Víctimas haitianas del cólera reclaman reparaciones a la ONU

Comparte

Desde la aparición de la enfermedad en este país caribeño, en octubre de 2010, se registraron más de 476.000 contagios.

Brian Concannon, director del no gubernamental Institute of Justice and Democracy in Haiti, ayudó a organizar la presentación, el 3 de noviembre, de dos reclamos simultáneos de sobrevivientes y familiares de las víctimas ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y ante la Minustah.

La petición sostiene que la ONU y la Minustah están sujetas a pagar cientos de millones de dólares por no controlar la salud ni prestar tratamiento oportuno a sus efectivos llegados de países del sudeste asiático con brotes de cólera, por arrojar sin ningún cuidado residuos contaminados de una base al más largo e importante río del país, Artibonite, y por no prestar una respuesta adecuada a la epidemia.

Concannon y su equipo sostienen en la demanda que el serotipo del vibrión colérico (Vibrio cholerae, la bacteria causante del cólera) fue introducido en aguas haitianas por personal de la Minustah llegado desde Nepal.

La afirmación se basa en reportes de los estadounidenses Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, del Harvard Cholera Group, del epidemiólogo francés Renaud Piarroux, que ha dedicado su carrera a estudiar esta enfermedad, del Wellcome Trust Sanger Institute, con sede en Gran Bretaña, y del Instituto Internacional de Vacunas de Seúl.

Antes de la llegada de esos cascos azules, Haití no había sabido del cólera en más de 50 años. Ahora, la enfermedad se ha extendido a casi todo el país.

Vibrión colérico
El cólera es una infección intestinal transmitida por el agua. Causa diarrea y vómitos. Si no se aplica tratamiento inmediato, puede matar en cuestión de horas. Según la Organización Mundial de la Salud, hasta 80 por ciento de los casos pueden tratarse con éxito mediante el suministro oral de sales hidratantes.

El vibrión colérico 01, biotipo El Tor, serotipo Ogawa es endémico en Nepal. Entre agosto y septiembre de 2010, se registró un gran aumento de casos en el valle de Katmandú.

Las tropas nepalesas en Haití se renuevan cada seis meses. El nuevo contingente llegó a la central ciudad de Mirebalais los días 9, 12 y 16 de octubre de 2010, luego de pasar tres meses de entrenamiento en el valle de Katmandú.

Según la demanda, a los uniformados nepaleses no se les efectuaron exámenes para detectar cólera antes de ingresar a Haití.

Hay portadores de la bacteria que no desarrollan síntomas, y eso da lugar a errores, como le ocurrió a la ONU, que solo examinó a personas sintomáticas, dijo el 8 de este mes el abogado Ira Kurzban, de la firma legal estadounidense Kurzban, Kurzban, Weinger, Tetzeil & Pratt P.A., con sede en Florida, en una rueda de prensa en la sede neoyorquina de las Naciones Unidas.

Compensaciones

Concannon se refirió a una de las primeras víctimas, fallecida el 22 de octubre. Había pasado el día trabajando en un arrozal, donde bebió agua de uno de los canales que riegan la plantación. Más tarde comunicó a su familia que se sentía enfermo y comenzó a vomitar. Pasó la noche con terribles dolores y a la mañana siguiente fue al hospital, donde falleció por la tarde. Tenía esposa y 12 hijos.

Los reclamantes, residentes de Mirebalais, Hinche, Saint-Marc y Puerto Príncipe, en el oeste, centro-oeste y sudoeste de Haití, suman más de 5.000 personas entre sobrevivientes del cólera, padres de infantes contagiados y parientes de pacientes fallecidos.

El reclamo se compone de una indemnización de 50.000 dólares por persona, o de 100.000 dólares por cada fallecido, una adecuada campaña nacional a cargo de la ONU, que incluya mejoras en el saneamiento e instalaciones con agua potable para prevenir futuros contagios, y una disculpa pública.

“Nuestros clientes reclaman a la institución que actúe de acuerdo a lo que sabe que es verdadero y justo”, dijo Concannon.

Respuesta de la ONU
El secretario general del foro mundial, Ban Ki-moon, puso en funciones el 7 de enero un panel de científicos independientes para investigar el origen del cólera, y este publicó los resultados en mayo.

Los especialistas determinaron que “la abrumadora evidencia respalda la conclusión de que el origen del brote de cólera fue la contaminación del río Meille, tributario del Artibonite, con una cepa patógena del actual serotipo sudasiático, como resultado de la actividad humana”. Pero no atribuyeron una responsabilidad individual por la epidemia.

En una conferencia de prensa el martes 8, el portavoz de Ban, Artin Nesirky, indicó que la Minustah y agencias humanitarias están haciendo todo lo posible, junto con las autoridades haitianas, para controlar la epidemia.

Nesirky confirmó que tanto la ONU como la Minustah habían recibido las peticiones, que serían examinadas por personal competente.

“El panel de expertos concluyó que el brote fue causado por una confluencia de circunstancias descritas en su informe, y que no fue por culpa o por la acción deliberada de un grupo o una persona”, agregó.
Una fuente de la Minustah contestó a IPS por correo electrónico que la petición había sido recibida y seguiría los procedimientos correspondientes.

“La Minustah sigue empeñada en apoyar todos los esfuerzos en marcha para combatir la epidemia y sus efectos, respaldando al gobierno”, añadió la fuente. (FIN/2011)

Antes de los tribunales
Los representantes de los reclamantes solicitaron una reunión a la ONU.
“Por lo que sabemos, este tipo de reclamo es inédito, de modo que ahora depende de cómo la ONU responda”, dijo Concannon a IPS respecto del plazo que se darían antes de adoptar acciones ante tribunales nacionales.
“Si ellos manifiestan voluntad de dialogar y acordar una fórmula justa, no nos molestará esperar”, agregó.

“Esta es la peor epidemia de cólera del mundo, y algunos especialistas creen que la cifra de muertes llegará a 20.000 si no se adopta una acción enérgica. Queremos que la ONU se ocupe de brindar tratamiento de inmediato”.

Cuba y Estados Unidos
Según el diario The New York Times, la brigada médica cubana en Haití solicitó a Estados Unidos que ayudara a financiar un hospital especializado de 30 millones de dólares, como parte de una campaña para reconstruir el sistema de salud haitiano. Desde que comenzó el brote de cólera, el personal cubano ha tratado más de 76.000 casos, de los cuales sólo 272 resultaron fatales.

El jefe de la brigada cubana, el médico Lorenzo Somarriba, explicó que se visitaban las viviendas de las víctimas para instruirlas sobre la enfermedad y entregarles tabletas purificadoras de agua, vitales en un país donde la potabilización casi no existe.

En un comunicado, el portavoz de la embajada estadounidense en Haití, Jon Piechowski, sostuvo que si bien hay un amplio esfuerzo internacional por la recuperación de este país, la legación no efectuó ningún acuerdo con los cubanos.

Por Sandra Siagian

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Puedes usar estas etiquetas y atributos HTML:

<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>