Desde Cuba solidaridad con Lula, por amor y por deber

Jessica Dominguez Delgado

A las ocho de la noche, hora de Cuba, se escucharon con fuerza las voces: ¡Lula libre!, ¡Lula presidente!, en la Iglesia Bautista Ebenezer de Marianao. Así comenzaba el acto ecuménico de solidaridad por la inmediata liberación de Luiz Inacio Lula Da Silva, expresidente y luchador brasileño.

Vecinos de la comunidad de Pogolotti, miembros de las Redes Ecuménica Fe por Cuba y la Red de Educadores y Educadoras Populares del Centro Memorial Dr. Martin Luther King Jr. (CMMLK), representantes de organizaciones sociales y populares brasileñas y latinoamericanas, organizaciones del capítulo cubano de Alba Movimiento y participantes del 24 Encuentro del Foro de Sao Paulo en La Habana exigieron la libertad de Lula.

Estaban presentes también Gleisi Hoffman, presidenta del Partido de los Trabajores (PT); Vagner Freitas, presidente de la Central Única de Trabajadores y representantes del Partido Comunista brasileño, así como Rafael Hidalgo, del Departamento de Relaciones Internacionales del Partido Comunista Cubano.

Después de la oración de saludo y la bienvenida ofrecida por la pastora Izett Samá, coordinadora del CMMLK, Soniamara Maranho de la Coordinación del Movimiento de Afectados por Represas de Brasil inició la ronda de intervenciones: “primero decir que Lula es inocente, Lula intentó cambiar el proceso de los especuladores, de los accionistas y de los rentistas, intentó defender la soberanía nacional del pueblo brasileño y con esto vino la incomprensión y el golpe”.

Continúo Gilmar Mauro, dirigente del Movimiento de Trabajadores sin Tierra de Brasil quien ofreció gratitud a la Revolución cubana y recordó la difícil situación actual brasileña, no solo por la prisión de Lula, sino por la criminalización a los luchadores sociales y recordó el asesinato, a cuatro meses hoy, de la concejala Marielle.

“Sabemos que la prisión de Lula tiene un sentido profundamente político lo que busca es que él no pueda ser candidato en las próximas elecciones…los movimientos populares sabemos que sin Lula como presidente no hay democracia en Brasil, por eso queremos a Lula libre”, dijo Manuel Bertoldi en representación de Alba-Movimientos.

Joel Suárez, coordinador ejecutivo del CMMLK, recordó las relaciones que nos unen con la lucha brasileña, los movimientos sociales y con el propio Lula. Pero, “a pesar de las muchas razones íntimas que nos unen a Brasil, es un deber para nosotros expresar nuestra profunda y comprometida solidaridad por la esperanza del pueblo brasileño. En el año 76 suscribimos en la Constitución que la solidaridad es un deber sagrado de todos los cubanos. Además de las razones de corazón estamos aquí por razones y deberes de la carta magna que nos orienta”.

Gleisi Hoffman, presidenta del Partido de los Trabajadores (PT) recordó la labor de Lula y de Dilma durante los años de gobierno del PT y recalcó la inocencia de Lula y las arbitrariedades del sistema judicial para impedir su libertad.

“Insistimos en la candidatura de Lula para presidente y no creemos en la sentencia injusta y sin pruebas de Lula, por eso será registrado, el próximo 15 de agosto en una gran manifestación popular en Brasilia como candidato del Partido de los Trabajadores”, dijo emocionada.

Una ofrenda de cierre, le enviaron los presentes a Lula. En manos de Gleisi Hoffman fueron entregadas postales con mensajes individuales para el exmandatario, el luchador, la esperanza del pueblo brasileño.

El abrazo de despedida fue acompañado por el coro: Métale a la marcha, métale al tambor / Métale que traigo un pueblo en mi voz, / Métale a la marcha, métale al tambor/ Métale que traigo un pueblo en mi voz.

Este sábado, acto de solidaridad con Lula en CMMLK

En Cuba nos sumamos al grito por justicia de todo el mundo por la libertad inmediata de Lula, preso político hace más de 93 días en la sede de la Policía Federal de Curitiba en Brasil.

Desde el Centro Memorial Dr. Martin Luther King Jr. y en el contexto del 24 Encuentro del Foro de Sao Paulo que ocurrirá en La Habana entre el 15 y el 17 de julio, les convocamos a unirnos en un ACTO ECUMÉNICO DE SOLIDARIDAD con el pueblo brasileño este sábado 14 de julio a las 8:00pm, en la Iglesia Bautista Ebenezer de Marianao. Exigiremos libertad para Lula y denunciaremos el crimen que significa su prisión arbitraria de razones absolutamente políticas. Lula tiene derecho a ser el candidato para un tercer mandato como Presidente de Brasil.

¡Libertad a Lula Ahora!!!

¿Por qué luchar por la libertad de Lula?

Brasil vive un proceso de golpe desde 2016, con el retiro de derechos a los trabajadores y la reducción de sus libertades democráticas, alineándose así con la política de Estados Unidos, que forma parte de un inmenso reordenamiento geopolítico internacional.

La Lucha por la inmediata liberación de Luiz Inacio Lula da Silva no significa sólo un gesto de solidaridad con el presidente más popular de Brasil; significa también un gesto de solidaridad con todos brasileños y brasileños para que se respete la Justicia, pilar básico de cualquier sistema mínimamente democrático.

El caso de Luiz Inacio Lula da Silva tiene un simbolismo único en la historia reciente del país. Todo el juicio del presidente Lula fue un error jurídico sin límites. No había, en la primera instancia – lea Curitiba -, una sola prueba de los crímenes de los que fue acusado. No se trata de opinión, sino de constatación.

El mismo se dio en la segunda instancia, el TRF-4, donde prevaleció la ausencia de pruebas, demostrando que se trató claramente de una maniobra jurídica, armada y efectiva ante la complacencia de todas las demás instancias.

Con lo ocurrido en Brasil el domingo 08 de julio, quedó claro que Lula es un preso político en un país en que el estado de derecho está en crisis, cuando el Juez del TRF4 Rogerio Favreto intentó impulsar el cumplimiento del Habeas Corpus que determinaba la libertad del ex presidente Lula, lo que fue impedido por el Juez Sergio Moro. La orden de libertad terminó siendo rechazada por la Ministra Laurita Vaz del STJ.

Con el país a la deriva, con el creciente aumento de los riesgos de naufragio, es imperativo retomar con urgencia el rumbo de la normalidad. Esa caminata sólo se dará con la realización de elecciones efectivamente libres y representativas de la voluntad popular.

Nos sumamos a la lucha contra la arbitrariedad a que está sometido Lula, y que debe cesar de inmediato. Exigimos su libertad ya.

Ante semejante escenario, convocamos a este acto en defensa de la libertad de Lula y por la democracia en Brasil.

