Lula no pierde popularidad

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La evaluacin positiva del presidente fue sostenida por 40,3 por ciento de los 2.000 entrevistados entre los das 5 y 7 de julio, un mes despus de conocidas las primeras denuncias acerca de presuntos sobornos del gobernante Partido de los Trabajadores (PT, izquierdista) a diputados de dos colectividades conservadoras para asegurar respaldo parlamentario al gobierno.

La aprobacin es apenas mayor de la de fines de mayo, de 39,8 por ciento, cuando la prensa slo haba divulgado supuestos actos de corrupcin en la empresa estatal de Correos que involucraban al Partido Laborista Brasileo (PTB son sus siglas en portugus), conocido por su adhesin a todos los gobiernos desde los aos 80.

La evaluacin negativa de Lula aument poco, de 18,8 a 20 por ciento, en el mes y medio transcurrido.

El escndalo se ampli en junio, con las acusaciones del diputado Roberto Jefferson, presidente del PTB, contra dirigentes del PT y de los partidos Liberal (PL) y Progresista (PP) de haber creado una red de corrupcin en el Congreso legislativo y en varias empresas estatales.

Las denuncias de Jefferson (implicado en la corrupcin del correo) determinaron la cada del jefe de la Casa Civil de la Presidencia, Jos Dirceu de Oliveira e Silva, considerado el ministro ms poderoso fuera del rea econmica. La semana pasada, tambin dejaron sus cargos el presidente del PT, Jos Genoino, y tres secretarios de esa colectividad.

Adems de las denuncias, que se multiplicaron en las ltimas semanas, un dirigente local del PT, del nororiental estado de Cear, fue detenido el viernes cuando intentaba embarcar en el aeropuerto de Sao Paulo con 100.000 dlares y 200.000 reales (equivalentes a 83.000 dlares) en efectivo, cuyo origen no supo explicar.

El arrestado trabajaba con un diputado estadual de Cear, Jos Nobre Guimaraes, hermano de Genoino.

La encuesta, hecha por el Instituto Sensus para la organizacin empresarial del transporte, indica que una amplia mayora, de 67,1 por ciento de los consultados, considera verdaderas las denuncias de Jefferson.

Pero solo 33,6 por ciento de los entrevistados cree que Lula tena conocimiento del pago de la gran mesada, como llam la prensa al soborno de diputados aliados. Una mayora de 45,7 por ciento descarta responsabilidades del presidente, por desconocer los hechos.

Sobre la actitud presidencial ante lo ocurrido, la inclinacin de los encuestados es similar, 47,8 por ciento la considera adecuada y 31,9 por ciento no adecuada.

Pese al desgaste que han provocado las denuncias, la popularidad de Lula se confirma en la pregunta sobre intencin de voto para las elecciones presidenciales de octubre de 2006. Las respuestas mantienen amplia inclinacin a reelegir al presidente.

El ms fuerte adversario de Lula sera el mismo al que enfrent en 2002, el actual alcalde de Sao Paulo, Jos Serra, del opositor Partido de la Socialdemocracia Brasilea. El presidente lo derrotara por 37,1 a 19,1 por ciento de los votos, segn la encuesta.

En un intento por superar la crisis, Lula prosigui este martes la reforma ministerial iniciada la semana pasada, buscando reorganizar una mayora en el Congreso. As, suprimi tres ministerios, incluyendo el de Derechos Humanos, y anunci nuevas sustituciones para la semana prxima.

Debern dejar sus cargos los ministros que pretendan ser candidatos en las elecciones de 2006, cuando estarn en disputa la Presidencia, las gobernaciones de 27 estados, los 513 escaos de la Cmara de Diputados y un tercio de los 81 del Senado.

Lula intenta asegurarse el apoyo del Partido del Movimiento Democrtico Brasileo (PMDB), una agrupacin que rene varias corrientes de centro, sin unidad ideolgica ni poltica. La mayora de sus parlamentarios ha elegido apoyar al gobierno, y obtuvo como contrapartida tres importantes ministerios: los de Minas y Energa, Salud y Comunicaciones.

Adems de reconstituir un equipo capaz de gobernar hasta fines de 2006, el desafo de Lula y sus colaboradores es recomponer la imagen del PT, acusado de haber comandado una extensa red de corrupcin, utilizando la direccin de empresas pblicas para financiar al partido y sobornando a parlamentarios.

El ministro de Educacin, Tarso Genro, fue nombrado nuevo presidente del PT en la reunin del directorio nacional del fin de semana. Otros dos ministros dejaron el gobierno para ocupar secretaras clave del partido, reflejando el esfuerzo de recuperacin petista.

Si hubo corrupcin y otros errores en la conduccin del PT, sus responsables tendrn que ser castigados, afirm Lula, admitiendo la profundizacin de las investigaciones parlamentarias, policiales y judiciales sobre las denuncias que pesan contra dirigentes de su partido.

El nuevo presidente del PT, uno de sus tericos, considera que el partido cometi el error de atribuirse el monopolio de la tica, creyndose el ms puro de los grupos polticos. Adems, opina Genro, el PT es vctima de un vaco de paradigmas, tras el colapso histrico del socialismo estatista y la imposibilidad de una nueva experiencia socialdemcrata.

En su opinin, ser necesario cambiar radicalmente los mtodos de direccin y renovar el partido con transparencia, para que el PT recupere su credibilidad como portavoz de las causas populares, indispensable para la vigencia de la democracia en Brasil.

+ CORRUPCIN-BRASIL: Medidas menores que la crisis (http://www.ipsnoticias.net/interna.asp?idnews=34443)

+ CORRUPCIN-BRASIL: Contradicciones fatales (http://www.ipsnoticias.net/interna.asp?idnews=34310)

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