización, son parte de la ruta elegida en la práctica comunitaria por la que optamos. La participación de cada quien, desde sus responsabilidades institucionales y sociales, desde sus compromisos y voluntades, será siempre importante para avanzar en que cada actuación sea siempre inclusiva, integral, justa…esos son nuestros horizontes.
No somos ingenuos, el camino puede ser sinuoso, nos toca seguir desafiando poderosas fuerzas….las de la creciente desarticulación del tejido social y el individualismo como actitud para la sobrevivencia a pesar de otros y otras. Pero, como en diferentes espacios hemos defendido, la batalla la seguiremos dando, allí donde es más urgente, en la sociedad y en la cultura. La estrategia es la de sumar, la de unir, la de la resistencia colectiva y la de la construcción de más poder desde la gente, para que el presente que vivimos se parezca, cada día, a ese futuro que soñamos.

Acompañar: Un servicio a la Patria.

Jesús Figueredo

“… mientras haya obra que hacer; un hombre entero no tiene derecho a reposar. Preste cada hombre sin que nadie lo regañe el servicio que lleve en sí.”
José Martí.

Proponernos estar, ir junto con otro u otra, siempre debe contener en sí el deseo de servir, de ser útil a alguien o a algo. Pues como nos dice Eduardo Galeano en uno de los relatos de su libro Espejo “de deseos somos”.
Hay mal llamados “acompañamientos” que están acotados solo al deseo de recompensa individual de la persona acompañante. Generalmente esos terminan al comenzar y abandonan el camino mutuo.
A nosotros y nosotras, cristianos, cristianas, educadores y educadoras populares comprometidos con los valores emancipatorios del Reino de Dios y con los mejores valores del socialismo, una misión nos une: acompañar solidaria y proféticamente al pueblo de Cuba y sus iglesias. Asumiendo lo profético no como adivinación del futuro sino como condición del presente, dar testimonio práctico en el hoy del mañana que queremos para todos y todas, vivir por adelantado, junto con otros y otras , esos valores del Reino de Dios y del socialismo que defendemos, crecer el presente para acercar el futuro.
Acompañar nos nace del deseo de servir a nuestro país hoy, y que ese servicio se convierta en gratificación colectiva, coherente con el legado de libertad, dignidad, soberanía, justicia, solidaridad y comunión de la obra revolucionaria de nuestra cuna y de otras partes del mundo.
En este sentido acompañar para nosotros y nosotras es continuidad de relación, compromiso e intercambio, inclusión y multiplicación.
Así lo refrendamos integrantes de la red ecuménica “Fe por Cuba”, la Red de Educadores y Educadoras Populares y del Centro Memorial Dr. Martín Luther King Jr., reunidos recientemente en esta sede, en uno de los tantos encuentros en el camino de la familia que somos.
Esta vez, los abrazos y las sonrisas acompañaron la necesidad de profundizar y llevar a la práctica la concepción estratégica, ética, política y metodológica del acompañamiento educativo a la gestión de experiencias eclesiales y seculares relacionadas con diferentes ámbitos, áreas claves o salidas estratégicas prioritarias en la coyuntura actual del país, y devenidas del propio accionar de las redes: trabajo eclesial y movilización territorial ecuménica, trabajo comunitario, poder popular y economía popular y solidaria.
La definición genérica de acompañar pueblo e iglesias se nos concreta entonces en ese proceso de acompañamiento educativo, cuya esencia está en tres cimientos esenciales fuertemente interrelacionados: 1- la formación de valores emancipatorios que se materialicen en relaciones de poder solidarias, cooperativas, justas, horizontales; 2-la materialización de formas de participación organizada, crítica, consciente y comprometida con el proyecto social cubano; 3-la articulación y movilización de actores y actrices territoriales en torno a experiencias en las que, las diversidades de intereses y motivaciones individuales que somos encuentren fuentes de sentidos de vida colectivos.
Ayudar así, a conformar una fuerza ciudadana cada vez más numerosa que dispute los valores ecuménicos, emancipatorios y socialistas que compartimos, y esperance, desde el testimonio de su práctica transformadora, la posibilidad de un proyecto de vida desconectado del fundamentalismo, el conservadurismo eclesial y secular, y de la supuesta “despolitización” que encubre un posicionamiento ético-político funcional al patriarcado, al capitalismo y sus reciedumbres consumistas, individualistas, utilitaristas y mercantiles de vida.
Por ello, en este encuentro que llamamos seminario de profundización, enfatizamos que las experiencias que acompañamos, independientemente de la salida estratégica a la que tributen, parten del hacer desde y con la base comunitaria, allí donde hoy encontramos diversas fuentes de sentidos de vida, donde transcurren los intereses, deseos, motivaciones de optar por unas o por otras, donde se dan las desconexiones y conexiones sociales, los desafíos, retos, necesidades, logros, fracasos y decepciones de las gente, todos matizados por determinadas posturas éticas, estéticas y políticas ante la cotidianidad, condicionadas económicas y culturalmente.
Es esa realidad ideológica, económica, cultural, ecosistémica de vecinos y vecinas el punto de partida de la estrategia de enseñanza-aprendizaje mutuo que encarna la concepción metodológica de los procesos de acompañamiento a experiencias, y es el escenario donde debe materializarse, junto con las personas que lo producen y cohabitan, la transformación de condiciones y situaciones socioculturales, espirituales, materiales, ecológicas en función del mayor bienestar colectivo y el abrazo comprometido como fuerza popular, ecuménica y socialista.
Es ese, como nos indicara Martí, el servicio que llevamos en sí y que humildemente nos prestamos a dar sin temor a que se nos regañe, porque siendo fieles a otra de sus ideas, es necesario “Hacer de la política, no el arte de retener el gobierno, ni de dar a las naciones brillo pasajero, sino de estudiar sus necesidades reales, favorecer sus instintos, y tratar del aumento y amparo de sus haberes.”