“La Educación Popular tiene la habilidad y el compromiso de estar leyendo críticamente el mundo para reinventar apuestas y estrategias”

Liliana Sierra Sánchez

Rosa Elva Zúñiga López (Rosy, como la llamamos cariñosamente) es una mujer con muchas historias que contar, tiene una de esas vidas que bien pudieran servir de hilo conductor para una novela real, no ficticia. Secretaria General del Consejo de Educación Popular de América Latina y el Caribe (CEAAL) y miembro del Instituto mexicano para el Desarrollo Comunitario (IMDEC), su amplia experiencia como educadora popular le permite tener una visión crítica, problematizadora, del contexto que la rodea y tal vez por esa razón dialogar con ella es un aprendizaje, de los que mueven de verdad el pensamiento y la reflexión. La oportunidad del intercambio se produjo al concluir el II Seminario de Profundización en el Centro Martin Luther King, en el cual nos compartió algunas estrategias metodológicas para abordar el trabajo desde los territorios. Más de una hora de diálogo revelaron a una Rosy comprometida, visionaria y apasionada con los procesos que acompaña y defiende.

Rosy, ¿cómo llega a la Educación Popular?
R: Digamos que por accidente, yo viví en la década de los 90 en Chiapas y trabajaba en un centro de investigaciones. Teníamos preocupaciones como investigadores sobre cómo actuar en la comunidad de manera tal que pudiéramos comprender las problemáticas pero hacerlo de forma participativa, incluyente. Esta inquietud nos llevó a articularnos con el centro Fraiba y nos facilitaron un curso de investigación y acción participativa. IMDEC nos formó en Guadalajara, fue un curso de formación intensivo de IAP. A partir de esa experiencia en1999 puse en práctica lo aprendido con un grupo de mujeres indígenas, comenzamos a recuperar los sentidos de su vida y fue muy interesante lo que compartieron. Estas mujeres vivían en sus casas, algunas eran parte de organizaciones locales, religiosas, de café, tal vez algunas eran parte de los zapatistas pero no lo decían por seguridad. Yo hacía juegos con ellas, usábamos elementos naturales, piedras, la tierra para dibujar líneas del tiempo, aprendí de la solidaridad, y así entré en la Educación Popular (EP).

Tiempo después en mi trabajo el coordinador del área donde estaba me dijo que buscara un proceso formativo, para lo cual había un fondo, opté por un taller de sistematización de experiencias en Guadalajara. Para mí fue maravilloso conocer la propuesta metodológica de la EP a partir de la sistematización de experiencias. Yo hacía trabajo de investigación, soy socióloga, tenía mis hijos pequeños y me sabía muchísimas rondas infantiles, era una especie de mujer educadora popular en potencia, me dejé conmover y sentir por lo que nos proponían en el proceso de recuperar nuestras propias historias, analizar las experiencias como un método concreto y comprender los sentidos de cada experiencia. Para mí significó descubrir un mundo nuevo, yo venía de la academia y en este spacio había representantes de organizaciones civiles, movimientos democráticos, de derechos humanos, movimientos de mujeres, una población muy diversa. Esta experiencia me hizo emocionarme muchísimo y al finalizar mis compañeros de IMDEC me propusieron trabajar en Guadalajara.

¿Hubo un cambio significativo en usted al acercarse a la EP? ¿Esto influyó en las personas con las que trabajaba?
R: Sí, por supuesto, creo que nuestra vida está llena de contradicciones, de satisfacciones y de sentidos. El taller en Guadalajara significó la posibilidad de ver mi vida en retrospectiva, era un tiempo que no me había dado nunca, reconocer que lo que yo era en ese momento era el resultado de una serie de decisiones, acciones, contextos, por qué estaba yo donde estaba; era muy joven en ese momento, era como una oportunidad de ver la vida y decir de esto que he vivido qué quiero seguir haciendo y qué no. Aparte, por contradicciones y dolores, al invitarme y aceptarme, tuve que cerrar un proceso con mujeres indígenas, que yo venía construyendo con ellas, organizativo y de reflexión. Cuando nos despedimos me dijeron: “nadie que venga va a ser como tú”; habíamos tejido una relación de amistad, no solo de trabajo, nos dejamos tocar, fue muy doloroso dejarlas pero también reconocí que al moverme a otro lugar tenía la posibilidad de compartir mi experiencia, mi saber con otras mujeres en otros territorios.

Al llegar a Guadalajara, participé en la Escuela Metodológica Nacional, fueron 4 talleres intensivos y resultó ser un proceso de formación filosófica, sociológica, educativa, política; era una manera de comprender las relaciones complejas que existen en la sociedad, porque las vivíamos; fue una escuela de formación impresionante. Luego estuve unos tres años al frente de este proceso formativo. Conocí experiencias de otras partes de México y supe que la lucha estaba viva con muchas iniciativas. A la vez, con Roberto Antillón, un salvadoreño refugiado acogido por IMDEC, coordinamos el taller, nos atrevimos y fueron buenos los resultados. De Cuba todos los años fueron personas a ese espacio, es una propuesta metodológica y política que contribuye a que las personas miren su práctica y a partir de la lectura decidan dónde quieren ir y problematicen su propia vida.

¿Cómo llega al CEAAL?
R: Llego en el 2002. Era parte del equipo de educación. Me nombraron como la referente de IMDEC en el CEAAL México. Después se realizó el 2do Encuentro de Promotores del Desarrollo Comunitario, fui a conocer las experiencias de diversos países, con diferentes causas. Así estuve un tiempo, me volví referente de Alforja en IMDEC, promovimos cosas de la escuela mesoamericana, de encuentros, de creatividad, luego regresé al CEAAL como en el 2008. Oscar Jara me escribe: “oye Rosy queremos que seas parte del programa latinoamericano de apoyo a la sistematización”; me empiezo a integrar hasta que ya más activamente en el 2012 me dicen que va a haber la asamblea general en Lima. Fue impresionante, hubo delegaciones de varios países, allí fui muy activa, conocí a Anita Freire y la acompañé en varias jornadas. Decidimos crear un colectivo animador, al regreso quedo en el equipo coordinador, voy teniendo un poco de protagonismo animando, me eligen como enlace nacional de México. En el 2014 en la Asamblea en Quito hacemos propuestas de cómo avanzar, generamos un ambiente muy interesante, en uno de los procesos se hace la propuesta para ver en qué país se hará la siguiente asamblea, se decide que sea en México, fue un desafío. Se desarrolla en Guadalajara, la responsabilidad de organizarla recae en el Equipo IMDEC de Educación Popular, me proponen que yo sea una de las candidatas al equipo de la Secretaría de la CEAAL, lo pienso con mi familia, con la organización, es un compromiso de tiempo completo, me cuesta un poco de trabajo decidir, luego digo: va pero en el sentido que me sienta acompañada por los compañeros. Hacemos la propuesta para que no sea una candidatura individual sino colectiva, vienen las elecciones y resulto seleccionada.

Pongo en debate en la asamblea que es urgente la formación política, una educación popular feminista, una economía solidaria, pensar nuestra estructura organizativa, cómo vamos a hacer las cosas, cómo estamos en los territorios; esto se convierte en mandato para este período de 4 años. Hacer un recambio en el CEAAL no es fácil porque hay estructuras que se han generado por 35 años, pero poco a poco generamos esas inflexiones en nuestras maneras de hacer. Se realizaron encuentros de educación popular feminista, de economía solidaria, de la comisión de formación política; nos hemos ido articulando con movimientos sociales, con el Foro Social Mundial de manera más orgánica; estamos presentes en procesos desde los movimientos, nos reafirmamos como un movimiento de EP.

