enREDad@s por la fe: Mayo para las madres

Un encuentro dedicado a todas las madres de Cuba y en especial a las de la Red Ecuménica, tuvo lugar en el patio de la galería Hurón Azul de Manicaragua.

En el espíritu de recordar, a través de la lectura del pasaje 1ra de Samuel 1:1, la dignificación que DIOS hiciera a Ana, madre de Samuel, transcurrió el espacio, que esta vez contó con la presencia de educadoras y educadores populares que también dedicaron parte de su arte a las madres, la celebración conjunta fue toda una fiesta para ellas.

Esta vez asistieron personas de 4 denominaciones: Luz del mundo, Buenas nuevas, Evangélica independiente e Iglesia católica, concentrándose un total de 25 participantes en el espacio.

En el encuentro también se rememoraron a las madres cubanas, insignias de nuestra historia como Mariana Grajales, la madre de los Maceo, de quien dijera Martí: “¿Qué habría en esa mujer, qué epopeya y misterio habría en esa humilde mujer, qué santidad y unción hubo en seno de madre, qué decoro y qué grandeza hubo en su sencilla vida que cuando se escribe de ella es como desde la raíz del alma, con suavidad de hijo y como de entrañable afecto?

Finalmente se agradeció a la Red Ecuménica que nos ha permitido encontrarnos para celebrar este heroísmo cotidiano de cada madre cristiana y comprometida con el proyecto social.

Homenaje a Martin Luther King en Santa Clara

Niubes Montes de Oca y Víctor Daniel Évora Mendoza (Bosnio). Equipo Comunicación Red Fe por Cuba Santa Clara

Con motivo del homenaje que cada año realizamos desde nuestras redes en memoria de Martin Luther King Jr. conmemorando su martirio, una veintena de hermanas/os nos dimos cita en el templo de la Iglesia “Alberto J. Díaz” de la FIBAC en Santa Clara el pasado 13 de abril.
Distintas fueron las dinámicas que dieron paso a la convergencia de ideas en torno a diversas temáticas como la misericordia (Hasta donde somos misericordiosos- Miqueas) y el ejemplo de resistencia pacífica que nos legara el Reverendo King.
Las reflexiones se enriquecieron desde la mística y la convocatoria a repensar la justicia desde la óptica cristiana, toda vez que estamos llamados y comprometidos desde y para el amor y la Paz hacia los demás.
Los asistentes concluimos que a 51 años del crimen de Menfis la voz profética de Martin Luther King continua resonando con más fuerza ante las multiformes manifestaciones de violencia que imperan en nuestro entorno, que van desde las más sutiles maneras, las cotidianas y aquellas provenientes de lo estructural e institucional.
Durante las 2 horas de Comunión y Ecumenía disfrutamos con fragmentos del filme SELMA, Imágenes de archivo que relatan la vida y obra del autor del Discurso Yo tengo un Sueño, mientras la Lectura Popular de la Biblia iluminó los momentos de debate. El cantautor Víctor Évora del dúo Círculo de Tiza nos recordó desde la canción Ansias del Alba que aún queda mucho por andar y por lo cual luchar.
El encuentro finalizó con un sencillo brindis que sin duda nos hizo evocar el tiempo que debe llegar, cuando todos y todas seamos un solo cuerpo y un mismo espíritu en la Presencia del Padre, sin distinciones ni prejuicios. Así agradecimos en oración colectiva a Dios por el tiempo que pudimos compartir.

Con la mano en el arado

Rudiel Paneque

Jesús le contestó:
El que pone la mano en el arado y sigue mirando atrás,
no sirve para el reino de Dios.
Lucas 9, 62 (DHH)

Conscientes de la responsabilidad que teníamos, un equipo del CMLK, del cual formé parte, salimos de nuestra sede para estar en el camino, para animar, acompañar y formar a las personas que integran la Red Ecuménica Fe por Cuba.

No teníamos la certeza de servir para el reino, pero una cosa teníamos clara, poniendo la mano en el arado, no miraríamos atrás, seguir era nuestro propósito, convencidos de que juntas y juntos podemos soñar una Cuba más justa, que podemos enfrentar los fundamentalismos en sus disímiles manifestaciones, que podemos promover el ecumenismo y servir a la iglesia cubana.

Nuestra utopía orienta el horizonte, labrar la tierra, abonar el camino hacia el reino de Dios, es parte imprescindible para nuestra misión. Así sortendo el mal tiempo que acompañó el recorrido, llegamos a todos los territorios donde se gesta y crece la Red ecuménica Fe por Cuba. La lluvia tampoco fue obstáculo para que las personas comprometidas con la red llegaran y de muy buenas ganas valoraramos el trabajo que los territorio han realizado.

Desde Cienfuegos hasta Pinar del Río nos acompañó la bendición de Dios a través de las precipitaciones. Y esta bendición se hizo visible en la voz de muchas personas que participaron en el taller Regional de Formación de Líderes (primera fase), quienes compartieron el impacto causado por la metodología y contenidos del taller. Asimismo cada equipo de trabajo fue muy crítico en su accionar hasta la fecha. Este espacio de encuentro también propició el análisis, el compartir responsabilidades y concretar acciones que son importantes para el trabajo en lo que queda de año.

El celebrar la vida, marcó algunos territorios de la red, quienes aprovecharon este labrar comunitario para festejar el cumpleaños de aquellos que nacieron en el primer semestre del año. Canciones, felicitaciones y dulces llegaron para bendecir a hermanas y hermanos. También desde aquí nuestras felicitaciones.

En Pinar del Río fue significativa la preparación del portal ecuménico que acontecerá el sábado 17 de noviembre de este 2018. Alegría, fuerzas para trabajar y mucha oración fueron los abonos en este territorio para que produzca red de personas comprometidas y dignas del Reino de Dios.

Para surcar con bueyes, dicen los que saben, es necesario mucha habilidad para maniobrar el arado; la concentración también es imprescindible. Pudiera parecer, que el evangelio es radical, pero en ocasiones para hacer bien el trabajo, no podemos mirar atrás. No podemos entretenernos en debates del pasado, ni en lo bien que se hizo. El encargo es caminar, surcar y sembrar, para cosechar, en su debido tiempo, los frutos del Reino.

Realizada quinta edición de Escuela Cubana de Diaconía

Rudiel Paneque

Con la llegada de junio también llegó a su fin la quinta edición de la Escuela Cubana de Diaconía. Espacio que auspiciado por el Seminario Evangélico de Teología de Matanzas y el Centro Memorial Martin Luther King, jr. promueve la formación teórico – práctica en el campo de la Diaconía ecuménica.

La edición número cinco, estuvo marcada por el entusiasmo de sus participantes, quienes llegaron de diversas iglesias y territorios, sobresaliendo personas de la tradición pentecostal y bautistas, asi como la Iglesia de Dios en Cuba.

Este Diplomado fue propicio para profundizar en la formación biblico – teológica sobre la Diaconía, y a la vez fue un espacio de intercambio de experiencias ecuménicas y prácticas del servicio que realizan las Iglesias evangélicas en Cuba.

Después de mucho trabajo, esfuerzo, y crecimiento personal, el lunes 11 de junio, en el culto de acción de gracias que realizó el Seminario Evangélico de Teología en Matanzas, recibieron sus certificados de graduados quince personas que fueron comisionadas y enviadas a servir a la comunidad cubana.

