La desigualdad reina en Amrica Latina

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Chile ya cumpli la primera meta, de reducir la pobreza a la mitad, al bajarla de 38,5 por ciento de la poblacin en 1990 a 18,8 este ao, inform el presidente Ricardo Lagos en un balance ofrecido en mayo a la nacin. La indigencia baj de 12,9 a 4,7 por ciento en el mismo perodo.

Por otra parte, Argentina enfrentar graves dificultades para alcanzar esa meta antes de 2015, tomando como base 1990, cuando presentaba indicadores sociales envidiables en Amrica Latina. Pero sufri graves retrocesos en la dcada actual, producto de la crisis econmica iniciada en 2001.

En pases como Brasil, el ms desigual del mundo, la transferencia de slo cinco por ciento de los ingresos del 20 por ciento ms rico de la poblacin a los ms pobres reducira la pobreza de 22 a siete por ciento, segn el Informe sobre Desarrollo Humano 2005, publicado el pasado mircoles por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo. Eso significara sacar de la pobreza a 26 millones de personas.

Los primeros Objetivos del Milenio, fijados por los 191 pases miembros de la Organizacin de las Naciones Unidas (ONU) en 2000, consisten en erradicar la pobreza extrema y el hambre, lograr la enseanza primaria universal, promover la igualdad de gnero y la autonoma de la mujer, reducir la mortalidad infantil y mejorar la salud materna.

Otros objetivos son combatir el VIH/sida, el paludismo y otras enfermedades, garantizar la sustentabilidad del medio ambiente y fomentar una asociacin mundial para el desarrollo.

Los ocho objetivos se concretan en 18 metas especficas a ser cumplidas hasta 2015 en la mayora de los casos y medidas por 48 indicadores. Las metas tienen como referencia los niveles de 1990.

Los pases sudamericanos en general intensificaron sus polticas sociales desde la dcada pasada, pero no en respuesta al lanzamiento de las metas del milenio, sino al agravamiento de la miseria y a una mayor conciencia del problema, reflejada en la eleccin de gobiernos progresistas.

En Argentina, por ejemplo, los ndices de pobreza e indigencia subieron de 22,6 y 4,5 por ciento en 1992, respectivamente, a 54 y 27,7 por ciento en 2002, en el pico de la crisis, segn el Instituto Nacional de Estadsticas y Censos.

Esa realidad forz la adopcin de programas paliativos como la distribucin de alimentos y los planes que entregan 150 pesos (52 dlares) mensuales a jefas y jefes de hogar sin empleo.

En el gobierno del presidente Nstor Kirchner, iniciado en 2003, los planes se extendieron a 2,2 millones de beneficiarios, reducidos ahora a 1,5 millones. Adems, se agregaron otros programas, como el de desarrollo, que brinda crditos y herramientas a 425.000 emprendedores, y el de familias, que ayuda a 250.000 mujeres con hijos mantenidos en la escuela.

Los planes de ingreso son un parche que hace mucha falta, pero no la solucin, que depende de abrir fuentes de trabajo genuinas, evalu para IPS Marcelo Cresta, coordinador de un comedor infantil en la Iglesia Nuestra Seora de Lujn de Quilmes, en la provincia de Buenos Aires.

En Chile, las polticas sociales fueron constantes desde 1990, cuando se restaur la democracia en el pas y se busc combatir la pobreza heredada de la dictadura militar. Las demandas populares y crticas de la oposicin impulsaron programas como Chile Solidario, iniciado en 2002 y que beneficia a 180.000 familias, brindando oportunidades de trabajo ms que asistencia.

Sin embargo, como en el resto de la regin, persiste la desigualdad en la distribucin del ingreso.

Un joven chileno del estrato ms rico, aunque est entre los de peor rendimiento escolar en un instituto de enseanza privado, obtendr mejores ingresos en la vida laboral que otro joven pobre que estuvo entre los mejores alumnos de un instituto pblico, seal a IPS Dante Contreras, economista de la Universidad de Chile. No hay meritocracia, sino que la desigualdad tiende a persistir, concluy.