¿Cuáles a su entender han sido los principales aportes desde la educación popular a procesos políticos en América Latina, a los logros concretos de los movimientos sociales?
R: Hay bastante que contar al respecto, CEAAL nace en un contexto de conflictos o de triunfos revolucionarios ante conflictos de las oligarquías, de los imperialismos. Uno de los principales aportes de la EP del CEAAL en particular es en Nicaragua, donde contribuimos a un proceso de alfabetización de todas las personas, y a combinar esa lectura de las letras con una lectura crítica del mundo. La educación popular ha propiciado la construcción de una conciencia crítica del movimiento organizado, en Centroamérica, en Mesoamérica, en países como Chile que es la sede del CEAAL, en el Cono Sur, donde ha habido procesos de dictaduras, restricción de derechos, abusos, desapariciones, masacres…; hemos apostado por la construcción de esperanza pero también por la construcción desde el área de denunciar esas atrocidades a partir de la sistematización. Vamos reconociendo que en este proceso la historia no es solo de los ricos que la escriben, sino que será la que nosotros decidamos construir con nuestras acciones.
Otros aportes: organización, comunicación, espacio para el encuentro, la construcción colectiva, el debate. La EP tiene la habilidad y el compromiso de estar leyendo críticamente el mundo, y reconocer qué me está pidiendo este contexto para reinventar apuestas, paradigmas, metodologías; se trata de qué mediaciones construimos para leer lo que está pasando en la realidad y entonces actuar al respecto para ser coherentes y decir cómo influimos en la construcción de procesos democráticos, liberadores. La EP nos da la posibilidad de no desesperanzarnos aunque se sigan agudizando las situaciones que dieron origen a los procesos de liberación, donde hay despojo de los territorios, de los cuerpos, un despojo que sigue presente y no podemos dar tregua porque nos van a desaparecer.

¿Qué desafíos implica ser educadora popular en América Latina hoy?
R: Por un lado, el desafío de saber escuchar a las otras y otros, reconocer la complejidad de la contradicción que vive en nosotros para a partir de la humildad reconocer las debilidades que tenemos, cómo reproducimos ese sistema patriarcal, colonial o capitalista en nosotros mismos o en los colectivos de los que formamos parte para entonces decidir cómo vamos a actuar.

El reto del diálogo, implica escuchar las diferentes historias, comprender al otro, condolerme, decir qué es lo que puede hacernos transformar esta realidad injusta. Tener la habilidad de dejar que cada quien decida lo que mejor le corresponda a su vida, porque nadie debe tomar decisiones por otro, lo que hagamos debe ser en beneficio de los intereses individuales y colectivos.

¿En esta construcción de sentidos en la Cuba actual, cómo pude contribuir la educación popular a perfeccionar nuestro proyecto social?
R: Vengo viniendo a este país desde hace 15 años, no me considero experta en Cuba pero he convivido con cubanas y cubanos. Cómo hacer para fortalecer el proyecto socialista cubano: Claudia Korol dice que debemos retomar una pedagogía de las revoluciones, hacer una revisión crítica de nuestra propia práctica. El desafío para la EP en Cuba es construir las historias, de los mayores, de los jóvenes, de las mujeres, de cómo han vivido este socialismo, qué ha significado para nuestros cuerpos, nuestros territorios, nuestras políticas, nuestra relación con el mundo; que no se quede solo en una construcción individual, porque esta es parte de una construcción histórica, sociopolítica, que se tiene que poner a dialogar, intergeneracionalmente, entre pares para decir cómo yo he vivido esta Revolución y cómo quiero seguirla viviendo, para poner en cuestionamiento lo que hoy existe y cómo resignificarlo. Los cubanos son creativos, han tenido una vida dura por el bloqueo, el período especial tiene que recuperarse, contarse, los niños y jóvenes de ahora tienen que saber lo que sufrimos, y que eso fue por una opresión de afuera, pero que esa hambre que pasamos nos hizo sostener esa lucha, resistimos y nos transformamos. Necesitamos construir procesos flexibles, sin poner en riesgo la Revolución. Cómo ponemos a debatir las estructuras que tenemos para reconocer si estas desde un análisis político, económico, cultural, ideológico, feminista nos permiten tener otras maneras. Al reconocer nuestras historias reconocemos nuestras contradicciones y cómo abordarlas. Cuba es un ejemplo de lucha, un referente de resistencia, y tiene que mantenerse, con otros aliados, que permitan construir otras relaciones de poder, con una lectura regional y latinoamericana.

En el contexto de la necesidad de apropiación crítica de la realidad, ¿cuánta validez tiene la apuesta del Centro Martin Luther King y las redes para esa disputa de sentidos?
R: Creo que el CMLK es un referente de la educación popular en Cuba, en América Latina y el Caribe. Pienso que esas redes se han construido a partir de un trabajo constante, crítico, de reconocimiento a las particularidades y articulaciones. El reto está en cómo reconocer a los diferentes actores locales que también están apostando en fortalecer a este proyecto político y reconocer cómo nos articulamos con estos, cómo esto que estamos haciendo se pone a dialogar con las instancias gubernamentales de toma de decisiones, desde espacios más estructurales.

En la medida en que abramos el diálogo a esos otros que pudieran venir a retroalimentar o cuestionar, podremos generar cambios. Hay que organizarse, si tenemos un gobierno a nuestro favor tenemos la de ganar, vamos poniendo en práctica una apuesta colectiva en un espacio concreto.

Tenemos que construir una economía solidaria de la liberación, no de subsistencia ni de resistencia. Necesitamos cambiar el modo de producción que tenemos, para movilizar la economía de un país, esta es la parte más complicada de Cuba. Tenemos que revisar a dónde nos está llevando esto, y que sea junto con la gente, ver las relaciones económicas y pensar cómo reinventarlas para no reproducir un modelo de economía desigual. Es una situación compleja que necesita tiempo y es una apuesta política nacional, no de un centro. Se necesita pensar una estrategia colectiva de acción para la liberación.

Aprendizajes que se lleva de este intercambio en el CMLK
R: Siempre que vengo a Cuba mi corazón crece, admiro la fuerza de los cubanos y cubanas, su alegría, su capacidad de análisis, aprendo de su vida, me reconozco como una mujer privilegiada de conocerlos. El mundo tiene que saber lo que Cuba ha vivido, siempre que puedo hablo de lo que le duele a este país y de lo que las mujeres y hombres hacen cada día por sostenerse, por reinventarse, por mantenerse alegres. Son inspiradores, y tienen que seguir siendo ejemplo de liberación.

Segundo Seminario de profundización en el CMMLK

Liliana Sierra Sánchez

Del 11 al 14 de junio se vivió en el CMMLK el II Seminario de Profundización previsto para este año, con el acompañamiento de Rosa Elva Zúñiga, actualmente Secretaria General del Consejo de Educación de Adultos para América Latina, CEAAL.

Al espacio fueron convocados, junto al equipo del Martin Luther King, integrantes de las redes ecuménica y de educadoras y educadores populares, quienes reflexionaron durante esas jornadas sobre la educación popular contemporánea que hacemos desde la mirada metodológica, pedagógica y como herramienta de formación política.

Partir de las experiencia de los participantes para reconocer las estrategias metodológicas que llevan a cabo, los desafíos a los que se enfrentan, recuperar lo construido en torno a la EP y sus inquietudes respecto a los territorios así como reflexionar críticamente en torno a la concepción y práctica de la educación popular y compartir análisis y prácticas actuales, fueron los objetivos principales del taller.