Entrevista a Ariel Dacal Díaz sobre procesos formativos del CMMLK-Redes.

Liliana Sierra Sánchez

El Centro Memorial Dr. Martin Luther King Jr. se ha propuesto entre sus objetivos fundamentales, contribuir a la ampliación, organización, legitimidad, capacidad de incidencia y actuación de un tejido social comprometido con los valores de justicia, solidaridad y los derechos de la naturaleza para favorecer la participación eclesial, ecuménica y social y el protagonismo popular en los procesos de transformación social en curso; en tal sentido un énfasis importante lo constituye la formación tanto en Educación Popular como en teología liberadora. Para conocer cómo se ha desarrollado este proceso en el transcurso del 2019, Caminos dialoga con Ariel Dacal Díaz, integrante del equipo de formadores del CMMLK y miembro del Equipo de Acompañamiento a la región central.

¿Cuáles han sido los principales espacios de formación que ha coordinado la familia del Centro Memorial Dr. Martin Luther King Jr. y las redes que anima en lo que va de 2019?

Los principales espacios han sido los de formación básica: que incluyen los talleres básicos de Concepción y Metodología de la Educación Popular, y la formación de líderes, de la cual se realizó la primera etapa y próximamente tendrá lugar la segunda. Estos talleres son la puerta de entrada a las redes que acompañamos, y se han venido asentando y consolidando en los últimos años. Anterior a estos tuvo lugar el taller Ventana, espacio en el que se trabajó con los equipos de coordinación que facilitan luego en las regiones los procesos formativos mencionados. También podemos destacar que se ha fortalecido la formación regional, lo cual es una parte muy importante de nuestro sistema formativo; por otro lado, la selección de las personas que llegan, responde cada vez más a un análisis estrategico de los territorios, lo cual confirma la calidad y el para qué de estos espacios.
Realizamos también en este período por primera vez a nivel regional el taller de formador de formadores; esto responde en lo fundamental a que hemos subrayado como énfasis de trabajo la formación de formadores y formadoras, porque cada vez nos convencemos más que para crecer hay que formar. La puerta de entrada a sensibilizar, a problematizar, a proponer, desde la perspectiva tanto teológica como pedagógica de la Educación Popular, tiene que ser a través de una formación básica que contribuya en primer lugar a incrementar la membresía de nuestras redes, y en segundo lugar a consolidar la calidad formativa de las personas que permanecen en ellas. En general, el sistema ha crecido en clave de comprensión por parte de los territorios; ahora lleva un proceso de análisis, de ajustes y de seguimiento a las personas que estuvieron presentes.

¿Cómo valora el aprovechamiento de estos espacios?

Ha sido significativo en el taller de formador de formadores, que ha consolidado mucho sus sentidos y ha mostrado madurez. Aunque todavía quedan detalles por pulir y comprensión que lograr en los territorios, porque algunos tienen mayor nivel de apropiación, en general está muy claro el para qué de la formación que hacemos, sus contenidos, categorías fundamentales, métodos, concreciones metodológicas, sentidos generales de nuestra propuesta formativa de la cual hacen parte; dicho de manera más concreta, tenemos más claridad en la propuesta que hacemos y tenemos mejores perspectivas de fortalecer el trabajo al cual estamos llamados en el contexto actual.

¿Cuáles son los criterios fundamentales para la selección de las personas que llegan a los espacios de formación básica?

La selección es potestad de los territorios, que eligen personas que potencialmente puedan integrar la red, que puedan enriquecer su trabajo y otras que por su rol se necesita hacer incidencia sobre ellas para sensibilizar y que faciliten procesos. La cantidad y calidad de las propuestas se ha ido incrementando, coincide con la maduración de la concepción de redes a la cual invitamos a las personas a sumarse.

¿Y para la selección de formadoras y formadores?

Son personas que forman parte de los equipos de formación de las redes o potencialmente formadores y formadoras. Lo ideal sería que a estos espacios viniera ya la gente con tareas concretas, aunque sí salen con el compromiso de formar en este mismo año.

¿Qué puede decirnos sobre la actualización de los módulos y la revisión de los contenidos?

La revisión de los contenidos es constante, ningún taller se parece al otro, cada uno es un ensayo porque están en constante diálogo con el contexto que es cambiante y no entiende de planificación ni previsiones. Llega un momento en que el cúmulo de ajustes lleva a una revisión integral, caso en el que están varios de los módulos de la oferta temática que tenemos, sobre todo en Educación Popular. En cuanto a la formación socioteólogica, está siendo sometida a una exhaustiva reelaboración, se trata de recolocar el contenido, sistematizarlo, hacer producción teórica sobre esos contenidos. Son los dos grandes carriles que toma la formación que hacemos: Educación Popular y Teología Liberadora; estos tienen en sí mismos permanentes procesos de ebullición de los contenidos, y debemos revisar la integralidad de esos temas no solamente para sí, sino conectados con la secuencia de visión que estamos compartiendo.

¿Cuál es su valoración general sobre los resultados de los procesos formativos?

Se consolida el proceso de formación básica de ambas redes; el seguimiento dependerá de la calidad de nuestro acompañamiento, dónde están esas personas, qué tareas están teniendo, cuál es su acercamiento a las redes en general y a las propuestas formativas de las mismas. La formación en última instancia tributa al proceso de ampliación y consolidación de las redes, no es un fin en sí mismo y el crecimiento no es solo en la membresía sino en la calidad interpretativa y en la calidad de la apropiación de la propuesta liberadora que defiende y pretende multiplicar el Centro Martin Luther King.

Tres Centros

Julio Antonio Fernández Estrada

Hace veinte años que colaboro con organizaciones de la sociedad civil cubana. Mi trabajo ha sido más constante con tres de ellas, que son conocidas en toda Cuba, y que obtienen resultados invaluables, más allá de los planes, los objetivos y las estrategias.

