Iniciará el CMMLK modalidad virtual para la formación

Por: Caminos

Más de 140 formadores y formadoras de la Red de Educadores Populares y la Red Ecuménica Fe por Cuba, que acompaña el Centro Memorial Dr. Martin Luther King, Jr. en todo el país, participarán próximamente en las Becas 2020.

Este importante espacio, que forma parte del sistema de formación del Centro, se realizará por primera vez de manera virtual, entre el 20 y el 26 de septiembre.

Las Becas están dirigidas a miembros de las Redes que coordinarán posteriormente procesos formativos en los territorios donde realizan el trabajo de base. Para ello, profundizarán en la concepción metodológica y pedagógica de la educación popular (EP), apuesta esencial en la formación, el trabajo en grupos y la construcción colectiva del conocimiento para enriquecer nuestras prácticas educativas, sociales y eclesiales, así como en la ampliación y organización del tejido social que anima y acompaña el CMMLK en Cuba.

Este año, el espacio estará encaminado a procesos sostenidos de formación ecuménica (PSFE), la formación en Concepción y Metodología de la Educación Popular (CMEP), Trabajo Grupal y Coordinación (TGyC), así como Trabajo Comunitario (TC), para lo cual se han organizado cuatro talleres virtuales simultáneos que estarán coordinados por formadores del equipo del CMMLK.

La apuesta por la modalidad virtual, en medio de las condiciones de aislamiento físico requeridas por la Covid-19, no significa, en ningún modo, la renuncia a los principios y apuestas metodológicas de la EP que durante más de treinta años han caracterizado los procesos formativos desarrollados por el Centro, sino la búsqueda de alternativas que permitan sostener y ampliar la formación de militantes y cristianos comprometidos con el proyecto social y los valores que defendemos.

Bienaventurados los limpios de corazón

Sobre las críticas al CIC y al MEC Cuba

Por: Gabriel Coderch Díaz
Director del Centro Oscar Arnulfo Romero

A las personas que se han dedicado en estos últimos tiempos a realizar críticas al Consejo de Iglesias de Cuba (CIC) y al Movimiento Estudiantil Cristiano (MEC), me gustaría recordarles el texto bíblico Hechos, 10. 28: “(…) A MÍ ME HA MOSTRADO DIOS QUE A NINGÚN HOMBRE LLAME COMÚN O INMUNDO”. En este relato Pedro dice: (…) “En verdad comprendo que Dios no hace acepción de personas, sino que en toda nación se agrada del que le teme y hace justicia” (Hechos, 10, 34-35).
Ustedes, que son tan fervientes seguidores de las escrituras, enseñadas, ya sea, en la catequesis católica o en los estudios dominicales; coincidirán que estas palabras rompen con ese infantilismo religioso y la literalidad que, en vez de sustentar la fe en Jesús, lo hace sobre textos. Quienes nos decimos cristianos, cristianas, debemos prestar atención porque la literalidad no es fe. Lo que cuenta en nuestro caminar con Jesús -si es que lo hacemos-, es nuestra experiencia y el cambio ético que vivimos.
No creo que tenga que defender una institución como el Consejo de Iglesias de Cuba que ha hecho tanto por TODAS las iglesias -sean miembros o no- y su diaconía hacia el pueblo de Cuba en momentos muy difíciles. Atacar al CIC es negar la diversidad, porque es un concilio de las más diversas denominaciones. Atacar al hermano es corromper la fe, pensando que la única y verdadera fe es la que poseen las iglesias detractoras de esta institución. Parece que estas iglesias están haciendo lo que tanto criticaron a la católica romana: “la santa inquisición”, que por supuesto nada tuvo ni tiene de santa.
Desde mi experiencia cristiana fue necesario acercarme a estudios bíblicos, que me permitieron comprender los hechos históricos de la Biblia, la fe y una adhesión a Jesús, mucho más limpia, más real, más racional y menos mágica; que me dieron una nueva razón de ser cristiano, aunque es muchísimo lo que me resta por avanzar aún. Aprendí que Jesús ama, no odia, no juzga. Entonces, ¿por qué yo tendría que juzgar a mi hermana o hermano?
Comprendo que la ignorancia es osada y que muchas personas creen poseer la revelación divina y el magisterio universal y muchos caemos en esta dinámica, porque consideramos ingenuamente que Dios está ahí, pero el Dios de Jesús es mucho más que pasajes bíblicos descontextualizados, porque desconocemos que muchas de las historias contadas en la Biblia provienen de otras tradiciones, por ejemplo, el diluvio universal fue copiada de tradiciones de Mesopotamia, sólo que el Noé nuestro se llamaba Asisadra.
El mismo texto bíblico citado al principio de Hechos 10, me hace entender que, si Dios le mostró a Pedro que no debía considerar impuro a nadie, porque el Dios de Jesús no hace preferencias de personas; entonces estoy en el deber de erradicar mi homofobia o cualquier tipo de actuación excluyente.
¿Por qué referirnos de forma ofensiva hacia el Centro Nacional de Educación Sexual (CENESEX), porque defienda los derechos humanos de un número bastante elevado de personas con orientación sexual no heteronormativa o que posean otra identidad de género? Claro, volvemos al mismo tema, el fundamentalismo bíblico, la misma razón por la que también hablan de la supuesta “ideología de género”.
Los textos bíblicos, hermanos míos, hermanas mías, están llenas de metáforas. Nos han enseñado a creer en la literalidad y en las palabras de aquellos que se hacen llamar apóstoles, iluminados, etc. Son los mismos que, en otro tiempo, quemaban a las “brujas”. Sin embargo, no enseñan a temerle a las instituciones que hoy las queman, ya sea con fuego o con maldiciones de todo tipo.
Queda más que claro que muchas iglesias promueven un orden donde se mantienen las más detestables y abominables diferenciaciones injustas, basadas en textos no contextualizados, que utilizan como justificación ideológico-cultural, por supuesto, siempre a favor de una cultura machista-patriarcal, hondamente arraigada en todas las sociedades del planeta.
Tampoco debemos olvidar que detrás de todo esto siempre hay subterfugios políticos. A muchos no les gusta que el Estado cubano sea laico y, por tanto, actúe independientemente a cualquier organización religiosa.
¿Cuál es el problema de estas iglesias hoy? Le temen a Jesús, porque no ofrecía sacrificios, ni pagaba diezmos. Fue un hombre con gran espiritualidad, pero no un religioso. Nos trajo una ley fundamental, la del AMOR, y cuando se ama no se excluye ni se juzga, se comparte y se defienden los derechos de quienes amamos.
Bienaventurados los limpios de corazón, quienes siguen a Jesús, quienes aman la justicia para todos y todas, no importa si creen o no, si son gays o lesbianas, si son Trans o heterosexuales, si son viudas, solteras o casadas, si son familias heterosexuales u homosexuales, porque lo que de verdad nos salva es el mensaje ético liberador de Jesús.

Se realizarán los Talleres Regionales de Formación de Líderes en su Segunda Fase

Entre los días del 5 al 8 del pasado mes de marzo tuvo lugar la primera fase del Taller Regional de Formación de Líderes, espacio formativo que se concibe para aquellas personas que se acercan por primera vez a la Red Ecuménica. La lógica de este taller consiste en dos fases que ofrecen información esencial sobre la Red y que una vez transcurridos, deja abierta la invitación para que todos aquellos que llegaron sientan el deseo de pertenecer a esta familia.

Ante la imposibilidad de desarrollar la segunda fase del taller de manera presencial en la fecha prevista debido a la situación epidemiológica por la que atraviesa el país, se decidió cambiar la dinámica del mismo hacia una modalidad virtual y así no dejar pasar por alto esta oportunidad de compartir nuestras esencias y completar este ciclo de formación. Para ello se ha asumido un gran reto debido a las dificultades comunicativas que se presentan, pues todas las personas que cursaron la primera fase no disponen del soporte tecnológico necesario que permita realizar un taller en tiempo real a través de las plataformas digitales. Asimismo, en muchos lugares podrán juntarse algunos de los talleristas, mientras que en otros territorios algunas personas solo podrán participar de manera individual.

A pesar de todas las complejidades y retos que supone realizar el taller en las actuales circunstancias, confiamos en que el Espíritu Santo nos mantendrá unidos a pesar de la distancia y que volveremos a estar juntos y juntas para celebrar la vida, como parte de esta familia que es la Red Ecuménica.

Miedos, heroicidades, luces y enseñanzas de la COVID 19

III Encuentro de Experiencias desde la Educación Popular Red de Educadores Populares Libélulas de Matanzas

Accionar, desde el barrio con nuestros proyectos y diferentes opciones, para proteger la salud y cuidar el equilibrio espiritual de todxs, ha sido el desafío de la red a partir de marzo del presente año. Un giro tuvimos que darles a nuestras proyecciones de inicio del 2020, sin embargo, se afianzó nuestra razón de ser.

