Para hacer del mundo un lugar mejor

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Cuba parecía más que nunca una islita perdida en la geografía política, tratando de sobrevivir mientras se armaban las valijas para el retorno de quienes el cantor calificara como “almas crucificadas en los 50”, cuando se abrió la experiencia de convocar a los Talleres Internacionales sobre Paradigmas Emancipatorios en La Habana.
Pase de lista
1. México: Ernesto Zedillo
2. Guatemala: Álvaro Arzú
3. El Salvador: Armando Calderón
4. Honduras: Carlos Roberto Reina
5. Nicaragua: Violeta Chamorro
6. Costa Rica: José María Figueres
7. Panamá: Ernesto Pérez-Balladares
8. Colombia: Ernesto Samper (*)
9. Venezuela: Rafael Caldera
10. Ecuador: Sixto Durán
11. Perú: Alberto Fujimori
12. Bolivia: Gonzalo Sánchez de Lozada
13. Brasil: Fernando Henrique Cardoso
14. Paraguay: Juan Carlos Wasmosy
15. Uruguay: Julio María Sanguinetti
16. Argentina: Carlos Saúl Ménem
17. Chile: Eduardo Frei

Samuel Huntington, Francis Fukuyama, Friederich von Hayek, Milton Friedman, eran los guionistas de la puesta en escena neoliberal.
Cuba parecía más que nunca una islita perdida en la geografía política, tratando de sobrevivir mientras se armaban las valijas para el retorno de quienes el cantor calificara como “almas crucificadas en los 50”.
En medio de una profunda crisis, en este punto aislado del planeta, un pequeño grupo de personas dedicadas a la investigación social, quienes compartían la necedad de continuar una utopía que desbordaba a sus promotores, y con la misma voluntad que la gran mayoría de su pueblo, emprendimos un camino al que, como resultado más positivo, nunca le pusimos fin, nunca le pusimos límites.
En enero de 1995, tomando agua con azúcar como desayuno y pudines de dudosa procedencia como plato fuerte, andando La Habana en bicicleta con alguien siempre en la parrilla, pero con la cabeza llena de poderosos sueños, se organizó y se realizó un taller que mucha gente tildó de imposible.
Thomas Kunh había lanzado a inicios de los 60 su teoría sobre las revoluciones científicas, pero no imaginaba que en La Habana de 1995 lo iban a tropicalizar, a mezclarlo con Marx, Mariátegui, Martí y a pensar en la Construcción Plural de los Paradigmas Emancipatorios en América Latina.
Cinco extranjeros entre quienes se encontraban Orlando Fals Borda, Carlos Núñez y Enrique Dussel, nos acompañaron en aquella primera experiencia que, en aquel entonces y visto a la luz de hoy, constituyó una verdadera fiesta por el nacimiento de un proyecto de trabajo, un diálogo de saberes, un espacio de construcción social y una familia, en toda la extensión de la palabra.
Desde entonces hasta hoy hemos celebrado 9 talleres, ya estamos en el 10mo.
Los talleres sobre Paradigmas Emancipatorios están enraizados en una Cuba que sobrevive, pero que cambia y se renueva y desde una noción Martiana y Bolivariana sobre América Latina como nuestro marco referencial geográfico y revolucionario.
Desde el inicio hemos estado trabajando con una metodología y agenda temática abiertas. Las grandes figuras de la academia no han sido excluyentes de los activistas sociales y políticos. Hemos aprendido de todos y de todas, de un delegado al poder popular, de una campesina del MST, de esa academia responsable que imagina la construcción del poder desde abajo.
Aunque imperfectos como toda obra humana, los nuestros han tratado de ser verdaderos talleres de construcción colectiva del conocimiento de los cuales han emergido visiones que GALFISA ha intentado socializarconstantemente, sin reclamar crédito o protagonismo, y que incluso, constan como resultados de nuestro proyecto de investigación:
Las visiones del capitalismo como sistema de dominación múltiple y la emancipación como proceso múltiple que deberá rebasar los límites estrategistas y verticalistas.
Los nuevos sentidos de lo político en los procesos de articulación de los movimientos sociales.
La transgresión de los enfoques sobre la diversidad basados en la diferencia y su análisis desde la identidad y ésta última vista más allá de la asignación de identidades fijas por parte del sistema de dominación.
Los nuevos escenarios y territorios políticos en América Latina.
El análisis de las emergencias emancipatorias.
Y esto ha sido fruto de un esfuerzo colectivo, de la interacción y articulación con los más disímiles actores sociales y políticos, de la modestia y la apertura de pensamiento. Nos ha acompañado siempre la idea martiana de que la libertad vive del respeto y la razón se nutre en la controversia.
Nueve Talleres sobre Paradigmas Emancipatorios le han abierto a GALFISA las puertas a un universo de organizaciones, instituciones y procesos que fueron (y de muchas maneras no han dejado de serlo) solo sueños de gente joven que quería contribuir a hacer del mundo un lugar mejor, comenzado por nuestras casas y vidas cotidianas.
La lucha y el trabajo colectivo hicieron posible que los varones comenzáramos, aunque tardíamente (más vale tarde que nunca) a ser feministas, nuestras muchachas nos jalaron e impulsaron los talleres a una nueva dimensión. En ese tránsito en el que entendimos que el espíritu de la lucha tiene que ser de mujer para que sea realmente de hombres y mujeres, tuvimos el privilegio de volvernos federados y más federadas las mujeres.
En ese camino comenzamos a colaborar con el Centro Memorial Martin Luther King, en especial con ese loco de todas y todos que es Joel Suarez. En algún momento de nuestro trabajo en conjunto la Vice Ministra del CITMA para las ciencias sociales, nuestra amiga Lina Domínguez, calificó la relación con el Martin Luther King como una “alianza estratégica”. Hoy esos términos se han desbordado, somos una familia y una identidad galfisaluterkiña imposible de desmembrar.
Los talleres sobre paradigmas emancipatoriosnos condujeron a participar en los Foros Sociales Mundiales y en la actualidad GALFISA es integrante del Comité Cubano del Foro. En esa aventura hemos trabajado con la CTC, con la FMC, con la ANAP, la OSPAAL, el CENESEX y muchas más.
Nos hemos integrado a las visiones de la Universidad Central de Las Villas, cuyo colectivo de Ciencias Sociales ya es parte integrante de los paradigmas emancipatorios.
No es casual que los Paradigmas hayan ido asumiendo las agudas miradas provenientes del feminismo emancipartorio, a través de FEDAEPS en Ecuador, y también nuestros vínculos y aprendizajes de la labor de la Marcha Mundial de Mujeres y la Red de Mujeres Transformando la Economía (REMTE). Hoy se renueva y se amplía la visión por nuestra colaboración con Egoa y Entre Pueblos.
Sería larga la lista de organizaciones, movimientos y redes que les han impregnado perfiles e identidades a esta Marcha, mencionamos solo a modo de ejemplos:
• Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo (CLOC) y la Vía Campesina
• Movimiento Trabajadores Sin Tierra (MST), Brasil
• Convergencia de los Movimientos de los Pueblos de las Américas (COMPA)
• Grito de los/as Excluidos/as
EZLN de Chiapas
FMLN de El Salvador
• Consejo Cívico de Organizaciones Populares e indígenas de Honduras, COPINH
MAS de Bolivia
• La Red En Defensa de la Humanidad de Venezuela
• Central de Trabajadores Argentinos…

