La vida, la paz y la soberanía nos convocan

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El 5 de Noviembre del año pasado, el presidente Uribe muestra a la luz pública un Acuerdo firmado entre él y el gobierno de los Estados Unidos para establecer nuevas bases militares norteamericanas en nuestro territorio, con el fin de mantener el control político y económico de este lado del planeta; desde Mayo de ese mismo año 2009, ese acuerdo ya obtuvo apoyo económico por parte del Congreso de este país del norte, para que pueda hacerse realidad; pero hasta la fecha, esto ni siquiera ha sido consultado al pueblo colombiano de quien dice la Constitución Nacional, es el constituyente primario y soberano en nuestro país.

Ninguno/a de nosotros/as ignora lo que es una guerra entre países, pues si no la hemos vivido en carne propia, sí la vivimos a través de los medios de comunicación; hemos visto las imágenes de cuerpos mutilados y apilados que se descomponen al aire libre, en espera de una fosa común; de niños y niñas destrozados por las bombas; de peleas y rapiñas entre los/as sobrevivientes por un poco de comida; de epidemias ocasionadas por la aglomeración de cadáveres y cuerpos heridos; de viviendas, edificios, monumentos destruidos; vemos la destrucción de todo lo que significa vida.

Las y los que conocen la heróica fraternidad que millones de mujeres han tejido en el mundo para oponerse a las guerras y para ayudarse como hermanas, recordarán a las alemanas que se unieron con las mujeres judías para evitar el holocausto del pueblo judío; recordarán la valentía con que las Mujeres de Negro Palestinas e Israelitas se instalaron en la Franja de Gaza en el momento en que esta iba a ser bombardeada por Israel, para evitar nuevos horrores de esta guerra fratricida; o a las mujeres de la Organización Femenina Popular en Colombia, que han luchado durante varios años para que sea la democracia y no el totalitarismo, la forma de gobierno que se viva en nuestro país. Estos son solo algunos ejemplos, pero hay muchos más que nos demuestran que cuando se trata de defender la vida, las Mujeres pasamos por encima de los miedos, los odios, la barbarie y la omnipotencia y juntamos nuestra hermandad y solidaridad, nuestro coraje y osadía, nuestra ternura para defendernos y contribuir a defender a nuestro pueblo.

Nosotras y nosotros, las y los habitantes de fronteras con Colombia, la Confluencia de Mujeres para la Acción Pública y todas las Organizaciones e Instituciones convocantes, preocupadas/os ante esta inminente guerra que se puede desatar en nuestro continente, nos hemos convocado para este año, en el marco del día internacional de la Mujer, para encontrarnos con las demás mujeres del país, con los hombres, organizaciones e instituciones de buena voluntad, conscientes de que nos asiste el sagrado derecho a una vida en paz dentro de nuestros territorios, en las comunidades, en las carreteras, en las calles de las ciudades y de los pueblos, en las veredas, para oponernos a la instalación de las bases militares norteamericanas en territorio colombiano y a cambio , como respuesta amorosa, instalar Bases de Paz, porque no podemos ni queremos afrontar una guerra con otro país; porque tenemos mucho para perder si nuestros países entran en combate, porque nos atemoriza que se desate la xenofobia y el odio entre hermanos y hermanas, porque no queremos ni podemos permitir que este pueblo que ha vivido tantos males, sirva ahora de escenario para propiciar una guerra en la que solo salen ganando los grandes fabricantes de armas, de bombas, de helicópteros, de uniformes militares, de enlatados y comida para guarniciones de soldados, de carpas, carros, medios de comunicación, de las multinacionales que inmediatamente se ofrecerán a “reconstruir” nuestros países después de la guerra. Porque queremos y podemos construir la patria grande que Bolívar y todos/as nuestros héroes y heroínas, nuestros mártires y luchadores/as del pueblo soñaron y defendieron con su vida.

Nosotras y Nosotros, defensoras/es de la vida, cuidadoras/es, paridoras/es, nos oponemos con la fuerza de la razón, de la fraternidad y la ternura, con la fuerza de la palabra que camina y se hace canto de paz entre las mujeres mestizas, afrodescendientes, indígenas, campesinas, urbanas, jóvenes, viejas, niñas; venezolanas, ecuatorianas, paraguayas, brasileras, uruguayas, bolivianas, peruanas, chilenas, argentinas, centroamericanas; entre los hombres de todas las edades, nacionalidades y etnias, de todos los estratos sociales, nos oponemos a que nuestro país propicie la muerte dentro o fuera del territorio colombiano.

