El cineasta es un descubridor*

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Su naturaleza transgresora le ha costado no pocos contratiempos y le ha ganado un sinnmero de adeptos. Hombre controversial y nunca ignorado, cultor refinado de las artes y las letras, decidi anteponer a sus prstinos anhelos de creacin, el concierto fundacional de las obras de sus contemporneos, a quienes estimul y protegi cual sabio Mecenas de conciencia.

En la ronda de sus 80 aos, Alfredo Guevara goza de la lucidez necesaria como para no entregar ni deponer sus sueos. An le acompaa el mpetu que, junto al brasileo Glauber Rocha, anim el surgimiento y desarrollo del Nuevo Cine Latinoamericano. Y todava trabaja sin sosiego por la permanencia renovada de la cita cinematogrfica habanera, de carcter anual.

Cada diciembre las personalidades que nos visitan, los debates que se propician y los filmes que pasan por las pantallas de nuestros cines, atraen a multitudes. En buena medida, debemos a su tenacidad ese regusto y conocimiento hondo de la filmografa universal.

La suya no ha sido una vida ajena a sobresaltos y enconadas batallas, donde arriesg sin dudarlo su propia existencia. Primero, en el escenario estudiantil universitario y luego, en las muy diversas responsabilidades que sigue asumiendo con la pasin intacta.

El secreto de su recio compromiso poltico y de su irreverente mirada lo develamos en su propia confesin: Mi padre era un hombre de izquierda, un trabajador de los ferrocarriles, fundador de los sindicatos ferroviarios y tena una divisa en su vida que supo transmitirla a sus dos hijos: a mi hermano y a m; para l lo ms importante era la autenticidad, pero en un sentido muy especial. No negarse nunca a s mismo y afrontar lo que fuere con tal de no falsificar la personalidad propia. Fui muy rebelde desde muy temprano, pero solo despus fui comprendiendo lo que aquello significaba, porque entonces ramos simplemente unos adolescentes estudiando y formndonos.

Casi todos reconocen su notoria fidelidad a Fidel, pero hay quienes aseguran que es mayor su fidelidad a Fidel que a la Revolucin misma Qu opinin le merece ese criterio?

Que no es verdad. Si soy como soy, orgnicamente fiel a mis ideas, soy orgnicamente fiel a Fidel, porque es que son la misma cosa. Empezamos nuestras vidas separados, pero desde los 19 aos comenzamos a descubrirnos como amigos y un da se entrelazaron ya nuestras vidas para siempre; nuestras vidas que son nuestras ideas.

Una persona no es persona hasta que no alcanza a delinearse una cierta concepcin de la vida, del mundo, de sus obligaciones, deberes, derechos

Creo que de jvenes ―despus naturalmente, cada quien adquiri su propia dimensin―, descubrimos cmo llevar a la prctica lo que pensbamos al mismo tiempo.

De algn modo cuando usted afirma que Revolucin es lucidez, se refiere a que esa lucidez tiene mucho que ver con Fidel?

Para Fidel tambin la Revolucin es lucidez y su lucidez es la Revolucin.

Usted ha dicho que no le satisface sentirse al margen. Ahora que no participa directamente de la concepcin y la creacin del cine cubano, cmo se las arregla?

Muy normalmente. Creo que no en el instante en que ped salir del cine, sino mucho antes, me haba desbordado. Uno debe proponerse, en todo, batallas al alcance de sus fuerzas. Si uno las desborda, las debilita.

En el mundo del cine encontr, muy joven todava, aliados que pensaban como pensaba y pienso. A todos los simbolizo en Glauber Rocha, precisamente de lengua portuguesa. Hicimos una alianza que est reflejada en el libro que he publicado sobre nuestra amistad y nuestro trabajo en comn que tiene un ttulo que lo refleja todo: Un sueo compartido. As naci, no por obra de dos personas, sino por obra de un conjunto de creadores que se descubrieron a s mismos, el movimiento del Nuevo Cine Latinoamericano, del cual el festival cubano es una representacin, pudiramos decir. Pero es mucho ms que eso, pues es tan vivo que se renueva ao tras ao.

En realidad, lo que hacemos en el festival no es otra cosa que vernos a nosotros mismos, todos juntos, una vez al ao y decirnos s, no, tal vez como pasa en cada instante de la vida, en una familia o en una sociedad. Nada es perfecto, todo es irse acercando a lo que uno quisiera, logrndolo o no, pero esa es la vida.

