La unidad para la lucha en la mira del Encuentro Antimperialista de La Habana

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Por Convergencia de comunicación

Apenas quedaron espacios en una de las salas plenarias del Palacio de las Convenciones de La Habana cuando este viernes fue inaugurado el Encuentro Antimperialista de Solidaridad, por la Democracia y contra el Neoliberalismo.

Más de 1200 participantes de 95 países provenientes de organizaciones y movimientos sociales, partidos políticos, el movimiento de solidaridad con Cuba y otras fuerzas políticas y sociales de izquierda han llegado a la cita, a la cual también asisten algunos expresidentes y representantes de gobiernos progresistas de la región.

Las figuras de los héroes y heroínas, en particular la del líder revolucionario cubano Fidel Castro, fueron evocadas por el grupo de teatro infantil La Colmenita, que animó desde el mismo inicio el Encuentro, realizado también en el contexto de los 500 años de La Habana.

El primer discurso de la sesión inaugural fue pronunciado por Fernando González Llort, presidente del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos, quien también dedicó sus primeras palabras a Fidel. A lo largo de su intervención el también Héroe de la República de Cuba mencionó las principales causas de solidaridad con las que Cuba reafirma su compromiso, entre ellas la Revolución Bolivariana de Venezuela, la liberación de Inácio Lula Da Silva, las luchas del pueblo boricua por su independencia, contra la criminalización de las luchas, la judicialización de la política, el asesinato de líderes sociales y otras prácticas que pretenden negar el sentido de justicia de las rebeldías populares.

Además, denunció el genocidio permanente que comete la ultraderecha gobernante en Colombia contra toda expresión organizada del movimiento social y popular, mediante el inaceptable asesinato sistemático de líderes sociales, excombatientes y sus familiares.

La liberación del pueblo palestino y el respeto a los derechos de los más de seis mil presos políticos recluidos en las cárceles del estado israelí fueron otras de las causas nombradas, así como justa lucha del pueblo saharaui por su libertad, soberanía e independencia nacional bajo la dirección del Frente Polisario y del gobierno de la República Árabe Saharaui Democrática.

González Llort también celebró las victorias de Alberto y Cristina Fernández en Argentina, así como la de Evo Morales en Bolivia, a quien reconoció como uno de los “uno de los representantes más fidedignos de la Patria Grande, de unidad y compromiso con la lucha de los pueblos y con las naciones indígenas originarias y campesinas”.

Asimismo, destacó la urgencia de impedir el avance del neoliberalismo y para ello seguir construyendo la unidad. En estos esfuerzos, los movimientos de mujeres han demostrado su capacidad de movilización y sus diversas victorias en favor de la igualdad de derechos y la lucha consciente y antisistémica.

Al término de su intervención, Fernando hizo un llamado a todos los gobiernos y a la comunidad internacional, “a apoyar la Resolución que presentará Cuba ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, los días 6 y 7 de noviembre próximos, denunciando el criminal e ilegal bloqueo que nos impone el gobierno de los Estados Unidos, que constituye el principal obstáculo al desarrollo económico y social del país y la más masiva y flagrante violación de los derechos humanos de los cubanos.

En nombre de la Jornada Continental por la Democracia y contra el Neoliberalismo Jordania Ureña, de la Confederación Sindical de las Américas, dio lectura a al saludo de esta plataforma, una de las convocantes del Encuentro.

En sus palabras, evocó el año 2015 cuando numerosos movimientos y organizaciones populares llegaron a La Habana a celebrar los diez años de la derrota del ALCA. Aquel fue también el momento fundacional de la Jornada Continental.

“Era el momento de la victoria de Mauricio Macri en Argentina, bajo el discurso engañoso del cambio, de la agresión contra Venezuela y el proyecto bolivariano, de presión contra los gobiernos de Ecuador y Bolivia”, expresó Ureña, y recordó que en aquella ocasión se logró construir una agenda común de consenso basada en la lucha contra el libre comercio y las transnacionales, y en defensa de la democracia, la soberanía y la integración de los pueblos.

“Avanzamos en asumir el feminismo y la justicia ambiental como compromiso y parte del proyecto político que construimos”, agregó.

Sobre el Encuentro, destacó la vocación y práctica solidaria con otros pueblos y procesos, y ratificó la solidaridad con Venezuela, Bolivia y Nicaragua, así como la resistencia y luchas actuales en Brasil, Haití, Ecuador, Chile, Colombia, así como otros pueblos “para derrotar la agenda de las corporaciones, de las élites antinacionales, al servicio del capital transnacional del FMI, el Banco Mundial y toda la arquitectura internacional que hoy somete al mundo”.

Destacó que el principal desafío para la Jornada es salir de La Habana con un proceso de acumulación fortalecido, ampliando la unidad, llamando a sectores diversos de Nuestramérica, identificando a todas las organizaciones, redes, movimientos y articulaciones para impulsar un plan de acción que defienda la democracia y derrote al neoliberalismo. Además, llamó a seguir construyendo el diálogo con el Foro de Sao Paulo para impulsar un gran frente continental de lucha y mantener los avances alcanzados en países como Uruguay.

Al término de la sesión inaugural el canciller cubano, Bruno Rodríguez Parrilla, expuso los principales puntos de la política exterior cubana, que ratifican las principales causas de lucha y reafirman la vocación solidaria e irrenunciable de la Revolución.

El Encuentro Antimperialista continuará sus sesiones de trabajo hasta el domingo 3 de noviembre, en que se espera la presencia de importantes figuras de los gobiernos progresistas de América Latina y se aprobará un plan de acción para la lucha internacional antimperialista, contra el neoliberalismo y por el fortalecimiento de la democracia, la unidad y la solidaridad.

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