Proponemos construir Bases de Paz y Solidaridad en Colombia, desde las Mujeres y el Pueblo, no desde ningún gobierno, que se constituyan en escenarios desde los que trabajaremos nuestras propuestas de paz, nuestros planes de vida para las regiones, nuestros encuentros de arte, cultura, deporte, nuestros debates políticos, nuestras acciones de negociación y acuerdo entre regiones y culturas y con las autoridades y gobernantes; de intercambio con otros pueblos hermanos de América y el mundo, donde la palabra y la acción se tejan en armonía y consenso desde el debate sano y fraterno que respeta las diferencias y el disenso entre mujeres y hombres como seres de la misma estatura humana.

PORQUE COMO MUJERES SENTIRIAMOS VERGÜENZA SI NOS CALLAMOS EN NUESTRA DIA INTERNACIONAL SOBRE UNA DECISION TAN TERRIBLE PARA EL PAIS. PORQUE NO TENDRIAMOS CARA PARA IRNOS A NUESTRAS MARCHAS Y EVENTOS POR LA DEFENSA DE NUESTROS DERECHOS SI CERRAMOS LOS OJOS ANTE LA AMENAZA DEL MAS SAGRADO DE LOS DERECHOS QUE ES EL DERECHO A VIVIR, A VIVIR EN PAZ Y CONCORDIA, CON DIGNIDAD Y SOBERANIA. PORQUE NO QUEREMOS SER COMPLICES POR OMISIÓN O POR OLVIDO DE LA CATÁSTROFE QUE SE AVECINA PARA NOSOTRAS Y NUESTROS PUEBLOS CON LA INSTALACION DE LAS BASES NORTEAMERICANAS EN COLOMBIA.

  • Llamamos a todas las mujeres del país, a los hombres, a las organizaciones sin distingo de ninguna clase, que somos y nos sentimos defensoras y defensores de la vida con soberanía, dignidad y justicia, a que nos juntemos en la instalación de las dos primeras Bases de Paz en los Puentes Internacionales Simón Bolívar en la frontera entre Colombia y Venezuela el día 7 de Marzo y Rumichaca en la frontera con Ecuador el día 5 de Marzo.

*Llamamos a la conciencia ética y cristiana del pueblo, a la iglesia católica y todas las iglesias, a sus jerarcas y feligreses, a que se solidaricen en la lucha por impedir un Irak en América Latina.

*Solicitamos a los pueblos vecinos su presencia fraterna y solidaria en la instalación de las Bases de Paz, para defender la vida, la paz, la integralidad y la armonía en el continente.

  • Hacemos un llamado a todos los gobiernos de América Latina, a que asuman una actitud serena y justa que defienda la paz y la concordia entre nuestros países.
  • Instamos a nuestros/as gobernantes en su calidad de defensores/as de la vida y la soberanía en Colombia, a apoyar esta iniciativa en todo lo que sea necesario.
  • Exigimos al presidente Uribe que respete la voz popular que no va a defender una guerra que no nos pertenece porque está pensada desde la defensa de intereses internacionales y multinacionales de gobiernos hegemónicos y no desde el derecho de los pueblos; que oriente la inversión que está destinando para la guerra, hacia la construcción de escuelas que alimenten las mentes y los espíritus, de hospitales para la curación de los cuerpos, de programas de vivienda que cobijen del frío, el sol y la lluvia; de propuestas de recreación, saneamiento, cuidado de la naturaleza, prevención de enfermedades, nutrición, generación de empleo, acciones, programas y planes que garanticen la seguridad humana en todo el territorio colombiano.
  • Exigimos al gobierno de los Estados Unidos que decline de su intención de instalar nuevas Bases en nuestro país y al mismo tiempo que recoja las que tiene instaladas actualmente

Las mujeres les decimos a viva voz que si persisten en sus decisiones por encima de la voluntad popular encontrarán en nosotras las más persistentes opositoras a este proyecto y buscaremos toda la solidaridad nacional e internacional que sea necesaria para defender la vida en esta parte del planeta.

FORMAS DE PARTICIPACIÓN:

1. Conocer y alimentar la propuesta
2. Convocar y respaldar con su nombre la convocatoria
3. Acompañar con su presencia física la instalación y permanencia de las bases de paz
4. Tejer redes de apoyo, difusión y fortalecimiento de la propuesta
5. Ayudar a diseñar materiales pedagógicos para la difusión de los contenidos y propuestas de las bases de paz.
6. Vincularse al equipo que de manera permanente trabajará las acciones que siguen a corto, mediano y largo plazo hasta que la amenaza de la guerra en nuestro continente, sea erradicada. Iniciaremos con un referendo popular para consultar al pueblo la decisión de la instalación de las bases norteamericanas
7. Aportar económicamente o tejer puentes de cooperación económica para el desarrollo de las acciones que se planeen colectivamente dentro de la propuesta
8. Contribuir a instalar nuevas bases de paz

Fraternalmente. Confluencia de mujeres para la acción pública y todas las organizaciones y personas convocantes.

Marzo de 2010

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