Nuestros hijos e hijasnos dicen que nos ponemos viejos cuando comenzamos a hablar del pasado en positivo. Y no es que no les falte razón. Pero es que aprendimos que cuando se anda durante cierto tiempo un camino, es siempre bueno volver la mirada al pasado y preguntarnos por qué emprendimos el viaje.
En el transcurso de 9 talleres nuestros hijos crecieron, de hecho, Gaby, Amalia y Anabel nacieron en la familia de galfisa, casi se puede afirmar que ya fueron una producción colectiva. En algunos casos ya se nos han graduado, vamos camino de ser abuelos y abuelas emancipatorias, y la constancia ha estado en tratar de mantener la frescura y la apertura de nuestro trabajo, la modestia, el rechazo al protagonismo y el estrellato, la responsabilidad y el compromiso revolucionario y militante que de muchas maneras vemos con orgullo y de manera renovada en nuestros jóvenes relevos.
Por allá por 1995 nos juntábamos alrededor de un cassette mal grabado con canciones de Frank Delgado. Nos parecía que desafiábamos visiones anquilosadas que pretendían hacerlo ver como “subversivo” por su visión crítica y renovadora de nuestra revolución. Si bien Silvio era el motor de arranque y el punto de partida, Frank ponía retos, traía visiones poco comunes pero muy apropiadas para los tiempos que vivíamos.
En aquel cassette había una, “Konchalovsky hace rato que no monta en Lada, que para el final nos decía que cuando “Fukuyama repite iracundo que estamos ante el fin de la historia y del mundo, mi amigo Benedetti abre el tomo segundo.
Creo que comenzaba así:
Ya no podré leer más ningún libro de esos,
De editorial Raduga, de editoail Progreso,
No podre disfrutar más de aquel Tío Stiopa
De estatura increíble y tan horrible ropa
No te puedo negra que los ojos me arden
Mayakovsky ya deja reptar a los cobardes
Y no podré tomar el té negro en las tardes…

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