Pero mucha gente no sabe cómo vive, sobrevive, respira y sale a flote después de los naufragios, una institución de la sociedad civil en nuestro país.

Les voy a hablar de tres Centros que considero insignias de la vida no estatal cubana, de la vida no gubernamental que no es trabajo por cuenta propia ni cooperativa no agropecuaria.
En Cárdenas, muy cerca de un Fuerte convertido en cafetería y a unos pasos de la casa de Elián González, radica el Centro Cristiano de Reflexión y Diálogo, con 28 años de fundado, y con muchos menos de personalidad jurídica. Allí, los hombres y las mujeres que lo imaginaron han logrado el milagro de hacerse imprescindibles en una ciudad que mira con ansiedad hacia Varadero y se puebla en sus alrededores de migrantes del oriente de Cuba.

Todo brilla en el Centro Cristiano, todos hablan en susurros, todos y todas son respetados, cada cual trabaja por diez, y así se atienden a cientos de ancianos en sus casas, se les pela, se les alimenta, se les provee de medicinas a los que no tienen familias que las compren.

A todos los municipios de Matanzas llega el Centro Cristiano. Sus talleres no son solo sobre la Biblia, también hablan de sexualidad a los jóvenes, de cultura de paz y de derechos, de la Constitución, de cómo empoderar a las mujeres violentadas, de cómo usar la imaginación para emprender negocios lícitos.

En su biblioteca, que es en sí otro centro cultural, Diego organiza exposiciones, repasos para estudiantes de pre, conferencias, concursos, todo gratis, nada para ganar sino amor y respeto por los otros.

El sueño de Raimundo, de Rita y de su directora actual, Rita García Morris, ha sido convertido mil veces en realidad. Todos quieren ir al Centro Cristiano de Reflexión y Diálogo, tendría que escribir miles de palabras más para acercarme a su virtud, pero ahora solo quiero lograr un esbozo, otro día se le dará todo el color que merece.

En La Habana, en Marianao, también junto a un templo cristiano, está el Centro Martin Luther King. Lo primero que se respira cuando te acercas es alegría, como si algo festejaran siempre, como si trabajar fuera el mejor momento del día. Los Suárez tienen que estar orgullosos, ya hace mucho tiempo que esta no es una aventura familiar. El Martin Luther King es una referencia nacional. Ellos han sido pioneros de la educación popular en Cuba, han creado una red enorme de gente que piensa la pedagogía y la nación de otra manera.

En el Centro Martin Luther King se produce política de altura sin ser una organización política ni proponérselo. Allí se discute todo con los trabajadores, se practica la democracia como principio, y la mística no es entre ellos solo una experiencia religiosa.

En este Centro se publica una importante revista, su editorial Caminos es más que digna, sus especialistas son jóvenes y con alta formación. En los talleres del Centro Martin Luther King se puede aprender de medio ambiente, de teología, de pedagogía de los oprimidos, y siempre desde la igualdad.

El otro Centro que conozco bien es el que lleva el nombre del presbítero célebre que nos enseñó que antes que nada hay que pensar. El Centro Félix Varela es pequeño, su local se inunda cada vez que el mar desborda el muro del Malecón de esta ciudad. Son pocos trabajadores, la mayoría mujeres, amables, como abejas, nadie pierde el tiempo, casi no caben allí en su oficina en el Vedado, pero no hace falta porque trabajan en la calle.

El Centro Félix Varela trabaja por la ética en la sociedad cubana, tiene la mirada puesta en la cultura de paz, en la mediación en conflictos de distinto tipo, en la formación de valores que permitan la protección del medio ambiente. La editorial Acuario ha publicado algunos libros que son rarezas en las librerías de Cuba.

La sociedad civil cubana cuenta con muchas organizaciones como estas. Yo solo he preferido hablar de tres que conozco bien, para las que trabajo con gusto y honrado. Ellas son Centros, tal vez porque están en el centro del corazón de la patria o en el centro de las necesidades de nuestro pueblo. Estos tres Centros saben en qué país viven, conocen sus potencialidades y problemas, luchan con amor y respeto por mantener su lugar en Cuba, son valientes y se arriesgan, pero son discretos y humildes, por eso llevan tantos años de éxito.

La riqueza humana que poseemos, de la que tanto hablan los turistas cuando vienen, los que alagan a Cuba y nos ponderan, tiene nombre y apellidos. Una parte de ella está en los colectivos de personas que en la sociedad civil trabajan por el bien del país, sin tener la fuerza del Estado, ni los recursos del gobierno, ni la consideración de todos los funcionarios.

Por eso quiero homenajear a estos tres Centros, porque en el homenaje van mi respeto y compromiso con la sociedad civil cubana.

Artículo tomado de OnCuba

Memoria de la Asamblea General de Asociados 2019

Jessica Dominguez Delgado

Los miembros de la Asociación Centro Memorial Martin Luther King Jr. (CMLK) tuvieron hoy, en la Iglesia Bautista Ebenezer de Marianao, su asamblea general. Un espacio anual para debatir las apuestas y prioridades para el futuro.

Fue una jornada donde los asociados: fundadores, miembros de las Redes de Educadoras y Educadores Populares y Ecuménica Fe por Cuba, miembros de la iglesia y trabajadores del CMLK celebraron el reencuentro, revisaron informes de trabajo del año y los énfasis para 2019, debatieron sobre los desafíos del fundamentalismo religioso en el país y demandaron la libertad de Luiz Inácio Lula da Silva.

Después de la mística de inicio, con una reflexión sobre los sentidos individuales y colectivos que nos juntan, sobre los sueños del futuro y los compromisos; los pastores Amós López, Izzet Samá y Kirenia Criado compartieron algunas reflexiones sobre el fundamentalismo religioso, su basamento teológico y su avance en Cuba. Los presentes intercambiaron preguntas y comentarios al respecto.