De eso dan cuenta los interesantes proyectos que fueron presentados por las/los cursistas. Los trabajos expuestos trataban temáticas desde la atención a personas de la tercera edad, la personas discapacitadas, el trabajo con niñas y niños, la decoración de espacios festivos, hasta agricultura agroecológica y empoderamiento femenino.

Lleguen a estos incansables y esforzados diáconos, la felicitación y la bendición del Dios de la vida, que lucha siempre por la dignidad humana y la transformación hacia la justicia y la paz.

Ecos de un profeta mayor por la justicia

Dorisbel Guillén

(…) colectivamente somos más ricos que todas las naciones el mundo, alertó a la humanidad poco antes de morir Martin Luther King; cuyo ministerio profético devino ese tambor mayor por la justicia en Norteamérica y más países del mundo. Medio siglo después sus palabras acopian la fe de cristianos, pastoras/es y líderes religiosos de hermandades diversas.

Así quedó demostrado este 7 de abril cuando los integrantes de la Red Ecuménica Fe por Cuba del centro de la Isla recordaron el 50 aniversario del asesinato del premio Nobel de la Paz, al abrigo del Templo de la Iglesia Evangélica Ejército de Salvación, cuerpo Santa Clara.

La melodía del Himno Sublime Gracia unió a casi 30 personas de varias denominaciones, las iglesias Metropolitana, Presbiteriana, Cuáqueros, Fraternidad Bautista y oficiales del propio Ejército de Salvación. Bajo un solo canto de hermandad espiritual transcurrió este espacio de armonía y creatividad, del cual emergieron acciones concretas para llevar la luz del llamado profético a las familias, las comunidades y la sociedad santaclareña en general.

Trascendió también la necesidad de que los ministros del evangelio estén cada vez más cerca de los desposeídos y los necesitados, mediante predicaciones y formas de vida consecuentes, tal cual como convocó Luther King en Memphis, durante su discurso del 3 de abril de 1968.

A propósito de este y otros documentos legados por el líder antirracista, se debatieron ideas como su sentido de justicia social, el civismo en su propuesta de paz, la intensa lucha en contra de la discriminación racial que aun debemos librar en terrenos como el uso del lenguaje, y por sobre todo esto, el compromiso espiritual que siempre mantuvo con Dios, y que consideró como fuente de sabiduría e inspiración.

Subgrupos que representan la fe, la esperanza y el amor denunciaron situaciones que en la vida diaria requieren de una mayor sensibilidad de los cristianos, tales como la violencia intrafamiliar, de género y racial, así como la intolerancia y los vicios asociados al consumo de drogas y bebidas alcohólicas. A esto se le suma la indolencia ante el despotismo en las relaciones humanas, y la indiferencia frente a los problemas de los otros.

En esa medida se acordaron acciones concretas que la Iglesia pudiera desarrollar como el llamado a reflexión de quienes caminan separados del bien social, así como contribuir a la formación de valores que “muchas veces se enseñan en la Iglesia pero que no tienen una continuidad en el hogar”.

Técnicas de participación y otras prácticas grupales se sumaron a la proyección de materiales audiovisuales por parte del equipo que coordina el trabajo de la Redes del Centro Memorial Dr. Martin Luther King Jr. en este territorio que incluyeron temáticas como la obra del propio MLK, la presentación El Profeta, un canto a la edificación de la verdad, y las memorias del primer Encuentro Nacional de la Red Ecuménica Fe por Cuba, realizado en la ciudad de Holguín.

Antes de la despedida la pastora de la Fraternidad de Iglesias Bautistas Niubes Montes de Oca, miembro del Equipo de Coordinación de “Fe por Cuba” en Santa Clara, explicó que la Red aspira a una iglesia con compromiso social: “la soñamos y como Luther King creemos que nos podemos arriesgar para transformar el mundo; afirmar el amor, la misericordia, el respeto a las diversidades, la justicia, la equidad de género e integridad de la creación como valores del reino de Dios”, dijo.

Por su parte, el resto de los participantes e invitados, practicantes o no del cristianismo, se mostraron agradecidos por esta jornada de fraternidad en la que prevaleció el sentido renovador de la fe y agradecieron lo vivido con frases como “esto es tan hermoso como el momento de la creación misma” o “para Cuba y para los cubanos significa que tenemos que seguir profetizando, para y con los humildes”.

El homenaje al profeta de los segregados por su color de piel, concluyó con una ronda de manos diversas que se sostuvieron para orar y dar gracias por el accionar conjunto de esta Red en la cual, al decir de sus miembros, muchos más cristianos quieren caer por propia voluntad.

Acompañamiento a la Red Ecuménica en la región central

Adonys López y Roselid Morales

En los días 30 y 31 de marzo, como parte del acompañamiento a los territorios en formación, estuvimos compartiendo una reunión organizativa con el equipo de coordinación que viene surgiendo en el territorio Ciego de Ávila-Morón.

Contamos con un diverso equipo, integrado por las iglesias de Cristo, FIBAC, Asamblea de Dios y Episcopal; con muchos deseos de poner todas sus fuerzas para que la Red se haga presencia viva en este lugar. El tiempo de encuentro fue especial, animados/as por el deseo de conocerse un poco más para poder trabajar en una misma dirección y como equipo.

Algunos de los hermanos/as manifestaron que sienten que la red ya comienza a dar sus primeros pasos, pero que hay que seguir formándose, poniéndose metas cortas, alcanzables y que fortalezcan el trabajo en equipo.

Además, se visitaron iglesias que ya conocen el trabajo de la red y otras que no, para continuar sumando gente linda que pueda seguir siendo protagonista de un ecumenismo activo y comprometido.

Así quedó visibilizada la línea base para comenzar a revolotear por un territorio que ya rompe el silencio y comienza a echar a andar.

La Semana Santa, Teología e Historia

Orestes Roca

1. De la Pascua Semanal a la Pascua Anual
Para los cristianos, desde la antigüedad, el domingo no es un día como otro cualquiera, es el día del Señor. Esto se debe a la resurrección de Cristo; porque la presencia del Señor resucitado en la Iglesia es la razón de ser de la fiesta principal: el domingo.

Con el pasar del tiempo, además de esa celebración pascual semanal que era el domingo, los cristianos fueron viendo que había un domingo, que de alguna manera, era más especial que los otros. Así, los cristianos introdujeron una celebración anual de la Pascua, de la Resurrección.

Para la celebración anual de esta Pascua, la comunidad cristiana se inspiró en los festejos de la Pascua judía. Pero el contenido de las dos fiestas era bien distinto: Los judíos celebran la liberación que Dios realizó, sacándolos de Egipto y conduciéndolos a una nueva tierra. Los cristianos, por su parte, celebran la obra salvadora de Dios a través de la muerte y resurrección de su Hijo Jesucristo.
Hay que decir que la Pascua fue la primera fiesta en ser instituida por la comunidad cristiana y, por mucho tiempo, fue la única fiesta que se celebraba. Observemos que, mientras la Pascua es celebrada desde los primeros tiempos de las comunidades cristianas, la conmemoración de la Navidad surge unos 300 años después.

