Uribe no pasó

Comparte

Contra todos los pronósticos, el actual mandatario Álvaro Uribe Vélez, no pudo concretar su sueño de volverse a reelegir. La Corte Suprema de Justicia, conformada por nueve magistrados, falló en detrimento del referéndum, tras una votación de siete votos en contra y dos a favor. El paso que daría un casi seguro triunfo del Presidente colombiano fue anulado.

Contra todos los pronósticos; pues Uribe había obtenido el apoyo de más de dos millones de firmas que dieron fuerza legal al comienzo de un dilatorio proceso que mantuvo en ascuas a la nación andina y a sus vecinos.

La oposición, encabezada por el Polo Democrático, lanzó todos sus argumentos respecto al asunto. No solo ellos, otros, que respaldan incluso al mandatario, consideraban que, desde un ángulo constitucionalista, la segunda reelección no le haría bien a la democracia colombiana.

Se necesita oxigenar la nación, y Uribe nuevamente en Casa Nariño, dañaría su imagen y la del país; opinaban no pocos de sus correligionarios.

Residentes colombianos en Cuba, con anterioridad coincidían que hasta por la propia salud del mandatario, le urgían unas vacaciones fuera del sillón presidencial. La soberbia que le caracteriza desde joven, cuando lideraba las Juventudes Liberales en su natal Medellín, se había desbordado, causando no pocos desequilibrios.

Nunca, supo lidiar con el problema que le plantearon los pueblos originarios, en aquella marcha donde hicieron gala de su tradicional actitud de no violencia, ante el conflicto bélico de más de cuarenta años. Belicismo que ya pierde toda razón de ser.

Ha sabido obtener con métodos no muy ortodoxos, la imagen del hombre fuerte que necesita Colombia. El que restablece un supuesto orden, respecto a los avances militares de la insurgencia, en especial de las tristemente célebres FARC, caracterizadas por secuestros indiscriminados.

Tras una popularidad crecida gracias al rescate de la ex -candidata presidencial Ingrid Betancourt con la Operación Jaque Mate, en medio de la política de “Seguridad Democrática”, que recuerda los tiempos de Turbay Ayala; Uribe ha alcanzado casi el nivel de un caudillo civil, ese que funda su propio partido y estilo, marcado por su carisma en la oratoria y un populismo sui géneris que evita caer en la demagogia.

Lo amparaba además la historia de su apellido, vinculado a su lejano familiar, el líder liberal, General Uribe Uribe, uno de los máximos y mejores exponentes de la historia del país. Por otra parte, si bien los casos de la parapolítica han manchado su gobierno, para muchos ciudadanos de a pie, esos acontecimientos no se vinculan directamente al Presidente.

Como quiera que sea, Álvaro Uribe nunca debió ascender al primer escaño gubernamental en Colombia. Alguien que venía con el fuerte resentimiento de la muerte de su padre a manos de la guerrilla, jamás podría llevarle a la sufrida Colombia lo que realmente necesita: la paz, el entendimiento, la aceptación de la otredad y sobre todo la reconciliación nacional.

por: Frank García Hernández

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Puedes usar estas etiquetas y atributos HTML:

<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>