“No se trata de derecha o izquierda, al fundamentalismo le interesa aliarse a cualquier fuerza política que les permita avanzar. El fundamentalismo es también un debate político que disputa los sentidos de vida de nuestras sociedades”, dijo Izett Samá.

Joel Suárez, coordinador ejecutivo del CMLK, presentó los resultados del año, recién vistos en el Encuentro Nacional de las Redes, en el Salto, Granma, en enero pasado. “Ante las complejidades y los desafíos, del contexto nacional, la familia que somos, como parte de la sociedad civil cubana, puede desempeñar un papel significativo en la indispensable tarea de reformular y profundizar el proyecto socialista”, expresó.

Nuestro movimiento, joven aún, crece. Ya estamos presente en 49 territorios en todo el país. Al cierre de 2018, más de 1000 personas estaban vinculadas a los 29 territorios de la Red de Educadoras y Educadores Populares y más de 400 en los 20 territorios de la Red Ecuménica. A su vez, las redes despliegan 56 experiencias con mayor énfasis en el trabajo comunitario y el poder popular. Durante 2018 se realizaron uno 60 espacios de formación al que llegaron 1123 personas.

El compromiso fundamental para la próxima etapa, explicó Suárez, ratifica la apuesta por la participación social a nivel de localidades y territorios, por recrear una subjetividad revolucionaria y macroecuménica, por crear conciencia y organización, por ejercer una solidaridad internacionalista y por contribuir a con el socialismo y con los genuinos valores evangélicos.

Por todo ello, para 2019 entre los objetivos fundamentales de trabajo se encuentran: ampliar las redes y de los espacios de encuentros territoriales para la reflexión, la celebración y la convivencia; generar nuevas alianzas y articulaciones para la incidencia y la solidaridad; continuar la formación política, pedagógica y teológica con más fuerza en los territorios, acompañar más experiencias de base y aumentar las acciones y los espacios comunicativos que permitan recrear nuestra apuesta.

En el encuentro también se eligió a Yiarela Otero como nueva secretaria de actas y se actualizó parte de la membresía de la asociación. A todos se les dio una bonita bienvenida.

El cierre de la jornada estuvo dedicado a la liberación de Lula, a casi un año, también un sábado, de la noticia de su encarcelamiento.

Nivia Silva, compañera del Movimiento Sin Tierra de Brasil, explicó que luchar por Lula hoy es defender en primer lugar la vida, su derecho como ser humano ante la injusticia del sistema capitalista y, en segundo lugar, la soberanía de Brasil. “Lula representa la síntesis colectiva de la libertad y la lucha por los derechos de Brasil”, dijo. Además, agradeció al pueblo cubano por sumarse a esta causa.
Por luchar por la paz y dar esperanza de futuro al pueblo, especialmente a los sectores vulnerables, víctimas de la “cultura des descarte”, por incluir a aquellos que el sistema económico condena a la muerte y la violencia, el premio Nobel Adolfo Pérez Esquivel ha comenzado una campaña para proponer a Lula al premio nobel de la Paz.

Desde la asociación que representa el Centro Martin Luther King Jr., no sumamos a ella.

«Tengo un sueño»

Martin Luther King Jr.

Estoy orgulloso de reunirme con ustedes hoy, en la que será ante la historia la mayor manifestación por la libertad en la historia de nuestro país.

Hace cien años, un gran estadounidense, cuya simbólica sombra nos cobija hoy, firmó la Proclama de la emancipación. Este trascendental decreto significó como un gran rayo de luz y de esperanza para millones de esclavos negros, chamuscados en las llamas de una marchita injusticia. Llegó como un precioso amanecer al final de una larga noche de cautiverio. Pero, cien años después, el negro aún no es libre; cien años después, la vida del negro es aún tristemente lacerada por las esposas de la segregación y las cadenas de la discriminación; cien años después, el negro vive en una isla solitaria en medio de un inmenso océano de prosperidad material; cien años después, el negro todavía languidece en las esquinas de la sociedad estadounidense y se encuentra desterrado en su propia tierra.

Por eso, hoy hemos venido aquí a dramatizar una condición vergonzosa. En cierto sentido, hemos venido a la capital de nuestro país, a cobrar un cheque. Cuando los arquitectos de nuestra república escribieron las magníficas palabras de la Constitución y de la Declaración de Independencia, firmaron un pagaré del que todo estadounidense habría de ser heredero. Este documento era la promesa de que a todos los hombres, les serían garantizados los inalienables derechos a la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad.

Es obvio hoy en día, que Estados Unidos ha incumplido ese pagaré en lo que concierne a sus ciudadanos negros. En lugar de honrar esta sagrada obligación, Estados Unidos ha dado a los negros un cheque sin fondos; un cheque que ha sido devuelto con el sello de “fondos insuficientes”. Pero nos rehusamos a creer que el Banco de la Justicia haya quebrado. Rehusamos creer que no haya suficientes fondos en las grandes bóvedas de la oportunidad de este país. Por eso hemos venido a cobrar este cheque; el cheque que nos colmará de las riquezas de la libertad y de la seguridad de justicia.

También hemos venido a este lugar sagrado, para recordar a Estados Unidos de América la urgencia impetuosa del ahora. Este no es el momento de tener el lujo de enfriarse o de tomar tranquilizantes de gradualismo. Ahora es el momento de hacer realidad las promesas de democracia. Ahora es el momento de salir del oscuro y desolado valle de la segregación hacia el camino soleado de la justicia racial. Ahora es el momento de hacer de la justicia una realidad para todos los hijos de Dios. Ahora es el momento de sacar a nuestro país de las arenas movedizas de la injusticia racial hacia la roca sólida de la hermandad.

Sería fatal para la nación pasar por alto la urgencia del momento y no darle la importancia a la decisión de los negros. Este verano, ardiente por el legítimo descontento de los negros, no pasará hasta que no haya un otoño vigorizante de libertad e igualdad.