Desde fechas muy tempranas, la Pascua se convirtió también en el día anual del bautismo cristiano. (Algunos ven reflejos de una liturgia bautismal de Pascua ya en la primera carta de Pedro, pero es hipotético). De esta manera las comunidades cristianas expresaban la teología del bautismo desarrollada por el apóstol Pablo en su carta a los Romanos (6: 3-5):

“¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte?, porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva. Si fuimos plantados juntamente con él en la semejanza de su muerte, así también lo seremos en la de su resurrección”.

Debido a esa comprensión del bautizo, y por motivos prácticos, muy temprano en el tiempo se organizó lo que llegó a ser la Vigilia Pascual. Esta vigilia tenía lugar en la noche anterior al Domingo de Pascua, iniciándose al anochecer del sábado. Hay que recordar que los primeros cristianos seguían la tradición judía de iniciar la celebración en la víspera, en la noche del día anterior. Así, al caer la noche del sábado ya comenzaba el domingo. El objetivo primero de esta vigilia era catequético. En esta vigilia los candidatos al bautizo, después de un largo período de preparación, ayunaban y oraban con los líderes de la Iglesia, y recibían una serie de orientaciones como preparación para el acontecimiento del bautizo. En un inicio en esta vigilia participaban solamente los candidatos al bautizo, los líderes de la iglesia y algunos otros miembros. Con el paso del tiempo esta vigilia dejó de ser una celebración cerrada y pasó a ser una celebración de toda la comunidad. El bautizo era celebrado en ríos o en bautisterios fuera de las iglesias. Después del bautismo, las personas que habían sido bautizadas entraban a la Iglesia, donde la comunidad estaba aguardando.

2. Desarrollo de otras Celebraciones Alrededor de la Pascua: el Triduo Pascual
Jerusalén fue el escenario de los principales acontecimientos de los últimos días de Jesús, así como de su resurrección. Desde muy temprano, Jerusalén se volvió el destino de miles de personas que querían visitar los lugares donde Jesús había muerto y resucitado. Sobre todo, la mayor cantidad de peregrinos venía a Jerusalén en la época previa a la Pascua.

La comunidad cristiana de Jerusalén creó ritos litúrgicos alrededor de esos lugares importantes para ellos, ritos de los cuales muchos peregrinos participaban. Esos ritos unían el tiempo y el espacio, celebraban la muerte, sepultura y resurrección de Jesús en los días del año y en los lugares en que se dieron esos acontecimientos, como por ejemplo: la entrada de la ciudad (Domingo de Ramos), el monte de los Olivos (Jueves Santo), el monte Calvario (Viernes Santo), el santo sepulcro (Resurrección). Con estas celebraciones los cristianos y cristianas de Jerusalén no sólo se reconstruían los acontecimientos por los cuales pasó Jesús, sino que también se proporcionaban experiencias litúrgicas muy impactantes y renovadoras para la fe y la vocación cristianas de las personas que participaban de ellas.

Muchas de esas experiencias litúrgicas fueron conservadas en un documento escrito por una mujer llamada Etéria, o Egéria, posiblemente una monja española que viajó a tierra santa en el siglo IV y recogió y describió la liturgia de los días de Pascua en Jerusalén.

Las personas (provenientes de todas partes del mundo) que vivenciaban aquellas liturgias volvían a sus lugares de origen impresionadas y motivadas de que allí también se celebrase de manera significativa todo lo referente a la pasión, muerte y resurrección de Jesús. Además de la Vigilia Pascual (única festividad anual en todas las comunidades cristianas hasta finales del siglo III), poco a poco se fueron cristalizando otras dos celebraciones litúrgicas: una el viernes anterior a la Vigilia Pascual (conocido después como viernes santo), que propone un alto para reflexionar y meditar sobre la crucifixión y muerte de Jesús, y otra el jueves anterior a la Vigilia Pascual, la cual rememora el último encuentro de Jesús con sus discípulos.

Así tenemos el conjunto que pasó a ser llamado Triduo Pascual. Triduo viene del latín tri: tres y dies: días. Cada uno de estos tres días, como hemos visto anteriormente, comenzaba en la víspera, esto es, en la noche anterior. Iniciar el nuevo día al caer la tarde del día anterior es una costumbre litúrgica judía que la Iglesia mantuvo. Por tanto, la noche del Jueves Santo da inicio al primer día del Triduo; la noche del Viernes Santo da inicio al segundo día, y la noche del sábado da inicio al tercer y último día que termina con el anochecer del domingo.
Estos tres días constituyen una unidad. Es como si fueran un único y gran día, una sola y gran celebración, un solo culto en el cual se condensa el evento de la muerte y resurrección de Jesús. La celebración del Triduo Pascual ya se encuentra establecida en la Iglesia en el siglo IV.

Hay otra celebración importante que también se desarrolla alrededor de la Pascua y es la conocida como Domingo de Ramos, que se celebra el domingo anterior al Domingo de Resurrección. Esta celebración data del siglo IV en Jerusalén. Los fieles entraban en procesión a la ciudad santa agitando ramas en las manos, iniciando así todas las celebraciones de la Semana Santa, pero no fue hasta los siglos VII y VIII que se hace más universal.

Como mismos los peregrinos fueron contagiados con las celebraciones de la iglesia de Jerusalén y las llevaron y adaptaron a sus comunidades, nosotros podemos también contagiarnos y nutrirnos con las experiencias celebrativas de otras comunidades cristianas.

Vamos ahora a centrarnos en las particularidades y características de cada celebración de la Semana Santa.

3. El Domingo de Ramos
La Semana Santa es inaugurada por el Domingo de Ramos, en el que se celebran, desde antiguo, las dos caras centrales del misterio pascual: la vida o el triunfo, mediante la procesión de ramos en honor de Cristo Rey, y la muerte o el fracaso, con la lectura de la Pasión. Debido a las dos caras que tiene este día, se denominaba “Domingo de Ramos” (cara victoriosa) o “Domingo de Pasión” (cara dolorosa). Por esta razón, el Domingo de Ramos comprendía dos celebraciones: la procesión de ramos y la eucaristía.

La procesión con ramos tuvo origen en Jerusalén, en el siglo IV, y se celebraba el domingo por la tarde. La asamblea se reunía en el monte de los Olivos, y desde allí iba en procesión hacia la ciudad llevando ramos de olivos.

La entrada triunfal de Cristo en la ciudad santa, que se cumplió según la profecía de Zacarías 9: 9 (¡Alégrate mucho, hija de Sión! ¡Da voces de júbilo, hija de Jerusalén! Mira que tu rey vendrá a ti, justo y salvador, pero humilde, cabalgando sobre un asno, sobre un pollino hijo de asna.), había sido considerada ya desde el siglo II como una de las más grandes afirmaciones de su mesianidad; motivo por el cual al conmemorar la iglesia de Jerusalén este evento no lo hacían solamente por una razón histórica, sino que le daban también un carácter apologético singular.

A la procesión seguía inmediatamente la eucaristía. Del aspecto glorioso de los ramos pasamos al doloroso de la pasión. Esta transición no se deduce sólo del modo histórico en que transcurrieron los hechos, sino porque el triunfo de Jesús en el Domingo de Ramos es signo de su triunfo definitivo. Los ramos nos muestran que Jesús va a sufrir, pero como vencedor; va a morir, más para resucitar. En resumen, el domingo de Ramos es inauguración de la Pascua, o paso de las tinieblas a la luz, de la humillación a la gloria, del pecado a la gracia y de la muerte a la vida.

