La historia de Lázaro

Cuando Lázaro Abel García Gómez era apenas un niño solía despertarse a menudo con una nueva aspiración de lo que quería ser en el futuro. Hasta pasó por su mente la utópica idea de convertirse en un científico de renombre que creara la vacuna para prevenir el cáncer. Pero lo que siempre tuvo claro fue el deseo de contribuir a la felicidad de las personas.

Desde muy pequeño gustó de insertarse en actividades donde pudiera descubrir algo nuevo para sus ojos, algo que lo motivara y enseñara. Así fue como se topó con el programa radial infantil El pescador de sueños, que salía al aire a través de la radio gibareña bajo la conducción de los propios niños de la comunidad. Lázaro no puede negar que su paso por este programa fue el señuelo que lo adentró en el mundo de los medios de comunicación. Es por ello que el surgimiento en 2010 de la experiencia sociocultural Voces del Audiovisual, coordinada por Bárbara López Hernández y acompañada por la Red de Educadores Populares en Gibara, lo cautivó desde el primer momento.

A su llegada tenía tan solo 11 años de edad y todavía reinaba en él la incertidumbre que lo aguardaba desde su infancia: ¿qué seré de mayor? Fue entonces que comenzó a preguntarse cómo era la vida dentro de un plató o qué hacían los cineastas para obtener los productos fílmicos que veía en la sala de cine de su pueblo.

La experiencia, nacida bajo la influencia del Festival Internacional de Cine Pobre de Gibara, fomenta la vinculación de niños y adolescentes a la creación audiovisual y se desarrolla con metodologías participativas cuyo referente fundamental es la educación para la comunicación. En este espacio Lázaro ha tenido la oportunidad de conocer, junto a sus compañeros, cada uno de los procesos que tienen lugar en la producción cinematográfica. Ha desempeñado tanto el papel de camarógrafo como el de guionista, editor e incluso productor.

Pero para el joven su paso por Voces del Audiovisual va más allá de lo que imaginó podría ser. La experiencia comunitaria ha contribuido en gran medida a su formación como ser humano, pues apuesta por sensibilizar a los más pequeños con la lucha por las causas justas, siendo el medio ambiente, la niñez, el humanismo y la paz, temas recurrentes en su quehacer diario.

La iniciativa ha sido casa y escuela para Lázaro y despertó en él una inmensa pasión por los medios de comunicación, por trasmitir un mensaje certero que pueda, quizás, contribuir al mejoramiento humano. Pero más importante aún es el hecho de que en Voces del Audiovisual descubrió su verdadera vocación, el periodismo.

Actualmente Lázaro tiene 19 años y cursa dicha carrera en la Facultad de Comunicación y Letras de la universidad holguinera. Hoy se enorgullece de ser uno de los miembros del equipo de coordinación de Bárbara López y, a la vez, ya forma parte del equipo de comunicación de la Red de Educadores Populares en su territorio.

Han transcurrido ocho años desde su incorporación a la experiencia y, aunque ya está dejando de ser un adolescente, en sus proyecciones futuras siempre habrá un espacio destinado a Voces del Audiovisual.

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