Paraguay: ¿una nueva Honduras?

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Hartos del continuismo, no es casual que en un país donde la izquierda fue perseguida y casi exterminada, el anticomunismo devino política de Estado (una gigantesca estatua del líder chino anticomunista Chiang Kai Chek queda como recuerdo en la avenida del mismo nombre en plena Asunción), y la moral pública es un imperioso objetivo a conquistar, los paraguayos hayan apostado a un obispo, de una región popular, para sacar del pozo a la “isla rodeada de tierra”, al decir de su principal escritor, Augusto Roa Bastos. Pero para poder ganar, Lugo se alió con los liberales, un partido tradicional, que hoy controla el Parlamento con los colorados y los “colorados éticos” (una contradicción en todos sus términos) del ex golpista fascistoide Lino Oviedo.

Tras llegar al poder, la audacia del ex clérigo para acabar con el viejo Estado no fue precisamente su principal cualidad. Pero, al igual que en Honduras con las pequeñas reformas de Manuel Zelaya, la rancia elite paraguaya no soporta al ex obispo como Presidente. Sólo un parámetro: hacer un simple catastro de las propiedades agrícolas ya es una medida revolucionaria en Paraguay, donde entre terratenientes nativos y brasiguayos (hijos de brasileños nacidos en Paraguay) controlan sus haciendas a punta de escopeta.

Además, en septiembre, Lugo anunció la cancelación de ejercicios militares entre 500 militares de Estados Unidos y efectivos de Paraguay, programados para 2010 bajo el nombre de “Nuevos Horizontes”. “No es prudente ni conveniente en este momento y podría dar lugar a una repercusión de cuestionamientos entre los otros países hermanos del Mercosur y Unasur”, dijo entonces Lugo con tono pastoral. “Es una decisión lamentable, pero la respetamos. Esperemos que esto no sea un indicio de rechazo al resto de nuestros programas”, reaccionó la embajadora de EE.UU. Liliana Ayalde, con ese tonito de sutil amenaza que el término “esperamos” suele tener en boca de los diplomáticos del país del Norte. Efectivamente, por ahora otros programas de cooperación, incluidos algunos en el área militar, se mantienen.

“Poncho yuru”
Su política del “poncho yuru” (ubicarse en el centro, como la boca del poncho) no ahuyentó, sin embargo, los fantasmas que la burguesía paraguaya se hace sobre un tránsito de Paraguay hacia el “comunismo” de Chávez, Evo y Correa. Hace unas dos semanas, se conoció un e-mail (filtrado por error) de un ganadero chileno apellidado Avilés, residente en Paraguay desde algo más de 30 años, en el que propone realizar una contribución entre su pares empresariales para comprar armamentos, formar escuadrones e identificar y matar comunistas (ver más abajo). Esa propuesta se conoció en momentos en que ponía en marcha un plan para terminar con Lugo vía juicio político. Y esta semana hubo otra denuncia por un caso de paternidad no reconocida: los affaires del ex obispo que terminaron en embarazos de colaboradoras y empleadas abundan. Como le dijo a la periodista Hinde Pomeraniec, “El celibato es imperfecto, el único perfecto es Dios”. Un poco cínico, en todo caso.

El analista y dirigente político Hugo Richer, explicó a Pulso que “en los hechos, Lugo trató de mantenerse en su postura del ‘poncho yuru’, con un discurso político progresista, una política económica con componentes neoliberales (proyecto de privatización de rutas, por ejemplo) y una política social asistencialista”. Sin embargo –agrega – Lugo no ha renunciado a desarrollar la reforma agraria, los cambios en el poder judicial y otros puntos importantes de su programa. Y por eso la oligarquía y los partidos de derecha iniciaron una feroz ofensiva, en la que ciertos medios de comunicación juegan un papel fundamental. No toleran la presencia de Lugo en el gobierno y están dispuestos a sacarlo por la vía que sea. Lo identifican con el socialismo del siglo XXI y su alineamiento con Chavez, Evo Morales, etc. Más allá de que esto no sea verdaderamente así, lo que no soportan es su relativo distanciamiento de la política del imperio. Saben que Lugo no dará a su gobierno una orientación socialista (y lo saben muy bien), pero el gran temor es que el escenario político abierto permita el crecimiento de la izquierda, en su amplio espectro”.