El Lutheran Book of Worship describe el sentido teológico de la procesión de este domingo de la siguiente manera:
“El servicio comienza con una procesión de los ministros y la congregación conmemorando la entrada del Señor a Jerusalén… En la procesión cada uno lleva palmas u otras ramas. Ritual y simbólicamente la iglesia se convierte en Jerusalén por el tiempo del servicio, y Jesús nuevamente entra en su ciudad. El pasado se convierte en presente, y se prefigura el futuro cuando Jesús guíe a su pueblo a la nueva Jerusalén, la ciudad celestial en la cual la celebración Pascual encontrará su culminación”.

4. El Jueves Santo
El culto del Jueves Santo es más que un recordatorio de la última cena de Jesús con sus discípulos. El tema del culto es aquello que Jesús dice y hace en las últimas horas de vida que le quedaban. Aquello que, conscientemente, dejó para su comunidad más íntima.

El centro de esta celebración es el mandamiento del amor. Esa noche este mandamiento fue dicho en palabras, fue dramatizado en el lavatorio de pies y se hizo rito en la institución de la Cena del Señor. La comunidad de los discípulos de Jesús es una comunidad que se deja servir por el Señor y como respuesta es una comunidad de servicio.

El culto del Jueves Santo se caracteriza por el rito del lavatorio de pies y por la celebración de la Santa Cena.

El rito del lavatorio de los pies se celebraba anteriormente como un rito secundario, fuera de la Eucaristía, con el nombre de “mandatum”, recordando el nuevo mandamiento de Jesús a sus discípulos. Más tarde se incluyó dentro de la celebración principal.

Antiguamente el culto terminaba sin la bendición, porque ese culto era el inicio del Gran Culto. Al final se realizaba lo que se conoce como el desnudamiento del altar. También, desde antiguo, todos los manteles del altar y del púlpito eran retirados al final de la celebración como símbolo que dramatiza el desnudamiento de Jesús de sus vestiduras en la hora de su muerte.

Todo el misterio del Jueves Santo y del Triduo Pascual se contiene en estas palabras de Juan 13: 1-2:

“Antes de la fiesta de la Pascua (Pascua judía), sabiendo Jesús que su hora había llegado para que pasara de este mundo al Padre (Pascua de Cristo), como había amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el fin (muerte, Viernes Santo). Y cuando cenaban… (Eucaristía, Pascua cristiana)”.

En la eucaristía del Jueves Santo, la Iglesia revive la última cena de despedida de Jesús y celebra la caridad fraterna por medio de dos gestos: uno, testimonial (el lavatorio de pies); el otro, sacramental (la eucaristía).

5. El Viernes Santo
El Viernes Santo está marcado por la reflexión en la muerte violenta que sufrió Jesús. Es un día de meditación, de ayuno. Ese ayuno tenía lugar, en la Iglesia antigua, después de la Santa Cena del Jueves, y concluía en la Santa Cena de la Vigilia Pascual.

La iglesia desnuda, sin velas, sin flores. Símbolos como la cruz, la corona de espinas, expresan este clima de meditación en la pasión y muerte de Jesús.
Las lecturas bíblicas narran los hechos en que se vio envuelto Jesús en las últimas horas de su vida: cuando fue apresado en Getsemaní, la negación de Pedro, el interrogatorio hecho por los líderes religiosos (Anás y Caifás) y políticos (Pilatos), la opción del pueblo por liberar a Barrabás, la tortura física a la cual fue sometido Jesús, la caminata hasta el Calvario, la crucifixión, las últimas palabras de Jesús en la cruz, la muerte y sepultura (se basan normalmente en el evangelio de Juan, capítulos 18-19).

La liturgia del Viernes Santo era también una liturgia de intercesión. En este día se tenía una gran oración de intercesión por el testimonio de la Iglesia en el mundo, por los que sufren y también se intercedía por aquellos que no creían.
Un elemento que se introdujo en esta celebración fue el conocido como la contemplación de la cruz (en otras iglesias se conoce como adoración o veneración de la cruz), como lo atestigua Eteria. Casi al final de la celebración, se hacía entrar al templo una gran cruz que recordaba el sacrificio de Jesús, realizado por amor a la humanidad, y entonces se invitaba a la comunidad a meditar, a reflexionar en ese significado.

El culto terminaba retirándose todas las personas en silencio.

La peregrina Egeria, describiendo las ceremonias del Viernes Santo en Jerusalén en el siglo IV, nos ha dejado un relato vivaz y conmovedor de la reacción de los fieles ante las lecturas de la pasión:

“Es impresionante ver cómo la gente se conmueve con estas lecturas, y cómo hacen duelo. Difícilmente podréis creer que todos ellos, viejos y jóvenes, lloren durante esas tres horas, pensando en lo mucho que el Señor sufrió por nosotros”.
La acción litúrgica del Viernes tiene, pues, tradicionalmente tres momentos: a) una liturgia de la palabra que contiene tres lecturas y una larga oración de intercesión; b) la contemplación de la cruz; c) la comunión. Tras esta celebración, la Iglesia entra en el silencio.

En muchas iglesias, principalmente en las iglesias protestantes, es muy común tener este día el sermón de las siete palabras, basado en las últimas palabras de Jesús en la cruz. También es común, en las iglesias católicas sobre todo, tener, en algún momento de este día, el Vía Crucis, una meditación por el camino de Jesús al Calvario.

6. La Vigilia Pascual y el Domingo de Resurrección
La Vigilia Pascual es el punto alto del Triduo. La liturgia de la Vigilia reúne el mayor número de gestos, de símbolos, de elementos. San Agustín la llama “la madre de todas las vigilias” (Sermón 219). Es una noche de memoria y de esperanza, en la que los creyentes en Cristo velan con las lámparas encendidas.

La Vigilia Pascual más antigua que se conoce es del siglo III. Hacia el año 215, según la Tradición de Hipólito, el bautismo era celebrado, con la eucaristía, en la Vigilia Pascual. Esto se generalizó en el siglo IV. A finales de este siglo algunas Iglesias introdujeron la liturgia de la luz, que finalmente se extendió a todas partes.

Según las Constituciones Apostólicas, el pueblo se reunía en la iglesia hacia la puesta del sol. Ahí comenzaba la vigilia que se extendía hasta el amanecer del Domingo de Pascua. El sol es recibido como el símbolo de Cristo, sol de justicia que vence la oscuridad.

La Vigilia Pascual valoriza mucho los contrastes, como oscuridad-luz, noche-día, muerte-vida.

La Vigilia de Pascua se fue desarrollando en una celebración de cuatro partes: la liturgia de la luz, la liturgia de la Palabra, la liturgia bautismal y la liturgia eucarística.

a) La Liturgia de la Luz
Se desarrolla de noche, fuera del templo, en torno al cirio, símbolo de Cristo, al que siguen los bautizados con sus luminarias encendidas. El lucernario, o rito del fuego y de la luz, tiene su origen en la práctica judía y cristiana primitivas de encender una lámpara a la llegada de la noche, junto con una bendición. Los fieles, con los cirios apagados en la mano, son como los “exiliados”. Con el fuego se enciende el cirio pascual. Varios padres aluden a este cirio, pero el primer documento que nos informa sobre su existencia es el sacramentario Gelasiano (s. VII-VIII). El cirio encendido evoca la resurrección de Cristo.

