Propuesta para el “sumaj kawsay” “Pachamama, pueblos, liberación

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Es evidente que algo del sumaj kawsay ya se ha incluido en la nueva Constitución del Estado boliviano, la misma que justamente ha creado el nuevo Estado Plurinacional de Bolivia y que, por lo mismo, se requiere que se defina con mayor precisión el macro paradigma del SUMAJ KAUSAY, con respecto a los sistemas sociales, económicos y políticos que actualmente están al frente de los países que conforman el Abia yala, o nuestras tierras antes de la conquista invasiva de los reinados europeos (colonización).

LA PACHAMAMA Y EL SUMAJ KAWSAY.-La pachamama, o la madre tierra, es la principal fuerza de los pueblos andino-amazónicos, es la madre de todos. De ella emerge toda la vida en el planeta, de ella viene el agua, de ella brotan los productos vegetales, en ella y de ella viven los animales y por lo mismo de ella proviene el ser humano. Esta concepción integral del hombre, de los animales y los elementos que conforman la naturaleza es la que ha guiado y guía al hombre andino-amazónico, en sentido que solo al estar en armonía con la naturaleza, el hombre puede lograr vivir bien.
Por el otro lado, el desarrollo del sistema capitalista, que bajo premisas de libertad total del individuo y por lo tanto del mercado, ha permitido el desarrollo del individualismo, sin importar, en su egoísmo, lo que pasa con los demás. Esta concepción, en sus resultados más perversos, ha permitido la explotación inmisericorde de los recursos naturales y dentro de ellos del hombre, llegando a límites catastróficos. El desarrollismo a ultranza y con él, el consumismo, ha desatado fenómenos de contaminación negativos para la naturaleza, por lo tanto negativos para la vida del ser humano.

Por lo visto hasta ahora, se plantea una gran contradicción entre lo que busca el modelo capitalista y lo que busca el Sumaj Kawsay andino-amazónico. Mientras que en el sumaj kausay se busca el vivir bien entre todos y en armonía con la naturaleza, en el sistema capitalista “neoliberal” de nuestros días, se busca el vivir cada vez mejor, sin importar el costo de la tal mejoría. Concepto – el de la mejoría – extremadamente relativo, porque depende de: con respecto a que, o a quien, o en que, se estaría mejorando.

Por lo expuesto proponemos “buscar el paradigma de nuestros antepasados el del vivir bien o el sumaj kausay”, reemplazando el concepto neoliberal del vivir mejor, a no importa que costo.

Ahora , para el Sumaj Kawsay, o el vivir bien, se tiene que respetar la vida en el planeta. Se tiene que proteger a la naturaleza en toda su extensión. No se puede tener un modelo solo extractivista, al que solo le importa sacar los productos de la naturaleza sin velar por su reposición y en algunos casos su agotamiento.

El modelo extractivista del sistema capitalista está agotando ciertos recursos como el petróleo, el carbón, o la floresta, sin importarle donde se encuentren, ni a quienes perjudique; peor aún, sin importarle lo que pase con la naturaleza y su equilibrio. Este modelo no solo permite el agotamiento de los recursos naturales, sino que tampoco le importa los daños que causa a los otros recursos como el agua, el aire, o el suelo, contaminándolos y por lo tanto atentando en contra del equilibrio y afectando por lo tanto a los otros seres vivientes y entre los cuales se encuentra también el hombre.

Por lo dicho anteriormente proponemos que se respete el equilibrio de la naturaleza, de manera que su explotación debe ser tal que no se modifique ese equilibrio, de tal manera que nos permita seguir viviendo en armonía con ella y con todo lo que ella nos brinda.

Lo mismo que hemos desarrollado los derechos humanos y dentro de ellos los derechos de los pueblos indígenas, debemos desarrollar los derechos de la madre naturaleza o de la pacha mama. Los gobiernos deben respetar a la pachamama y sus derechos cuando planifican el desarrollo de sus regiones y su país. No se puede tener en mente solo el desarrollo por sí mismo, sin importar lo que se puede perjudicar a la naturaleza. Debemos tomar posición en lo que se refiere a la basura, los desechos tóxicos, los modos de cultivar la tierra, los transgénicos, etc.

Por lo dicho anteriormente, proponemos respetar los derechos de la naturaleza, nuestra pachamama y no atentar en contra de ellos.
En cuanto a nuestros pueblos indígenas, los pueblos originarios, los que están asentados desde hace miles de años; los que han vivido en armonía con la naturaleza y que la respetan y veneran, éstos deben recuperar no solo el uso y manejo de los recursos naturales en las tierras donde habitan , sino que, deben incluir en éstas, el territorio donde viven y transitan, porque no basta defender los derechos individuales y colectivos, sino defender los derechos de los pueblos porque ellos deben decidir sobre su territorio, y ejercer su soberanía sobre este. Nada se puede explotar en su territorio, sin el consentimiento y la aprobación de los pueblos indígenas y originarios.

Por lo dicho antes, proponemos el derecho a la tierra y el territorio de los pueblos indígenas y originarios de nuestro continente y los del mundo entero.

Es evidente que la concepción del Sumaj Kawsay, desde el punto de vista andino amazónico, nos lleva a reflexionar sobre la naturaleza misma del Estado que debemos construir. Si incorporamos en el estado los conceptos del sumaj kawsay y lo que deriva de ellos, como la tierra el territorio para los indígenas y originarios, entramos de inmediato en el tipo de estado que respete estos principios, por lo cual debemos ya no pensar en un estado liberal y con centralismo gubernamental que lo permite todo, si no en otro que sea autonómico, plurinacional, con buena dirección gubernamental, armonizante y que busque el consenso de todos y cada uno de los pueblos y naciones indígenas en los países de nuestro continente.