Los encuentros sirvieron además para responder interrogantes acerca de los desafíos actuales de esta metodología, los modos de relacionarse con los territorios y construir políticamente con estos, dialogar con sus realidades y reconocer referentes en este sentido

Realizado Taller de Trabajo Grupal en el CMMLK

LLanisca Lugo

Recientemente se desarrolló en el Centro Martin Luther King el Taller de Trabajo Grupal, en el que participaron 20 personas de las redes de todo el país.

Como todo proceso de formación temática, se coordinó desde los principios de la educación popular pero su especificidad nos inspira siempre a colocar el propio grupo y la coordinación del espacio como objeto y sujeto de análisis de la experiencia vivida colectivamente.

Develamos lógicas y representaciones de los diversos roles, las relaciones entre ellos dentro de los grupos, los espacios grupales en diferentes contextos incluido el grupo como base de una organización o tejido social como el caso de las redes que animamos.

Pusimos en práctica la coordinación de grupos en el espacio del taller porque los miembros pudieron coordinar diferentes espacios que hicieron parte de los diferentes momentos de evaluación para el aprendizaje.

Fue un grupo de mucha interacción y trabajo, que asumió las tareas con responsabilidad y que aprendió desde la experiencia grupal los desafíos de ser grupo y asumir un rol específico, en este caso la coordinación.

5 cosas que dice Paulo Freire acerca de enseñar y aprender

Camila Londoño

Paulo Freire, uno de los más destacados pedagogos del siglo XX, escribió hace algunos años el libro Cartas a quien pretende enseñar, una obra con 10 cartas en las que Freire le habla a los docentes acerca de diversos aspectos de la práctica educativa, pero no lo hace en un tono acusatorio, sino todo lo contrario. Lejos de criticar su labor, defiende su identidad y su legitimidad como docentes, dialoga con ellos en el lenguaje directo que lo caracteriza y, de esta forma, les ofrece la confianza que necesitan para apoyarse en sus propios saberes, convicciones y en su capacidad para vincularse con sus estudiantes.

Las diferencias entre “enseñar” y “aprender”, las fuentes de las inseguridades, las cualidades de un buen educador, el primer día de clase, la relación entre los profesores y estudiantes, la disciplina y otros temas, son lo que aborda el pedagogo en este libro dirigido 100% a los profesores. En su primera carta, Freire explica cuál es el verdadero significado crítico de las palabras “enseñar” y “aprender”, y cuál es el rol del educador en estos dos procesos pues, como bien lo plantea, el docente además de enseñar, aprende a enseñar. Para explicar el tema, Freire habla de algunos elementos importantes, como la lectura, pero sobre todo, evidencia cómo estos dos conceptos van de la mano en los procesos de mejora docente.

En cinco puntos, te compartimos algunos de los inspiradores mensajes que el pedagogo escribe en la primera carta que compone su obra:

1. Aprender en el acto de enseñar

“Ningún tema puede ser más adecuado como objeto de esta primera carta para quién se atreve a enseñar que el significado crítico de ese acto, así como el significado igualmente crítico de aprender. Es que había notado antes. Pero ahora, al enseñar, no como un burócrata de la mente, sino reconstruyendo los caminos de su curiosidad, razón por la que su cuerpo consciente, sensible, emocionado, se abre a las adivinaciones de los alumnos, a su ingenuidad y a su criticidad, el educador tiene un momento rico de su aprender en el acto de enseñar. El educador aprende primero a enseñar, pero también aprende a enseñar al enseñar algo que es re-aprendido por estar siendo enseñado, sin lo cual no aprende, el educador se ayuda a descubrir dudas, aciertos y errores”.

2. El aprendizaje del educador

“El aprendizaje del educador, al enseñar, no se da necesariamente a través de la rectificación de los errores que comete el aprendiz. El aprendizaje del educador al educar se verifica en la medida en que éste, humilde y abierto, se encuentre permanentemente disponible para repensar lo pensado, para revisar sus posiciones; se percibe en cómo busca involucrarse con la curiosidad del alumno y los diferentes caminos y senderos que ésta lo hace recorrer. Algunos de esos caminos y algunos de esos senderos que a veces recorre la curiosidad casi virgen de los alumnos están cargados de sugerencias, de preguntas que el educador no había notado antes”.

3. Competencias profesionales

“El hecho de que enseñar enseña al educador a transmitir un cierto contenido no debe significar en modo alguno que el educador se aventure a enseñar sin la competencia necesaria para hacerlo, ni lo autoriza a enseñar lo que no sabe. La responsabilidad ética, política y profesional del educador le impone el deber de prepararse, de capacitarse, de graduarse antes de iniciar su actividad docente. Esa actividad exige que su preparación, su capacitación y su graduación se transformen en procesos permanentes. Su experiencia docente, si es bien percibida y bien vivida, va dejando claro que requiere una capacitación constante del educador, capacitación que se basa en el análisis crítico de su práctica”.

4. El aprendizaje anterior

“Al incluir el enseñar del educador, incluye también, por un lado, el aprendizaje anterior y concomitante de quien enseña y el aprendizaje del principiante que se prepara para enseñar en el mañana o que rehace su saber para enseñar mejor hoy, y, por otro lado, el aprendizaje de quien, aún niño, se encuentra en los comienzos de su educación”.
5. Enseñanza crítica

“Enseñar no puede ser un simple proceso, como he dicho tantas veces, de transferencia de conocimientos del educador al aprendiz. Transferencia mecánica de la que resulta la memorización mecánica que ya he criticado. Al estudio crítico corresponde una enseñanza también critica, que necesariamente requiere una forma crítica de comprender y de realizar la lectura de la palabra y la lectura del mundo, la lectura del texto y la lectura del contexto”.

6. Aprender a aprender

“Resulta necesario, entonces, que aprendamos a aprender, vale decir, que entre otras cosas le demos al lenguaje oral y escrito, a su uso, la importancia que le viene siendo reconocida científicamente. A los que estudiamos, a los que enseñamos –y por eso también estudiamos- ese lenguaje se nos impone junto con la necesaria lectura de textos, la redacción de notas, de fichas de lectura, la redacción de pequeños escritos sobre las lecturas que realizamos; en el contacto con buenos escritores, buenos novelistas, buenos poetas, científicos, filósofos, que no temen trabajar su lenguaje en la búsqueda de la belleza, de la simplicidad y de la claridad”.

