Tratado mundial divide a las potencias

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Los activistas propusieron una resolución que
establezca la creación de un grupo de expertos
gubernamentales destinado a explorar la
posibilidad de iniciar los debates sobre un
acuerdo que controle el tráfico de armamentos.

Hasta la semana pasada, “más de 80 gobiernos
(de los 192 miembros del foro mundial)
copatrocinaron la resolución y muchos más nos
prometieron su respaldo”, dijo a IPS la
responsable de la campaña Armas bajo Control, de
la organización humanitaria Oxfam Internacional, Anna MacDonald.

La cruzada por el tratado es liderada por
Oxfam, la organización de derechos humanos
Amnistía Internacional y la Red Internacional de
Acción sobre Armas Pequeñas (Iansa, en inglés).

Los promotores, con el apoyo de 20 ganadores
del premio Nobel, trabajan desde hace tres años para que se vote la resolución.

Los principales fabricantes de armas —
descritos por los activistas como los “peores
culpables”— son los países más poderosos y
también los cinco miembros permanentes del
Consejo de Seguridad de la ONU (Organización de
las Naciones Unidas): China, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña y Rusia.

“Los cinco permanentes están divididos
respecto del tratado” propuesto, dijo MacDonald a IPS.

Francia y Gran Bretaña respaldan totalmente
el convenio. Este último, el segundo mayor
exportador de armas detrás de Estados Unidos, es
además copatrocinador de la resolución, indicó la activista.

“Pero China, Estados Unidos y Rusia están
entre los más escépticos”, añadió.

Además, MacDonald señaló que Bulgaria, Serbia
y Rumania, tres países emergentes en la
exportación de armas, respaldan el tratado por primera vez.

Dentro de las naciones que dan su apoyo por
primera vez se incluyen algunas devastadas por
guerras, como Colombia, Haití, Liberia, Ruanda y Timor Oriental, añadió.

La resolución será votada la próxima semana
en el Comité sobre Desarme y Seguridad
Internacional, y podría ser ratificada por la
Asamblea General entre noviembre y principios de diciembre.

“Queda claro que aún hay otra semana de
discusiones”, dijo MacDonald a IPS. “Pero como
están las cosas, el respaldo la resolución crece día a día”.

“Desde que comenzamos la campaña Armas bajo
Control, hace tres años, más de un millón de
personas habrían muerto por revólveres u otras
armas pequeñas. Los gobiernos deben alinearse
detrás del Tratado Internacional sobre el Control
de Armas”, declaró el lunes el representante ante
la ONU de la Iansa, Mark Marge.

El Instituto Internacional de Investigaciones
Estocolmo para la Paz (Sipri, por sus siglas en
inglés) reveló en junio que el presupuesto
militar de Estados Unidos en Afganistán y en Iraq
llevará el gasto mundial a un nuevo hito este
año, bastante por encima de los 1,1 billones de dólares anuales actuales.

El presupuesto de Washington representó 48
por ciento del gasto mundial en 2005, según Sipri.

Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña, los
tres más poderosos de la ONU, mantienen costosas
operaciones militares en el extranjero y
modernizan sus fuerzas armadas, al igual que China.

“Ante esas circunstancias, hay una fuerte
posibilidad de que la actual tendencia ascendente
del gasto militar mundial se mantenga en 2006”, indicó Sipri.

Por su parte, Amnistía Internacional, con
sede en Londres, publicó un informe el lunes
alertando que el laxo control de la venta de
armas aviva los conflictos y el sufrimiento en todo el mundo.

“Los embargos de la ONU sobre las armas son
como represas contra las oleadas: por sí solas no
pueden frenar la inundación (de armamento). Sólo
un duro Tratado sobre el Comercio de Armas puede
contener su flujo hacia las zonas de combate”,
dijo el director de Oxfam, Jeremy Hobbs.

El estudio señala que se encontraron balas
chinas, estadounidenses, griegas y rusas en poder
de insurgentes de la República Democrática del Congo (RDC).

“Se considera que ésta es la primera vez que
se recuperan balas estadounidenses y griegas en
manos de rebeldes de la RDC, destacándose así las
procedencias de las armas que alimentan los
combates en la región”, sostuvo Amnistía.

Esa investigación realizada el mes pasado
también reveló los orígenes de una muestra de
armas y municiones recuperadas de grupos rebeldes
desde la imposición del embargo de la ONU en 2003.

También se encontraron armas pequeñas
fabricadas en China, Rusia, Serbia y Sudáfrica.

El estudio además indicó que casi cuatro
millones de personas habrían muerto desde 1998 a
causa del conflicto en la RDC. Los combates
prosiguen en la región oriental de ese país a
pesar de un acuerdo de paz firmado en 2002,
avivados por armas y municiones procedentes del mundo entero.

La secretaria general de Amnistía, Irene
Khan, indicó que los combatientes en la región
oriental de la RDC tienen el “espantoso
antecedente de violaciones, torturas y asesinatos
de civiles, así como una tradición de emplear a niños y niñas como soldados”.

El hecho de “que balas de varios países hayan
alimentado esos abusos es otro indicio de que
debe implementarse un Tratado sobre el Comercio de Armas”, concluyó.
*****
+ Oxfam Internacional (http://www.oxfam.org/es/)
+ Red de Acción Internacional sobre Armas
Pequeñas, en inglés (http://iansa.org/)
+ Armas bajo Control (http://www.controlarms.org/es/)
+ Instituto Internacional de Investigación para
la Paz Estocolmo, en inglés (http://www.sipri.org/)
+ DESARME: Regulación mundial de ventas en la
mira (http://www.ipsnoticias.net/nota.asp?idnews=38926)

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