Con éste cirio se encienden las velas que portan los fieles; de este modo, se entra en procesión en la iglesia, que permanece oscura, pero adornada. Esta procesión recuerda tanto al pueblo hebreo que fue guiado por una columna de fuego en las noches del desierto, como la condición de peregrinos de todas las personas que siguen a Jesús.

b) La Liturgia de la Palabra
En esta segunda parte se describe la historia de la salvación. Desde muy antiguos se leían textos que hablan de situaciones centrales en las que Dios actuó. Los textos hacen referencia a Dios, el Dios que oye el clamor de su pueblo y actúa en su favor. Son fundamentales las lecturas de la creación (Génesis), de la liberación de Egipto (Éxodo), de los profetas que anuncian una nueva liberación y el Evangelio (proclama de la resurrección). Todas estas lecturas son seguidas de cantos y oraciones que actualizan lo que fue oído.

c) La Liturgia del Agua
La liturgia bautismal celebra el nuevo nacimiento. En ella no sucede solamente el bautizo de los nuevos miembros sino también la renovación de las promesas bautismales de toda la comunidad.

Antiguamente el bautismo ocurría fuera de la iglesia (en ríos o bautisterios). Mientras los neófitos se bautizaban, la comunidad permanecía orando y cantando en la iglesia. Luego del bautizo se volvía a la iglesia donde eran recibidos con alegrías por los fieles y comenzaba entonces la eucaristía, donde participarían, por primera vez, los que habían sido bautizados.

d) La Liturgia Eucarística
Esta eucaristía celebra al Cristo resucitado y le agradece por la obra de salvación realizada por el infinito amor de Dios por la humanidad. La eucaristía es la cumbre de la vigilia. Los recién bautizados participan en ella por primera vez junto a toda la comunidad.

7. Conclusión
Los acontecimientos de la Semana Santa, más que un recordatorio, son un llamado a la Iglesia de hoy a reafirmar su compromiso con Cristo y con el mundo al cual servimos. Lo importante de estas celebraciones es desarrollar la capacidad de “hacer presente”, de actualizar el evento fundante de la fe cristiana y darle un sentido para nuestra vida hoy. Es vital propiciar celebraciones que rescaten todas las dimensiones del ser humano para que este tiempo sea realmente significativo y relevante.

Los cultos en la Semana Santa recuperan gestos corporales (como procesiones, ramas que se agitan, lavar los pies, compartir el pan y el vino, cargar una cruz…), acciones y comunicación no verbal, sobre todo aquella que se da por medio de los sentidos, de la sensibilidad. Pues las personas no somos solamente cerebro, sino también corazón, brazos, ojos, sentimientos, recuerdos, deseos y sueños.

Esperamos que todos nos sintamos motivados a empeñarnos y dedicarnos en una Semana Santa más significativa y ecuménica que recupere símbolos genuinamente cristianos y que manifieste la esencia del cristianismo.

Evangelización, sinónimo de mayordomía

María de las Mercedes Rodríguez Puzo

“Vayan, pues, a las gentes de todas las naciones, y háganlas mis discípulos; bautícenlos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.”
Mateo 28:19

La evangelización está en crisis, predicadores ligeros con lecturas descontextualizadas y al pie de la letra junto a campañas masivas, casi maratónicas, tienen lugar en Santiago de Cuba como algo cotidiano del mundo eclesial. El fenómeno ha estado mucho tiempo frente a nosotros, pero ya es hora de abandonar la inercia y enfrentarlo.
Bautistas y episcopales así lo plantearon en el Espacio Teológico por la Semana de la Biblia, realizado los días 26 y 27 de septiembre en la Iglesia Episcopal Santa María. Convocados por la Red Ecuménica Fe por Cuba, los participantes –en su mayoría de la tercera edad- concluyeron que el evangelismo no es propiedad, sino mayordomía, un proceso permanente de conversión a la comunidad de fe.
“A veces tenemos los conocimientos y nos da miedo transmitirlos, también aparecen otros obstáculos como la ignorancia, el temor, la indiferencia y una mala experiencia. Somos cristianos y estamos llamados a evangelizar, con la sapiencia de que las acciones valen más que las palabras. Hemos de comunicar, compartir y encarnar el evangelio.
“Debemos aterrizar la evangelización en nuestro contexto, cada generación que la recibe y ejerce tiene sus propios términos. Las expectativas vienen con dos retos: aplicar lo aprendido y no estar ajenos a las injusticias”, expuso Esmeralda, facilitadora del espacio.
Aceptar al Señor no significa ser inmunes a los problemas y vicisitudes de la vida, sino enfrentarlos en el amor de Cristo, conscientes de que somos agentes de cambio en una sociedad que necesita transformarse en muchos sentidos.
Sensibilidad, flexibilidad, tacto, destreza, simpatía y determinación, enmarcados todos en la evangelización, pueden ser claves para la transformación.

Un plato llamado “relaciones de paz”

María de las Mercedes Rodríguez Puzo

Este plato auguraba quedar delicioso, jóvenes artistas profesionales y otros aficionados al arte junto a un equipo de la Red Ecuménica Fe por Cuba – todos santiagueros- se reunieron para hacerlo. La Casa Museo Memorial Vilma Espín sirvió de cocina.
Como estaban en julio y en plena Fiesta del Fuego, pensaron en algo fresco, fácil de elaborar, que sirviera como alternativa de enfrentamiento a la violencia, desde una cultura de paz. “Sí, quiero que combata los conflictos en el hogar, el maltrato a la mujer, la discriminación etaria, por raza y étnica”, comentó Daniel, el chico que escribe poesía.
Maité Álvarez cambió su bata de psiquiatra y sexóloga por un sombrero de chef. Habló sobre las causas y consecuencias de la violencia en los diferentes ámbitos, y cómo se pueden prevenir estas situaciones.
Algunos pensaron en un cangrejito, otros querían un cake. En un gran caldero, llamado corazón, mezclaron un saco de amor y chocolate, cinco onzas de respeto, seis cucharadas de comprensión, una libra de harina cariñosa, siete pizcas de sueños felices, comunicación al gusto y aceite de tolerancia. El plato quedó tan rico que supo a poquito.

Abriendo ventanas a la espiritualidad

María de las Mercedes Rodríguez Puzo

Para un cierre de lujo a una serie de cuatro encuentros, la Red Ecuménica Fe por Cuba invitó como facilitador a Rafael Cuellar Ceja, director del Colegio Lasalle en el territorio. El teólogo mexicano propuso un decálogo de acciones que conllevan al Buen Vivir, a continuación queremos compartirlo con todos y todas como regalo de fin de año:

1- Bajarse de la tarima de roles, títulos y máscaras. Ser solo un ser humano.

2- Con humildad entender que todavía no somos. Aceptar que estamos caminando hacia el crecimiento.

3- Hablar desde la experiencia y el corazón, no por definiciones, para eso están los libros.

4- No buscar culpables, los otros lo hicieron porque creían que era lo mejor atendiendo a lo que sabían.

5- Encontrarse con uno mismo antes de encontrarse con Dios. ¿Qué cosas hay en mí que no me dejan reflejar a Dios como él quiere?