A estas alturas volvera a afirmar que en nuestra cinematografa el pblico cubano reencuentra su propia imagen?

Quisiera que siempre fuese as. Tal vez, a veces no. Tal vez, a veces s. Tal vez, a veces para bien o para mal.

Desde muy temprano, cuando empezaron a sentirse las primeras burbujas de nuestro cine, comprend que no se trataba solo del cine cubano, sino del cine latinoamericano. Y sera ms cmodo y ms martiano, adems, decir del cine como expresin de humanidad.

En general, despus del momento en que sal de la direccin del ICAIC, no doy opiniones sobre las pelculas. En general digo que no las veo, pero esto es falso desde luego. A lo mejor las veo antes que los dems. Sin embargo, creo que mi obligacin moral es no dar opiniones.

Cuando echamos a andar el proyecto del cine cubano, una de las primeras tareas que nos impusimos fue crear la enciclopedia popular, con la cual perseguamos recoger imgenes, situaciones por todo el pas, ambientes, formas de comportamiento Lo logramos hasta cierto punto, pero no exhaustivamente, no como lo soamos para que los realizadores sintieran en imagen a su pueblo.

Anoche por accidente, porque leo de un modo organizado, pero con un porcentaje de caos que yo mismo me permito, tom el libro Pasiones herticas, de Paolo Pasolini ―una figura que admiro mucho y cuyos textos he ledo mucho― y dice algo que viene muy bien ahora: un escritor tiene un repertorio, no hay que prepararle una enciclopedia popular de imgenes de Cuba, porque tiene un repertorio literario en un libro de historia, de geografa, de narraciones… Van encontrando y viendo as, como otros artistas e intelectuales, su pas y el mundo. El escritor, cuando trabaja, puede acudir al diccionario y sentir la etimologa de una palabra, su evolucin en el tiempo, sus diversos sentidos en el curso de los siglos.

Pero el cineasta es un descubridor, posee un sistema de signos que no est establecido; debe inventarlo, aunque ya el cine tiene unos cuantos aos y, desde luego, el tiempo va depurando. De toda la basura que se produce, queda al fin lo mejor.

Entonces, un escritor no es un descubridor y un cineasta s?

Un escritor es un descubridor en otro sentido, porque tiene un trabajo prehecho. El cineasta no. An ms, los primeros cineastas tuvieron que inventar el sistema de signos que iban a emplear y una gramtica cinematogrfica que es el montaje. Y el montaje tiene sus leyes, su sintaxis y otros elementos contextuales. Es el nico arte que hemos visto nacer en nuestros ojos.

Nosotros no sabemos cmo empez el teatro. Existe una historia del teatro que es la de Occidente, es la del teatro griego, pero si ahondamos y buscamos, encontramos formas que pueden identificarse como teatrales en los pueblos llamados primitivos, es decir, en pueblos que no continuaron porque sus culturas quedaron truncas en un perodo debido a la presin colonial.

En el caso del cine, vimos cmo naca y tiene la particularidad, adems, de ser un arte que surge con la revolucin tecnolgica que ha permitido al hombre apoderarse de territorios ms all. Los cineastas han debido inventar y los respeto por eso.

Los primeros cineastas se confundieron un tanto y se sintieron en mimesis con el teatro del que tuvieron que irse liberando, y algunos se han liberado tanto que ya no se sabe lo que hacen. Por ejemplo, estoy bien desconcertado con la revolucin digital, el concepto de Arte Digital me turba bastante, no establezco juicios muy radicales, pero me turba porque pese a la complejidad que tiene la tcnica, a veces ella misma conduce al facilismo.

Pero eso no quiere decir que reniegue de la evolucin en el tiempo que le est reservada al cine?

No reniego de nada. Empec diciendo que ayer estaba disfrutando de un libro que comienza por llamarse Pasiones herticas y la hereja

Le encanta

No solo me encanta. Creo que es hermana gemela de la inteligencia.

Usted habla de los cineastas. Es que no se siente como tal?

Ya yo miro desde una nube.

A lo mejor usted so alguna vez y se concibi como un prolfico director de cine

No sufro de frustraciones de ninguna clase. Creo que lo que hice es lo que tena que hacer, lo que hago es lo que tengo que hacer, y lo nico que sueo ahora es que me alcance el tiempo para algunas cosas ms.

Cules son esos pendientes?

No permitir que la historia de nuestra generacin sea escrita por otros, porque nos juzgarn ms tarde.

