Sida: La fama del Rancho

Comparte

Marginalidad, delincuencia, prostitucin, violencia y hasta drogas son algunas de las palabras que suelen asociarse a un espacio que ao tras ao se nutre de personas que llegan de otras localidades de la provincia en busca de mejorar su vida en la gran ciudad.

Cra fama y acustate a dormir, dice el refrn, y las poblaciones histricamente marginadas bien saben de esto. Barrio adentro, sin embargo, se respiran aires de cambio.

Al trabajo de las autoridades por ir mejorando las condiciones de vida de la localidad se suma, hace meses, un inusual ejrcito de personas de todas las edades, sexos e inclinaciones sexuales, que salen hacia los rincones “ms oscuros” con un mensaje de salud y condones para repartir.

“Si yo soy promotor de salud, por qu no les puedo tender una mano”, se pregunt una noche Reynaldo Lzaro Monsivais al pasar cerca de un sitio de encuentro gay conocido como “El charco de los paticos”. Basta llegar ah para “tener sexo con el primero que se te pare al lado”, explica a SEM. Rey, como lo conoce todo el mundo, es uno de los ms de 70 promotores de salud que han sido preparados por el proyecto de hombres que tienen sexo con otros hombres (HSH), del Centro Provincial de Prevencin de las Infecciones de Transmisin Sexual y VIH/Sida de Pinar del Ro, a 140 kilmetros de La Habana.

Trabajador en un hospital, estudiante de licenciatura en enfermera y padre de dos hijos que ha tenido que criar solo, el joven comprendi ese da que su trabajo en el antiguo Rancho tena que ir mucho ms all de su accin individual de promover el uso del condn y las conductas responsables.

As se fue a una de las escuelas del barrio, habl con quien tena que hablar en la comunidad y prepar el primer taller para la formacin de promotores entre HSH, que fue impartido durante las vacaciones del curso escolar, en agosto de este ao, y ser retomado en 2006.

La hora del cambio

Las direcciones se pierden. Hay que recorrer callejuelas estrechas, llenas de lodo por las recientes lluvias y trazadas sin ningn orden urbano, para llegar a una casita blanca, con una bandera cubana al frente, y que no puede ser otra que la escuela primaria Perucho Figueredo, en el mismo corazn del barrio.

“Yo nunca he sido homofbica, pero, cuando Rey se nos acerc con este proyecto, pens que debamos planificarlo para las vacaciones del verano, cuando los nios no estn en la escuela”, cuenta Tamalka Riset Cordero, directora del centro educacional. As y todo, “tuvimos que enfrentar muchos comentarios, personas que se acercaban a preguntarnos porqu se reunan tantos homosexuales en la escuela.

“Comprend que somos totalmente ignorantes y por ello marginamos y discriminamos a los homosexuales. Ahora creo que tenemos que trabajar para incorporar elementos del curso de Rey a la preparacin de los profesores para que los puedan llevar a los nios y a la comunidad”, afirma Cordero, Adems de siete hombres gays, se sumaron mujeres de las ms diversas edades. Un total de 36 personas recibieron herramientas para realizar prevencin y educacin para la salud, concluyeron un curso de computacin y se mantienen en contacto directo con Rey para programar las acciones diarias.

“Estamos pensando en preparar un taller para hombres, que no se reconozcan como gays o bisexuales, que puedan hacer prevencin entre los heterosexuales. Sin esa parte de la poblacin no logramos frenar el avance del VIH (virus de inmunodeficiencia humana)”, comenta.

Hoy, Yuritza Cordero, una joven mam de 20 aos, va de noche a los lugares de esparcimiento de la juventud pinarea y hace prevencin entre las mujeres de la comunidad. Un gay que trabaja como agente de seguridad se encarga de llevar condones para repartir en “El charco de los paticos”.

Fuentes de la direccin provincial de salud indican que, entre 1986 y septiembre de este ao, se han detectado en Pinar del Ro 278 personas seropositivas al VIH, para una tasa de incidencia acumulada de 37,6 por cada cien mil habitantes. La provincia aporta alrededor del cuatro por ciento de los casos del pas.

Aunque durante mucho tiempo la mayora de los casos de VIH salan de barrios como el Rancho, un anlisis de los detectados durante este ao 2005 “deja atrs un poco la teora de la relacin entre marginales y el VIH/SIDA, para darnos otra dimensin de la epidemia”, segn un anlisis especializado.

La mayora son personas que estudian o trabajan y provienen de sectores como cultura, salud pblica, turismo, educacin, deporte y fuerzas armadas. La experiencia promovida por Rey podra extenderse ahora a otras zonas del territorio y demuestra cmo en el trabajo de prevencin “los principales actores estn en la comunidad”, dijo a SEM Jos Manuel Prez, coordinador provincial del proyecto HSH.

La esencia del barrio

Cuando uno de los ltimos huracanes que pas por Pinar del Ro dej sin casa a Luisa Ferrer, muchas personas pensaron que “ahora s se ira del barrio” donde viven ms de 11.000 personas. Pero Ferrer, presidenta del Consejo Popular Cuba Libre desde hace 14 aos, delegada del gobierno en la comunidad y diputada a la Asamblea Nacional del Poder Popular (Parlamento), est convencida de que nunca saldr del lugar donde naci y conoce tan bien como a s misma.

“Mi padre era carbonero, mi madre criada y yo soy lo que soy porque estudi y me prepar para la vida.Este es mi lugar, camino sola a cualquier hora y respeto a todos por igual, sean lo que sean”, explica a SEM durante un encuentro informal en un aula de la escuela Perucho Figueredo.

Ferrer est convencida de que, a diferencia de lo que ocurra en el pasado, hoy cualquiera puede caminar por el barrio sin temor a correr peligro.

“Aqu tenemos ex reclusos, jvenes que fueron prostitutas, adolescentes que se vuelven madres solas muy temprano, madres que descargan mucha violencia en los hijos, pero vamos logrando que estudien, que se integren a la sociedad, que la comunidad no los rechace”, afirma.

“Antes pensbamos que el problema ms difcil era el de la vivienda y ahora estamos aliviando esa situacin, damos prioridad a las opciones de empleo y el acceso a cursos de computacin. Encontramos que, a veces, lo importante es preguntarle a la gente en qu se le puede ayudar”, comenta.

La poblacin cuenta con el servicio de 13 consultorios del mdico de la familia y un policlnico y ahora se trabaja en el proyecto de una biblioteca, se busca ampliar las posibilidades de acceso a la computacin y dar ms opciones para ocupar el tiempo.

El Cuba Libre ,que tanto defiende Ferrer, es el de los cambios. La basura ya no se acumula por doquier, las actividades se planifican sin alcohol, las personas seropositivas al VIH se suman al trabajo de prevencin, los homosexuales empiezan a conquistar el espacio que merecen.

“Nos faltaba la idea de Rey”, comenta.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Puedes usar estas etiquetas y atributos HTML:

<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>