Gala cultural: Para seguir avanzando

Comparte
Jessica Dominguez Delgado

Este lunes a las ocho y media de la noche, cuando se apagaron las luces de la sala Covarrubias del Teatro Nacional y se escuchó la canción Mi casa.cu de Tony Ávila, comenzaba la Gala por los 30 Años del Centro Dr. Martín Luther King Jr.

Parte de la familia estaba reunida: integrantes de la Redes de Educadoras y Educadores Populares y Ecuménica Fe por Cuba, hermanos de la Iglesia Bautista Ebenezer de Marianao, personas de la comunidad y trabajadores del Centro. También nos acompañaban Caridad Diego, jefa de la oficina de Asuntos Religiosos del PCC; líderes ecuménicos; representantes de organizaciones sociales y de masa e invitados internacionales.

Joel Suárez, Coordinador ejecutivo del CMMLK, fue el primero que apareció en el escenario para saludar a los amigos presentes e invitar a Silvio Rodríguez, trovador cómplice en el camino recorrido, a compartir sus canciones con los presentes.
Guitarra en mano, Silvio parecía que estaba en casa. Jugamos a ser Dios, Gota de roció, El necio y Cita con ángeles –dedicada especialmente a Raúl Suárez y sus hijos-, entre otras, fueron escuchadas y acompañadas por el público; una muestra de sensibilidad compartida para recordar y soñar el futuro.

La gala fue íntima. Marilín Peña, Kirenia Criado e Izett Samá, coordinadoras junto a Joel del CMMLK, recordaron momentos de la historia del Centro y las proyecciones para los años próximos.

Frei Betto, teólogo y educador popular brasileño, hermano que con su solidaridad militante ha hecho mucho por Cuba y por el Centro; dirigió una palabras a todas y todos, en especial a aquellos que como él tienen fe “en Cristo y en Castro”.

Hubo un tiempo para agradecer a Raúl Suarez por la inspiración, la fuerza y por amar y servir al pueblo de Cuba la vida entera. Además, Joel Ortega Dopico, presidente del Consejo de Iglesias de Cuba, le entregó una placa y una bandera por la contribución a la Iglesia y al ecumenismo en nuestro país.

Como parte de lo que somos el grupo infantil de danza “Generación con Propósito” interpretó la canción Yo vengo a ofrecer mi corazón de Fitto Paéz.

El cierre en el teatro fue al ritmo de la agrupación Armonía; pero más que el fin fue un punto de partida, porque como recordara Suárez a Martin Luther King: “Si no puedes volar, corre, si no puedes correr, camina, si no puedes caminar, gatea. Sin importar lo que hagas, sigue avanzado hacia adelante”.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Puedes usar estas etiquetas y atributos HTML:

<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>