“Y ver la parte buena de todo su trabajo” (Eclesiastés 3,12). Anotaciones sobre economía y bienestar en la vida del Eclesiastés (II parte)

Utopías para el presente
A partir de la pregunta fundamental de Qoh 1,3, y a la luz de un juicio general negativo de la realidad, experimentada como hebel, Eclesiastés postula, en siete momentos, sus propuestas de utopía para el tiempo presente. Las formulaciones varían de un pasaje a otro, sin embrago, en ellas se repiten algunos elementos temáticos.
• 2,24: “nada hay mejor para el ser humano que comer, beber y hacer ver lo bueno de su trabajo”;
• 3,12-13: “reconocí que no hay nada mejor entre ellos [el ser humano] que alegrarse y hacer el bien en su vida; y también que el ser humano coma, beba y vea lo bueno en todo su trabajo debajo del sol”;
• 3,22: “y vi que no hay nada mejor que se alegre el ser humano en sus tareas, pues eso es una porción de él;
• 5,17-18: “es lo que se ve como bueno y bonito: comer y beber y ver lo bueno en todo el trabajo, con que [el ser humano] se fatiga debajo del sol, durante el número de los días que Dios le concede, pues ésta es su porción. Y [vi] también que todo ser humano, a quién Dios da riqueza y recursos, lo vuelve capaz de comer y beber su parte, y de alegrarse en su trabajo; ése es regalo de Dios”;
• 8,15: “y que exalte la alegría, porque no hay nada mejor para el ser humano, debajo del sol, que comer y beber y alegrarse; esto lo acompañará en su trabajo por los días de su vida, que le da Dios bajo el sol”;
• 9,7-9: “ve, come con alegría tu pan y bebe de buen corazón tu vino, porque Dios se alegra con tus tareas; por todo el tiempo sean blancos tus vestidos y haya aceite en tu cabeza, hasta que dejes de existir; vive la vida con la mujer que amas, todos los días de tu vida, en tu finitud, pues esta es la porción de la vida y trabajo que realizas bajo el sol”;
• 11,1-2: “tira tu pan sobre la faz de las aguas, que después de muchos días la encontrarás; da una porción para siete e incluso para ocho, porque no sabes qué mal ocurrirá a la tierra.”
En cinco de estas proposiciones positivas aparece el “comer y beber” (2, 24; 3, 13; 5, 18; 8, 15; 9, 7-9) como indicativo para el gozo de una vida de bienestar. Es verdad que en la crítica de algunos profetas pre-exílicos, el “beber” estaba asociado a los excesos de consumo en la dolce vita de la corte (Am 4,1; 6,1-7) o al estilo de vida típico de los gobernantes (Jr 22,13-19). Es posible que haya algún tipo de vicio en este tipo de lenguaje, sin embargo, es mejor entender el comer y beber como elementos factibles, visibles y sensibles, de una vida realizada, de bienestar dentro del ciclo vital que se dirige a la muerte y que está marcado por el no-sentido, el hebel.
En la misma línea del pensamiento sigue la expresión “y ver el bien de todo su trabajo” (2,24; 3,13). Normalmente, la expresión es traducida por “disfrutar”, “gozar”. El sentido es, en sí mismo, correcto, pero cabe resaltar que se trata de una relación de proximidad óptica y de estética con el producto del trabajo. Podría ser indicativo de la riqueza que se acumula delante de los ojos. Pero, a partir del contexto esbozado y delante de la transitoriedad de la vida y de las cosas materiales, en el cual, el sistema de producción es fatigante y fugaz, la relación visual y estética del fruto del trabajo, del producto concreto –obra de las manos, es motivo de alegría y gran satisfacción. En este sentido, “ver el bien de su trabajo fatigante” es una propuesta sutil contra la volatilidad de los productos agrarios judíos, destinados a atender los intereses y “mercados” externos, en lugar de materializarse para el disfrute real de las personas en la tierra y del lugar donde son producidos. Comer y beber, y ver lo bueno de su trabajo, no es solamente una propuesta resignada, indicativa de algún tipo de disfrute hedonista de las cosas materiales de la vida, sino que constituyen una propuesta indicativa para las relaciones de macro-economía. La primacía en las relaciones económicas debe estar en la satisfacción de las necesidades básicas de la vida (comer y beber), incluyendo, obviamente, las fiestas como momentos de eternización del presente, en gratuidad y en relación de contacto visual duradero con los productos de la actividad humana. Lo importante es vivir intensamente los momentos gratificantes de la vida; cuerpo y sensualidad están en primer plano en las reflexiones. Así despiertas esperanzas. Dentro de las propuestas positivas del Eclesiastés, se destaca la referencia a la “porción” (3,22; 5,17; 9,9). El término hebreo heleq (ou helqah), como derivado de la raíz verbal halaq, “repartir, dividir, dar como porción”, proviene del lenguaje jurídico de relaciones de propiedad de la tierra24. El término significa, más exactamente, la parte que, por derecho, pertenece a la familia o al pater familias, dentro de las tierras de la comunidad o del clan. Es un término sinónimo de nahalah, que puede indicar la herencia de un país o tierra (Miq 2,4). En Eclesiastés, el uso de este término es significativo, porque indica que el comer y beber, como resultado del trabajo, es un derecho fundamental de la persona. Aquí el Qohélet disiente de la sabiduría tradicional que afirmaba que el bienestar en la vida debe ser entendido como retribución o premio por las acciones del ser humano. En medio de la transitoriedad y dentro de la intensa dinámica comercial del sistema ptolomaico que significa una profunda perturbación externa sobre la dinámica cotidiana propia de las familias y clanes en las aldeas y ciudades, no puede haber mucho espacio para la debida retribución del actuar humano. Antes, es necesario afirmar un derecho fundamental e inalienable a comer y beber y disfrutar de la alegría de la relación estética con el producto de su trabajo, y una relación amorosa y erótica con las personas. También la dimensión de la solidaridad se vislumbra como posibilidad para superar estructuras injustas. Ese derecho fundamental e inalienable de la persona humana está teológicamente fundamentado. El derecho al bienestar es un regalo de la divinidad, pero no en el sentido de premio o retribución –como afirmaba la sabiduría tradicional de Israel, ni como premio por una actividad ilimitada, como pensaban sectores de la filosofía griega. Ese derecho se deriva del gobierno de Dios sobre el cosmos. Para el Qohélet, la Divinidad o ‘el Dios’ (ha-’ elohim) tiene una grandeza no-transparente, indescifrable, por tanto, no manejable de manera mecánica, dentro de un pensamiento retributivo. Al no usar el nombre propio “Yavé”, el Qohélet parece mantener una postura de alejamiento con relación a las grandes tradiciones teológicas del pueblo hebreo. Dios es, para el Qohélet, una grandeza que no puede ser cuestionada, que es indescifrable; La búsqueda siempre se queda en la etapa de discernimiento, adaptada al tiempo de cada persona.
Limitaciones
Esa propuesta de vivir intensamente los momentos gratificantes de la vida tiene algunas limitaciones. Una de ellas es que no se aplicaría a todas las personas en aquel contexto judío de dominación ptolomaica, porque muchos ya habrían perdido sus tierras y la posibilidad de disfrutar de sus frutos. La segunda es que, muy probablemente, el Qohélet representa un tipo del pensamiento vinculado con sectores dominantes de Judá, pudiendo ser un aristócrata frustrado. Algunos sectores populares, posiblemente ligados a la profecía y a la apocalíptica que estaba surgiendo, que defendían una memoria más eficaz de los valores éticos y teológicos de la tradición de Yavé, no se ven representados en estas utopías de disfrute de lo cotidiano. A pesar de la probable ubicación social del asunto que discute el libro, hay que tener en cuenta que se trata de un texto contestatario y desestabilizante del orden social, aparentemente inmutable, del sistema ptolomaico. El Qohélet aparentemente no tiene la fuerza de fe profética y apocalíptica, pero sus reflexiones sobre el aprovechamiento del tiempo presente, como posibilidad de bienestar y vida intensa, son importantes en un contexto de lucha y militancia hoy.
En palabras de Qohélet, también las personas pobres y oprimidas pueden ver representados sus dolores y deseos. No es que para todos, el libro empezó a ser parte de los megilot, constituyéndose en memoria litúrgica de resistencia. Sin caer en la trampa del magnificar el presente, a través de la constitución del sujeto como consumidor, el carpe diem del Qohélet es una bella contribución dentro del canon bíblico y, como tal, inspiración para la búsqueda de una vida de bienestar para todas las personas, en convivencia sabia con toda la creación.