6- No le creas cuando alguien te diga que no puedes.

7- El poder está en ti, búscalo. Economía, política y sociedad influyen, no determinan.

8- Busca tu singularidad, es mejor ser que parecer.

9- No sientas culpa al decir no. Cuidado con las relaciones condicionadas.

10- Aprovecha la capacidad de apertura a los otros, al medio ambiente, a Dios o lo trascendente de acuerdo a tus creencias, y sobre todo a ti mismo.

Reconoce Vicepresidente del Consejo de Iglesias de Cuba acercamiento a congregaciones religiosas en EE.UU.

Arnaldo Vargas Castro

El ecumenismo es sinónimo de fe, compromiso y entrega reconoció el pastor Ernesto Bazán, vicepresidente del Consejo de Iglesias de Cuba, quien añadió que “también esta sede en Holguín ha sido propicia por el apoyo y capacidad de organización de las autoridades, así como de las empresas y organismos que aseguran el evento”.

Destacó la presencia aquí de unos 200 delegados de todo el país y haber podido compartir elementos tan importantes como el análisis de la realidad, donde se ubica la Iglesia cubana ¨y a partir de ahí plantear los desafíos de esa realidad para construir una iglesia que asuma los compromisos del ecumenismo cubano, dinamizarlo y ser continuadores del legado de ese movimiento nacional, en el cual juega su liderazgo el Consejo de Iglesias de Cuba¨.

Reconoció el joven pastor las opiniones compartidas con el plenario por la teóloga brasileña Odja Barros, sobre una iglesia debatiéndose entre la prosperidad y el servicio. “Eso tiene mucho que ver con la Red Fe por Cuba, ya que esta convoca a las iglesias a servir y comprometerse con el amor, la paz, la justicia, la no violencia, la equidad, la solidaridad. Es decir, una iglesia que se pone al servicio de su pueblo para contribuir a la construcción de una sociedad de valores”.

El Consejo de Iglesias de Cuba hace honor a su slogan, Unidos para servir, aunando voluntades y trabajando en la comunidad a través de las iglesias y las redes, con prácticas renovadas y gente comprometida con la fe religiosa, con su pueblo y con su tiempo, acotó mi entrevistado, quien añadió que ¨la Red Fe por Cuba está desafiando al movimiento ecuménico tradicional y replanteando el programa de desarrollo del ecumenismo en Cuba¨.

Bazán Betancourt dijo que el Consejo de Iglesias, como gran institución, desde sus áreas programáticas pone mucho énfasis en la formación bíblico-teológica, en los servicios en áreas de diaconía, salud y a personas con diferentes discapacidades; el trabajo de la agricultura, entre otros. ¨Y no solo capacitando comunidades, sino que la iglesia también desempeña un factor social, la usamos como un generador de espacios, de propuestas y de participación¨.

Distinguió el Vicepresidente del Consejo de Iglesias de Cuba la activa presencia de jóvenes en el movimiento que propicia la Red Fe por Cuba y la vinculación directa con la base, desde la cual intenta compartir diferentes espacios en beneficio del individuo, la familia y la comunidad, “puesto que miramos hacia adentro de la iglesia cubana y también hacia afuera, porque necesitamos que se conozca en el mundo cómo somos y qué hacemos”.

Sobre las relaciones con la iglesia de Estados Unidos, explicó el joven pastor que se están construyendo espacios de contacto, por ser un pueblo muy cercano, de gran poder religioso, al que nos une la historia. “En estos momentos hay una comisión de nuestro Consejo a ese gran país para continuar estas conversaciones, hemos enviado cartas y pronunciamientos a favor de la relación entre ambos países, aprovechando la Asamblea del Consejo Mundial de Iglesias para solicitar al presidente Barack Obama que cese el bloqueo contra Cuba”.

A partir de ese momento ha habido una buena respuesta de las iglesias norteamericanas, que firmaron una carta pidiendo el cese de las restricciones de su gobierno contra Cuba y líderes del movimiento ecuménico de los Estados Unidos también la rubricaron personalmente.

Esto fue solo un alto en el camino

Caminos

Entre las propuestas que quedaron está realizar encuentros territoriales para compartir los resultados de este evento y comprometer a otras cristianas y cristianos con el accionar de la Red. Se sugirió además aportar al análisis del contexto eclesial con un observatorio que le permita a la Red conocer que está pasando en este ámbito y viabilizar lo que hacen muchas personas en sus comunidades locales desde el punto de vista teológico.

Se sugirió preparar productos comunicativos que alimenten el debate y la actualización entre quienes integran la Red acerca de los sentidos de la prosperidad y el servicio. Ese debe ser un tema a trabajar el año próximo en un proceso de reflexión y formación. Como parte de esto es importante socializar “el debate bíblico teológico sobre la Teología que estamos haciendo como un aporte a la propia Red y al movimiento ecuménico”.

Hay que intencionar una plataforma de dialogo con los jóvenes que están asumiendo liderazgo en el campo ecuménico cubano. Con ellos y ellas hay que crear un espacio de acompañamiento. De igual modo se recomendó revisar las estrategias de relación con el Consejo de Iglesias desde el nivel territorial. Los gobiernos locales en muchos casos desconocen la presencia en sus municipios de integrantes de la Red y sus potencialidades para trabajar y aportar al despliegue de capacidades e iniciativas locales. En este sentido es fundamental visibilizar el quehacer nuestro, sus sentidos y apuestas por Cuba.

Otro de los consensos resultantes del Encuentro es la necesidad de repensar el sistema de formación teológica de la Red y su sostenibilidad. Hay que buscar otras maneras de formarnos y generar producciones propias que puedan incluirse en revistas y espacios que compartan lo que hacemos y pensamos. Es una urgencia democratizar el acceso a la información y a la producción comunicativa. La estrategia de comunicación de la Red debe empezar a traer resultados que garanticen que podamos actuar con visiones comunes. Hay que pensar estratégicamente el uso de otros medios de comunicación más allá del correo electrónico.

La Red todavía es muy joven, a poco más de un año de vida, los desafíos que tiene por delante la impulsan para seguir construyendo vida comunitaria. Este Encuentro demostró que es posible no solo debatirse puertas adentro, sino también mostrarse como parte del pueblo cubano que son estos cristianos y cristianas.

Holguín deja la parada alta, no solo por la calidad organizativa del evento, sino por la profundidad en los debates y las apuestas compartidas, por la mística y la espiritualidad que atravesó todas estas jornadas intensas, porque demostró que cuando se tiene fe, se puede hacer más.

Presentan los últimos libros de la Editorial Caminos

Caminos

La jornada comenzó con los testimonios de Samuel Rodríguez de la Fraternidad de Iglesias Bautistas de Cuba (FIBAC) en Matanzas, y Elaine Rodríguez, miembro de la Iglesia Bautista de Cuba Oriental y coordinadora del programa de género del Centro La Bastida. Ambos son integrantes de la Red Fe por Cuba y compartieron con los asistentes sus comienzos y caminos en el mundo de la fe, diversos y complejos como Dios mismo.