Compartir lo logrado, cómo se hizo, qué realidades afloró, qué formas de auto organización emergieron en el trabajo comunitario y social que hacemos, qué victorias, avatares y retos obtuvimos y tenemos; para reactualizar el análisis del contexto matancero donde nos desenvolvemos; y construir así un nivel colectivo de conciencia popular que nos permita mantenernos en avanzada como la red que somos por un socialismo sentipensado desde nuestras prácticas. Este es el objetivo del III Taller de Experiencias desde la Educación Popular a celebrarse el próximo viernes 25 de septiembre entre 9 am y 3 de la tarde en la Oficina del Conservador de la Ciudad de Matanzas, en el espacio mensual “EnDiálogo” de la red.

Desde la participación social y comunitaria, es necesario razonar estos meses de pandemia, saber de aquello que ha limitado nuestro quehacer, establecer bases propias renovadas para nuestros acompañamientos en el contexto actual.

Nasobucos bien colocados, manos y pies clorados y con el distanciamiento necesario, estaremos quienes podamos exponer los resultados alcanzados y compartir todas las experiencias, para irradiarlas a los que no estemos y a las comunidades en general.

Para ello, prepara tu pancarta impresa o tu power point digital con fotos, performance, textos … expón aquello que consideres se ha logrado en estos últimos seis meses, que muestre el hacer individual/colectivo, logros, insatisfacciones, críticas, retos, sugerencias y cuanto creas que debemos compartir, repensar y disfrutar para, en medio de miedos y preocupaciones; ser luces, testimonio de heroicidades, enseñanza y mantenernos revoleteando por Matanzas sin cesar.

Elogio a Ariel Dacal Díaz

A propósito de ¿Hacia dónde va Cuba? Editorial Caminos, La Habana, 2019

Por Gilberto Valdés Gutiérrez

En algún lugar he expresado la impresión de que, en el debate tanto público como privado, sobre el proceso de actualización en curso, es posible percibir un deslinde entre posiciones que convencionalmente podríamos llamar de “izquierda” y de “derecha.” En el primer caso encontramos posicionamientos críticos que cuestionan la presunta carencia de una proyección más explícitamente socialista del texto constitucional aprobado, y que de alguna manera reaccionan ante quienes sobrevaloran el papel de las formas no estatales de propiedad, en especial, de la propiedad privada. Sin dejar de expresar preocupaciones válidas ante el temor de que en el futuro avancen ideas de quienes pretendan colocar el mercado capitalista como principio de organización de la sociedad, (abogando por sus supuestas bondades frente a la estatalización dogmática), algunos de esos juicios coinciden paradójicamente con la visión doctrinaria antileninista que se satisface con una preceptiva apriorística sobre las etapas del proceso socialista. En época de la NEP, Lenin, a este tipo de críticos los catalogaba de plañideras del socialismo.

 En el caso de Ariel Dacal, la crítica no se dirige de manera abstracta hacia las formas no estatales, incluso, ni contra la gestión y propiedad privadas, sino contra quienes consciente o inconscientemente, piden que se desplieguen las condiciones necesarias, para que la propiedad privada, se erija en presunta salvadora de los problemas y contradicciones socioeconómicas acumuladas tanto en el plano estructural como en el político y simbólico.

Los dardos críticos de Ariel se dirigen contra las narraciones e imaginarios conque algunas personas edulcoran la defensa a ultranza del reino omnipotente de la propiedad privada.

 Ubicamos en el campo de la derecha a quienes no satisfechos con el lugar legítimo otorgado en el proyecto a las formas de propiedad y de gestión no estatales, esgrimen argumentos cercanos a los códigos ideológicos del neoliberalismo. No hay que ser adivinos para comprender que la estrategia imperialista que impulsa la ola neoliberal en toda la región va a mantener su presión sobre Cuba, calculando que el deseado fracaso de la actualización abrirá las puertas a la restauración capitalista. Por eso resulta importante la aseveración constitucional de que Cuba no regresará al capitalismo. La estrategia imperialista no descarta crear condiciones objetivas y subjetivas para implementar un plan específico de golpe suave para Cuba.

 En estos escenarios de agudización de la lucha ideológica, es deseable el debate enriquecedor, pese a las diferencias entre los distintos visones de izquierda. La heterodoxia que supone esa diversidad debemos asumirla como riqueza de aprendizaje para consensuar las proyecciones estratégicas de la Revolución cubana.

Un leitmotiv se revela como trasfondo de la diversidad temática del libro: la necesidad de aguzar el pensamiento político revolucionario a la hora de fundamentar y evaluar las transformaciones inherentes al proceso de actualización, que otorgue legitimidad, coherencia y eficacia a la acción partidista correspondiente.

 Conociendo su proverbial sentido del humor, ya me lo imagino, parafraseando a Tintan, cuando decía a su carnal Marcelo “no me defiendas, compadre”, él me diría: -gracias, Gilbert, no me elogies. Pero yo sí insisto en elogiar, más allá de las discrepancias que en uno u otro caso podamos tener, por la honestidad intelectual, política y humana del autor de los textos reunidos en el libro ¿Hacia dónde va Cuba?, que la editorial Caminos del Centro Memorial Dr. Martin Luther King Jr. ha tenido a bien publicar.

 De modo que, es justo elogiar a este todavía joven intelectual, destacado educador popular, y amigo leal. Creo que, para la sanidad del debate político revolucionario en nuestra sociedad, si Ariel Dacal no existiera, habría que inventarlo. Necesitamos su voz audaz, pedagógica, problematizadora, para la tarea permanente plurigeneracional de ensanchar el corredor político- cultural crítico, no capitalista en la sociedad cubana.

Vamos Eusebio, vamos a andar La Habana

Por Joel Suárez Rodés_

Murió un hijo, un extraordinario hijo de Dios y de la Patria. Con ella y con Él, con el corazón a flor de labios, vivió leal Eusebio; en el vórtice de la obra, en el huracán de la Revolución. Murió sobre el camino, andando, un predicador, un sacerdote, un pastor, un alfarero, un hermano, un amigo.

Labró sobre las piedras de su Galilea habanera, sobre el alma de sus más humildes vecinos y en nuestros corazones, su propia resurrección.

No recuerdo cuándo nos conocimos, ni cuándo comenzó nuestra amistad, con mi familia y con el Centro Martin Luther King. Algunas iniciativas compartimos desde nuestro Centro con la Oficina del Historiador de la Ciudad (OHC).

Seguí al maestro ambulante y su convite a andar La Habana, hace muchos años, cuando él estaba convencido de que la obra que iba a emprender tenía que colocar, en el lugar de la desidia y la irresponsabilidad, el amor y el cuidado de todos por la ciudad.

Por su corazón y su voz se movía el Espíritu Santo; por eso fue una bendición para nuestra nación. Con la homilía que cada hora de la Patria exigía y demandaba. Con el don de su verbo que nos conmovía hizo aún más vívido en nosotros el misterio de la presencia de José Martí, “un misterio –  como él mismo expresara- que hace que para los creyentes y para los no creyentes, la palabra Cuba, la palabra Patria, la palabra Justicia, la palabra Revolución, tengan, inevitablemente, un compromiso místico que llega al extremo de que el pueblo sencillo, allá en la base, recostado a las paredes de tantas urgencias, de tantas miserias, de tantas necesidades a que nos obliga la obra contumaz de un adversario incansable, repita como última palabra extrema: el que tenga fe se salvará”.  

Humilde consagrado con su gris atuendo al verbo encarnado en la acción, Eusebio es el último de los profetas de la Revolución. Desde la intensidad del buen amor, fue fiel amigo de Fidel y nos enseñó a amarlo sin “guataconería”. Por ello encaró problemas y urgencias con fidelidad, militancia y libertad.

En las comunicaciones escritas y en nuestros saludos, me acostumbré a llamarlo “hermano”, por fe y causa común, y “(P)adre”, por aquella doble condición que le atribuía, la de papá y la de cura. Nunca de alguien ajeno, en su presencia, sentí tanto afecto, como el de un amoroso padre; ni tanta devoción diacónica, como la de un pastor.

A mi padre apenas lo veo leer. A sus 85 años, en nuestro hogar, el único libro que no abandona es la Biblia. Ayer lo vi tomar el libro Con el corazón abierto, que se convirtiera en el testamento de mi madre -pastora bautista- gracias a una larga entrevista que le realizara Isabel Rauber. Fuepublicado apenas un año antes de su muerte. Tomó el libro, y como mismo hace cuando repasa el texto sagrado, se sentó a ojearlo al borde de la bañadera, aprovechando la buena luz del baño.