“Y ver la parte buena de todo su trabajo” (Eclesiastés 3,12). Anotaciones sobre economía y bienestar en la vida del Eclesiastés (I parte)

Eclesiastés o Qohélet es un libro que intriga y desafía dentro del canon bíblico, porque sus contenidos no son directa o fácilmente funcionales para programas de vida, de lucha y de resistencia. Es una obra repleta de elementos contradictorios. Por otro lado, esta obra también desafía, porque al igual que el libro de Job, presenta una visión de Dios, en buena medida, no disponible e indescifrable. Sin embargo, con la trascendencia de Dios, el ser humanos pasa a ser fuertemente destacado en sus vicisitudes, fragilidades y transitoriedad y fugacidad de la vida y de la historia. Hay una tendencia a la afirmación de la subjetividad del sujeto, desvinculado de esquemas mecánicos de retribución. El Qohélet, en su lenguaje y estructura literaria compleja, deja entrever elementos de utopía o de una “razón utópica”, en el que, la valorización de lo cotidiano, del tiempo presente, del placer y de la corporeidad tienen un lugar importante y hasta central.

Época
El surgimiento del libro de Eclesiastés está situado en la segunda mitad del siglo III a.C., entre los años 250 y 190 a.C. muy probablemente en Jerusalén. Con esta datación, el libro del Eclesiastés es ubicado bajo el tiempo de dominación de los Ptolomeos, herederos egipcios de una parte del imperio griego de Alejandro Magno, que disputaban el control sobre el corredor siro-palestinense con los Seléucidas, ubicados en Siria. Este es probablemente el tiempo “bajo el sol” (Qoh 1,3), un tiempo que parece enigmático como el andar de los vientos (Qoh 1,4-11), poco transparente en su estructura de poder. Es un tiempo de mucha dinámica económica-comercial, que hace huir del tiempo presente, por la negación de la plenitud de vida con relación al trabajo. Esta contextualización, obviamente condiciona la interpretación de los contenidos del libro, pero se debe dejar claro que la atribución de otros sentidos es posible. Después de todo, el texto de Eclesiastés, como tantos otros, pasa por varios procesos de lectura y relecturas, lo que agrega diversos sentidos al texto como tal.
En el período de los Ptolomeos, Judá es simplemente una provincia pequeña, casi al margen de la historia, sobre la cual hay una fuerte imposición externa de contribuciones, impulsada internamente por una pequeña élite agrario-urbana que participa en la rentabilidad de las transacciones. La ciudad y el templo de Jerusalén deben haber desempeñado un papel importante en esta constelación, dado que la administración estaba básicamente en manos de los sacerdotes. La agricultura judía, ya desde el período Persa, está más orientada a los productos agrícolas nobles como el vino y el aceite, destinados para la comercialización en el exterior, es decir, a otras partes del reino Ptolomeo y de los otros reinos. Informaciones históricas sobre la época dan cuenta de que una de las principales interferencias externas sobre la vida agraria y clánica de Judá en el periodo ptolomaico fue el reordenamiento de las unidades territoriales.
La provincia o “hiparquia” de Judá era subdividida en distritos administrativos menores, interrelacionados con ciudades griegas (polis) u ordenadamente alrededor de éstas. El centro del poder estaba en Alejandría; en cada unidad, dentro de la jerarquía establecida (Qoh 5,7), los administradores debían obediencia al gobernante mayor, proveyendo la remesa de tributos destinados al centro del poder. Este reordenamiento territorial y administrativo resultaba también en una profunda injerencia en las relaciones tradicionales de posesión y propiedad de la tierra en Judá. Como había una tendencia general a concebir los territorios dominados como “latifundio real”, los verdaderos propietarios de las tierras pasaban a ser considerados sirvientes o esclavos en su propia tierra. En eso reside una de las bases del esclavismo antiguo. En términos concretos, las familias israelitas tenían que trabajar como sirvientes en su propia tierra, entregando casi toda la producción en forma de impuestos y contribuciones. Este sistema de explotación, muy ordenada y eficiente, alcanzaba a las aldeas más distantes de Israel, no dejando mucho margen para la esperanza y cambios, por lo menos no en tiempos del Qohélet, que ve el mundo bajo el prisma del determinismo y la inmutabilidad social.

*Presupuestos y crítica *
Como parte de la literatura sapiencial de la Biblia, el libro de Eclesiastés representa una voz, o varias voces, de la llamada “crisis de la sabiduría”, de la cual, también el libro de Job es expresión. Tal crisis no se caracteriza por la pobreza de reflexión, sino precisamente por la reflexión crítica sobre un tipo de pensamiento sapiencial hebreo que entra en crisis, frente a la pobreza y cambios abruptos en la propia vida e historia del pueblo hebreo de este período. Como obra de reflexión crítica, el Qohélet recoge y analiza críticamente elementos de la cultura tradicional judía, y también de la cultura griega. El libro, pues, respira una tensión entre estas dos grandezas. Los elementos tradicionales no son descartados por el Qohélet, sino que tienen presencia en sus reflexiones, en la medida que son citados y críticamente analizados. Se verifica, así, una inserción y pertenencia crítica del Qohélet, dentro del conjunto de tradiciones formativas que influyen en el pensamiento hebreo. De la tradición hebrea, el punto principalmente criticado es el sistema del pensamiento que preconiza una relación de causa-efecto, típico de la sabiduría clásica de Israel. En este sentido, tradicionalmente se afirmaba que la causa de gracia o desgracia en la vida de las personas, residía en sus propias acciones. Tal relación de retribución puede concebirse, tanto en la horizontalidad de las relaciones sociales, como en la verticalidad de las relaciones del ser humano con la Divinidad. En último caso, el ser humano es siempre responsable de su propio destino, pero siempre dentro de una concepción retributiva. Así, el celo en el trabajo llevaría al bienestar social y a la riqueza; ser sabio conduciría a la estima y consideración. Pero, los infortunios ocurrían como fruto de la negligencia o pecados del ser humano. Es muy probable que tal tipo de pensamiento haya sido manejado, sobre todo, por las élites, y también por el sacerdocio, a partir del templo.
En la óptica del Qohélet, este sistema tradicional de causa-efecto no consigue explicar más la realidad, conduciendo a una ruptura entre tradición y experiencia (7,15-16; 8,12-14). Los infortunios de la vida no pueden seguir siendo explicados por la acción o negligencia de las personas o del mismo Dios. Esta era también la cuestión central del libro de Job: una respuesta a través de la concepción de una simbólica del mal fuera del ser humano, representada en las figuras de Satanás, Beemot, Leviatán, criaturas capaces de interferir negativamente en la vida de las personas. El Qohélet, sin embargo, no sigue esta lógica de discusión sobre la teodicea. El objetivo de su pensamiento crítico es una relativización de todos los valores tradicionales divulgados por la sabiduría clásica (poder, conocimiento, riqueza, trabajo, posteridad, culto, etc.). En sus reflexiones, la certeza de lo inevitable de la muerte constituye un elemento fundamental. Hay también algunas discusiones de elementos del pensamiento griego. Para la filosofía griega, el bienestar y la felicidad de la persona residen en la iniciativa y perseverancia del propio ser humano para su efectividad, dentro de una idea de posibilidades ilimitadas, con supresión de todos los elementos no disponible. En parte, el Qohélet comulga con estas ideas, pero continúa afirmando que la felicidad y el bienestar son, de alguna forma, regalos de la Divinidad; son una “porción” (heleq) destinada por derecho a toda persona.

