El Profeta Negro del sur profundo

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“La vida como único extremismo”
Silvio Rodríguez

Desde el sur profundo, el castigado por el Jim Crow, se alzó un 15 enero, el llanto que después sería la voz de millones de personas negras y blancas, en todos los Estados Unidos: Martin Luther King, Jr.

Congregados en un acto de Vida y con la Vida, la pequeña comunidad local, este domingo, hizo saber que va de mano con la no violencia activa, en coherencia con los sermones de ese que fue buscando, entre todas las teologías, lo necesario para la liberación de su pueblo negro, blanco, mestizo. La imagen y abrazo cómplice del pacifismo gandhiano. Congregada entre testimonios y la guía del Reverendo Raúl Suárez, la necesidad de indignarse con esos y los de hoy: los que intentan vivir en la nación más triste del mundo.

Hablar de una liturgia de espiritualidad y la buena nueva en la palabra de Jesús de Nazaret, es algo redundante, pero hablar de la presencia de nuestra Adalys Vázquez, acompañada por la voz de su mamá es un evento superior. Los hombre, las mujeres que estuvimos presentes sabemos de qué manera se crecía el culto. Bendecidos por una bandera alegre, traída por una mujer alegre, que vive en la nación más triste del mundo. Fue este culto, el culto del negro que venció la muerte en Memphis, Tennessee, y sabía, que la Vida, es el único extremismo lúcido.

Con el Profeta negro del sur profundo, nos vino a hablar nuestra compañera Daysi Rojas, del Programa de Solidaridad del Centro Memorial martin Luther King, Jr. A recordarnos las causas de que nuestro Centro tomara ese nombre, siendo Cuba tan infinita. Bien se pudo llamar Centro Memorial Frank Isaac País García, que también es un ciudadano del mundo, como lo es Che Guevara; nos recordaba Joel Suárez, coordinador general de esta institución macroecuménica que en este 2012 cumplirá sus primeros 25 años. Quizás porque siempre se encuentran en un mismo lugar las mujeres y los hombres que aman, gozan de abrazar y besar, .aunque lleguen por caminos distintos. Ellos son los abrazables, los besables, los saludables.

Allá detrás, retirada, en los bancos casi vacíos, Ileana Gacía, la bibliotecaria, como quien tiene la capacidad más prístina de hablar con las ánimas todas, sin construir la voz, o catalogando libros nuevos y otros viejos, los cantos y ese himno: “We shall overcame”, para siempre darlos a los fieles de la Vida.

Se están acercando días felices, y feliz fue la conclusión del domingo, donde los negros libres y esclavos de todo el mundo, se reunieron con nosotros, ocupando el parquecito de la barriada del Vedado, en F y la avenida 23. Más que un 99 por ciento, -es imposible contabilizar la bondad. Allí, donde se esparce la memoria de quien cultivaba tanto, para su amigo sincero, como para el cruel que le arranca el corazón con el que aun vive, rosas blancas. El Profeta negro, del sur profundo, cultivando rosas blancas.

por: Frank García Hernández

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