1963 no es un fin, sino el principio. Y quienes tenían la esperanza de que los negros necesitaban desahogarse y ya se sentirá contentos, tendrán un rudo despertar si el país retorna a lo mismo de siempre. No habrá ni descanso ni tranquilidad en Estados Unidos hasta que a los negros se les garanticen sus derechos de ciudadanía. Los remolinos de la rebelión continuarán sacudiendo los cimientos de nuestra nación hasta que surja el esplendoroso día de la justicia. Pero hay algo que debo decir a mi gente que aguarda en el cálido umbral que conduce al palacio de la justicia. Debemos evitar cometer actos injustos en el proceso de obtener el lugar que por derecho nos corresponde. No busquemos satisfacer nuestra sed de libertad bebiendo de la copa de la amargura y el odio. Debemos conducir para siempre nuestra lucha por el camino elevado de la dignidad y la disciplina. No debemos permitir que nuestra protesta creativa degenere en violencia física. Una y otra vez debemos elevarnos a las majestuosas alturas donde se encuentre la fuerza física con la fuerza del alma. La maravillosa nueva militancia que ha envuelto a la comunidad negra, no debe conducirnos a la desconfianza de toda la gente blanca, porque muchos de nuestros hermanos blancos, como lo evidencia su presencia aquí hoy, han llegado a comprender que su destino está unido al nuestro y su libertad está inextricablemente ligada a la nuestra. No podemos caminar solos. Y al hablar, debemos hacer la promesa de marchar siempre hacia adelante. No podemos volver atrás.

Hay quienes preguntan a los partidarios de los derechos civiles, “¿Cuándo quedarán satisfechos?”

Nunca podremos quedar satisfechos mientras nuestros cuerpos, fatigados de tanto viajar, no puedan alojarse en los moteles de las carreteras y en los hoteles de las ciudades. No podremos quedar satisfechos, mientras los negros sólo podamos trasladarnos de un gueto pequeño a un gueto más grande. Nunca podremos quedar satisfechos, mientras un negro de Misisipí no pueda votar y un negro de Nueva York considere que no hay por qué votar. No, no; no estamos satisfechos y no quedaremos satisfechos hasta que “la justicia ruede como el agua y la rectitud como una poderosa corriente”.

Sé que algunos de ustedes han venido hasta aquí debido a grandes pruebas y tribulaciones. Algunos han llegado recién salidos de angostas celdas. Algunos de ustedes han llegado de sitios donde en su búsqueda de la libertad, han sido golpeados por las tormentas de la persecución y derribados por los vientos de la brutalidad policíaca. Ustedes son los veteranos del sufrimiento creativo. Continúen trabajando con la convicción de que el sufrimiento que no es merecido, es emancipador.

Regresen a Misisipí, regresen a Alabama, regresen a Georgia, regresen a Louisiana, regresen a los barrios bajos y a los guetos de nuestras ciudades del Norte, sabiendo que de alguna manera esta situación puede y será cambiada. No nos revolquemos en el valle de la desesperanza.

Hoy les digo a ustedes, amigos míos, que a pesar de las dificultades del momento, yo aún tengo un sueño. Es un sueño profundamente arraigado en el sueño “americano”.

Sueño que un día esta nación se levantará y vivirá el verdadero significado de su credo: “Afirmamos que estas verdades son evidentes: que todos los hombres son creados iguales”.

Sueño que un día, en las rojas colinas de Georgia, los hijos de los antiguos esclavos y los hijos de los antiguos dueños de esclavos, se puedan sentar juntos a la mesa de la hermandad.

Sueño que un día, incluso el estado de Misisipí, un estado que se sofoca con el calor de la injusticia y de la opresión, se convertirá en un oasis de libertad y justicia.

Sueño que mis cuatro hijos vivirán un día en un país en el cual no serán juzgados por el color de su piel, sino por los rasgos de su personalidad.

¡Hoy tengo un sueño!

Sueño que un día, el estado de Alabama cuyo gobernador escupe frases de interposición entre las razas y anulación de los negros, se convierta en un sitio donde los niños y niñas negras, puedan unir sus manos con las de los niños y niñas blancas y caminar unidos, como hermanos y hermanas.

¡Hoy tengo un sueño!

Sueño que algún día los valles serán cumbres, y las colinas y montañas serán llanos, los sitios más escarpados serán nivelados y los torcidos serán enderezados, y la gloria de Dios será revelada, y se unirá todo el género humano.

Esta es nuestra esperanza. Esta es la fe con la cual regreso al Sur. Con esta fe podremos esculpir de la montaña de la desesperanza una piedra de esperanza. Con esta fe podremos trasformar el sonido discordante de nuestra nación, en una hermosa sinfonía de fraternidad. Con esta fe podremos trabajar juntos, rezar juntos, luchar juntos, ir a la cárcel juntos, defender la libertad juntos, sabiendo que algún día seremos libres.

Ese será el día cuando todos los hijos de Dios podrán cantar el himno con un nuevo significado, “Mi país es tuyo. Dulce tierra de libertad, a tí te canto. Tierra de libertad donde mis antesecores murieron, tierra orgullo de los peregrinos, de cada costado de la montaña, que repique la libertad”. Y si Estados Unidos ha de ser grande, esto tendrá que hacerse realidad.

Por eso, ¡que repique la libertad desde la cúspide de los montes prodigiosos de Nueva Hampshire! ¡Que repique la libertad desde las poderosas montañas de Nueva York! ¡Que repique la libertad desde las alturas de las Alleghenies de Pensilvania! ¡Que repique la libertad desde las Rocosas cubiertas de nieve en Colorado! ¡Que repique la libertad desde las sinuosas pendientes de California! Pero no sólo eso: ! ¡Que repique la libertad desde la Montaña de Piedra de Georgia! ¡Que repique la libertad desde la Montaña Lookout de Tennesse! ¡Que repique la libertad desde cada pequeña colina y montaña de Misisipí! “De cada costado de la montaña, que repique la libertad”.