*Temas fundamentales *
Según esta estructura, la referencia al término hebreo hebel constituye el marco externo de todo el texto (1,2; 12,8) y hábilmente recorre las varias partes de texto, hasta contabilizar 29 veces. La adecuada comprensión del término hebel constituye, sin duda, una clave de lectura de todo. Hebel significa simplemente ‘vacío’, ‘nada’, ‘soplo’. Un matiz más exacto del término depende del contexto, pero siempre expresa, en sentido amplio, ‘pasajero’, ‘efímero’, ‘inútil’, ‘absurdo’. Elsa Tamez afirma también que puede entenderse el término en un sentido más trivial como ‘suciedad’ o ‘mierda’, como indicación de la inversión de las relaciones sociales. De cualquier manera, es importante darse cuenta que el término portugués ‘vaidade’, “vanidad” en español, no expresan cualquier preocupación con la estética, como lo expresa el sentido-común, sino sólo derivados del latín vanitas, que expresa el sentido básico de ‘en vano’. El superlativo del término, hecho por el Qohélet, en la expresión habel habelim indica un grado de absurdo percibido en el contexto vivido. La realidad es un ‘vacío de vacíos’, un ‘vano de vanos’, ‘nada de nada’, etc.
El término hebel, junto a la expresión estereotipada “y todo es un correr detrás del viento” (1,14.17; 2,26) indican una evaluación crítica negativa de la realidad. Ambos expresiones se aplican a valores consagrados en la tradición sapiencial, siendo éstos relativizados delante de un juicio negativo de la realidad filosóficamente cuestionada. Las varias partes de la obra van desenmascarando los elementos argumentativos, pero también lanzando algunos esbozos propositivos. Además del marco y del verso temático con la expresión hebel, es importante destacar la pregunta-clave en Qoh 1,3, que se repite con leves modificaciones en 2,22 y 3,9: “¿Cuál es el lucro (yitron) para el ser humano en todo su trabajo (‘amal) con que se fatiga bajo el sol?” Algunos términos merecen atención en esta pregunta programática. El primero es el concepto ‘amal, traducido aquí como ‘trabajo’. Es un término que, de 75 veces que aparece en la Biblia Hebrea, 35 están en el Qohélet. No es el término usual para trabajo, sino que designa mucho más que el trabajo esclavizante, que provoca fatiga en aquellas personas que lo realizan. Podría traducirse de manera más trivial como ‘trabajo arduo’, ‘relación’. De cualquier manera, expresa una intensa actividad laboral o comercial que, por su dinámica y estructuración, no permite ver los resultados de la actividad hecha. En estrecha conexión con ‘amal viene otro término hebreo yitron, que se traduce aquí como ‘lucro’, y que literalmente significa ‘aquello que sobra’, ‘resto’. Es un término derivado de la raíz hebrea yatar que significa ‘dejar atrás’, ‘hacer sobrar’, ‘dejar escapar’. También este término se encuentra 18 veces en el Eclesiastés.
El término puede referirse al ámbito de las transacciones comerciales, indicando la ganancia de este tipo de actividad para quien las realiza. En el Qohélet, sin embargo, este término de la tradición comercial es utilizado para hacer la pregunta filosófica fundamental: ¿qué es lo que realmente le queda al ser humano de todo su trabajo bajo el sol?”. En este sentido puede ser entendido de manera más amplia y no sólo restringido al ámbito de las relaciones económicas. El Qohélet pregunta por el verdadero “provecho” de una vida con muchas “relaciones” bajo el sistema de trabajo esclavizante. La pregunta por el “provecho” es, al mismo tiempo, una pregunta por la posibilidad del sentido y calidad de vida. El término adam tiene aquí, probablemente, una connotación en el sentido de “género humano”. Una restricción posible sería entender el término como designativo del ser humano dominante, quizá el rey, lo que podría sostenerse con los pasajes iniciales, en los que el Qohélet se refiere al rey (Qoh 1,12-2,11), para demostrar la transitoriedad y falta de sentido de tal empresa.
También la expresión “bajo el sol” es significante para su polisemia, que puede indicar, de una manera general, la dimensión cosmológica, pero también puede ser entendido como referencia velada al sistema de dominación egipcio-ptolomaica, cuyos gobernantes llevaban una bandera con el sol como símbolo de su poder. El pregunta-programa en Qoh 1,3 recibe varias veces una respuesta temática negativa: “todo es en vano (hebel), un correr detrás del viento” (2,11.17). Para el Qohélet, que realiza una percepción fina de la realidad del mundo de la economía y el trabajo – a ejemplo de los profetas pre-exílicos -, la máxima de la tradición sapiencial de que cada trabajo hace provecho (Prov 14,23) no tiene sentido. Lo mismo ocurre con el optimismo emprendedor referido en Job 28,3-4.9-11, que es entendido negativamente. El resultado efectivo de la acción humana bajo este régimen ‘debajo el sol’, entendido como mundo duradero, como determinismo social, es una eterna transitoriedad en el vivir y en el tener. Es hebel.
El Qohélet percibe una intensa inserción de los campesinos y los clanes judíos de la época en el engranaje de un trabajo fatigante para atender los intereses ptolomaicos y de la élite local (Qoh 4,1). Tal tipo de trabajo es hebel. Para la perspectiva de Eclesiastés, se puede aplicar muy bien un proverbio moderno: “el pobre es como el disco del embrague; mientras más trabaja, más liso es”. La transitoriedad profunda del vivir y del tener, según la percepción del Qohélet, está inserta en la gran dinamicidad del sistema ptolomaico. En verdad, fuera del mundo narrativo del Qohélet, todo era nuevo en este sistema. Había una verdadera tecnocracia en la dominación helénica que se expresaba a través de su gran eficiencia administrativa; la economía fluía muy rápidamente, pero el bienestar humano de los grupos dominados perdía también, rápidamente, su calidad. La pregunta fundamental de Eclesiastés es por aquello que, efectivamente, quita en el ser humano el trabajo cansado “debajo el sol”. En la primera parte (1,4-3,22), se niega que el verdadero provecho, bienestar y cuidado de la vida, estén en la búsqueda de la sabiduría, en la acumulación de bienes materiales, en el trabajo y en la dominación. El seudo-Salomón es ideológicamente condensado en el progreso de las reflexiones. El concepto general de hebel se aplica en cada ámbito señalado. En la segunda parte (4,1-6,9), la pregunta programática por el verdadero provecho es repasada en el análisis de otros valores tradicionales: la vida de trabajo sin relaciones humanas efectivas de amistad y compañerismo (4,1-16), la dedicación a la religión (5,1-7), de nuevo las riquezas materiales (5,8-6,0). Todo ello está bajo la señal del hebel. En la tercera parte (6,10-8,17), se analizan los valores de la sabiduría y su comparación con el tropiezo; también se analiza la relación con las autoridades, así como las desigualdades en la vida. De eso resulta que es mejor llevar una vida de moderación, ni demasiado ni poco, porque el futuro es siempre una incógnita. En el cuarta parte (9,1-12,7) predomina un tono más optimista. Permanece la percepción básica que la vida tiende a ser transitoria, sin embrago, ya despunta, con más énfasis, una invitación a la alegría y a la acción eficaz para el bienestar en la vida. En la óptica del Qohélet, la posibilidad de bienestar y cuidado de la vida, perdía la batalla contra la velocidad económica de la tecnocracia helénica. Desde la óptica del mundo del trabajo de los dominados, según la percepción de Qohélet, no había muchas salidas y alternativas viables. Los horizontes parecían ser cerrados, sin apertura a la esperanza futura y sin mucha memoria del pasado. La utopía posible debía consistir en la vivencia más plenamente posible del tiempo presente: ¡Carpe diem!

