Tenemos muchas razones para gritar

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Idania Trujillo

El Grito de los Excluidos/as, movimiento social internacional surgido en Brasil en 1994, que agrupa a trabajadores y trabajadoras del campo y la ciudad, campesinos sin tierra, pueblos indígenas y afroamericanos, desempleados y subempleados, migrantes, jóvenes y niños excluidos y excluidas de sus derechos fundamentales, se ha convertido en un importante espacio de denuncia y lucha continental.

En medio de un panorama cada vez más incierto para las amplias mayorías de la población pobre y desposeída del planeta, el Grito de los Excluidos/as, es ya una importante fuerza de empuje y denuncia contra el injusto y deshumanizante sistema neoliberal y contra las políticas de reajuste económico que pretenden imponer los poderosos de esta aldea global.

Por ese motivo, el Grito ha ganado espacios de participación, convocatoria y construcción de alternativas en numerosos países del mundo y, en particular, en nuestra América, pues da voz a aquellos a los que les ha sido arrebatada y se suma a los movimientos sociales que luchan contra la deuda externa, el ALCA, los tratados de libre comercio, el Plan Puebla Panamá, la militarización, la xenofobia, el racismo, la violencia que amenazan y exterminan la vida y el medio ambiente, las identidades culturales y la soberanía de los pueblos.

Integrado por sectores sociales de distintos países, quienes unen sus voces de indignación en la construcción de un gran movimiento por la justicia, la igualdad y esperanza, el Grito ha querido darle, este año, al 12 de octubre —día en que el otrora imperio español inició su conquista y colonización en tierras americanas— una significación especial. Desde el Bravo hasta la Patagonia cientos de miles de excluidos y excluidas alzan sus voces en reclamo de una sobrevivencia con dignidad.

Próximo a celebrar su vigésimo aniversario (25 de abril de 2007), el Centro Memorial Martin Luther King (CMMLK), la Asociación para la Unidad de Nuestra América (AUNA) y Casa de las Américas vuelven a unirse para continuar afianzando la construcción de nuevas y creativas formas de alianza y trabajo compartido.

El reverendo Raúl Suárez, director del CMMLK, al referirse a este 12 de octubre como día de la resistencia y la rebeldía, expresó: “una vez más todas las organizaciones cubanas que participamos en las tareas del Foro Social Mundial y, de una manera u otra, acompañamos el nuevo escenario político y social que se está produciendo en América Latina y el Caribe, nos reunimos para celebrar el Grito de los Excluidos/as, que es el grito de los que sufren la miseria, la pobreza y que en un momento determinado llegan a tomar conciencia para sí y luchar para cambiar la realidad de esa miseria y esa pobreza a que se encuentran sometidos por aquellos que viven únicamente para acumular riquezas. Ese clamor de los excluidos/as tiene que tocarnos a todos y a todas para tomar conciencia también de nuestra lucha y nuestro compromiso”.

“En este tiempo —dijo Suárez— el mundo necesita asumir un mayor compromiso por los que luchan por la justicia, la voz que sale de Venezuela, de Bolivia, de esta pequeña Isla, la voz de los inocentes, pero también de los que luchan y mueren por cambiar las reglas del juego de este tiempo”. Y puso el ejemplo de Cuba, que ha denunciado reiteradamente la extradición del terrorista Luis Posada Carriles, autor de numerosos actos criminales contra el pueblo cubano, y que aún se encuentra en territorio norteamericano gozando de privilegios legales porque “ha sido obediente a la CIA y a la política asesina del gobierno de los Estados Unidos”.

“Es muy importante celebrar este día en Cuba, porque tenemos que unir el grito del pueblo cubano al grito de los excluidos del continente, unir nuestro clamor, compromiso y solidaridad para que exista un mundo sin excluidos/as, y como les gusta decir a nuestros hermanos zapatistas, un mundo donde quepamos todos y todas”.

Entre cantos y poesía

El grupo Camino de Santiago, que dirige el cantautor Alberto Faya, y sus invitados: Samuel Águila y el dúo Obsesión, que cultivan el hip-hop, presentaron un espectáculo musical con ritmos y géneros del continente americano en un concierto que rememoró los más de quinientos años de resistencia de nuestros pueblos.

Desde la sala Che Guevara, de la Casa de las Américas, se expresó el clamor de la música mestiza de Cuba y de América, la poesía que recorre este continente negro, blanco, indio, mezcla de razas y culturas. Cantos, imágenes, ritmos y poemas para recordar que esta Isla y este continente tienen muchas razones para gritar por la justicia, la paz y la solidaridad.

Tampoco faltó la presencia de los niños de la pastoral infantil de la Iglesia Bautista Ebenezer de Marianao quienes entregaron trozos de pan en símbolo de amistad; como tampoco faltaron los estudiantes de la Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM) que representan esa nueva esperanza que camina hoy por nuestra América.

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