Samuel nos contó que su encuentro con la fe fue desde pequeño. Su padre era pastor bautista y su madre tenía una relación intensa con Dios, que vinculaba sus prácticas de fe a las cosas cotidianas del campo, donde vivía su familia. Elaine, por otra parte, recordó la frase de una canción de Buena Fe que escuchamos durante el concierto la noche antes: “los mejores regalos que me ha traído la vida, han venido envueltos en problemas”, así como un regalo en su vida fue la formación en el tema de género que ha marcado un antes y un después para ella. Su historia de vida puede ser la de muchas otras mujeres, afectadas por la cultura patriarcal, la violencia de género y las dificultades y la grandeza cotidiana que tiene ser una madre soltera. Pero desde que aprendió a valorarse como mujer le pide a Dios que le de fuerzas para hacer y crear.

El Rev. Raúl Suárez comentó el libro “Exportando el Evangelio Norteamericano. El fundamentalismo Cristiano Global” que nos muestra una investigación sobre este tema realizada por una universidad norteamericana. Ese evangelio proveniente desde los Estados Unidos es portador de una ideología que promueve y exporta a otros pueblos la idea de “mi Dios”, con una visión individualista y egoísta de la fe.
Este título “aporta a un discernimiento”, es una alerta en el contexto de la relaciones Cuba-EUA, cuando existe una política de influencia y la pretensión de utilizar a nuestras iglesias como un elemento subversivo. Suárez invitó a adentrarse en las páginas de este volumen con astucia para diferenciar aquellas propuestas solidarias que en verdad nos ayudan, de las asistencialistas que venden una idea de la prosperidad personal por encima de la comunitaria y que establecen peligrosos lazos de dependencia.

También fue presentado el libro “Encontrar la propia voz” de Beatriz Ferreiro García, que rescata la obra autoras relevantes del protestantismo en Cuba entre 1902-1959, mujeres que se destacaron en la producción teológica del movimiento ecuménico cubano.

Otro de los títulos compartidos fue el segundo volumen de “Protestantismo en Cuba”, compilación de Carlos Ruíz Molina que hace un recuento histórico y perspectivas desde sus orígenes hasta principios del siglo XXI, texto que reconstruye la historia del protestantismo en Cuba y su papel en la sociedad cubana.
El último número de la revista Caminos por su parte nos propone el impacto de la Reforma Protestante en Cuba así como lo diversa que es la iglesia hoy y nuestra manera de representar la fe. Esa riqueza es un don divino.

Un video clip para nuestra Red

Caminos

La canción Redes ha acompañado a quienes integran “Fe por Cuba” desde su propio nacimiento. En el taller que sirvió para definir los sentidos de esta Red ecuménica, celebrado en la sede del Centro Memorial Martin Luther King Jr. (CMLK) en noviembre de 2011, la reverenda Raquel Suárez encontró la inspiración para componer este tema identitario de la Red.

Desde entonces surgió la propuesta de hacer un video clip que promocionara la canción y a la vez presentara la propuesta de la Red. Jóvenes de diferentes iglesias con vocación ecuménica y musical fueron convocados para montar la letra y ponerle ritmo propio. Este grupo ocasional acompañó el lanzamiento de la Red en abril de 2012 cuando el CMLK cumplía sus primeros 25 años. No ha habido momento relevante para los integrantes de la Red en el que no hayan estado cantando su canción.

Con motivo de este I Encuentro Nacional se le puso fecha de estreno al video clip, por ello se emprendió viaje hacia las diferentes regiones donde cristianas y cristianos comparten los sentidos y valores que inspiran a “Fe por Cuba”. El objetivo, mostrar la vida y el trabajo de las comunidades de fe. Entre la fatiga del camino, la alegría por los encuentros, el apoyo de gente amiga, el descubrimiento de seres humanos increíbles a nuestro lado, cada jornada vivida recreó no solo la música sino la esencia misma de la canción:

“Quiero tejer una red de la esperanza
Invisible pero fuerte como el viento
Es tu esfuerzo y mi hacer lo que nos junta
La pasión, la osadía, los intentos.

Quiero hacer que tu rostro se respete
Que tu voz se te escuche y tu silencio
Que la vida sea el don más venerado
La justicia, el amor sean el derecho.

Una red de manos, pies, rostros y cuerpos
Que se encuentran para soñar otra historia
Construida por la gente con nosotros
Que se haga visible por sus gestos.

Coro:
Redes, redes, red de abrazos y sueños
Redes, gentes, arcoíris diverso.
Teje, teje, no pares el empeño,
No tanto por lo que logres que vale más
Tu esfuerzo, tu intento.
No tanto por lo que logres que vale más
El sueño.

Arañitas que tejen otra iglesia
Sin ventanas, ni puertas, ni barreras
Que celebre los colores de la vida
Proclamando del Reino buenas nuevas.

Reino del cielo acá en la tierra
Utopía posible entre nosotros
De justicia, respeto por la vida
Por la dignidad de todas y de todas.

Coro:
Redes, redes, tradición y lo nuevo
Redes, gentes, símbolos, sentimientos.
Teje, teje, ponle signo y acento
Teje una red por Cuba, baña de fe
Al pueblo, tu pueblo, el nuestro, los sueños.

Dame una palabra… derechos, comunidad, alternativas, justicia, política, equidad, Cuba, esperanza
Dame otro término.
Dame, Dame”.

Gracias a Angelito, a Néstor, a los músicos, a los cantantes y miembros de nuestra Red por el cariño, la compañía, el esfuerzo y los sueños compartidos. Utilicemos este video clip, realizado por la Productora Caminos del CMLK para inspirar, enredar, apoyar e invitar a quienes se empeñan en continuar llenando de fe al pueblo, tu pueblo, el nuestro.

Gente de Buena Fe

Caminos

El propio miércoles 20 de noviembre el equipo de comunicación del Encuentro, decidió salir a los centros estudiantiles de la ciudad holguinera para convocarles al concierto de Buena Fe. Sería un regalo para el pueblo de este municipio y en especial para sus jóvenes.

Dos pasiones coincidían esa misma noche: el concierto musical y el choque de pelota entre la selección provincial y el equipo de la Isla de la Juventud. En el propio hotel sede del Encuentro estuvieron hospedados los músicos de Buena Fe y los peloteros holguineros. El concierto estaba previsto para las 9:00 pm, pero se decidió correr el comienzo en espera del final del partido. Los holguineros perdieron 1 a 0, pero en compensación les esperaba un momento gratificante con temas muy populares de la agrupación guantanamera. A las voces de Israel y Yoel se unieron las de cientos de personas que disfrutaron del concierto.

Un cordón separaba a las personas participantes en el I Encuentro de la Red ecuménica y a la población que acudió a la convocatoria pública para escuchar a Buena Fe y corear sus canciones. En el escenario las banderas y lomas con la identidad del evento enfatizaban los por qué de la presencia del grupo en tierra holguinera. Algunos músicos traían el pullover con el logo del Encuentro, otros la cinta violeta que también promocionaba este espacio ecuménico.

Al segundo tema ya el cordón había sido cruzado por muchachas y muchachos que querían estar todavía más cerca de Buena Fe. Ese gesto de juntarse personas cristianas y no cristianas, fue un regalo para la Red ecuménica, porque ese fue precisamente el sentido de su Jornada de incidencia pública “Busca la paz y síguela”. Unas y otros cantaron en un mismo coro multitudinario canciones como Catalejo, Nacimos Ángeles, Libre, La Culpa, Todo el mundo cuenta, entre otras.