Hoy, apenas confirmé la veracidad de la noticia, reparé con asombro en este hecho. La víspera, la mano de Dios, llevó a mi padre, a quien Eusebio quiso y estimó como cofrade, al texto que recoge las palabras pronunciadas por Leal en la presentación de ese libro y que están recogidas en su segunda edición. Ahora yo hago lo mismo. Allí recorre la historia común entre las epopeyas personales y familiares vividas por él, otros creyentes religiosos y otros hombres sin religión.

Aquel 21 de enero de 1994 en los locales del Centro Memorial Dr. Martin Luther King, Jr., ante la mirada absorta de los vecinos del barrio de Pogolotti -nietos y biznietos de aquellos humildes trabajadores tabacaleros y combatientes de nuestras guerras – que siguieron con igual devoción la ardiente palabra de Martí, Eusebio expresó:

“Estos hombres, mujeres y jóvenes, todos los aquí reunidos, hemos sobrevivido. Somos los hijos de una palabra de redención pronunciada bajo el cielo y bajo las estrellas de Cuba. Hemos sobrevivido, sobre la base de la idea de salvarnos con nuestra Patria o perecer con ella.”

Y devolviéndole a él, en gratitud y homenaje, las palabras que en aquella noche dedicara a mi madre, parafraseo:

Y eso es, verdaderamente, el signo de pasión, el signo de amor, el signo de consagración, que Eusebio imprimió a su vida y a su obra.

Eusebio, te esperamos. Cuando desterremos la pandemia con la misma responsabilidad ciudadana que nos inculcaste, regresaremos a La Habana Vieja, a ese templo secular de tu ciudad, nuestra ciudad. Allí nos congregaremos, y como en los primeros días de tu titánica obra, con las sábanas blancas colgando en los balcones, esta vez te invitaremos: vamos Eusebio, vamos a andar la Habana.

Nos hacen falta muchos Eusebios

Por Marilin Peña Pérez_

Le conocía de mucho antes por ser una figura pública que siempre deleitaba con sus apasionadas historias sobre cualquier hecho, heróe, acontecimiento o lugar histórico pero no fue hasta que trabajé en el Plan Maestro de la Oficina del Conservador de la Ciudad de Santiago de Cuba, que pude tenerlo más cerca y escucharlo atentamente en diferentes momentos en el dificil y común camino elegido de salvaguardar el patrimonio de la nación.

De él recuerdo su andar pausado, su voz fuerte y determinada pero a la vez suave, que podía escucharse por mucho tiempo y llegaba a encantar. Cuando narraba lograba que uno sintiera la historia que contaba o lograra reflexionar hondamente sobre lo que decía. Me asombraba siempre su hondo y amplio conocimiento que ponía con humildad al diálogo con otros.

Me llamaba la atención su devoción por La Habana, pero nunca escuché decirle que era la mejor ciudad ni nada por el estilo. Sin embargo, muchas veces si le escuché decir, que cada ciudad era como un buen vino, cada una tenía su propio sabor.

Conozco parte de su equipo de trabajo y su dedicación a formar defensores y promotores del patrimonio, de su preocupación porque la rehabilitación física acompañanara siempre la rehabilitación social, de la necesidad de articular actores y generar participación en los procesos de recuperación de edificaciones, barrios, espacios públicos, de su preocupación y confianza en la juventud, de su fe en la cultura como eje del desarrollo y salvadora de la identidad nacional.

Fue un patriota ejemplar, perseverante y critíco de nuestra obra imperfecta, pero para mí fue sobre todo un fundador, un inspirador de batallas que parecían imposibles, un político al que varias veces le oi decir que gobernar es obedecer y que las manos hacen lo que el corazón manda.

Nos hacen falta muchos Eusebios.

Virtud hipocrática ¿circunstancia o esencia?

Por: Ariel Dacal Díaz

Las circunstancias actuales ponen altavoz a dos preguntas: ¿es completa una práctica médica sin virtud?, ¿es la virtud “instrumental” médico solo en las crisis?

En cada área de la vida, en cada profesión, oficio, en la cotidianidad, la virtud es un arquetipo moral que deriva en el imperativo ético de producir efectos positivos, tener disposición permanente para hacer el bien. En el mundo de los cuidados y las curaciones, la virtud se desparrama en exigencias.

Es una lección reciente que el personal de salud merece más reconocimiento y admiración que los “famosos” y las “famosas” de ocasión. Es una lección que el empeño, la entrega y el sacrificio salvan. Es una lección que la sensibilidad cura, o al menos alivia.   

En tiempo de pandemia, de urgencias por la sobrevivencia, la virtud hipocrática ha hecho gala: ir por la vida a cada minuto, sobreponerse al agotamiento y la angustia, reconciliar afectos y rigor profesional.

Tal virtud, cuyo propósito es el bien y la salud de las personas, va más allá de la conducta individual. Devela que la salud humana es un tema político, comprende que el problema histórico concreto es el neoliberavirus, diagnostica que vida y mercantilización nunca serán compatibles, y declara, ante tamaño desafío, la consigna de: doctoras y doctores de todos los países ¡uníos! 

Las crisis sacan lo mejor del ser humano. Es cierto. Igual sacan sus límites, sus parcelas turbias. En este tiempo, la virtud ha visto, también, el rostro del egoísmo que la niega, ha enfrentado la desidia, ha padecido frente al pago al contado, hábitos que viven en el mundo hipocrático.

Se ha visto, además, que las ciencias médicas pueden ser soldadesca de la virtud o del vicio. Son las decisiones políticas en general, y humanas en particular, las que la colocan en uno u otro sitio.

Una idea con fuerza recorre el mundo: no podemos regresar a la normalidad de la que venimos, hay que crear otra normalidad. En ese escenario, la virtud hipocrática tiene mucho que proponer, enmendar, enraizar.

El mundo del cuidado y la curación tiene que ser cada vez más ético, más político, más sensible, más humano, más apegado a la vocación de servicio que sustentan muchas religiones y filosofías.

Estos preceptos no tienen mucho sentido si solo emergen en las grandes crisis, si resultan breves destellos épicos, si no exigen remover las estructuras sociales y paradigmáticas que llevaron al planeta a este desastre.   

El tema de los servicios de salud exige centralidad en las agendas políticas postpandemia, lo que incluye el debate del rol del Estado respecto a la vida humana, el replanteo de la relación entre ganancia y derechos humanos, el carácter público, gratuito y accesible del sistema de salud, el rol de la ciencia ¿en función de la vida o del Capital?

Estos puntos son necesarios, pero no suficientes. El servicio como virtud, el compromiso con la vida y la sensibilidad en cada espacio y circunstancia, son una exigencia ética. La virtud vive en las actitudes, no en los manifiestos. Echa raíz en la cotidianidad, se evapora cuando responde solo a episodios más o menos extremos y cuando convive adaptativamente con los órdenes sociales que la obstruyen.

Entender que cada vida humana vale todo el esfuerzo, asumir que ninguna persona puede ser desechada por su edad, raza, clase social, género u origen territorial, exige tanto infraestructura que lo sostenga, como opción ética y política que lo condicione.

La virtud hipocrática ha de ser el regulador de toda solución práctica a los problemas de salud. Visto desde otra perspectiva, solo un orden social comunitario, erigido alrededor del cuidado por la vida, podrá impulsar, sostener y expandir sistemas de salud realizadores de tal virtud.

La interpretación del cuidado, no como preocupación o problema, sino como responsabilidad y protección, demanda comprender que el ser humano está inserto en el mundo y no se puede concebir fuera de él. Todo lo que implica “cuidar de” y “velar por”, envuelve el cuidado de las cosas, de los otros y las otras. El cuidado de la existencia como manifestación del dasein, ese estar siendo en el mundo, descrito por Haidegger.

La comprensión del cuidado se articula al cultivo amoroso de la vida en todas sus expresiones, humanas y naturales. Se ensancha el sentido de responsabilidad solidaria y el reconocimiento de nuestra condición interdependiente. Comprensión para la cual el afecto, la equivalencia, el equilibrio, la reciprocidad, no son restringibles a la vida humana.

El ser humano tiene un tipo de comportamiento violento con la naturaleza. No se adapta a ella, sino que la obliga a adaptarse a sus intereses, dominante entre ellos la acumulación de riqueza a partir de la explotación sistemática de los bienes naturales y de unas personas sobre otras.

Queda claro que la cuestión es ética antes que científica. Una ética del cuidado, de respeto también a los ritmos de la Tierra. Pasión por el cuidado y compromiso serio de amor, de responsabilidad y de compasión. Movidos por una espiritualidad que, al decir de Boff, es un dato originario y antropológico como la inteligencia y la voluntad, cuyo alimento son bienes no tangibles como el amor, la amistad, la convivencia amigable, la compasión y el cuidado.