Cuando repique la libertad y la dejemos repicar en cada aldea y en cada caserío, en cada estado y en cada ciudad, podremos acelerar la llegada del día cuando todos los hijos de Dios, negros y blancos, judíos y cristianos, protestantes y católicos, puedan unir sus manos y cantar las palabras del viejo espiritual negro: “¡Libres al fin! ¡Libres al fin! Gracias a Dios omnipotente, ¡somos libres al fin!”

Principios de la No violencia de Martin Luther King Jr.

“Para comenzar, permítanme enfatizar que la resistencia no violenta no
es un método para cobardes: la no violencia implica resistencia. Si uno
recurre a este método por miedo o simplemente porque carece de los
instrumentos para ejercer violencia, no es verdaderamente no violento.
Es por ello que Gandhi afirmaba con frecuencia que si la cobardía era la
única alternativa a la violencia, sería mejor pelear. Gandhi hizo esta
afirmación consciente del hecho de que siempre hay otras alternativas:
ningún individuo o grupo tiene que someterse a ninguna injusticia ni
recurrir a la violencia para corregir la injusticia; esa es la vía de la
resistencia no violenta. Este es, en última instancia el camino del
fuerte. No es un método de pasividad estancada. La frase-resistencia
pasiva- con frecuencia da la impresión de que este es un método para -no
hacer nada- y aceptar callada y pasivamente el mal. ¡Nada más alejado de
la realidad! Porque si bien es cierto que el resistente no violento es
pasivo en el sentido de que no agrede físicamente a su oponente, su
mente y sus emociones están siempre activas, buscando constantemente
persuadir a su oponente de que está equivocado. El método es pasivo
físicamente, pero muy activo espiritualmente.

No se trata de una resistencia pasiva al mal, sino de una resistencia
activa no violenta al mismo. Un segundo punto básico que caracteriza a
la no violencia es que no busca derrotar o humillar al oponente, sino
ganar su amistad y comprensión. El resistente no violento debe expresar
con frecuencia su protesta mediante no cooperación o el boycott, pero no
los entiende como fines en sí mismos. Son simplemente medios para
generar un sentimiento de vergüenza moral en el oponente.

El objetivo es la redención y la reconciliación. El resultado de la no
violencia es la creación de la comunidad, mientras que el resultado de
la violencia es la de resentimiento trágico. Una tercera característica
de este método es que está dirigido contra las fuerzas del mal en vez de
contra las personas que hacen el mal. El resistente no violento pretende
derrotar el mal, no las personas victimizadas por él. Si se está
oponiendo a la injusticia racial, el resistente no violento tiene la
claridad suficiente para entender que la tensión básica no es entre
razas. Coma suelo decirle a la gente de Montgomery: “La tensión en esta
ciudad no es entre blancos y negros. En el fondo, la tensión es entre la
justicia y la injusticia, entre las fuerzas de la luz y las fuerzas de
la oscuridad. Y si hay una victoria, no será simplemente la victoria de
50.000 negros, sino la victoria de la justicia y las fuerzas de la luz.
Estamos empeñados en derrotar la injusticia y no a los blancos que
puedan cometer injusticias “.

Un cuarto punto que caracteriza la resistencia no violenta es la
disposición a aceptar el sufrimiento sin huir de ellos, a aceptar los
golpes del oponente sin responder. “Quizás tengan que correr ríos de
sangre antes de que obtengamos nuestra libertad, pera debe ser nuestra
sangre “. El resistente no violento está dispuesto a aceptar la
violencia si es necesaria, pero nunca a utilizarla. No pretende evitar
su encarcelación. Si es necesario ir a la cárcel, entra a ella” como
entra el novio a la recamara de su novia”.

Uno podría preguntarse: “¿Cómo justifica el resistente no violento este
sufrimiento al que invita a los hombres, esta aplicación política de la
vieja doctrina de poner la otra mejilla?” La respuesta la encontramos
cuando nos damos cuenta de que el sufrimiento no merecido es redentor.
El resistente no violento se da cuenta de que el sufrimiento tiene
tremendas potencialidades educativas y transformadoras. Gandhi afirmaba
que “Las cosas que son de una importancia fundamental para las personas
no se conquistan simplemente por la razón, sino que tienen que comprarse
con su sufrimiento “. Y añadía: “El sufrimiento es infinitamente más
poderoso que la ley de la selva para convertir al oponente y abrir sus
oídos sordos a la voz de la razón “.

Un quinto punto con respecto a la resistencia activa no violenta es que
evita no sólo la violencia física externa, sino también la violencia
espiritual interna. El resistente no violento no sólo rehúsa dispararle
a su oponente, sino también odiarlo. La base de la no violencia es el
principio del amor. El resistente no violento argumentaría que en la
lucha por la dignidad humana, los oprimidos del mundo no deben sucumbir
a la tentación de amargarse o de participar en campañas de odio. El
responder de la misma manera sólo intensificaría la existencia del odio
en el universo. A lo largo de la ruta de la vida, alguien debe tener el
suficiente sentido común y moralidad para cortar la cadena de odio.
Estosólo puede hacerse proyectando la ética del amor al centro de
nuestras vidas.”

Desde la Feria del Libro de la Habana, solidaridad con Venezuela

Jessica Dominguez Delgado

En la tarde de este viernes, en medio de la esferevencia y la multitud del primer día de la 28 Edición de la Feria Internacional de la Habana, en la Cabaña; la editorial Caminos del Centro Memorial Martín Luther King Jr. (CMLK) convocó a los presentes a tener un gesto solidario con la Revolución Bolivariana.

Justo a la entrada de la instalación un cartel donde se leía: ¡No a la injerencia imperialista de Estados Unidos en Venezuela! y algunas fotos históricas de la Revolución invitaban a la familia cubana a hacer un alto en el camino.