Por lo tanto, proponemos nuevos estados, plurinacionales, autonómicos y pluriculturales, que además respeten los derechos de la pachamama.

LOS PUEBLOS Y EL SUMAJ KAWSAY
A pesar de la independencia de nuestros países de las coronas europeas, se ha seguido con las prácticas coloniales, en la mayoría de ellos. Se han fundado repúblicas excluyentes, donde las oligarquías se han hecho cargo de ellas en beneficio propio o de terceras potencias que se han infiltrado a través de empresas transnacionales y a veces interviniendo directamente en los países más débiles o donde tenían intereses estratégicos. Las anteriores actitudes de las oligarquías han generado un nuevo neo-colonialismo en nuestros países y dentro de cada uno de ellos.

Proponemos la refundación de nuestras repúblicas, de manera que ahora sean incluyentes, descolonizadas, pluriculturales y plurinacionales de acuerdo a las realidades de cada país.

Desde la fundación de las repúblicas americanas, se han generado resistencias y rebeliones por parte de los pueblos indígenas originarios que son los que han sufrido el marginamiento y la explotación inmisericorde por parte de los Estados neocoloniales oligárquicos. En los países con gran presencia indígena se han preservado las costumbres y los usos del sumaj kawsay, ya sea de manera abierta o solapada. Luego del triunfo paulatino de los movimientos indígenas y de los grupos de izquierda se ha ido construyendo o más bien reconstruyendo el Sumaj kawsay que ahora ya se quiere implementar en países como Bolivia, donde el proyecto de base indígena se ha impuesto, mediante el apoyo popular expresado democráticamente en las urnas.

Proponemos que se elabore una propuesta descolonizadora, tal cual expresa el gobierno del Presidente Evo Morales y su partido político el MAS-IPSP.

Por otro lado, debemos promover que se reconozcan, legalmente, en las constituciones políticas de todos los países, los derechos de los pueblos indígenas, tal cual ya se lo ha hecho en la nueva Constitución Política boliviana.

Proponemos que se busquen modelos de integración entre nuestros países, tanto fuera como dentro de ellos, en condiciones de igualdad de derechos y amplia solidaridad y apoyo mutuo.

Las relaciones entre nuestros países tienen que ir más lejos y más profundo, de manera que se efectuen relaciones no solo entre estados, sino entre los pueblos que las componen.

Proponemos las relaciones entre los pueblos, o las naciones de los Estados plurinacionales.

LIBERACIÓN Y EL SUMAJ KAWSAY

Desde la invasión de los reinados europeos en el Abia yala se han registrado resistencia de los pueblos indígena-originarios, con resultados diferentes. En las islas del Caribe se ha exterminado a los indígenas originarios y se los ha reemplazado por los esclavos, trasladados desde el áfrica negra. Los pueblos tupi guaraníes de América del sur han sido prácticamente exterminados, quedando solo pequeños residuos y los del cono sur tampoco han merecido mejor suerte como los pampeanos y otros, solo quedan los mapuches, arrinconados en Chile y Argentina contra la cordillera de los andes. Los pueblos andinos han sido sometidos y obligados a trabajar como siervos o como mano de obra barata en las haciendas y las minas de las oligarquías criollo mestizas de los países liberados por Bolívar.

A esta situación de sometimiento, los pueblos de nuestro continente se vienen oponiendo desde hace mas de 500 años y con más fuerza desde hace dos siglos. Sin embargo, pese a las derrotas sufridas, se viene acumulando fuerzas y se van logrando triunfos como el del hermano Evo Morales en Bolivia, o el hermano Chávez en Venezuela. Estas victorias están envalentonando a los otros pueblos en los distintos países y se huelen vientos de liberación en todos y cada uno de ellos, evidentemente con distinta fuerza o magnitud. Pero están soplando.

Ahora el sometimiento no solo ha sido político, sino también espiritual, social y económico, etc. Nuestros pueblos siguen sufriendo discriminación, xenofobia contra algunos grupos, racismo, hasta deformaciones como el machismo y otros males sociales que debemos combatir.

Todo esto se ha formado y deformado por las prácticas abusivas de un liberalismo económico, fomentado por el sistema capitalista desde los países más ricos y por lo tanto, centro del imperialismo capitalista que ha impuesto su sistema en el mundo. Por lo tanto, nuestra lucha por la liberación de nuestros países del sistema capitalista y de las garras del imperialismo, su consecuencia política más nefasta.

Proponemos que nuestra lucha sea el antiimperialismo.

Para lograr liberarnos del imperialismo es necesario cambiar algunos de nuestros modelos, como los de la educación para dirigirla hacia una educación liberadora y que realce los principios del sumaj kawsay, para que el pueblo tome conciencia de ello.

Una vez que se tengan las bases bien cimentadas de la educación liberadora se procederá a construir el sumaj kawsay en cada una de nuestras comunidades, nuestros ayllus, marcas o regiones, etc.

Debemos construir nuestros países justamente usando los principios del bien vivir, y a su vez el bien vivir debe ayudarnos a construir nuestros países, en un intercambio dialéctico que irá cambiando a medida que se avance en su construcción.

POR LO TANTO, PROPONEMOS LA CONSTRUCCIÓN DEL SUMAJ KAWSAY EN FORMA DIALÉCTICA.
CON LA SEGURIDAD QUE SE VIENEN CAMBIOS FUNDAMENTALES EN AMERICA LATINA Y PRINCIPALMENTE EN NUESTROS PAISES DEL ALBA, PROFUNDIZAREMOS NUESTRA SOLIDARIDAD, COMPLEMENTARIEDAD Y LUCHA ANTIIMPERIALISTA.

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