No deja de ser tragicómica la razón en la que la derecha fundamenta el pedido de juicio político: haber afirmado en un barrio popular que los ricos se oponen al proceso de cambio. “Los que genuinamente quieren cambiar el país son los que no tienen cuentas bancarias, son los que no salen cada día en las páginas sociales de la prensa”. “Los que quieren seguir mirando el pasado en sus privilegios (…) en defensa de sus cajas de ahorros en bancos internacionales, ellos no quieren cambiar”. ¿Discurso inofensivo? Puede ser, pero no en el Paraguay de las mansiones insultantes rodeadas de miseria, moscas y olor a naranjas.

El ex candidato presidencial Pedro Fadul , del partido Patria Querida, cuarta fuerza parlamentaria, tildó de “criminal” el contenido del discurso “de confrontación”, que “daña el alma y el espíritu”… Curiosa, en cualquier caso, la capacidad de indignación del “espíritu” de esta burguesía mafiosa.

¿Golpe light?
Posiblemente, la derecha paraguaya haya aprendido de los gorilas hondureños que no es bueno sacar a Lugo en pijama, de madrugada, y enviarlo a algún país vecino en un “avión pirata”, pero eso no conduciría necesariamente a dejar de lado sus ambiciones desestabilizadoras sino, simplemente, a ser más cuidadosos. Para ello controlan el Congreso, donde podrían destituirlo legalmente. El partido Liberal Radical Auténtico (PLRA), del vicepresidente Federico Franco, que pasaría a ocupar la primera magistratura de triunfar este golpe light, prácticamente dejó de ser un partido de gobierno: una buena parte de su cúpula, de sus senadores y diputados se jugaron abiertamente por el juicio político en las últimas semanas. Sólo el grupo de quienes ocupan cargos ministeriales son los que cuentan –por ahora- entre los supuestamente fieles al gobierno.

Por eso, Lugo llamó hace una semana a todos los partidos de izquierda (incluidos los socialdemócratas) para coordinar un nuevo bloque político para sostener su gobierno. Y de estas reuniones salió una inédita alianza en Paraguay, donde la izquierda nunca se había unido y menos aun con las fracciones socialdemócratas. Una iniciativa que cuenta, además, con el apoyo de organizaciones campesinas, las de mayor capacidad de movilización del país. El objetivo: organizar la resistencia al juicio político y a una posible destitución del Presidente. Como lo demuestra la consolidación en el poder de los golpistas hondureños, el rechazo de la “comunidad internacional” no alcanza para reponer la democracia si no hay una real base de movilización interna como sí la hubo en 2002 en Venezuela.

“Por ahora, la estrategia del juicio político se debilitó”, explica Richer. Y esta semana Lugo removió a la cúpula militar luego de denunciar la existencia de bolsones golpistas en el ámbito de lasa FFAA. Mientras tanto, la derecha trata de identificar a Lugo con las acciones del presunto grupo guerrillero que tiene secuestrado al ganadero Fidel Zavala (es el cuarto secuestro que se atribuyen). El ministro del Interior Rafael Filizzola responsabilizó del hecho a un supuesto grupo subversivo de izquierda vinculado a las FARC de Colombia, denominado Ejército Paraguayo del Pueblo (EPP), cuya existencia efectiva no ha sido nunca demostrada.

“Las Fuerzas Armadas no se merecen un comandante en Jefe como Lugo”, metió la cola el ex comandante de las Fuerzas Militares y actual dirigente colorado, Bernardino Soto Estigarribia, aunque descartó que algún militar vaya a arriesgarse al posible “juego político” para hacer un golpe, porque los militares, tras mucho esfuerzo, están alineados al régimen institucional y saben que el delito por golpismo no prescribe. Pero, otra vez: no es ningún delito destituir “democráticamente” al Presidente mediante juicio político. “Es una distorsión maliciosa hablar de golpe de Estado, pero no es un disparate hablar de un juicio político”, dijo a La Nación de Buenos Aires el analista político Gonzalo Quintana. El titular del Parlamento paraguayo, senador Miguel Carrizosa, confirmó que “ha existido un diálogo informal” entre las distintas fuerzas políticas para evaluar la posibilidad de un juicio político, aunque por el momento “no alcanzan los votos”. (Pero en un país donde no pocas cosas se compran y se venden, quizás no sea caro que mañana alcancen). “Lugo hizo un discurso incendiario incentivando la lucha de clases y la oposición no podía quedarse callada”, explicó el analista Carlos Redil, cuyo espíritu también parece indignado que cree que, por ahora, no están dadas las condiciones para un juicio político, pese a que el mandatario “está demostrando una real incapacidad para gobernar”.