A ritmo de tambor y con las consignas “Con Chávez y Maduro el pueblo está seguro”, “Y no, y no, no me da la gana de ser una colonia norteamericana. Y sí, y sí, sí me da la gana de ser una potencia latinoamericana”, entre otras, comenzó a las dos de la tarde la actividad.

Joel Suárez, coordinador del CMMLK explicó el contexto general de guerras (mediática, económica, política, etc.) que enfrenta el gobierno de Nicolás Maduro y la necesidad de la unidad latinoamericana para la región, razones que nos convocan a acompañarlos en su lucha, aun desde la distancia.

También se dio lectura a un comunicado enviado por el movimiento venezolano Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora que expresaba: “El principal frente de batalla, en estas horas está en lo internacional, desde donde, el enemigo de los pueblos que amamos la libertad, se ha colocado al frente del plan que pretende derrocar al Presidente Constitucional Nicolás Maduro… el imperialismo pretende eliminar de nuestra América las alternativas revolucionarias que construimos el Socialismo, por eso sus bombas van dirigidas a Cuba y Venezuela con mayor agresión”.

Un compañero en representación del Movimiento de Trabajadores Sin Tierra leyó un posicionamiento del comité de solidaridad brasileño.

Después de esta introducción, se invitó a los presentes a responder las siguientes preguntas: ¿Qué está pasando en Venezuela?, ¿Qué ha hecho la Revolución Bolivariana por el pueblo en estos años?, ¿Por qué Maduro es presidente de Venezuela?, ¿Quién es Juan Guaido?, ¿Qué pasó ayer en reunión convocada por los gobiernos de México y Uruguay en Montevideo?, ¿Por qué a Estados Unidos le interesa Venezuela? Y sobre todo ¿Qué podemos hacer en solidaridad con el pueblo venezolano en este momento?

Las personas respondieron desde sus conocimientos y su nivel de información, unos complementaban las respuestas de los otros porque esta claro que en este momento decisisvo el pueblo cubano está pendiente, alerta y presto ayudar al pueblo hermano.

También participaron representantes de la embajada de Venezuela en Cuba y Raúl Cazal y la economista Pascualina Curso, ambos autores venezolanos invitados al evento, comentaron sobre la realidad actual y agradecieron el gesto.
Esta acción forma parte de la semana de movilizaciones por la paz y el diálogo en Venezuela convocada por Alba-Movimientos y la Joranada Continetal por la Democracia y el Neoliberalismo que inició el pasado día 4 en toda América Latina.

Para luchar por nuestra tierra y nuestros sueños

Jessica Dominguez Delgado

“Aquí comenzó la lucha por la independencia de Cuba” dice el cartel de la entrada. Estamos a 76 km de la ciudad de Bayamo, a las puertas del monumento Parque Nacional La Demajagua.
El repique de campanas da inicio a la mística: momento para rememorar nuestras luchas, las del pueblo cubano. Con el machete como símbolo y su traspaso desde los esclavos hasta las gestas emancipadoras actuales, se recuerdan varios momentos de la historia de Cuba y se invita, en esta hora presente de la Patria, a un nuevo despertar en la lucha por la justicia permanente.
Las palabras de Carlos Manuel de Céspedes aquel sábado 10 de octubre son luz: “Señores: la hora es solemne y decisiva, el poder de España está caduco y carcomido. Si aún nos parece fuerte y grande, es porque hace más de tres siglos que lo contemplamos de rodillas. ¡Levantémonos!”. Y las dos banderas ondean vigorosas para hacernos notar su presencia.
Justo debajo de la palma sembrada con tierra del lugar, que llevara consigo al espacio hace 38 años el cosmonauta cubano Arnaldo Tamayo como parte de nuestras conquistas, los participantes ofrendan tierra traída desde sus lugares de residencia como señal del compromiso con nuestro país.
Así quedó inaugurado este 16 de enero, el Encuentro Nacional de Redes del Centro Martin Luther King Jr., con más de 120 participantes de toda Cuba y con el lema Somos pueblo en movimiento.

El camino hasta aquí
Al campismo popular El salto de Jibacoa, a los pies de la Sierra Maestra, en la zona sur de la provincia de Bayamo, el lugar que nos acoge durante cuatro días, llegamos en la noche, después de más de casi 20 horas de viaje de los más alejados.
Del occidente del país salimos en la madrugada del día 15 y fuimos recogiendo por el camino al resto de los participantes. El punto de encuentro fue la ciudad de Bayamo, a la que habían llegado desde más temprano las personas del oriente.
La arrancada, ya todos juntos, fue al caer la tarde a las puertas de la casa natal de Carlos Manuel de Céspedes con un acto público que recordó las esencias de la lucha, la nacionalidad y también a Martin Luther King Jr. en el 90 aniversario de su natalicio.
Dejamos flores a los héroes y partimos. Cuatro guaguas fueron necesarias para mover a tanta gente. Personas de todas las edades, algunas que llegaban por primera vez al oriente de país. El último punto del recorrido fue en el Caney Las Mercedes, donde tomamos unos camiones, loma arriba hasta el campismo, donde nos esperaba una agradable bienvenida.

