LOS 5 CUBANOS, ABOGADOS MALOS Y BUSH

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La comunidad cubano-americana es un bastin de los valores tradicionales que hacen grande a Estados Unidos. Entre esos valores se encuentran los derechos del criminal acusado para que se garantice un juicio justo. Por tanto, en el anlisis final esperamos que cualquier decepcin proveniente de nuestra decisin en este caso sea atemperada y balanceada por el reconocimiento de que somos una nacin de leyes en la cual todo acusado, no importa cuan impopular, debe ser tratado con justicia. Nuestra Constitucin no se conforma con menos.

– Tribunal de Apelaciones EEUU para el Onceno Circuito, Atlanta, 9 de agosto de 2005

Los Cinco de Cuba debieran tener la atencin de todos los ciudadanos. Su difcil situacin enva un mensaje acerca del precario estado de la ley y la justicia y del dominio del poder bruto bajo Bush.

El 9 de agosto, el Tribunal de Apelaciones de EEUU para el Onceno Circuito pareci haber comprendido esto cuando desestim las condenas del 2001 a los cinco cubanos (Rubn Campa, Ren Gonzlez, Gerardo Hernndez, Luis Medina and Antonio Guerrero), enviados desde La Habana a la Florida para infiltrarse en los grupos terroristas anti-Castro. Los jueces de la apelacin decidieron: El extendido prejuicio de la comunidad en contra de Fidel Castro y el gobierno cubano y sus agentes y la publicidad que rode el juicio y otros actos de la comunidad se combinaron para crear una situacin en la que ellos no pudieran obtener un juicio justo e imparcial. Su decisin coincida con una anterior del Grupo de Trabajo de la ONU para la Detencin Arbitraria, que decidi que la condena de los Cinco de Cuba era arbitraria y contraria al derecho internacional.

El caso ejemplifica el enfoque de Bush acerca de la justicia equitativa y el respeto por la ley, as como la ausencia de consistencia de su parte acerca del terrorismo. Es ms, durante el juicio, los abogados de los Cinco sealaron esta situacin al negar las acusaciones de espionaje por parte del gobierno. El FBI arrest a los Cinco como parte de la agenda poltica de Bush no por ley o por los hechos.

En las elecciones del 2000, los abogados de Bush argumentaron que democracia significa limitar el derecho de los floridanos al voto y no contar el total de los votos. El Tribunal Supremo, dominado por los republicanos, convirti esto en ley. Al juzgar a los Cinco de Cuba, los fiscales argumentaron que para defender al pas del terrorismo tuvieron que procesar a los que estaban tratando de atrapar a terroristas. Sin embargo, los verdaderos terroristas siguen tomando el sol en la Florida.

Desde la toma revolucionaria del poder en 1959 hasta los aos 90, los anticastristas organizaron desde la Florida miles de actos terroristas, con la ayuda y el aliento de la CIA. Varios presidentes aprobaron rutinariamente intentos de asesinato contra Castro y otros lderes cubanos (la motivacin de Pat Robertson?), as como misiones de sabotaje, incluyendo la invasin de 1961 apoyada por la CIA en Baha de Cochinos, Cuba.

Despus del 11/9, Bush relacion terrorismo con casi todo excepto la violencia contra Cuba. Para Bush, la palabra omnipresente se refera slo a los terroristas malvados, como los gobiernos de Irak, Irn y Corea del Norte, no a aquellos que practicaban el terrorismo como su vocacin y usaban a Estados Unidos de aliado.

Un fantico anti-Castro haba pasado varias dcadas con ayuda de la CIA tratando de asesinar a Fidel Castro. Luis Posada Carriles, ahora de 77 aos y detenido en una prisin de Texas por fraude de inmigracin, tambin se enfrenta a un juicio por extradicin debido a la acusacin de que en 1976 conspir exitosamente para volar un avin comercial cubano sobre Barbados 73 pasajeros y tripulantes murieron.

Si los Cinco de Cuba van a un nuevo juicio l pudiera convertirse en un embarazoso testigo para la Administracin Bush. A no ser que mienta, l abundar en las palabras que dijo a reporteros de The New York Times el 12 de julio de 1998. Entre 1997 y 1998, una serie de bombas en hoteles provocaron daos a la propiedad, intimidaron a los turistas y finalmente mataron a uno de ellos. La seguridad cubana arrest a un salvadoreo que confes y nombr a Posada como el hombre que le pag para colocar y detonar los explosivos. El dinero para la operacin, segn confes Posada a los reporteros, provino de los que apoyan en Miami las acciones terroristas anticubanas.

Es ms, los abogados de los Cinco de Cuba reconocieron que el F BI haba hecho poco por detener los ataques contra Cuba por parte de los grupos de exiliados. Citaron a Alpha 66 como implicados en ataques terroristas a hoteles cubanos en 1992, 1994 y 1995. De 1994 a 1996, Hermanos al Rescate viol el espacio areo cubano para lanzar mensajes y volantes que promovan el derrocamiento del gobierno de Castro. Miembros de la Fundacin Nacional Cubano-Americana planeaban hacer estallar una bomba en un cabaret en Cuba. Los fiscales no negaron que Cuba haba enviado a los Cinco para trastornar la versin anticastrista de Al-Qaeda.

Despus de cada ataque, sealaba el Onceno Circuito, Cuba advirti a Estados Unidos de sus investigaciones y pidi a las autoridades de Estados Unidos que actuaran en contra de los grupos que operaban dentro de Estados Unidos. El 4 de septiembre de 1997, despus de que varias bombas haban estallado en centros tursticos, los huspedes que se encontraban en el vestbulo del Hotel Copacabana de La Habana oyeron un fuerte ruido. Cuando se disip el humo, empleados del hotel encontraron mortalmente herido a Fabio di Celmo, un hombre de negocios italiano de 32 aos.