El cuidado como responsabilidad ciudadana, actitud ante lo comunitario, ante el entorno que compartimos y con el que convivimos. Cuidado como la calidad de las relaciones que establecemos entre las personas y con la naturaleza. Esta interrelación ha derivado en el término: cuidadanía. Significa cooperar y compartir, en oposición a competir y acumular. Es una concepción diferente sobre el orden de las cosas. Implica transformación práctica en la cotidianidad, los hábitos y las actitudes. Proyecta desafíos culturales, políticos y normativos.

Si se asume que velar por la salud no se reduce a la vida humana, sino a toda la existencia, la superación de la actual crisis sanitaria demanda modelos de asistencia médica que asuman el paradigma del cuidado en una expresión vinculante de la política y la economía.

La virtud sin orden social, espiritual y conductual que la sostenga, será reducto de opciones personales y respuesta a circunstancias más o menos efímeras. Por el contrario, la virtud como esencia moderadora, disposición permanente para hacer el bien, es la única posibilidad de trascender el “garabato de humanidad” que nos ha traído hasta aquí.  

De la política a la pandemia y viceversa

Por: Ariel Dacal Díaz

La Covid-19 es sinónimo de incertidumbre. Trae una hoja de ruta difusa. Sus cifras son aluviones de desconcierto. Frente a ella, la ciencia y la ignorancia pelean entre sí. La sensatez y el egoísmo plantan sus banderas. También lo hacen la perversidad y la solidaridad. Las nociones de lo “normal” estallan en pedazos.

Frente a la Covid-19, el pasado inmediato es un castillo de naipes irrecuperable. El presente es un rostro aturdido. El futuro es batalla por venir. La política, soberana o sometida; la economía, ordenada o caótica; lo humano, esencia o desprecio, dictan sus antagonismos.

La Covid-19 es un parte aguas. Un aldabonazo ensordecedor. Este episodio demanda tomar posición, optar, definir, usar la voz y las manos para empujar el mundo a la utopía. Demanda, así mismo, impugnar a quienes se benefician de la distopía en la que el mundo está sumido.

Cuba no escapa a este dilema, a los desafíos que describe, a la toma de partido necesaria, a los antagonismos de la política, a las denuncias y las decisiones trascendentes. Las cubanas y los cubanos debemos decir, sugerir, exigir, empujar, hacer. El silencio es un pecado en política. Hoy, un pecado estructural.

Las interpretaciones sobre cómo el Gobierno cubano gestiona la crisis de la pandemia tiene tela por donde cortar. Cómo, cuándo, quién y qué hacer en cada momento, abre un terreno inmenso de opciones y perspectivas. Los alaridos, las descalificaciones, la prudencia, la ansiedad, las dudas razonables y las certezas son actitudes diversas alrededor de problemas concretos: ¿qué debemos aprender de todo esto?, ¿qué país queremos empujar?

Pocas veces ha sido tan necesario, como ahora, hablar de política en mayúscula y en voz alta. Hablar de sus temas, de sus maneras, de sus alcances y límites. Hablar de su relación con la ética, la estética, la sensibilidad y los proyectos históricos. Hablar de sus conciliaciones posibles y de sus discrepancias insolubles.

La Covid-19 dio un tirón brusco a la realidad sobre la que Cuba planeó su plan de desarrollo. Pero este dato no desdice que el país llegó a esta crisis en crisis, con proyecciones claras de un lado, y con agendas pendientes de otro. Toda crisis es una oportunidad, que no debe ser comprendida como oportunidad de otras crisis, sino como modificación de las estructuras y condiciones que prolongan la crisis actual de hace mucho tiempo. 

Los retos que la Covid-19 presenta para Cuba son manifestaciones drásticas de sus dilemas añejos, externos e internos. Drástica es la perversidad de las políticas imperialistas del gobierno de Estados Unidos. Ejemplo de indecencia, desprecio y decadencia en política internacional. Apelativos que, por más indignados que sean, no ocultan la eficiencia práctica de esas políticas en su empeño de dañar, impedir y postergar las condiciones cubanas para el desarrollo.

Drástico, cada vez más, es el choque de potencias mundiales que mueven las placas tectónicas de la geopolítica, choque con efectos directos, materiales y políticos, en la Mayor de las Antillas.

Drásticos son también los acumulados de ineficiencia e inestabilidad en la resolución de problemas internos, estructurales y de concepción. Drásticas las preguntas sin respuesta, entre ellas: ¿cómo es posible mantener la curva de infestación de Covid-19 en mínimos favorables, asombrosos y admirables, y, por el contrario, la curva de las colas y aglomeración por escasez llega a niveles alarmantes, agotadores y de estrés social?, ¿por qué Cuba no es capaz de producir el alimento que necesita su soberanía?, ¿qué rumbo será necesario para saltar la crisis agravada por la Covid-19?

Con miras en los aprendizajes necesarios para enfrentar la postpandemia, afirmo que, con mayor o menor acierto, en Cuba cambian las maneras de hacer política. Métodos y contenidos “interesantes” pueden ser descritos:

mayor presencia pública del funcionariado en clave informativa;

mecanismos crecientes de acceso a la información por vías diversas;

oídos más cercanos a criterios y propuestas venidos de fuentes variadas;

diálogo más activo con actores y sectores sociales diferentes, especialmente el de las ciencias;

transparencia en la práctica prueba-error;

moderado uso de recursos afectivos en política;

ejes conceptuales claros y estables en las decisiones.

Sin embargo, frente a esos signos esperanzadores, se deberían, además,  

ajustar mecanismos para la autonomía territorial, lo que implica mayor capacidad de decisión y educación en prácticas políticas descentralizadas;

definir vías estables y legítimas para el diálogo con la sociedad civil, y el impulso a iniciativas sociales organizadas para solucionar problemas coyunturales o crónicos;

alcanzar mayor reconocimiento oficial de la inequidad y la desigualdad sociales para lograr eficiencia en las políticas distributivas;

visibilizar los debates sobre propuestas diferentes para la solución de los problemas concretos, dígase debatir, no solo informar;

asentar el uso regulador de la Constitución y el desmonte de la discrecionalidad de la norma;

refutar la mentalidad burocrática de “un problema a cada solución”;

enfatizar en el discurso y la práctica la jerarquía de lo público sobre lo privado, de lo humano sobre la ganancia, de la decencia y transparencia pública sobre el secretismo y la mentira;

impulsar, de manera definitoria, la mayor soberanía productiva posible, sobre todo alimentaria;

retomar que la economía no es solo fuerzas productivas más o menos constreñidas, sino, también, relaciones humanas, justas o no.

La Covid-19 llegó a una realidad que la antecede, y dejará una realidad de la que no es esencialmente responsable. Sigue siendo la conducta humana, la conciencia colectiva, el sentido común, las decisiones políticas y sus beneficiarios, quienes tendrán la última palabra. La Covid-19, como discurso macro, enfrentó a la utopía y a la distopía. Como imperativo, exige volver a la pregunta ¿qué país queremos? Aprovechemos la recuperación para hablar menos de la Covid-19, y más de la política en Cuba. Para esto hay crisis por enmendar.  

Concluyen jornadas en apoyo a la crianza en Cuba

Por la epidemia de covid-19, las actividades presenciales de la campaña anual se trasladaron al espacio virtual.

Redacción IPS Cuba

¿Cómo poner límites a niñas y niños? ¿Por qué a veces se les presta el celular para distraerlos y otras, se les dice que no es un juguete? ¿Qué hace a las personas adultas renunciar a sus espacios cuando hay un niño en casa? Estas y otras preguntas ayudan a que padres y madres revisen sus pautas de crianza.

Con algunas propuestas como la anterior, concluyó la víspera la séptima edición de las Jornadas Maternidad y Paternidad. Iguales en derechos y responsabilidades, que cada año organiza el estatal Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex) pero este año migró al espacio virtual por las condiciones de aislamiento para contener el nuevo coronavirus.

El panel virtual Resultados científicos de las jornadas. El papel de los límites en la crianza fue la última acción del programa, compartido mediante la página de Cenesex en Facebook y la plataforma EntreDiversidades.

Múltiples acciones

Durante la jornada, iniciada el 14 de febrero y realizada en sus espacios habituales en municipios habaneros y con talleres en provincias como Sancti Spíritus, Las Tunas, Ciego de Ávila, Pinar del Río y Granma, concluyó con la invitación a la venidera edición, en febrero de 2021.

La psicóloga Ana María Cano explicó que en la séptima edición se realizaron talleres con púberes, adolescentes, estudiantes de escuelas pedagógicas, profesionales de la salud y la educación, actores comunitarios, madres y padres y responsables de consejos populares, sobre temas como el proceso de crecer, el ejercicio de la autoridad, la puesta de límites, pubertad, prevención del maltrato, entre otros.