Finalmente, ¿cuál es entonces el tema central de lo que pasa en el Paraguay? –se pregunta Richer-.“La tremenda crisis de los partidon tradicionales y la desesperación de una oligarquía ultraconservadora. Esa crisis los lleva a profundas contradicciones internas, aún más, a la falta de un funcionamiento institucional. No hay posibildades de acordar un consenso que consolide un nuevo modelo de acumulación, la mezcla de latifundistas (tierras mal habidas) y ‘empresarios’ que se enriquecieron con la influencia del viejo poder, las vinculaciones con la mafia de todo tipo, les impide reaccionar con una propuesta de consolidación de la democracia y producir ciertos cambios que la ciudadanía espera; amplios sectores le siguen esperando a Lugo”.

No faltan problemas en el gobierno de Lugo, pero ninguna de sus falencias está ausente en sus opositores (más bien, las multiplican por miles), todos los cuales reemplazaron hace tiempo sus biografías por verdaderos prontuarios. Es posible que con todos sus límites, Lugo sea solamente un dique de contención para que el infortunio no vuelva a enseñorearse (Roa Bastos, otra vez) de este castigado país sudamericano.

Correo electrónico filtrado de un empresario ganadero

(se respeta la ortografía) Ya hay una denuncia en la Fiscalía por esta convocatoria.

COMANDO ANTICOMUNISTAS

Estimados amigos:

Ya es la hora de ponernos los pantalones largos. Hasta cuando tenemos que esperar para combatir a estos Comunistas hijos de puta, que están queriendo destruir nuestro querido Paraguay, como lo hicieron los Allendistas en Chile, desde 1.968, hasta el ll de septiembre de 1.974, o convertirnos en una Nueva Colombia.

Cuantos padres, hermanos e hijos tendremos que enterrar, para poder reaccionar.Cuanto luto y dolor, tendrán que soportar nuestras madres, señoras o hijas antes de liquidar esta peste que se llaman subersivos comunistas.

Todos sabemos, que este gobierno no solamente los apaña, los ayuda, les dá dinero y alimentos, hace ojos ciegos ante el avance de la guerrilla, en vez de ordenar en un minuto la salida de las tropas a la zona en cuestíon, para cerrar con pinzas de fuego, y capturar a estos bandidos y ejecutarlos en el lugar donde se les encuentre.

Los verdaderos responsables de todo esto, Fernando Lugo, Lopez Perito, Marcial Congo, Camilo Suarez,( los intelectuales), Pakoba Ledesma, Elvio Benites y otros (los tontos útiles) , los Magda Meza, Cetrine etc. etc,( los ejecutores).

Es hora de despertar.
1-Juntar dinero, para poder liberar al amigo Fidel Zabala.
2-Juntar dinero para organizarnos, igual que ellos, pero en sentido contrario.( en Chile, 1.970, nos dío resultado).
3-Juntar dinero para que tengamos los AR-15, AK-47, etc. ect.
4-Perseguir, agarrar y liquidar fisicamente a todos los comunista que atentan contras nuestras vidas y pertenencias.
5-Comunicar públicamente al Gobierno del Sr. Lugo, que su fiesta comienza a terminarse, que su idilio con Chavez, Morales, Correa, Castro y otros, tiene los días contados.

Que sepa cuellito Filizzola, que o hace algo para terminar con todo esto, o que pronto salga del país.

Yo personalmente ya viví y pasé todo esto, no permitiré en lo posible que vuela a pasar con mi nuevo y querido país, ni menos con mi familia y amigos.

En estas situaciones debemos jugarnos el todo por el todo, estar dispuestos a matar y a morir, pero nunca aflojar, o si no, seremos víctimas igual que lo fueron los Salvadoreños, lo son los Cubanos, los Colombianos, y los Bolivianos.

Por la formación del Comando anticomunista Paraguayo ( C.A.P.).

Eduardo Avilés L.

por. Pablo Stefanoni

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