Dios, Katrina y Bush

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Absolutamente nada, por lo tanto, ni se le ocurra buscar respuestas por esos lados. No es correcto seguir repitiendo ese refrn catastrfico que nos dice que Dios aprieta, pero no ahoga. Una teologa disparatada como esa es una vergenza mstica la cual no deja de ser una religiosidad hereje inventada por la clase dominante, por un lado para encubrir sus despotismos y por otro lado para poder seguir domesticando y controlando al pueblo.

O sea, esta teologa oportunista se la inventaron quienes estn controlando el poder con la intencin de encubrir las realidades socio-polticas y econmicas en las cuales la mayora de la gente vive aqu en Estados Unidos.

Ahora bien, qu tiene que ver la naturaleza con todo este asunto? Los desastres naturales suceden y en muchas ocasiones nos confrontan con una serie de realidades y desafos. De aqu las famosas palabras de Jos Mart cuando nos sigue diciendo: La batalla no se da entre la civilizacin y la barbarie, sino entre la falsa erudicin y la naturaleza. La falsa erudicin, la cual puede ser reconocida por mantener al pueblo en la ignorancia, es la que en la mayora de los casos no nos permite ver las realidades existentes de cmo ante estos desastre de la naturaleza la gente pobre siempre sale muy mal. Por un lado por los lugares que tienen para vivir y por otro lado por el tipo de vivienda que tienen que construir.

Todo esto, por supuesto, deja al descubierto la realidad de cmo se excluye a una gran parte de la poblacin y se les mantiene en la pobreza y por otro lado la violencia por omisin por parte del gobierno quien tiene la capacidad de gastar en equipos militares billones de dlares pero no pueden invertir en su gente.

De aqu el que crea que el huracn Katrina como desastre de la naturaleza se encarg de desenmascarar una vez mas la hiperindiferencia de nuestra mal llamada democracia. O sea, que la naturaleza volvi a conspirar contra nuestro sistema socio-poltico y econmico. Esta actitud de indiferencia de nuestros gobernantes pretende el poder seguir promoviendo la falsa dicotoma entre la economa y la naturaleza.

Las fotos y los videos de televisin de lo ocurrido en New Orlens por solo usar un ejemplo dejan al descubierto lo que los medios de comunicacin y el gobierno no quieren discutir abiertamente y es que la pobreza, la falta de oportunidades y el racismo se convirtieron en ingredientes letales y en esta complicidad el pueblo oprimido y excluido pag injustamente las consecuencias.

De aqu los rostros de tanta gente negra, latina y pobre que hemos visto en las fotos de los peridicos o en la televisin. Un 80% de la ciudad en este momento est bajo agua, no hay electricidad, no hay agua potable, no hay comida y en algn momento puede surgir una epidemia de clera.

No es un secreto que la ciudad de New Orlens siempre ha sido vulnerable al paso de los huracanes. Sin embargo, lo curioso en todo este asunto es que en esta ciudad, la cual est rodeada de agua por tres partes, nunca se han tomado las precauciones necesarias para por lo menos minimizar el impacto de un huracn.

El dinero federal que estaba destinado para estos fines a travs de la creacin de la Southeast Louisiana Urban Flood Control Project (SELA), fue reducido a solo un 20% solo porque el Presidente George Bush necesitaba dinero para su guerra en Irak. Smele a esto tambin la realidad de los gastos de la seguridad nacional. Ahora vemos las consecuencias de no haberse desarrollado un plan de contingencia.

Encima de todo esto est la respuesta de dejadez, racista y antittica por parte del Presidente Bush para enfrentar esta crisis nacional la cual es vergonzante. La misma debi de estar a la altura de cmo se respondi a los acontecimiento del 11 de septiembre en la ciudad de Nueva York. Yo me imagino que como en esta ocasin no existe una oportunidad para invadir y bombardear pases y a la misma vez poder robar petrleo esto no es importante.

El desafo del huracn Katrina ha dejado al descubierto lo que nuestra sabidura Indoamericana siempre nos ha dicho: solo cuando el ltimo rbol est muerto, el ltimo ro envenenado y el ltimo pez atrapado, te dars cuenta que no puedes comer dinero. Mientras seguimos al servicio de la justicia dndole la mano a nuestros hermanos y mientras seguimos denunciando y combatiendo las salvajadas de nuestro sistema capitalista, sigamos construyendo un mundo diferente en donde la paz con justicia salga triunfante.

“Una religin que te dice que slo hay que mirar hacia arriba y que en la vida terrenal todo es bajeza y ruindad que no debe ser mirado con atencin es la mejor garanta para que tropieces a cada paso y te rompas los dientes y el alma contra las piedras rotundamente terrenales”, deca, con razn, Roque Dalton..

  • Sacerdote episcopal, periodsta, psiclogo, activista comunitario y profesor de la Universidad de Nueva York (CUNY).

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