A juicio de Arahazay Lami, del Cenesex, las informaciones que se recogen en estos talleres constituyen elementos que permiten aportar a la concepción teórico-metodológica de las próximas ediciones de las jornadas y las temática a desarrollar.

Las jornadas buscan el intercambio entre especialistas, grupos específicos y con la población acerca de los procesos de maternidad y paternidad desde la corresponsabilidad para contribuir a un desarrollo pleno y seguro de niñas, niños y adolescentes, constituyen a su vez una fuente de captación de información y criterios en sus diversos talleres.

Entre desconocimientos y dificultades

Grisel Crespo, del departamento de investigación y docencia del Cenesex, expuso en el panel algunas consideraciones preliminares.

En la puesta de límites y el ejercicio de la autoridad, explicó la psiquiatra infantil, madres y padres evidencian dificultad para decodificar ciertos comportamientos infantiles relacionados con la necesidad de los límites, así como actitudes que desdicen la autoridad: doble mensaje, chantaje, justificaciones y explicaciones excesivas, que devienen círculo vicioso.

De acuerdo con Crespo, se identifica a su vez insuficiente conocimiento acerca de las necesidades de cada una de las etapas del crecimiento y el desarrollo de la autonomía, confusión entre autoridad y autoritarismo, dificultad para desarrollar una función de contención de niñas y niños.

La también presidenta del comité organizador de la jornada puso como ejemplo la práctica de llevar a niños y niñas a lugares inadecuados, como reuniones o actividades de recreación, donde se agotan y después se les culpabiliza si se portan mal o se les califica de malcriados.

Por otra parte, destacó, “existe una tendencia a dar cierta prioridad a las necesidades de las niñas y los niños y de ir postergando o no atendiendo necesidades importantes –personales y profesionales-, para el resto de la familia”, así como dificultad en poder reconocer cuál es el espacio de la persona adulta y poderlo defender sin culpa y sin vergüenza, alertó.

Entre otros problemas, el análisis arrojó también que se suscitan malestares, desconcierto, desgaste, cansancio y sobrecarga relacionados con la crianza, así como incomprensión en la familia, situaciones de maltrato y dificultades en la comunicación.

A juicio de la especialista, la sistematización de estas informaciones permitirá la planificación de acciones que brinden a la población herramientas para desempeñar más satisfactoriamente el cuidado y la crianza.

Otras pistas

Idianelys Santillano, también del Cenesex, caracterizó el servicio de orientación a madres y padres desde casa, desarrollado mediante la red social Whatsapp para apoyar a las familias durante la etapa de confinamiento por la covid-19.

El servicio llegó a 174 personas, en su gran mayoría mujeres, y el grupo permitió además arrojar luces sobre varios aspectos de la educación de niñas, niños y adolescentes.

Según expuso la psicóloga, las 97 personas que decidieron interactuar comentaron acerca de la rutina de vida, preocupaciones en torno a la salud individual y la situación mundial de la pandemia, y solicitaron información.

Al servicio, dijo, accedieron básicamente madres con hijos en edad preescolar y escolar, con hijos entre tres y cinco años, cinco y 10 años y, en tercer orden, uno y tres años; y luego, de adolescentes, quienes solicitaron información sobre hábitos relacionados con el sueño y control de esfínteres.

Entre las primeras, expusieron acerca de las dificultades para dejar a niñas y niños fuera de la cama de mamá y papá, método que en ocasiones es empleado para resolver otro tipo de dificultades, si era correcto o no, así la preocupación por el miedo a dormir solos.

A juicio de Santillano, esas preguntas y las relacionadas con el control de los esfínteres revelaron desconocimiento. Otras inquietudes se vinculaban a las teleclases, los aprendizajes y las relaciones con entre hermanos.

El análisis preliminar, dijo, da elementos sobre conocimiento insuficiente en torno al proceso de crecer de hijas e hijos, lo que coincide con estudios previos desarrollados en el Cenesex y los pone en mejores condiciones para trabajar y “repensar nuestra propia práctica investigativa y práctica formativa para acompañar mejor a padres y madres en el ejercicio de sus roles”.

Con el lema Educar con límites saludables, antes de pasar a la modalidad virtual, las jornadas pudieron realizar una feria comunitaria y la entrega del reconocimiento Al mayor amor.

(Comunicado) Por la soberanía de Nuestra América. No a la presencia de las Fuerzas Armadas de EE.UU. en Colombia y en la región.

Caminos comparte el siguiente comunicado de la Comisión Internacional del Congreso de los Pueblos en pro de generar un llamado a la soberanía de nuestros pueblos y territorios ante la entrada de tropas Norteamericanas a Colombia. Las adhesiones están abiertas hasta el día viernes 12 a las 12 meridiano de Colombia al correo: internacional@congresodelospueblos.org

La subordinación del establecimiento colombiano y la entrega de la soberanía a los gobiernos y poderes económicos norteamericanos, es histórica. Hoy, nuevamente, el gobierno de ultraderecha de Iván Duque -desconociendo la Constitución, al Congreso y pasando por encima de la soberanía y autonomía de las y los colombianos/as- abre las puertas a las tropas estadounidenses.

Con el pretexto, ya desgastado y poco creíble, de la “lucha antidrogas; de seguridad y defensa”, se avanza en verdad en la militarización, la erradicación forzada y el paramilitarismo, para consolidar un modelo económico extractivista y el control territorial por parte de unos pocos.

Cabe recordar que ya existen bases militares en Colombia y que éstas no han contribuido a disminuir la producción y tráfico de drogas, por el contrario se han incrementado, generando más violencia en las poblaciones afectadas. 

La llegada de estas tropas pertenecientes al Comando Sur, conocidas como Brigada de Asistencia de Fuerza de seguridad (SFAB), obedece a la estrategia de asedio e intervención que Estados Unidos, con el apoyo de gobiernos lacayos de derecha en la región, sobre la República Bolivariana de Venezuela. 

Esta es una maniobra más dentro de la estrategia para usurpar el poder legítimo al Presidente Nicolás Maduro y atentar contra el proceso revolucionario de nuestro hermano pueblo venezolano. En su desarrollo han cometido un sin número de crímenes contra la humanidad, como el cruel bloqueo económico, el asedio diplomático, la guerra mediática, -en las que el establecimiento colombiano ha jugado un papel protagónico-, así como la amenazante postura de Brasil y la guerra para-militar en Colombia. Ahora en un nuevo intento de atentar contra la soberanía venezolana, la Embajada de Estados Unidos y el Comando Sur anuncian el arribo de sus tropas a Colombia para el próximo mes de junio. 

La política de EEUU- como demuestran las declaraciones de su Presidente Donald Trump, ante los últimos estallidos sociales es discriminatoria, racista y patriarcal. Nos preocupa que esas tropas implanten esa política racializada de muerte en Nuestra América, llevando más violencia a nuestros territorios, tan ricos como despojados. 

Los militares de la Fuerza de Seguridad estadounidense, se asentarán en zonas de consolidación militar y económica en Colombia. La población de El Catatumbo, principalmente campesina será la principal afectada, temen por el recrudecimiento del espiral de violencia en la región, que se evidencia a través del reciente asesinato de campesinos por parte de las Fuerzas MIlitares colombianas en esta zona, los cuales no han sido investigados todavía. Como hemos denunciado cientos de veces desde ALBA Movimientos.

Además, esta ubicación es geoestratégicamente muy favorable para los intereses imperiales en su intención de invadir militarmente a Venezuela, profundizar las políticas de despojo y agresión. Los movimientos y liderazgos sociales en Colombia padecerán de primera mano esta avanzada que a además busca controlar los bienes comunes en ambos países.

Aprovechando el actual estado de emergencia y la crisis humanitaria en medio de la pandemia de Covid, el Centro Democrático (partido del criminal Álvaro Uribe Vélez y su títere Iván Duque) continúan su proyecto fascista en contra del pueblo Colombiano y el pueblo Venezolano, demostrando una vez más, que el peor virus para Nuestra América, no es el COVID-19, sino el imperialismo, la sumisión política y la violencia estatal. 

Por estas razones, las organizaciones abajo firmantes denunciamos la Presencia de la Fuerzas Armadas de EE.UU. en Colombia, la subordinación del gobierno Uribista de Duque y las intenciones del imperialismo en avanzar con su intervencionismo en la región. En defensa de la soberanía de Colombia y Venezuela rechazamos la presencia de tropas extranjeras y sus bases militares en nuestro territorio.

Es tiempo de Nuestra América, basta de violencia y subordinación al imperio.

