La hora de los maestros y el pluriempleo

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Según analistas, el sistema educacional de la mayor de las Antillas se beneficiará de la reforma salarial en curso desde 2005 y que, en esta ocasión, además de intentar revalorizar el ingreso y aumentar la productividad, busca hacer justicia en un sector no productivo, pero de gran responsabilidad social. Para algunas personas del sistema de educación en el país, considerarlo como una esfera no productiva es un error. “Por los cientos de maestros, profesores y asesores que prestan servicios en otros países, Cuba recibe sumas considerables; por tanto, no lo considero no productivo”, señala Elsa Guerra, joven maestra de primaria. Por otro lado, indica, con la formación de los futuros profesionales y técnicos, este sector decide el futuro. “Era un aumento que debió llegar hace mucho”, considera.

Una nota aparecida en la prensa oficial anunció que “el Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros consideró necesario hacerlo, a pesar de la situación económica, como un acto de justicia para enmendar la desventaja que tiene este sector en el salario medio con respecto a la media nacional”. El salario medio, a finales de 2008, era de 414 pesos, que equivalen a 17,22 dólares estadounidenses, según la cotización en las Casas de Cambio (Cadeca), en un país donde conviven dos sistemas de venta, uno en divisa (pesos convertibles) y otro en moneda nacional, a precios que pueden estar subsidiados o no. De acuerdo con la ministra cubana de Trabajo y Seguridad Social, Margarita González, el salario medio en Educación es de 408 pesos y, tras el aumento, ascenderá a 534 pesos.

La medida significará un desembolso extra en un momento difícil: la isla caribeña enfrenta el impacto de la crisis económico-financiera global, agudizado con la reducción de los ingresos por turismo y remesas, el desplome de los precios del níquel, el descenso de sus exportaciones y el incremento de las dificultades para acceder a préstamos. Además, el país carga todavía con las pérdidas ocasionadas el pasado año por tres meteoros.

Según fuentes oficiales, Cuba destinará más de 820 millones de pesos (34,1 millones de dólares) a garantizar una “elevación modesta”, como justo reconocimiento a la “responsabilidad social” de todas las personas que trabajan en la educación pública o ejerciendo la docencia en otros sectores.

Aunque las cifras del aumento no son considerables, personas con muchos años en Educación opinan que algo es más que nada y señalan que la aceptación de la medida ha sido generalmente favorable. “A la larga, puede decirse que es el aumento más grande que se ha hecho en los últimos tiempos, pues para algunas profesiones, incluso los médicos, las alzas de salarios no rebasaron los 40 pesos”, destaca un directivo de una escuela primaria.

El acuerdo aprobado por el gobierno de Raúl Castro eleva la remuneración de todos los trabajadores del sector y aplica un pago adicional de 90 y 120 pesos –equivalentes a 3,74 dólares y 4,99 dólares, respectivamente– a los especialistas de la producción y los servicios que imparten docencia a tiempo parcial en la enseñanza técnico- profesional, en dependencia de las horas de clases que realicen. “Este problema del salario es algo muy viejo en Educación. Cuando en 2008 se decidió, por vez única y debido al severo déficit de docentes, contratar a profesores jubilados y pagarles su salario histórico, además de la jubilación, todos nos preguntamos cuándo vendría nuestro aumento. No parecía justo para quienes estábamos en activo”, comenta una subdirectora de escuela, quien sigue trabajando pese a haber alcanzado, hace unos años, la edad para jubilarse.

A su juicio, el aumento ciertamente salda una vieja deuda, aunque reconoce que “trabajar cada día con niños y tenerlos más tiempo que sus propios padres, no se paga con nada”. Según la regulación, el incremento promedio mensual por persona en la educación general y media es de 122 pesos (5,08 dólares), y para el personal docente, de 166 pesos (6,91 dólares). En la educación superior, el crecimiento promedio mensual por trabajador es de 93 pesos (3,87 dólares) y, en el caso de los profesores, de 145 pesos (6,03 dólares). Una maestra de 23 años que acaba de titularse como comunicadora social y tiene la opción de seguir o no en la enseñanza primaria, confiesa que, además del aumento, debe empezar a recibir otros 50 pesos por el título de licenciada. “Ya gano casi más que mis padres”, comenta.

En los últimos años, el déficit de docentes y personal de apoyo ha sido muy agudo en la capital cubana. “En algunas escuelas no está cubierto el claustro y en otras no hay quien limpie y los padres tienen que rotarse para que sus hijos tengan un aula y baños limpios”, señala un director con más de 30 años en esa función. Por suerte, el aumento llega a todos.

Fuentes del Ministerio de Educación aseguraron que el curso escolar 2008-2009 comenzó con un déficit de 8.000 docentes, en un país donde la educación es pública y obligatoria hasta el noveno grado. Para ese curso, la matrícula desde el nivel preescolar hasta la enseñanza media superior fue de 2.549.845 estudiantes.

Reportes oficiales indican que 545.101 trabajadores de la docencia y personal no docente se beneficiarán con el alza salarial, al tiempo que se mantienen los pagos adicionales aprobados en Cuba por años de servicio, cargos de dirección, asesoría e inspección y por la incidencia de factores externos, en dependencia del centro laboral y régimen de estudio. Ena Elsa Velásquez, ministra de Educación, informó que unos 7.800 maestros y profesores jubilados, que se reincorporaron al sector, también recibirán el incremento salarial.

Esa esfera se había beneficiado en 2005 con un aumento salarial, como parte de una medida que alcanzó también a la salud pública, pero que apenas frenó el éxodo de personal hacia otras labores más atractivas económicamente. El incremento fue entonces de apenas 43 pesos (1,79 dólares).