Quiere escribirla usted mismo?

Ojal que muchos de mis contemporneos la escribieran, pero en lo que a m respecta, quiero dejar el testimonio de un protagonista activo.

Su sentido o pasin de escritor le acompa siempre?

Siempre escrib como parte de mi trabajo y de mi vida. Desde que era estudiante de Filosofa, consider que mi personalidad era la de un escritor y la de un alguien que deba permanentemente reflexionar en el campo de la filosofa y de la esttica.

En unos de sus escritos usted dice: A estas alturas de la vida, ya iniciado el final, s muy bien lo que anda hondo de veras y lo que es circunstancial. Qu es eso que anda hondo de veras y qu es lo que es circunstancial?

No va a ser la primera vez que lo diga ―lo he reflejado como una reflexin de la poltica, pero es aplicable a todo―, que con sus actos el hombre no debe perder jams la corriente principal: la de sus convicciones, sus ideas, sus objetivos ticos. En mi opinin, tica y esttica andan muy cerca, se entrelazan, y en poltica coinciden con los objetivos principales de la Revolucin. Pero en ese camino hay tantas incidencias, pequeeces, gentuza, arribismo, vacuidad… Tantas cosas que hay que soportar!, que nos van rodeando como un bosque.

La clave es no perder nunca la corriente principal y no dejar que la hojarasca nos penetre en la piel. Pese a mucho sufrimiento en la vida y a punto de perderla, siempre he llevado dentro un profundo sentimiento de felicidad. Es lo que me mantiene a la edad que tengo

a estas alturas de la vida

no solo vivo, vivsimo, porque no dejo que me penetre el vaco. El mundo est lleno de muertos que caminan, hablan, conversan pero en realidad no existen. Cambian con las modas, pero en realidad no existen y uno se los encuentra por la calle, en la oficina. Pero hay que no dejar que nada de eso lo turbe a uno, ni siquiera cuando se nos clava un pual en el costado; sacas el pual y sigues tan campante.

Por qu Alfredo Guevara insiste tanto en que necesitamos un pueblo culto y no solo instruido?

Somos un pas, una cultura, una identidad cercados militarmente, cercados econmicamente, pero cercados intelectualmente tambin, por una cultura: la norteamericana. No me refiero a la cultura-cultura norteamericana, nada despreciable, sino a la que nos envan para tratar de influirnos, penetrarnos… Con la cultura norteamericana autntica no puede haber sino puentes. Pero lo que el estado norteamericano exporta mayormente y trata de imponer en el mundo, es lo ms superficial, lo ms banal, lo ms uniformador de la cultura de masas.

El nico modo de resistir de verdad, a fondo y para siempre, es la cultura, la defensa de la identidad. Pero una cultura que vaya ms all de la instruccin. Quisiera yo que alcanzramos a lograr que el ciudadano tuviese una formacin intelectual mnima que lo llevase a apreciar lo autntico y despreciar lo banal. Desgraciadamente, La Habana que yo amo ―es lo que ms amo― est sumergida en la chusmera, en la vacuidad. Pese a la generalizacin de la instruccin hay una ola de basura surgiendo, que se est imponiendo y de la que tenemos que cobrar conciencia para defendernos.

Nos defendemos de muchas cosas, pero por todas partes nos penetran y no solo es el trabajo del enemigo, hay otros factores que no es el caso analizar ahora aqu. Pero creo que valdra la pena que se produjera una reflexin para producir actos de autodefensa. La ignorancia y la vulgaridad son enemigas juradas de la Revolucin.

Usted ha dicho que en el campo de la batalla de ideas la cultura es garante de la identidad nacional

Y, por lo tanto, de la independencia y la soberana.

Y qu le respondera a quienes asocian su anhelo cultural con cierto sentido elitista y sofisticado de la cultura?

S que cuando se usa el lenguaje que voy a utilizar se produce un rechazo en determinadas gentes y en ciertas autoridades. Pero yo lo uso de un modo tan natural, tan orgnico, tan ligado a mis convicciones que no quiero renunciar a ello. Las formas culturales mientras ms complejas y sofisticadas ―creo que esta es la palabra que odian― tendrn ms poder de rechazo para la pacotilla intelectual.