¿Para qué el encuentro?
Las redes de Educadoras y Educadores Populares y Fe por Cuba que anima el CMMLK forman un tejido autorganizado que genera experiencias de transformación basadas en la participación en el campo eclesial y secular cubano.
La batalla actual es en la sociedad y la cultura, en el territorio, en las comunidades con las personas que nos permitan juntar manos y sueños para hacer un socialismo sentido y pensado desde nuestras prácticas.
Este encuentro tiene como objetivo realizar el balance del año 2018 y avanzar en la estrategia de trabajo 2018-2020, continuar la integración de las redes y celebrar los 150 años del inicio de las luchas por la independencia.
Entre las expectativas de los presentes están socializar las prácticas de todos, conversar sobre el estado actual del fundamentalismo, precisar estrategias que nos ayuden a llegar más a la gente, conocer mejor la historia y conectar con nuestras raíces como cubanas y cubanos.
Para ello en las sesiones de trabajo se analizará el contexto actual y se definirán acciones para el próximo período. Todo ello acompañado de la alegría y la celebración por el momento juntos.
Dedicado a la rebeldía y resistencia del pueblo cubano, del que formamos parte, este encuentro es un alto en el camino para mirar adelante y continuar el trabajo.
El jagüey que atrapa los restos de la rueda del antiguo ingenio La Demajagua, nos contó la directora del lugar, está enfermo, puede morir como su antecesor; pero en su lugar, todavía en retoños ya nació de forma natural el siguiente como símbolo de la continuidad.
Esa también es nuestra misión, y por eso estamos aquí.

Biblioteca en periferia habanera resguarda fondo de género

IPS

Como parte del trabajo desplegado por el no gubernamental Centro Martin Luther King Jr. (CMLK), su biblioteca, denominada Paulo Freire (1921-1997) en honor al pedagogo brasileño, se ha especializado también en los temas de género y diversidad sexual.
Más de cincuenta nuevos títulos que muestran los avances en los estudios de género en América Latina y Cuba durante la última década contienen los anaqueles del lugar, que ya atesoraban una amplia bibliografía sobre estos temas.
Feminismos, teología feminista, mujeres y religión, masculinidades, género y comunicación, historia de la mujer en América Latina, identidades sexuales, diversidad sexual y nuevos modelos de familia, son algunos de los ejes que ordenan estas novedades editoriales.
Y muchos se vinculan a disímiles áreas de las ciencias sociales y políticas, como las teorías del desarrollo, los estudios culturales y antropología. Igualmente, las investigaciones recurren al psicoanálisis, la fenomenología, la sociolingüística y los estudios de performances, desde las visiones más contemporáneas de esas perspectivas.
Nombres de prestigiosas intelectuales, entre ellas, la mexicana Marcela Lagarde, la española Celia Amorós y la brasileña Ivone Gebara, figuran entre las adquisiciones.
Varios diccionarios, como el Diccionario de estudios de género y feminismos, coordinado por Susana Beatriz Gamba y editado en Buenos Aires en 2009, profundizan en conceptos y categorías, a partir de las síntesis de investigaciones fundacionales y otras más actuales.
Si bien hay una intención de apoyar la academia cubana con esta bibliografía, la selección también está dirigida a lideresas y líderes eclesiales y comunitarios que enfrentan en sus espacios los “desafíos de género”.
La bibliotecóloga Ileana García, a cargo del Centro de Información y Documentación Paulo Freire del CMLK, explicó a Redacción IPS Cuba que, “además de estudiantes universitarios, personas que investigan o dan clases, nos visitan educadores y educadoras populares, que desarrollan sus trabajos sobre todo en la comunidad”.
En ese sentido, en el catálogo destacan textos relacionados con los movimientos sociales feministas, de mujeres, de la diversidad sexual, así como con el trabajo comunitario y al interior de la iglesia.
Muchos son cuadernos producidos en su mayoría por el propio CMLK, que ayudan a visualizar en la cotidianidad cubana los problemas debatidos teóricamente en los estudios de género.
“El Centro Martin Luther King se inauguró el 25 de abril de 1987 y, desde muy temprano, recopiló libros afines a sus ejes fundamentales de trabajo, es decir, la teología crítica y comprometida, la comunicación popular y la educación popular”, contó García.
Tanto la participación de mujeres en las actividades del centro, la llegada a sus espacios de integrantes de organizaciones locales como la Federación de Mujeres Cubanas, y la vinculación con movimientos feministas de la región y globales, entre ellos la Marcha Mundial de Mujeres, hicieron que esta asociación cubana incluyera el género y las diversidades en su trabajo formativo y de comunicación.
“Al crearse el Servicio de Información y Documentación Paulo Freire en 1997, ya contábamos con algún recorrido en estos temas y con materiales que podían consultarse aquí”, agregó la bibliotecaria, quien se ha interesado también por compilar en formato digital tesis de diversos grados acerca de estos y otros tópicos.
Aunque no puede hablarse aún de una escuela cubana de género, es innegable una mayor preocupación por la discusión pública de desigualdades e inequidades en esta dirección, sostenida por una producción, todavía escasa, que se empapa del campo de estudios internacionales y de las luchas sociales, pero con aportes propios.
De ahí que el Centro esté al tanto de las investigaciones foráneas y desarrolladas en el país.
Entre las adquisiciones más recientes de sellos cubanos, se encuentran Género y sociedad. Encrucijadas teóricas y alternativas para el cambio (2017), de la Editorial Universitaria Félix Varela; Mujeres en desarrollo. Guía metodológica para la formación de competencias info-comunicativas para el emprendimiento femenino (2016) y Masculinidades. Ensayos histórico-sociales (2016), que editó el Centro Nacional de Educación Sexual.
A estas publicaciones accesibles en el Centro de Documentación Paulo Freire se añaden las de la editorial Caminos, del CMLK, que desde el pasado año también enfocó su creación a niños, niñas y adolescentes, con la salida a la luz de la Colección Antiprincesas con la editorial argentina Chirimbote.
Las vidas de mujeres latinoamericanas como Frida Kahlo (1907-1954), Violeta Parra (1917-1967) y otras son contadas a los más jóvenes, deconstruyendo múltiples estereotipos de género.
En la sede del CMLK, en la avenida 51, entre 96 y 98, en Marianao, “en el corazón del barrio de Pogolotti”, esta biblioteca, con un fondo de más de 9.000 títulos, abre sus puertas de lunes a viernes, de 9:00 am a 5:00 pm, al público interesado. (2018)