En Brasil, los aos 90 vieron nacer muchos programas, como la beca-escuela, una ayuda monetaria a las familias que mantengan a sus hijos en la enseanza primaria, y otros mecanismos de transferencia de ingresos a los ms pobres.

Los programas sociales se ampliaron con el plan Hambre Cero, lanzado por Luiz Incio Lula da Silva inmediatamente despus de asumir la presidencia, en enero de 2003.

La beca-familia, de hasta 95 reales (40 dlares), ya beneficia a ms de siete millones de familias y la meta es alcanzar al final de 2006 a 11,2 millones, es decir el total de familias consideradas vulnerables en Brasil.

Hambre Cero comprende adems la distribucin de alimentos, la alfabetizacin de jvenes adultos, estmulos a la agricultura familiar y la construccin de cisternas para recoger agua de lluvia en zonas de sequas, entre otras medidas para combatir las causas de la miseria.

Como resultado, todos los indicadores sociales de Brasil han mejorado gradualmente desde la dcada pasada, y algunas metas del milenio, como la igualdad de gnero en la enseanza, ya fueron alcanzadas, destac Luis Fernando Rezende, del gubernamental Instituto de Investigacin Econmica Aplicada (IPEA).

El mayor rezago se nota en el saneamiento bsico, el ms fuerte escollo para la reduccin de la mortalidad de los nios de hasta cinco aos, dijo Rezende a IPS.

En Venezuela, el presidente Hugo Chvez lanz una batera de programas en 2003, favorecido por los altos precios del petrleo, despus de casi ser derrocado y de una larga huelga petrolera.

El mercado de alimentos subsidiados beneficia a 15 de los 26 millones de venezolanos. Adems, se incorporaron a la enseanza cuatro millones de nuevos estudiantes, entre ellos medio milln de becarios.

Asimismo, 15.000 mdicos cubanos ayudaron a llevar asistencia a millones de pobres, segn datos del gobierno venezolano.

Los Objetivos del Milenio no orientaron en general las polticas sociales en los pases sudamericanos, pero sirven de referencia parcial en el acompaamiento y para destacar los avances obtenidos.

Una excepcin es Uruguay, cuyo gobierno presidido por Tabar Vzquez, del izquierdista Frente Amplio, puso en marcha desde marzo el Plan de Atencin Nacional a la Emergencia Social (PANES), con la pretensin explcita de cumplir algunos de los Objetivos del Milenio.

Ese pas rioplatense, antes conocido como la Suiza de Amrica, sufri un grave deterioro socioeconmico desde la redemocratizacin en 1985, en una evolucin similar a la de Argentina. Su tasa de desempleo alcanz 17 por ciento en 2002, junto con la cada de los salarios, de las exportaciones y las reservas internacionales.

En consecuencia, 33 por ciento de la poblacin nacional vive en la pobreza y ocho por ciento, o 276.000 personas, en la indigencia. En Montevideo, donde reside ms de mitad de los uruguayos, la pobreza aument de 18 a 31 por ciento entre 1998 y 2003.

El PANES entrega un ingreso solidario equivalente a 50 dlares mensuales a jefas y jefes de hogares e incluye el programa Trabajo por Uruguay, que ofrece capacitacin laboral y trabajo transitorio por cuatro meses por medio de sorteo pblico, duplicando el ingreso de sus beneficiarios.

La Cumbre Mundial a celebrarse del 14 al 16 de este mes en la sede de la ONU, en Nueva York, evaluar el progreso de los pases hacia las metas del milenio. Amrica Latina no tiene un lugar de privilegio en esa carrera.

+Metas del Milenio – Cobertura especial de IPS Noticias (http://www.ipsnoticias.net/_focus/metas_milenio/index.asp)

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