Los líderes de Buena Fe habían sostenido en la tarde un intercambio con los delegados y delegadas al I Encuentro. Para ellos también fue significativa esta invitación. Yoel Martínez comentó: “es un placer estar aquí, que nos hayan invitado a este encuentro tan hermoso, tan fructífero. La verdad que estamos bien contentos. Por lo menos yo me siento como en casa, entre hermanos y, me imagino que la experiencia para el resto de los muchachos del grupo sería lo mismo. Ya los comentarios son esos, se sienten bien, se sienten bien cómodos. Conversar o tener una experiencia con cada uno de ustedes, por lo menos que hayan contado con nuestra música, que se sientan identificados con ella, para nosotros de verdad que es placer, es bien chévere”.

Israel Rojas recordó: “al principio, cuando recibimos la propuesta nos pareció un poco loco porque nosotros no somos exactamente un grupo que hace música cristiana ni nada por el estilo pero definitivamente uno siente que al final somos parte de lo mismo, o sea, intentar hermanar a la gente desde sus luces y no separarlas a partir de sus sombras. Creo que al final es lo que nos hace gente con vocación de fe”.

“La fe no es no solamente inventarse un Dios, al menos como yo lo veo, ponerle una cara, un rostro, creo que la fe es algo más allá, la fe es creer”. Yoel entonces le interrumpió para recordar el siguiente versículo: Hebreos 11, 1: “La fe es la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve”.

Israel aseguró que “sin fe no hay obras, se puede andar en la vida sin muchas cosas pero sin fe y sin amor no se puede andar. Entonces pues cuando nos convocaron a este encuentro me pareció tan hermoso, me pareció tan maduro de como nuestra sociedad puede ir teniendo puentes y vasos comunicantes en función de lo que la gente es capaz de hacer de verdad, no desde la palabrería sino de verdad desde su vocación para irle para arriba a la caliente a los problemas, no tenerle miedo a enfrentarse a mirarle los ojos a los demás, y desde la construcción desde la valorización de lo que somos como seres humanos, desde la utilidad de la virtud, no la virtud que uno cree que tiene, la virtud uno puede creer que la tiene pero verdaderamente se comprueba que la tienen cuando la ejercita, cuando la palpa, cuando la puedes sacar de ti, a caminar y entonces ayudar a otros y ayudarte a ti mismo, que ya no es poca cosa, a vivir y a intentar ser feliz incluso aunque te falte todo”.

“Es por eso que estamos tan contentos. Hay gente que cree que los que amamos a Cuba la amamos por lo que es, y sí yo amo a Cuba por lo que es pero sobretodo la amamos por lo que puede ser, por el sueño de los que somos capaces de reinventárnosla y hacerla mucho mejor. Y para mí la Cuba que yo amo la que quiero regalarle a mis nietos y a mis hijos es esta Cuba, esta Cuba en la podamos vernos, no importa en lo que crea cada cual, pero cada cual desde su posición de intentar ser mejores sin excluir nuestros defectos”.

“Nosotros no estamos aquí solamente porque esto es nuestro trabajo, estamos aquí porque había algo un poco más allá que un concierto. Había pasos en función de la construcción de esa Cuba nueva, esa Cuba distinta, esa Cuba que siga siendo la misma en lo mejor de sí, pero mucho mejor en el futuro. Ese sueño de país nuevo no se queda en un congreso, puede militar en una provincia, no se queda en La Habana, no se queda en el evento. Puede tener células vivas latiendo en otros lugares recónditos”.

“Cuba es más compleja, más diversa, late con otros ritmos. Por eso nosotros queremos venir hasta aquí, y enterarnos de esta historia, que ustedes vienen fundando desde hace tantos años gracias a gente tan buena como el reverendo Raúl Suárez, como otros que pone empeño para que estas cosas salgan. Yo quiero estar aquí, nosotros queremos estar ahí, nosotros queremos estar en esa fundación de esa Cuba tan hermosa, de esa que podemos ir fundando entre todos poquito a poco”.

Honrar, honra

Caminos

Honrar a un hombre como a este, honrar su obra, no puede ser solamente un alto en la marcha cotidiana, para girar la mirada a recuerdos congelados en la historia, “Honrar, honra.” diría el maestro, pero nos atrevemos a agregar que solo es así, cuando nos mantenemos en la constante intención de reconocernos en coherencia con la ética y las luchas de quienes nos decimos seguidores.

Por ello en el marco del primer Encuentro Nacional de la Red Ecuménica Fe por Cuba, la gran familia que es Centro Memorial Martin Luther King. Jr., se da a la misión de animar un espacio como este en el que compartamos desde la humildad, cómo el legado de este joven pastor afronorteamericano es fuente de inspiración y guía en el camino para nuestra contribución al proyecto de Cuba, en el que creemos.

Martin Luther King Jr., alcanzó con el ejercicio de su humanidad vivir en otra dimensión del tiempo y del espacio, pues ahora es una alerta constante, es un impulso, un anhelo, una luz bordando esperanzas en medio de tantos imposibles prediseñados, y habita allí donde los oprimidos se miran a los los ojos, se sostienen en la marcha, sueñan otras posibles realidades.

Hoy la invitación es a reencontrarnos en su espíritu, emerger para Cuba en la fuerza ética de su experiencia, humanizando su historia, para reconocer viable la participación activa de nuestro pueblo en la nuestra.

1 de Diciembre del año 1955, en la ciudad de Alabama del estado de Montgomery, Estados Unidos. Un autobus, un tiempo de leyes de segregación en detrimento de las personas afronorteamericanas. Una mujer negra se sienta donde, sí no está lleno el ómnibus, se pueden sentar los negros.

También sube un joven blanco. El conductor le exige a Rosa Parks que seda el asiento, aún cuando el joven no había demandado nada.

-Qué haces aquí mujer negra?, Tú tienes tu lugar. ¡Levántate¡
-Sentí miedo, vergüenza, humillación, pero fue más fuerte la ira, el coraje, la indignación.
-Levantate de ahí mujer negra, este es el lugar de un hombre blanco. ¡Obedece¡
-Tome una decisión, aún imaginando lo que podría suceder, y no le respondí, y no me levante.
-Cómo te atreves a enfrentarme?, voy a hacer que te arresten.
-Puede hacerlo.

Finalmente fue apresada, el cuerpo violentado dolió menos que la dignidad pisoteada. Ser una mujer libre no significo nada, para todas aquellas miradas vacías, las miradas blancas, las miradas negras. No significó nada, para los silencios blancos, para los silencios negros.

Cuando la policía le preguntó por qué no se levantaba, respondío: porque todos ustedes están empujando por todos lados. Aquel día estaba fatigada y cansada. Harta de ceder.

Indignado y hastiado, un joven y desconocido hasta entonces pastor bautista, organizo una oleada de protestas contra la segregación en los autobuses públicos de Montgomery que duró 382 días. Los treinta mil afronorteamericanos que participaron, hicieron marcha de hasta nueve km, y cuando les preguntaron cómo se sentían algunos respondían: “mis pies cansados, mi alma liberada.”

-Palabras pronunciadas por Yunier Trujillo y Olga Hernández en la inauguración de la exposición “Martin Luther King: del sueño a la realidad”, que permanecerá un mes en el lobby del teatro Eddy Suñol de la ciudad de Holguín.