A propósito de nuestro 31 aniversario

Son muchas ya las veces que hemos escuchado esta historia. Son muchos ya los nombres de hombres y mujeres que han marcado, de manera significativa, la historia del Centro Memorial Dr. Martin Luther King Jr. Son muchos los que continúan comprometidos, desde el quehacer de este Centro, con el presente y futuro de la iglesia y la sociedad cubanas, su Revolución y con un futuro de justicia para los hombres y mujeres, niñas y niños, jóvenes y adultos mayores en todas partes del mundo.
Este Centro que nació de una iglesia comprometida con su comunidad y que haciendo homenaje en su nombre a un Pastor bautista negro de EEUU, desde sus primeros años se concentró en la formación socioteológica y pastoral con los pies en la comunidad.
Este Centro que en 1993 inició un proyecto comunitario de construcción de viviendas en el barrio afectado por una tormenta y comenzó un proyecto de psicoballet con los ancianos del barrio, hoy cumple 31 años.
Este Centro que recibió en 1992 la primera Caravana de Pastores por la paz para más adelante asumir con ellos una vigilia frente a la entonces Sección de intereses de EEUU en Cuba en protesta contra el bloqueo de ese país a la isla, que recibió a Fidel con amor de hermano… cumple hoy 31 años.
Este Centro que ha denunciado siempre el crimen del bloqueo acompañando los viajes en desafío, pero también ha sensibilizando a cientos de delegaciones de EEUU que nos visitan para regresar más cercanos a nuestro pueblo y a la obra de la Revolución… Este Centro que fue comprendiendo que en la opción por el pueblo hacía parte el ecumenismo y que ha ido construyendo una Red Ecuménica con fe en el pueblo de Cuba y sus iglesias… cumple hoy 31 años.
Este centro que en 1995 se comprometió con la Educación Popular como propuesta político pedagógica, y después se dedicó a tejer una madeja de experiencias de participación popular hasta crear una Red de Educadores Populares comprometida con un socialismo sentido y pensado desde las prácticas, cumple hoy 31 años.
Este Centro, que es hoy una familia en movimiento, se vuelve a reunir para celebrar una fiesta, para continuar con su compromiso de acompañar al pueblo cubano en cada desafío que debamos enfrentar, para mantener su fe en el Dios de la vida que se manifiesta con disímiles nombres y en todo lugar donde haya un gesto de amor, para seguir defendiendo la apuesta por los empobrecidos, los oprimidos y para alzar sus voces en contra de cualquier acto de violencia, discriminación e injusticia.
Felicidades al Centro Memorial Dr. Martin Luther King Jr. en su 31 aniversario.

Utopías de piedra

Alfredo Sánchez Saavedra

… dedicado a Paulo Freire, el Maestro, al Dr. Martin Luther King Jr.
dos voces que refundaron el agua y la esperanza

No se trata de socavar la euforia de las piedras sino de juntar (una a una) tiritas
para armar las sandalias del prójimo
acercarse a los parientes que legaron su sangre para el sostén de las hormigas
tocar con la punta de los dedos la sonrisa ajena
asir la cuerda para eludir el vértigo
vaciar los bolsillos y repartir las ganas

No se trata de vivir más allá de las lágrimas
basta cubrir el saldo bursátil de la voz y arropar la herida
no hay que temer al miedo sino a la ridícula costumbre del silencio
el Dr. King lo supo
según rezan los cuervos lo mataron por soñar y por negro
pero hoy su pierna grita como un verso
porque aquel cuyo oficio desconoce nubes
teme (secretamente) la vigilia de la flor y el escrutinio del párpado

Como tantos juglares, también yo he muerto en el último poema
pronto veré seres y globos haciendo de cometas
tropezaré con Freire, con Mandela
podré comprobar de cerca la infinitud del arcoíris
y ver que muchos sueños transitan en paralelo a la nostalgia
Hoy, he descubierto que la oficina de Dios es una gran locura (mucho más exigida que Wall Street o la ONU)
pilas de informes sobre reencarnaciones, karmas las cagadas de Chevrón y de Exxon
fraudes hipotecarios, tumbas profanadas, exvotos ranas híbridas,
burdeles exitosos y abortos

Dios tiene solo mil brazos y hay más de mil cosas mal hechas
más de mil niños mueren todos los días
más de mil bombas caen a diario en algún punto del planeta
solo en Michoacán hay más de mil drogadictos por centímetro cúbico
más de mil prostitutas en menos de cien metros
por eso digo: es falso, no hay un orden preciso para las cosas importantes
todo es vital y urgente como un beso
la corbata, el subrepticio sexo de las mariposas
la alergia de mis botas y el periódico
la ancianita locuaz, el sillón, la ortopedista
la pipa del chamán, la cacerola de barro y la utopía
Todo pulsa bajo el desdén aparente de las sábanas hasta estrujar la memoria y convertirla en pétalos
puedes mecerte a un costado de la cama
calzar pantuflas de hierro y hacerte el D´Artagñan
no soñarás de nuevo aquel sueño donde los villanos triunfaban
las prostitutas eran indiferentes al amor
y entonces tú corrías dispuesto a restaurar la paz mundial imprescindible (al menos) en ese minuto ínfimo de ensueño

Dios no puede componer por sí mismo las mil cosas mal hechas
lleva sobre sus hombros un extenso prontuario de lágrimas ajenas
y es claro que la misericordia pesa más que un carajo al cuadrado c
ambiar de nombres ha sido apenas
una estrategia para eludir las rogativas fútiles Buda, Zeus, Oloffi
Iahvé, Krishna, Quetzalcóatl
Jesus de Nazareth, Alá, Papá Leggba Odín, Mamá Chola, Amón Rá
son rostros de la misma moneda
signos de fatiga consecuentes con una sobrecarga laboral

Dios necesita de vos y de los árboles
precisa de las nubes, de los pájaros,
del garabato de Changó de la testa del agnóstico
y de la blusa andrógina
Dios necesita tu voz para nombrar la espera
conexión de internet y una webcam on line
para publicitar mejor los riesgos de la pólvora

Por fortuna, muchas huellas sostienen el abrazo ecuménico del sol
muchas alas custodian la viudez del silencio
pero nada… nada como el auxilio de un verso
dispuesto a renunciar a ser poema