El Rey les responderá: “Les aseguro que todo lo que hicieron por uno de mis hermanos, aun por el más pequeño, lo hicieron por mí”. (Mateo 25:40)

Por: Presbítero Pastora Izett Samá Hernández

Soy Negra. Es una realidad desde que nací, pero no una identidad con la que siempre he convivido. Muchos años atrás, frases como “eres casi blanca”, “tú no pareces negra” o “tu pelo no es tan malo” fueron casi un halago que recibía como alivio de aceptación. Sonreí con sarcasmo cuando me dijeron que quería “adelantar la raza” por haberme enamorado de un joven blanco, antes de responder con total seguridad: “claro, por supuesto”. Nada me rozaba, nada me dañaba, cada frase despectiva, cada chiste, cada burla, no era conmigo, sino con alguien más, alguna persona negra que nunca era yo.

Mi encuentro con Dios, el inicio de mi camino de conversión, no hizo cambiar mucho este escenario. Dentro de la iglesia, como en el resto de la sociedad, escuchaba las mismas frases, las mismas palabras, los mismos chistes y las mismas afirmaciones que apuntaban siempre a ver lo negro como malo y lo blanco como el color del bien.

Un llamado, el despertar de la vocación, la entrada al Seminario, me harían reaccionar, reconocer mi identidad y cambiar mi vida para siempre. Solo una clase, una palabra precisa, quitaron las escamas de mis ojos, y me vi, por primera vez, como lo que soy: una mujer negra. Miré hacia atrás y sentí vergüenza, no solo había sido víctima; yo misma fui parte del mecanismo de discriminación, exclusión y marginación del ser negro en la sociedad.

Hoy, con indignación y dolor, repudiamos la brutalidad con la que ha sido asesinado un joven negro. No ha sido el único, han muerto y morirán muchos más. Pero este hecho, nos es sino una consecuencia de un mal mayor, ese que empieza con chistes, aparentemente inocentes, y termina con un sistema total de exclusión, rechazo, discriminación racial y muerte.

Naturalizamos la supuesta inferioridad del negro, convivimos con el rechazo, dentro y fuera de nuestras congregaciones, iglesias que no han querido aceptar un pastor por ser negro —un joven negro  puesto en penitencia en su comunidad por enamorarse de una joven blanca que además resultó ser la hija del pastor—, iglesias que miran con recelo la llegada por primera vez de una persona negra, mientras le decimos “ eres bienvenida”, mientras por dentro repetimos las mismas frases que ponen en ridículo al negro, sin reflexionar, sin que la ética  del evangelio nos atraviese. Todas estas manifestaciones son tan peligrosas, dañinas, vergonzosas y repudiables como la rodilla en el cuello de George Floyd.

“Yo no soy racista”, “mi mejor amigo es negro” son solo frases de consuelo que libran a muchos de ser acusados. Pero no les salvan. Repetir “todos somos iguales ante Dios”, “somos una familia” es a veces una cortina que intenta encubrir verdades de las que nos cuesta hablar.

Duele, no les quepa la menor duda que duele, aunque no sea visible el llanto, la rabia, el sufrimiento, el dolor, están ahí, lacerando. Duele, cuando el dolor te lleva a la indignación, la indignación a la lucha y te tildan de exagerada, extremista, asegurando “que los negros son más racistas que los blancos”, desconociendo el efecto de lo establecido, de lo cultural, de lo estructural sobre todos los seres humanos. Duele cuando, aún sin tener una noción clara de tu identidad como persona negra, te miran con desconfianza, esperan de ti algo malo, apartan de ti la cartera en una tienda o la policía sin pensarlo te avergüenza frente a tus amigos pidiendo tu identificación, aunque después todos —incluso tú— se rían, porque “es normal”, tú eres el negro.

“Les aseguro que todo lo que hicieron por uno de mis hermanos, aun por el más pequeño, lo hicieron por mí”. Ese es el llamado. ¿Qué estamos esperando? La propuesta de vida del Evangelio no comulga con ninguna manifestación de discriminación contra ningún ser humano. Es un llamado a toda persona de “buena voluntad” a la búsqueda de justicia en todo lugar, en todo momento.

Hoy vemos las protestas, hacemos declaraciones, queremos gritar nuestra indignación y es urgente, necesario, pero al mismo tiempo, ¿por qué no luchamos con ese demonio que tenemos a lo interno?  ¿Por qué no enfrentamos las mismas actitudes de racismo a nuestro alrededor? ¿Por qué no lapidamos nuestra indiferencia y nos disponemos a hacer por cada uno de los hermanos, lo que decimos estamos dispuestos a hacer por Jesús?

Tú, joven de piel negra, acepta, vive tu identidad, sin vergüenza, sin prejuicios, con valentía, dignidad, con disposición eterna a luchar por la justicia. Tú, joven de piel blanca, no te dejes adular por falsos privilegios, no te unas al coro de voces ancestrales que clasifican a los seres humanos por el color de su piel, sé valiente, únete a la lucha por la justicia desde tu propio corazón.

Ustedes, jóvenes cristianos, destierren todo prejuicio, déjense interpelar por la ética del Evangelio, por la imagen de nuestro Dios en este día de la Trinidad, que nos confirma la bendición de lo diverso y la obligación de respetar esa diversidad, no repitan errores, no sean cómplices del mal.

Nosotros, todos, cuidémonos de los sentimientos en el corazón, de las palabras en nuestras bocas, las acciones de nuestra vida que puedan dejar a alguien asfixiado, que nos grita: “No puedo respirar”.

Imagen tomada de Oncuba

La mayor fortaleza del chavismo está en su organización popular

Entrevista a Kevin Rangel, Coordinador Nacional de la Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora

Por: Liliana Sierra Sánchez

EE.UU. y sus aliados no cesan en sus aspiraciones imperialistas de derrocar a la Revolución bolivariana e imponer un gobierno títere que les asegure el control sobre ese hermano país. En los últimos días, las agresiones y amenazas se han intensificado incluso en medio de la batalla global contra la COVID-19; mientras la mayoría de los países se preocupan por detener la propagación de la pandemia dentro de sus territorios y colaboran con otras naciones en este sentido, el gobierno estadounidense en complicidad con otros actores dentro del continente, prepara y financia ataques terroristas y mercenarios contra Venezuela, como la recientemente fracasada “Operación Gedeón”, resultado de una serie de eventos y planes contra la paz, incluyendo atentados contra los máximos dirigentes del chavismo.

A pesar del convulso escenario, el pueblo venezolano y las organizaciones populares se mantienen vigilantes y articulados en torno a la defensa y el combate contra la COVID. Así asegura Kevin Rangel, Coordinador Nacional de la Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora (CRBZ), en entrevista concedida a esta periodista vía whatsapp.

Saludos revolucionarios Kevin, desde tu visión militante, ¿cuáles son los principales elementos que caracterizan la situación actual en Venezuela?

Kevin: Abrazos compa, el saludo para el hermano pueblo cubano.

Actualmente nos mantenemos en una situación muy compleja, previo a esta batalla global contra la pandemia, ya estábamos en un escenario de conflicto contra las élites neoconservadoras norteamericanas y sus aliados en el continente y en el mundo. Seguimos en este contexto de guerra multidimensional que viene aplicando los EE.UU. contra la Revolución bolivariana con el objetivo de derrocar al gobierno de Nicolás Maduro e imponer una ficha proimperialista que defienda los intereses norteamericanos. Venezuela es un país que dentro de la geopolítica juega un papel importante y siempre ha estado en la mira de los imperialistas, no solo por sus recursos naturales, que es un componente importante y estratégico en tal sentido, sino también por lo que representan la Revolución bolivariana, la  Revolución cubana y Nicaragua en el continente, seguimos siendo los que no nos alineamos a la política norteamericana y por tanto “los malos de la cuadra”, porque ellos han ido generando un plan de ubicar las fichas afines a sus intereses en todo el continente: Brasil, Chile, Ecuador… y estamos ahí en el objetivo. Sin embargo, las fortalezas de este proceso sembradas por el Comandante Chávez, han impedido un avance importante de las intenciones de EE.UU. de derrocamiento contra la Revolución bolivariana. Este es un conflicto multidimensional que comprende acciones en lo económico, lo social, lo político, e incluso en lo militar, como vimos en los últimos días que hubo una operación de mercenarios, porque el imperialismo no abandona ninguna arista, son distintos frentes de trabajo.