La gente bien formada intelectualmente puede ver un culebrn y puede, como hago yo a veces, estudiar ese lenguaje que los atrapa. Solo cuando uno est muy bien formado puede de buenas a primeras, antes que venga el desenlace, levantarse y decir ―me da lo mismo el desenlace, porque todo esto es pura mentira y bobera. Debemos propiciarles una formacin que les permita a las personas no ser invadidas por ese conjunto de tonteras bien elaboradas.

Qu tendrn esas tonteras que atrapan a millones?

Primero un pblico nada preparado, y despus, muchas insatisfacciones en la vida. Es como la lotera, se juega un numerito para ver si uno se vuelve millonario, se mira un destino para ver.

Respeto a las personas de las que voy a hablar, pero por qu millones de personas en el mundo vibraron cuando el prncipe de Asturias, heredero de la corona espaola, se cas con una periodista? Porque todas las muchachas de esa edad se vieron reflejadas en una posibilidad de vida: casarse con un prncipe, entrar en la realeza lo cual es una tontera, nada ms que ceremonia; y son ganchos. Se da en un caso y puede ser que hasta autnticamente, pero se da en un caso.

Todos los culebrones pueden reducirse a una misma estructura dramatrgica, muchacha o muchacho pobre se encuentra a muchacha o muchacho rico Cuando de joven estudiaba cine, analizbamos los recursos de la cinematografa en serie de Hollywood, y no lo descubrimos nosotros, est en los libros. En la dramaturgia norteamericana cada cinco o seis minutos tiene que pasar algo terrible o estar alguien en peligro, crearse una situacin de expectativa y los culebrones hacen lo mismo.

Sin embargo, en Bergman pude haber diez minutos en que no pasa nada y hasta quince y esto puede pasar en Antonioni y en Resnais, para mencionar algunos clsicos. Pueden haber situaciones, incluso, en que ya supones lo que va a pasar, pero lo importante es cmo est pasando y por qu.

Cmo ha de ser un artista?

En arte no hay apuesta lograda, pero es siempre un acercamiento a la realidad ms honda. No hablo de realismo, sino de la esencia de las cosas; esencia casi metafsica. Me acerco a la idea del arquetipo platnico, que en Platn es previo pero es como el alma. Alma es una palabra que no gusta tampoco, pero yo la he ido construyendo.

No soy ya el nio por el que t preguntabas. La historia de mi vida, esa novela que yo quise que fuese mi vida y que lo es, es mi alma. Yo soy el que he construido, con mi actitud ante la vida, con mis actos, sentimientos, vivencias, secretos, con lo que digo y hago; toda esa suma.

Cuando se tiene una larga vida, tal vez se pueden comprender mejor las tendencias de la propia personalidad, pero cuando se logra la mayor lucidez, ya est acabndose todo.

Est usted entonces en el perodo vital de la mayor lucidez?

A lo mejor dentro de tres das, tres meses o tres aos la alcance. Pero de todas maneras, y para regresar a la definicin del artista creo que es un Dios.

Un Dios?

Dios fue creando la naturaleza, el hombre, los elementos en una serie de das. El artista enriquece la realidad, puede descubrir las esencias del ser humano y, por lo tanto, permitir al gozador de sus obras apresar mejor o entregarle un aspecto de la realidad que se le haba olvidado crear a Dios.

En una carta a Gabriel Garca Mrquez usted escribi: Esto de encontrar argumentos para convencerte de viajar a Cuba parece tan increble como alguna de tus historias, y puesto que lo debo hacer desde posiciones polticas y estas en el socialismo se caracterizan por inmaculadas, quedar al menos redimido de toda referencia putaera. Qu significa el socialismo inmaculado y cul es el socialismo que usted suea para nosotros?

La esencia del socialismo es el espritu solidario de un ser hacia otro. Cuando el ser humano desborda su piel y mata el egosmo, que no creo innato sino impuesto por la naturaleza y la sociedad, ese es un momento de lo esencial socialista. Despus viene el cmo porque vivimos en sociedad, tenemos que sobrevivir, educarnos y ah entra todo el juego de las estructuras econmicas, del cmo lograrlo. Pero t me pediste la semilla. Si el socialismo no tiene como objetivo orgnicamente al otro, al prjimo, no florece.

Pero, en ocasiones, bajo el argumento de la ayuda al prjimo se cometen errores…

Claro

Y, qu hacemos con ellos?

Rectificarlos, odiarlos y a veces no saber qu hacer.

Y no debemos aprender de ellos?

Si somos capaces, porque no siempre somos capaces de aprender.

  • Tomado de LaJiribilla

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