La aplicación del citado aumento salarial incluye el deber de los trabajadores beneficiados de contribuir con cinco por ciento de sus ingresos a la Seguridad Social, según establece la Ley Tributaria vigente, precisó, en el programa radiotelevisado Mesa Redonda, la titular de Trabajo. Señaló que en Cuba es responsabilidad del Estado garantizar la Seguridad Social y manifestó que este año se destinan 4.704 millones de pesos solo para el pago a más de 1.610.000 pensionados y jubilados.

Según explicó, hasta ahora, en todo el país solo contribuyen a la Seguridad Social alrededor de 516.000 trabajadores y, según se eleven los salarios, está dispuesto aplicar la contribución en un porcentaje relativo al monto de los ingresos.

Se salvó Amparo
Desde hace meses, Amparo Orta, una trabajadora de un centro estatal, trabajaba como especialista en contabilidad y, los fines de semana, sin pago alguno, cumplía otra función en su propio centro porque, en una plaza de relativa importancia, ninguna persona contratada duraba más de dos meses. A partir de ahora, con la autorización del pluriempleo, lo que haga en sus fines de semana tendrá finalmente merecida retribución.

Ella, como no pocas otras personas, ejercía más de un trabajo, pero de manera informal. “Para mí esto es muy beneficioso, puedo asumir dos trabajos y mejorar un poco mi vida y la de mi hijo. Ya veré cuándo descanso y cómo me siento, porque tampoco quiero perder salud, pero es mejor hacerlo por un pago que gratis”, dice esta madre soltera de 45 años.

Este Decreto Ley ratifica la “voluntad estatal, junto a otras medidas, de estimular las fuerzas productivas y posibilitar la elevación de ingresos, así como atenuar los efectos del envejecimiento poblacional, señaló el periódico Granma. Fuentes de la Oficina Nacional de Estadísticas indican que a fines de 2008 más de 16 por ciento de los habitantes de la isla tenían 60 años o más. Hacia 2025 los cubanos de 60 años y más pasarán de 1,9 millones a poco más de 2,9 millones, en una población de 11,2 millones de habitantes.

También, para atenuar el déficit de fuerza laboral que se avecina, la Asamblea Nacional aprobó, en diciembre pasado, una nueva ley que prolonga en cinco años la edad de jubilación (60 a 65 los hombres y 55 a 60 las mujeres), en busca de aumentar la empleomanía.

La nueva legislación forma parte, además, de los esfuerzos del presidente Raúl Castro para mejorar las condiciones de vida de los cubanos. En 2006, al asumir la presidencia del país de manera temporal, luego de una repentina enfermedad de su hermano y líder de la Revolución Cubana Fidel Castro, Raúl reconoció las carencias y dificultades de la vida cotidiana de los cubanos y advirtió que cualquier incremento salarial o disminución de los precios requiere elevar la producción.

En febrero de 2008, al ocupar el cargo de manera oficial, prometió anular “prohibiciones obsoletas”, como parte de una política de cambios dirigida a “perfeccionar” el socialismo y eliminar, de manera gradual, las “excesivas” prohibiciones y regulaciones que pesan sobre la ciudadanía.

Dentro de esa política se eliminaron los topes salariales para acabar con el “igualitarismo” en los sueldos, entre otras medidas, como el aumento de las pensiones. Las autoridades han llamado a “trabajar duro, con mayor disciplina y unidad”, después de años de resquebrajamiento de la disciplina laboral.

Según la Oficina Nacional de Estadísticas, al cierre de 2008 el desempleo en la isla fue de 1,6 por ciento de la población económicamente activa, el nivel más bajo en seis años. Sin embargo, se reconoció la existencia en el país de un ejército de 189.000 personas en edad laboral desvinculadas del estudio o el trabajo, cuando cientos de plazas en sectores como la construcción y la agricultura permanecen sin cubrir.

La adopción del Decreto Ley No. 268 Modificativo del Régimen Laboral, aprobado el 26 de junio, posibilita que los trabajadores de casi todos los sectores “después de cumplir los deberes del cargo que desempeñan, puedan concertar más de un contrato de trabajo y percibir el salario correspondiente”.

Una nota oficial indicó, además, que a partir de ahora los estudiantes de los cursos regulares de los niveles medio superior y superior podrán incorporarse al trabajo mediante contrato por tiempo determinado, en la modalidad a tiempo parcial, y percibir ingresos por los resultados, sin perjuicio de su formación profesional, rendimiento docente y el cumplimiento del servicio social cuando egresen.

La medida deberá estimular, asimismo, la continuación de estudios de un sector creciente de la población joven que, bajo el peso de la crisis económica desatada en Cuba en la década de los noventa, empezó a optar por las vías más rápidas para obtener ingresos en detrimento de su preparación profesional.

Como excepción, no podrán recurrir al pluriempleo los dirigentes estatales, profesionales sanitarios, investigadores, profesores, maestros ni los auditores. El documento agrega que los ministerios de las Fuerzas Armadas y del Interior “dictarán las disposiciones que se requieran para la aplicación del Decreto Ley en sus respectivos sistemas”, al igual que “las organizaciones políticas, sociales y de masas”.

Las reformas permiten que las entidades nacionales contraten en La Habana a trabajadores de otras provincias, algo que solo podía autorizar, hasta ahora, el Ministerio del Trabajo. El Decreto Ley precisa, además, los requisitos y condiciones para el otorgamiento de prestaciones monetarias por maternidad y reconoce el derecho del trabajador a recibir indemnización por daños económicos y morales, cuando se revoca una sanción mal aplicada.

La medida pretende “contribuir a que el trabajo constituya la fuente principal de satisfacción de las necesidades materiales y espirituales, con independencia de que el Estado mantenga la protección de los necesitados”.

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