En el último período se han agudizado las agresiones económicas buscando generar una implosión desde lo social, la situación económica ha ido empeorando a partir de las sanciones, el bloqueo, las restricciones que le aplican a Venezuela impidiéndole comprar los bienes esenciales para el pueblo, alimentos, medicinas, gestionar el combustible. El componente de la pandemia ha venido a sumarse a la batalla, ahora nos toca enfrentar a la COVID-19 y a los gringos, pero no hemos bajado la guardia. La Revolución bolivariana se mantiene atenta, el chavismo se mantiene muy unificado en la defensa de la soberanía, entendiendo la importancia del momento histórico. El imperialismo con todo su laboratorio de guerra mediática ha intentado por todas las vías de debilitar esta unidad, tratar de sembrar intriga, pero no ha podido, el chavismo se mantiene firme, como un factor político que ha sabido resistir, pero también conducir, dotarse de una dirección que ha permitido encarar las complejidades del contexto. Decimos que no estamos en una coyuntura que va a pasar de inmediato, que conseguimos la vacuna y se pasa a la normalidad, para nosotros se complica, con el incremento de las sanciones tenemos grandes desafíos: la reactivación productiva, la reactivación de la industria petrolera; se han tomado algunas medidas, complejas, pero creemos que son tomadas con total realismo revolucionario con la finalidad de captar los recursos necesarios para invertir en los elementos esenciales de la vida de los venezolanos y venezolanas.

¿Qué posibles soluciones consideras que pudiera haber en este escenario?

Kevin: Las perspectivas que tenemos para estabilizar la situación son muy limitadas, por ahora el Estado solo puede ejercer el control, como está haciendo al tratar de contener la pandemia, mantener la cuarentena, regular la vida social, pero más allá de eso está muy limitado para la inversión económica, como por ejemplo para reactivar la industria petrolera, hoy no están los recursos. El imperialismo en los últimos dos años se ha dedicado a fracturar los activos internacionales de Venezuela y hemos perdido algunas industrias que nos permitían ingresos importantes de divisas, como refinerías, mercados, principalmente en EE.UU. y en Colombia.

Este es un año complejo porque la agricultura va a mermar, se han ido restringiendo las posibilidades de desarrollo productivo del campo. Intentamos construir salidas, ver cómo gestionar las sanciones, el bloqueo, y construir respuestas a lo interno y cosas que podamos ir trayendo de afuera.

En los últimos días ha habido acciones desesperadas que corresponden al plan de máxima presión a la dirección venezolana para generar una fractura, un derrocamiento,  en eso no han dejado de trabajar. Actualmente se mantiene la operación de detección y control de acciones como la que pretendieron hacer algunos mercenarios, que fue fallida y significó una victoria para la Revolución bolivariana. Los intentos imperialistas desde el año pasado para acá les han salido muy mal. Las acciones violentas de calle, los planes conspirativos, las acciones mercenarias, todo eso ha sido derrotado. Internamente hay un control político de la Revolución bolivariana, la derecha venezolana se encuentra sin capacidades de poder levantar un movimiento de protesta que permita generar condiciones internas para esos planes, por eso dichas acciones sin apoyo en tierra no tenían sentido. Fueron delatados rápidamente por la fortaleza del chavismo, su organización social, popular, que va más allá de la comuna como un ente, es el poder popular que articula un tejido social en el territorio donde está la comuna, el consejo comunal, el CLAP, la milicia bolivariana, lo cual está sembrado en toda Venezuela, sobre todo en los sectores populares con mayor fuerza.

¿Cómo ha sido la participación popular? ¿Ha habido un protagonismo de la gente en el enfrentamiento a la COVID-19 y a los planes imperialistas?

Kevin: Tanto en la batalla en contra de la COVID- 19 como en el enfrentamiento a las agresiones imperialistas, ha sido importante todo el sistema de organización popular que comprende la comuna, el consejo comunal, el consejo campesino…, todo ese tejido evidencia la territorialización y el enraizamiento de la Revolución bolivariana en el pueblo, con un papel protagónico en la defensa, en la producción y distribución de alimentos, entre otras tareas. Este es un componente que permite hablar de fortaleza, de unidad cívico militar. Nosotros como movimiento popular en este escenario hemos venido avanzando en el trabajo territorial de base, en el fortalecimiento de la organización de la gente para la producción, para acompañar a las familias más vulnerables que están afectadas por el bloqueo económico financiero contra Venezuela desde la Red Popular de Ayuda Solidaria, que es un instrumento que nos permite acompañar y multiplicar la solidaridad en el territorio , una solidaridad revolucionaria, humanista, con esa familias más desprotegidas ante las agresiones. Hemos avanzado mucho en la organización para la producción agrícola con la Alianza Nacional Productiva, nos encontramos en pleno proceso de ciclo de siembra y ahí estamos con la gente, incluso en medio de las restricciones de movilidad, de las dificultades con el suministro de combustible, no es fácil organizar a la gente en esos campos tan lejanos para la siembra, pero lo estamos haciendo como podemos. También estamos participando con la alcaldía de Páez, en Apure, en los puntos de asistencia integral social, que es donde se recibe a los venezolanos y venezolanas que vienen llegando de otros países, porque estamos en plena frontera y con esta situación de la pandemia, hay una gran xenofobia producto a la campaña mediática, entonces se generó un gran éxodo de compatriotas que han sido expulsados de sus residencias y trabajos y han regresado. Solo en Guasdualito hemos recibido a casi 10 mil familias que han vuelto al país, por esa frontera que es la más pequeña, mientras en Táchira han sido muchas más. Ahí hemos estado activos. Seguimos funcionando como organización, explorando los mecanismos para seguir batallando, y tener a la gente preparada para la defensa; se encuentran activas las brigadas de defensa popular, sobre todo en tareas sociales, ayudando a cumplir las medidas contra la pandemia y vigilando a los imperialistas, algo que hemos aprendido de la Revolución Cubana.

¿En este complejo escenario, qué importancia tiene la solidaridad, tanto de otros países hacia Venezuela como desde Venezuela hacia otras naciones?

Kevin:  Este ha sido un componente clave para contener y desnudar el plan de agresión contra Venezuela y darle fortaleza a la Revolución bolivariana, que sabemos no está sola. Hay miles de brazos solidarios en el mundo con este proceso que comprenden y hacen denuncia también; se han realizado acciones importantes incluso de defensa de la soberanía venezolana en otros países, como en el mismo EEUU, de protección de la embajada de nuestro país en Washington, para lo cual se movilizaron hermanos y hermanas estadounidenses.

Por otro lado, de manera permanente nosotros hacemos parte del Comité de Solidaridad Cuba- Venezuela, y la articulación con los compatriotas cubanos que están aquí en misiones, tareas diplomáticas, de salud, ha sido clave; la articulación incluso en el territorio con los médicos cubanos. Realmente las bondades de este proceso han sido construidos gracias a la solidaridad, destacando la cubana, se ha mostrado otra cara en medio de esta pandemia, de cómo enfrentarla poniendo por encima al ser humano, el amor a la humanidad. Hemos aprendido mucho de la Revolución Cubana, ha sido fundamental el elemento de solidaridad de los pueblos y de los países para denunciar y frenar la locura del imperialismo y contener sus acciones, a la vez para desmentir la campaña mediática criminalizadora del proceso.

¿Cuáles son los principales desafíos para la militancia en el contexto actual? ¿Puede hablarse de un nuevo tipo de militancia?

Kevin: Desde la CRBZ hemos venido trabajando el tema de la adaptabilidad, que es la agilidad, la habilidad, la iniciativa, la creatividad en medio de este escenario en función de sostener en movimiento la organización; no ha sido nada fácil. Hemos estado varias semanas pensando, analizando, trabajando en función de construir una nueva forma de funcionamiento de la organización, adaptándola a este escenario y a los que vengan y poder mantener el funcionamiento, y sí está implicando una nueva forma de militancia. Nosotros veníamos con un plan de adaptar al movimiento al contexto de conflicto a partir del análisis que hemos hecho, tenemos un plan de concentración territorial desde 2017 donde hemos ubicado los municipios y estados prioritarios en los cuales debemos poner los esfuerzos y donde tenemos mayores fortalezas. Aunque mantenemos la articulación con otros estados, la columna vertebral del trabajo político territorial está en Apure, Barinas, Táchira y Mérida. A pesar de las restricciones que impiden hacer asambleas, grandes concentraciones, marchas, que siempre mantienen activa a la militancia, hemos venido sosteniendo el funcionamiento orgánico de los municipios, de la dirección. Estamos utilizando mucho las herramientas tecnológicas con este tema de las videoconferencias, que representan todo un desafío porque los servicios de electricidad, de telecomunicaciones cada vez son peores, y en medio de eso nos han salido reuniones de la dirección por videoconferencias para trabajar algunos temas. Ha sido todo un reto, en vez de reuniones de todo un día, ahora son de una hora, hora y media, pero ahí vamos. Igualmente, con el proceso de formación, hemos desarrollado dos temas de la Escuela de Liderazgo por videoconferencias, con los núcleos en los estados, que se concentran en los puntos o salas de conferencia. Hemos construido espacios donde está concentrada la militancia, con conexión a internet, computadoras, herramientas tecnológicas que garanticen conectarse por videollamadas para distintos procesos como reuniones, la formación, el componente orgánico.

