Nuestro antídoto es luchar

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Tamara Roselló Reina

“Los de abajo” bien abajo, mientras “los de arriba” se valen de la política de mano dura para evitar su propia caída. América Latina militarizada como parte de la estrategia imperial. Las referencias llegan a diario, inconexas, distantes, con nombres y propósitos aparentemente diferentes. Solo aparentemente.

Por ejemplo, en una televisora venezolana quien se para ante las cámaras denosta del gobierno chavista y de todo cuanto se le parezca. No se esfuerzan por ocultar la agenda opositora. Alguien dice “esa es Globo terror, una de las cadenas golpistas.”

El intento frustrado por derrotar al Presidente Hugo Chávez en el 2002 puso al descubierto las alianzas de ciertos medios de (des)información con la cúpula del poder oligárquico, a riesgo incluso, de la credibilidad, algo que tanto importa al discurso hegemónico. Pero ese no es un caso aislado.

El planteo mil veces repetido de una realidad atomizada, caotizada, la criminalización de la lucha social, las voces calladas hasta con la muerte, de periodistas en diálogo con el pueblo, no se van de la memoria, porque constantemente llegan señales que conectan un hecho con otro.

La represión en Tegucigalpa o La Esperanza, las muertes en Oaxaca en abril pasado. La impunidad de Miguel Facussé o Monsanto para enriquecerse con los recursos naturales, para violar los derechos fundamentales de comunidades enteras. Los pretextos poco creíbles de la lucha contra el narcotráfico o contra el terrorismo. La intervención militar disfrazada de ayuda humanitaria en Haití. Más bases de guerra y golpes de Estado. “La IV Flota acechando”… Ahí están, pero nosotros y nosotras somos los más, como dice el trovador cubano Tony Ávila, y nos enfrascamos en que América Latina y el Caribe sea una región de paz.

Esa es la campaña de los movimientos sociales y populares, redes y organizaciones, de las más diversas latitudes, que se resisten a ser espectadores del “desorden mundial”. En la Declaración que la dio a conocer en febrero pasado, en el aniversario décimo del Foro Social Mundial, se identifica la ofensiva imperialista como un intento de los grupos de poder hegemónico para contener los procesos de cambios políticos que están en marcha en el continente.

“Nuestras organizaciones sociales condenan enérgicamente la escalada del militarismo-refiere el documento. Tenemos profundas convicciones democráticas, solidarias y de defensa de la paz. Los pueblos toman consciencia de que la paz, en oposición a la militarización y las guerras imperialistas, no sólo es un valor a defender apasionadamente, como un medio indispensable para asegurar la supervivencia y el desarrollo de la humanidad con justicia social, democracia, derechos universales, distribución de la renta y la riqueza y la soberanía nacional.”

En la Casa del ALBA, en La Habana, este 23 de junio, se conectaron esos sentidos y certezas de lucha común, para conmemorar el año de resistencia popular del pueblo hondureño contra los golpistas y sus continuadores. La abrupta destitución del presidente Manuel Zelaya es un eslabón más de esa cadena que busca contener y callar las voces populares.

Convocaron el Movimiento cubano por la Paz, la OSPAAAL, la Red en Defensa de la Humanidad y el Centro Martin Luther King, que integran el capítulo nacional de esta nueva campaña por la desmilitarización de la región.

Un grupo de estudiantes del Instituto Superior de Diseño, gracias a un ejercicio académico desarrollado casi al finalizar su 4to año, trazaron una línea coherente que permite ver esa estrategia de dominación con bota y armas de fuego que apuntan a los sectores populares (femenino, estudiantil, campesino, indígena). Pero sobre todo, resaltan las opciones de resistencia, construcción de alternativas y de apuesta estratégica de nuestros pueblos para ponerle límite “al fuego”.

Una veintena de carteles conformaron la muestra gráfica llevada a la Casa del ALBA como parte del lanzamiento en Cuba de la campaña continental. A ella se aportarán otros soportes comunicativos, que serán presentados en el próximo Foro Social Américas (Asunción, Paraguay, de 11 al 15 de agosto). Una iniciativa que no solo alimenta los sentidos comunes de diferentes actores sociales latinoamericanos, sino también permite que cubanas y cubanos, estemos más cerca de esa realidad de resistencia y esperanzas que vislumbra otra sociedad con más justicia y hermandad.

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