Cuando supo de esta muerte, preguntaron los reporteros del Times a Posada, sinti algn remordimiento? Dorm como un beb, respondi Posada. Como los malvados que estrellaron los aviones contra las Torres Gemelas, Posada asegur que las muertes de civiles se convirtieron en dao colateral en su guerra contra la Cuba de Castro.

Durante sus ms de cuatro dcadas de organizar intentos de asesinato y misiones de sabotaje, Posada hizo un alto en los aos 80 para colaborar en una operacin encubierta de EEUU contra el gobierno sandinista en Nicaragua. Trabaj con el Tte. Cnel. Oliver North para enviar suministros a los contras y a sus escuadrones de la muerte.

A fines de los 90 regres a su profesin favorita y con otros tres cubanos exiliados (Ignacio Novo, Pedro Remn y Gaspar Jimnez), trataron de volar a Fidel Castro durante un discurso en Panam.

El 20 de abril de 2004 un tribunal panameo los declar culpable de amenaza a la seguridad pblica y de falsificar documentos. Posada fue condenado a 8 aos de prisin, pero junto con sus colegas del CVAM (Club de Vejestorios Asesinos de Miami), se libraron de la crcel cuando la saliente presidenta de Panam Mireya Moscoso les concedi el indulto en el 2004. Por coincidencia, instantneamente Moscoso aument su fortuna en $4 millones de dlares.

En marzo de 2005 Posada Carriles, que an es buscado en Venezuela y el Salvador, huy a Miami. Al Departamento de Seguridad Interna le tom dos meses reconocer que tena a un terrorista en el pas. El 17 de mayo, agentes del Departamento arrestaron a Posada por entrada ilegal, no por sus voluminosas contribuciones al terrorismo.

La diferencia de tratamiento a los Cinco y a Posada plantea preguntas claves acerca de la ley en la era de la guerra al terrorismo. El 19 de julio, un panel de tres jueces del 4to. Circuito del Tribunal de Apelaciones de EE.UU. se reuni para tratar el caso de Jos Padilla. Un tribunal inferior haba fallado que Padilla, ciudadano norteamericano y convertido al Islam, detenido por los militares sin acceso a lo judicial desde 2002, debe ser acusado de un delito o puesto en libertad. El Abogado General de EEUU Paul D. Clement respondi que EEUU es un campo de batalla en la guerra contra el terror, por lo cual se justifica la detencin indefinida de los supuestos combatientes enemigos.

Usted mantiene a Padilla en una celda de Manhattan, dijo el Juez M. Blane Michael, dirigindose a Clement. Segn las leyes de guerra, qu derecho tiene usted a realizar una captura fuera de un campo de batalla y detenerlo mientras dure la guerra? Para decir que Estados Unidos es un campo de batalla, no necesitaba usted una autorizacin especfica del Congreso? Como tribunal, no nos compete determinar leyes para la guerra. (Washington Post, 20 de julio de 2005.)

El juez tambin poda haber preguntado qu tipo de guerra al terrorismo permite al gobierno juzgar a los que fueron enviados a frustrar a los terroristas, como los Cinco de Cuba, mientras mantiene exenciones especiales para verdaderos terroristas como Posada. Venezuela, el pas donde Posada conspir para el sabotaje de 1976 al avin, ha exigido su extradicin. Funcionarios de EEUU se han burlado de la demanda.

Sin embargo, en el campo de batalla actual, Orlando Bosch, quien se complot junto con Posada en el sabotaje al avin en 1976, vive libremente en Miami. Un cable desclasificado de marzo de 1988 enviado por el Secretario de Estado de EEUU George Schultz, dice al embajador de EEUU en Costa Rica que Bosch lleg a Estados Unidos desde Venezuela sin visa norteamericana. Bosch tiene una acusacin pendiente por violacin de la libertad bajo palabra por disparar una bazuca contra un barco carguero polaco. Schultz le peda al embajador que investigara acusaciones de que Bosch haba conspirado para matar a Henry Kissinger (por entonces Secretario de Estado) durante una visita a Costa Rica en 1976. En 1989 el Presidente Bush desestim las recomendaciones del FBI de negarle la entrada al pas a este peligroso criminal.

Guillermo Novo, otro co-conspirador de Posada en el complot de Panam para matar a Castro, cumpli condena por perjurio debido a que saba del asesinato en Washington, D.C. en 1976 del ex canciller chileno Orlando Letelier. En 1964 Novo tambin dispar con una bazuca contra la sede de Naciones Unidas. En el 2004 regres a Estados Unidos sin provocar ni un quejido en el Departamento de Seguridad Interna. Actualmente trabaja para la Corporacin Allapattah de Desarrollo de Negocios, una organizacin no lucrativa que recibe fondos del condado Miami-Dade.

Como consecuencia de la crucial decisin del Tribunal del 11no. Circuito, los fiscales declararon su intencin de llevar nuevamente a juicio a los Cinco, si fallara la apelacin. Piensen en Posada, el terrorista no arrepentido, y el tratamiento delicado an estando detenido, y el de los Cinco, que pagan un alto precio por su sincero antiterrorismo.

Este caso tiene ramificaciones a largo plazo para procesar a los verdaderos terroristas, si los medios legales y acadmicos comenzaran a dar cobertura a los temas que plantea. Al analizar el significado de la penosa experiencia de los Cinco de Cuba, los ciudadanos aprenderan que no tenemos un gobierno de leyes. En su lugar, abogados tramposos conspiran para satisfacer los deseos polticos de Bush.

Fuente: Progresosemanal.com

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