Por otra parte, estamos iniciando un proceso de consulta a la militancia sobre cómo adaptarnos de mejor manera, qué líneas de trabajo podemos reactivar de nuevo aparte de la Alianza Nacional Productiva y la Red Popular de Ayuda Solidaria.La consulta es por telegram, con los núcleos principales de la militancia. Nosotros tomamos muy en cuenta el tema de la democracia interna del movimiento, las consultas para la toma de decisiones de la organización, en este caso con una encuesta sobre las líneas principales de trabajo que debemos desarrollar, cómo vemos el papel de la organización en medio de la pandemia. El componente tecnológico ha sido bastante útil en estos tiempos, nos ha permitido adaptarnos de buena manera, mantener el contacto, la articulación como movimiento. El trabajo de base se mantiene, hacemos reuniones pequeñas en los municipios tomando las medidas de bioseguridad y después está el desafío de desplegar la información en el territorio, para ello tenemos que fortalecer aún más el trabajo organizativo del movimiento para garantizar los eslabones que permitan que las orientaciones, los planes, fluyan.

El trabajo nuestro ha estado activo, principalmente en el acompañamiento a las acciones del gobierno en la batalla contra la pandemia, reactivando el proceso de las brigadas de defensa popular, manteniendo las visitas casa a casa. Se han construido muchas incitativas de parte de la gente en el trabajo de base, por ejemplo hay un proceso interesante en Apure de voluntariado docente, buscando mecanismos en los barrios que permitan que a los niños que no están asistiendo a clases y no tengan condiciones tecnológicas se les haga llegar los contenidos por diferentes vías, como la donación de cuadernos, de materiales de estudio; también estamos acompañando a las familias vulnerables, y en Apure estamos incorporados a la tarea de recepción de los nacionales expulsados por la xenofobia de Colombia, Perú, Ecuador…, que han llegado incluso contagiados de COVID- 19, pero tenemos la norma de proteger al máximo a toda la militancia, y que nadie esté expuesto.

Bueno compa espero haber respondido todas las preguntas, si necesita saber algo más aquí estamos. Abrazos revolucionarios a las cubanas y cubanos.

ACT Alianza: Estamos haciendo una diferencia

Queridos amigos, queridas amigas,

Mientras le escribimos hoy, sabemos que se enfrentan a tiempos difíciles. Nuestro mundo nunca se ha enfrentado a una situación como la actual, con COVID-19 exacerbando las desigualdades y vulnerabilidades, con requisitos de distanciamiento social y confinamiento,  que nos obligan a la mayoría de nosotros/as a trabajar de nuevas maneras.

Es importante para nosotros/as permanecer juntos/as durante las pruebas de esta época, incluso cuando estamos físicamente separados. Como personas cristianas estamos llamadas a la diaconía, al servicio del mundo, especialmente a quienes están  marginados y  más vulnerables. Durante estos tiempos difíciles, nos comprometemos aún más rotundamente  para hacer el trabajo que es nuestra vocación.

Como miembros de ACT Alliance, somos una familia con 135 organizaciones solidarias en todo el mundo, trabajando juntas para crear un cambio positivo y sostenible en la vida de las personas pobres y marginadas, independientemente de su religión, política, género, orientación sexual, raza o nacionalidad, manteniendo los más altos códigos y estándares internacionales.

Somos más fuertes juntos/as, y nos mantenemos unidos/as como hermanas y hermanos, nos apoyamos mutuamente, nos sostenemos en oración, trabajamos juntos y coordinamos nuestros esfuerzos para ser efectivos, coherentes y relevantes para la realidad a la que estamos llamados a servir.

Estamos haciendo una diferencia. A través de cada uno/a de ustedes, a través de nuestras asociaciones con la ONU y otros organismos, a través de nuestros vínculos con iglesias en más de 120 países donde los/as  líderes religiosos continúan desempeñando un papel vital, estamos teniendo un impacto en el mundo.

Nuestro trabajo es proteger a las personas en movimiento, defender la justicia de género, incidir por aquellos/as que continúan sintiendo el creciente impacto del cambio climático.

Mantente fuerte en tu trabajo, Sabes que no estás solo/a. Estamos juntos/as en esto, más fuertes juntos/as, como ACT Alliance. Gracias por todo lo que haces y seguirás haciendo para asegurarte de que nadie se quede atrás.
 
Sinceramente,

Birgitte Qvist-Sørensen 
Moderadora

Rudelmar Bueno de Faria
Secretario General

Comunicado del Consejo Nacional de Iglesias de Cristo en Estados Unidos sobre Venezuela

Dada nuestra solidaridad con el pueblo de Venezuela y nuestro compromiso con la paz con justicia señalamos:

1. Condenamos cualquier intervención militar en Venezuela, promovida directa o indirectamente por los EEUU o a través de terceros países. Tales acciones desafían el derecho del pueblo venezolano a la autodeterminación y empeoran su infraestructura y sus medios de vida. Hacemos un llamado a los EE. UU. el gobierno atenderá el llamado a un alto el fuego global del Secretario General de las Naciones Unidas (ONU), Dr. Antonio Guterres, quien dijo: “Es hora de poner el conflicto armado en un encierro y enfocarnos juntos en la verdadera lucha de nuestras vidas”.

2. Instamos al gobierno de los EEUU a eliminar todas las sanciones económicas impuestas contra Venezuela. Estas estrategias no servirán para otro propósito que no sea dañar a quienes ya están sufriendo y quienes son los más vulnerables a COVID-19. Las sanciones económicas también afectarán negativamente los entornos políticos y sociales necesarios para una solución pacífica a la crisis en Venezuela.

3. Instamos al movimiento ecuménico internacional: todas las iglesias y religiones en los EEUU y en todo el mundo: los gobiernos, las Naciones Unidas y todas las personas de buena voluntad se unen para rechazar cualquier intervención militar contra Venezuela, eliminar las sanciones económicas contra este país y afirmar su derecho a la autodeterminación y la soberanía.

Hacemos un llamado a las iglesias en los Estados Unidos y en todo el mundo, así como a todas las personas de buena voluntad, para aumentar las oraciones y los actos de paz, justicia y reconciliación para el pueblo de Venezuela. Son nuestros vecinos y nos solidarizamos con ellos.

Que Dios nos guíe en ese esfuerzo.

Red Demanos: sembrando nuevas semillas

Por Iliana Orozco Hernández*

Más de cinco años girando en torno a un sueño: acompañar a pobladores del Consejo Popular Aeropuerto Viejo en el camino de la auto organización para gestar cambios en sus condiciones de vida, a través de un ejercicio del poder popular que privilegia la acción de base.

¿Los “cómos”? Han sido muchos: talleres, cursos, trabajo productivo en el campo, búsqueda de recursos necesarios, convivencia, encuentros, reuniones, cientos de papelógrafos y plumones… y entre todo ello, la siembra de algunas semillas de nuestra savia educadora y humanista.

Momentos de dudar, de no creer posible que la chispa prenda incendiando todo un bosque de inercia, verticalismo y contemplación de la realidad, de impaciencia porque los cambios no se dan al ritmo esperado; momentos de no ponerse de acuerdo las miradas diversas, de batallar casi hasta el límite. En todos ellos siempre ahí, pequeña o grande, la esperanza.

La vida tira hacia adelante e impone nuevas metas, nos obliga a adaptar nuestro diseño y se hace clara la voluntad común de volcarnos a la tierra, fuente del sustento imprescindible en estos tiempos duros. Difíciles también han sido los debates, los silencios, el desacople de ritmos, el miedo a fallar, a perdernos y perder lo avanzado.

Esta tarde, otra vez bajo el abrazo regañón de Osmany, la palabra segura de Ciro, el optimismo de Luisito, la sintonía inmediata de Raubel y la pasión de nuestras palabras defendiendo la idea nueva, sentí que lo mejor está por venir. Que no ha existido un momento más oportuno que éste para imbricarnos en los secretos, desvelos, sacrificios y alegrías de trabajar la tierra y que este puede ser el aporte más alto de nuestra presencia en Aeropuerto Viejo: vivenciar y enseñar la comunión como fuente de realización espiritual y material. Inventar la equivalencia entre un abrazo y un saco de boniatos, aprender al mismo tiempo cómo sacar un cangre de yuca y cómo nos comprendemos unos y otros.

¿Lo lograremos? ¿Estará a nuestra altura humana tamaño reto? Nos responde el gran Cortázar: está en nosotros.

* La autora es miembro de la Red Demanos de Educadores Populares, territorio Bayamo